Capitulo 3
Semana 2
Leon S. Kennedy estaba luego de meses fuera, de regreso en su amplio departamento en Washington, amplio y solitario departamento, con fastidio cerro la puerta detrás de él mientras encendía las luces bajas de su "hogar", al frente observo su sala decorada con muebles negros de piel, paredes pintadas de un frío color blanco y un gran ventanal que dejaba ver la ciudad, pasaba tan poco tiempo en casa que incluso ya la desconocía, ¿cuándo había sido la ultima vez que había estado ahí?, no lo recordaba con exactitud, pero si sabía algo, fue la ultima tarde en la que hablo con Ángela. Aquello había sido una verdadera tormenta, finalmente la joven mujer le dijo al agente todo lo que estaba en su pecho, el dolor y la sensación de que le hacía a un lado, de que era menos importante… que cualquier otra cosa, Leon trato como pudo de hacerle ver que así no eran las cosas pero la chica se negó a escucharle, tomo sus cosas y simplemente se marcho… bien habría podido el rubio joven alcanzarla, tomarla entre sus brazos y arreglar las cosas, pero simplemente no lo hizo, en su interior sabía que no era lo que deseaba y que tal vez aquella separación era lo mejor para ambos, al menos así ya no la haría sufrir.
Tantos malos recuerdos no hacía más que hacerlo sentir más cansado, dejo su mochila y su chamarra en la mesa junto a su pequeño bar de cristal y mármol y camino hasta la cocina, abrió la puerta del refrigerador solo para notarlo vacío a excepción de una jarra con agua helada, realmente no esperaba que hubiera algo más en el interior. Se sirvió un poco de aquel vital líquido, dejo el vaso sobre la mesa y se dirigió hasta su sofá, se dejo caer en el cual costal cerrando sus ojos y recargando su cabeza en el respaldo, los recuerdos le volvieron a invadir, sus memorias de todos los momentos pasados, sus batallas, sus horas de supervivencia… amigos, compañeros… amantes…Ada … y Claire…
Pudieron escuchar la terrible explosión detrás de ellos, no era necesario que giraran sus rostros para observarlo, podían sentir la gran nube de humo que la explosión de la ciudad había creado. Leon, Claire y Sherry apresuraron el paso, lo mejor era alejarse cuanto más pudieran del lugar pues sabían que seguramente agentes de Umbrella irían a buscar lo poco que quedara del lugar.
El dolor en su herido hizo que Leon se dejara caer sobre una rodilla, el esfuerzo era grande para él, la misma adrenalina por todo lo que estaba pasando había amortiguado el dolor haciendo que pudiera actuar para sobrevivir en las instalaciones secretas de Umbrella, pero ahora que ya estaban por decirlo a salvo y con más calma su cuerpo comenzaba a cobrarle el precio de lo sufrido, Claire le miro preocupada y a toda prisa se acerco hasta el para ayudarle.
- ¿Leon estas bien?
- Descuida, es sólo un poco de dolor, ya pasara...
- Debes de estar bromeando si crees que ese dolor pasara solo así, debemos atender tu herida, lo mejor es buscar donde pasar la noche
- La carretera no esta muy lejos – dijo Sherry al ver la angustia en el rostro de Claire por Leon, la chica asintió con el rostro y ayudo al muchacho a pasar su brazo sobre su cuello para apoyarse, juntos se levantaron y siguieron a la pequeña rubia hasta llegar a la carretera, caminaron hasta que a lo lejos pudieron ver un modesto motel donde pidieron una habitación.
El cuarto era pequeño con dos camas medianas, cuadros de girasoles y las paredes pintadas de rosa, pero luego de lo pasado en Racoon city aquello era como un palacio. Sherry corrió hasta brincar en la cama mientras que Claire ayudaba a Leon a recostarse en la que estaba a un lado.
- espera aquí, veré si puedo conseguir algo para ayudarte
- Claire no es necesario además… - trato de decir el joven policía, lo mejor era no separarse y no llamar de más la atención, no sabían si estaban realmente a salvo en aquel lugar, quiso decir algo más pero dos de los dedos de la chica pelirroja en sus labios le callaron.
- No me contradigas, ya dije que buscaría como ayudarte – se acerco a su rostro de manera precipitada- y cuando yo digo que haré algo lo hago…- sin más la chica dio media vuelta y se marcho, Leon no pudo más que mostrar una sonrisa de medio lado en su rostro por la actitud de la chica y luego con dolor trato de acomodarse en la cama, giro su rostro hacía la niña que se había quedado ya profundamente dormida, era increíble que fuera tan fuerte siendo tan pequeña, no solo había sufrido la muerte de sus padres, había pasado por una situación de supervivencia extrema y ahora estaba en medio de la nada completamente sola… bueno ya no estaba sola… ellos se encargarían de que ya no se sintiera sola… ¿ellos?...
- ¿pero en que estoy pensado?- se dijo el joven ante sus palabras
Casi de inmediato la puerta de la habitación se abrió dejando ver a Claire con un botiquín medico, seguramente de la recepción del motel.
- estoy seguro de que esto no es necesario- comento el chico al verla sentarse junto a él en la orilla de la cama abriendo el botiquín
- y yo estoy segura de que si lo es – dijo vertiendo un poco de alcohol en el algodón que sacaba de la pequeña maleta, le ayudo a levantarse un poco para con cuidado de no lastimarlo comenzar a quitarle las vendas improvisadas que traía, una vez desenrolladas prosiguió con la camisa del uniforme, Leon no dejaba de mirarla encantado con la timidez que la chica comenzó a mostrar al comenzar a desabrochar los botones de su camisa exponiendo su piel, la joven por su parte trataba de concentrarse en lo que hacía, pero era imposible no ponerse nerviosa al ir revelando el perfecto pecho de aquel apuesto joven.
El chico policía dejo salir un suave quejido cuando se movió un poco para dejar que la chica desprendiera la tela de su cuerpo, si quererlo sus manos rozaban la piel del joven mientras deslizaba la camisa por sus brazos lo que por alguna razón estaba encendiendo un delicioso fuego en él, Claire dejo caer la prenda al suelo mientras se acercaba un poco más al joven para revisar su herida, como hipnotizada poso sus manos sobre su pecho y las deslizo con suavidad por el hasta llegar a su hombro.
- la herida no se ve tan grave... – dijo la joven en un susurro acercándose a su oído, aquella acción hacía que el corazón del chico comenzara a latir con más velocidad y que su respiración comenzara a ser más corta, Claire no estaba lejos de sentir lo mismo también, de pronto le fue imposible separarse de aquel joven que estaba logrando que su piel se erizara al contacto con la de ella, sus manos se desplazaron de nuevo por el fuerte pecho del policía con el pretexto de buscar más heridas, pero luego de milímetros de recorrido aquello dejo de ser importante, para Leon el dolor comenzaba a desaparecer mientras que inconcientemente acercaba su rostro al cuello de la chica para aspirar su aroma, la peli roja por su parte subió al regazo del muchacho sintiendo como este se estremecía por el contacto entre ellos, no supieron que los impulso, simplemente se besaron, primero tímidamente y luego con una intensidad salvaje, tal vez era una forma para desahogar las emociones presas en ellos luego de haber estado a punto de morir, o tal vez era porque sabían que de alguna forma habían encontrado en el otro lo que les faltaba para estar completos, para volverse un sólo ser…
Con pasión el joven se giro logrando recostar a la chica con el sobre de ella, con lentitud y sin abrir los ojos que había cerrado luego de tomar de su aroma nuevamente llevo sus labios de su boca a su oreja, se deslizo poco a poco a su cuello en donde formo con ellos un húmedo camino hasta donde comenzaban sus prendas, la chica de pronto sintió las manos del apuesto joven recorrer su abdomen bajo la tela de su camisa y el chico se sintió perdido cuando su nombre salio de los labios de la pelirroja en forma de un gemido…
Leon abrió los ojos y se sentó de golpe al despertar de aquel sueño, tal vez había empezado como un recuerdo, pero en definitiva lo demás había sido contribución de su imaginación.
- ¿pero que diablos?- se dijo al razonar lo que pasaba, bueno en realidad no razonaba lo que estaba pasando, no entendía lo que estaba pasando, lo cierto era que últimamente había pensado mucho en ella, en la valiente joven de cabello rojizo, pero eso no le daba derecho a imaginar cosas impropias con ella, Claire era su amiga, sin mencionar que era la hermana de un sujeto fuerte que acabaría con el si se enterara de lo que hacía con su hermana en su mente – que estupidez.. realmente debo de estar cansado…- finalizo el joven de cabello rubio cenizo levantándose del sofá para acercarse a la gran ventana que le mostraba su ciudad iluminada.
Comenzó a preguntarse como estaría ella, tenia un largo tiempo ya que no sabía nada de la chica, no desde que la encontrará en New York hacía un tiempo atrás, la joven le había dicho que se había alejado de todo para tomarse un tiempo luego de que su hermano la rescatara de la Antártida, pues aún se sentía destrozada por la muerte de un chico de nombre Steve, lo había conocido durante su encierro luego de que umbrella la encontrara, y aunque su tiempo juntos no fue mucho, aquellos momentos habían sido especiales para ella. Por primera vez vio su rostro lleno de tristeza y de sus azules ojos lagrimas brotar, en ese momento no pudo más que apoyarla y dejarla sacar todo el dolor de su interior, eso lo lleno de una necesidad imparable de protegerla, de evitar que su rostro se oscureciera nuevamente… ¿qué habría sido Steve para Claire en realidad? ¿acaso algo más que un amigo?...no, no podía, al menos no en tan poco tiempo ... ¿o si?, Se preguntaba el joven de cabello rubio cenizo.
No había sabido nada de su amiga hasta el día que se encontraron en el aeropuerto infectado de zombies, se había alegrado de verla, claro que bajo la presión por la situación en la que estaban no hubo mucho tiempo para saludarse, y cuando todo termino él se tuvo que marcharse a otra misión... increíblemente aunque ansiaba hablar con la peli roja, fue a Ángela a quien contacto.
Su teléfono sonó sacándolo de sus pensamientos, era su compañera Hunnigan, la chica que le proveía de información y ayuda.
- eso fue rápido, ¿ya tienes los informes? – pregunto juguetón el agente a la chica del otro lado de la línea
- ¿como puedes dudarlo?, sabes que me especializo en eso – contesto la morena con una sonrisa, sabía que cuando el joven Kennedy bromeaba era señal de que estaba realmente cansado.
- lo siento, no quise ofenderte
- lo se- suspiro la chica- he enviado la información a tu cuenta, todo esta listo… Leon se que no debería meterme en tu vida personal pero… acabas de regresar de una misión difícil y por la información que me solicitaste se que estas por partir a otra…escucha no eres una máquina, deberías tomar un descanso, vacaciones, ver el mundo y disfrutarlo.
- ya he visto el mundo… muchas veces – contesto desganado el rubio
- bueno, pongámoslo así, si no te das tiempo para ti nunca encontraras lo que necesitas para poder tener lo que a toda persona tarde o temprano le hace falta, un hogar…
- Ingrid...
- lo se te dejaré tranquilo pero toma en cuenta lo que te digo, debo colgar, debo ver a mi prometido… nos vemos.
Tenía que admitir que su compañera tenía razón, su vida era solitaria, pero la idea de un hogar estaba muy lejana… y más ahora, de pronto la sensación de ser observado atrajo su atención, no sabía como ni donde, pero sabía que alguien le miraba, se asomo por la ventana de su departamento no observando nada sospechoso.
Tiempo actual
Día dos
Chris estaba hecho una furia, no podía contener ni ocultar su enojo por lo que simplemente golpeo el escritorio frente a él mientras encaraba al comandante Manz dentro de su oficina en TerraSave.
- ¿por que es que yo no me había enterado antes de la desaparición de mi hermana?- pregunto molesto el mayor de los Redfield, pero el hombre frente él lo contesto con mucha calma.
- No era oportuno mencionarlo, además de que existía muy poco a comunicación con usted para el momento, en realidad en cuanto pudimos localizarlo le avisamos de la situación
- Yo no lo creo, iré ahora mismo a buscarla
- Teniente Redfield debe de saber que ya tenemos la situación controlada, ya hemos mandado a un agente a extraerla del problema
- ¿Pero que dice?, ¿a quien a mandado por ella?
- Como sabe tenemos muchos contactos a lo largo de las agencias americanas, sabiendo la importancia de este caso, utilizamos la experiencia de la fuerza secreta de la Casa Blanca, hemos enviado al agente Leon S. Kennedy por ella
- Leon fue a buscar a Claire…- comenta Chris despacio, pero no puede evitar seguir preocupada por su hermana- le ayudare entonces..
- Teniente Redfield como dije la situación esta controlada, no podemos involucrar a más gente en esto, además – dijo Manz mientras les mostraba el folder con la información que había ocasionado todo aquello- los necesitamos a usted y a la agente Valentine con asuntos de alta importancia también, debemos de confirmar todos estos datos o de lo contrario el esfuerzo de su hermana no tendrá validez con un jurado.
Chris no supo que decir, sabía perfectamente que lo que aquel hombre le decía era cierto, si no llevaban comprobadas todas esas evidencias ante el jurado nada de lo que habían hecho tendría importancia, Jill observo el dilema en su compañero y se acerco hasta él para posar su mano en su hombro, el hombre de le miró luego del toque y se calmo al instante, sólo ella podía logar aquello, que todo el mar de emociones disparadas en él se tranquilizaran con sólo mirarla.
- de acuerdo procederemos con esto- dijo el musculoso miembro de la BSAA- pero quiero estar enterado de todo lo que pase respecto a mi hermana, ¿esta claro?
- Delo por hecho agente Redfield.
Hola Hola... sigo y sigo avanzando con este fanfic, espero sea de su agrado, estoy tratando de hacerla lo más interesante y misteriosa que pueda, espero lograrlo... saludos y muchas gracias por los reviews...
