Capitulo 8
Mucho tiempo antes
El departamento de policía de Raccoon City estaba creciendo, de eso no había duda, más con una ciudad que gracias a la farmacéutica Umbrella estaba recibiendo una mayor entrada de dinero … y delincuencia, pero eso no era excusa para permitir que cualquiera, aun siendo un buen soldado, claro con sus medallas y sus medidas disciplinarias, ex miembro de la fuerza aérea fuera incluido en los STARS así nada más, al menos eso era lo que pensaba Jill Valentine pues ella creía que estar en una unidad como esta, era un logro que se debía de ganar con mérito y honor.
No había estado muy de acuerdo con Barry cuando este menciono que traería a su viejo amigo a participar con ellos y mucho menos cuando descubrió que las razones por las que dejaba la fuerza aérea eran las de enfrentarse a sus superiores, pero ya no podía hacer nada al respecto, el joven ya era uno de ellos y lo quisiera o no tendría que trabajar con él, más ahora que no sólo era un STARS, si no un miembro del equipo Alfa, tenía que admitirlo, en las misiones que hasta ahora había realizado había trabajado excelentemente.
Se encontró así misma no perdiéndolo de vista en la cafetería, aquel joven de cabello corto, ojos sinceros y sonrisa calida pasaba la mayor parte del tiempo con Barry y en ocasiones con Rebecca que curiosa se acercaba a él, ella por su parte se había comportado hasta el momento fría y un tanto distante, prefería no relacionarse mucho con el joven y más luego de lo pasado en su ultima misión juntos y de las emociones que habían despertado en ella a partir de entonces. Habían sido enviados a investigar a un grupo de narcotraficantes que pretendían adueñarse de los barrios bajos de la ciudad y del negocio de las drogas en los mismos, sus informes les había llevado hasta una vieja bodega en las orillas del Raccoon, estaba oscuro y no había manera de entrar al complejo de manera sencilla, optaron por subir y abrir el paso de aire en la sala superior que alimentaba de aire acondicionado el lugar, una vez adentro vieron a los hombres preparando planes y dinero para coordinar sus ventas en la ciudad, la única forma de detenerlos era atrapándolos en el momento y recolectando la evidencia que ahora tenían entre manos, soltaron unas granadas de luz deslumbrándolos, Chris salto del barandal superior hasta las escaleras del siguiente piso y de ahí a la planta baja noqueando a dos de los agresores, Jill le siguió y quito del camino a otros dos, el joven STARS apuntaba a el líder que mantenía las manos en alto y estaba por arrestarlo cuando una voz lo detuvo
- aléjate del jefe si no quieres que la chica bonita tenga una fea cicatriz en el rostro – dijo el gran guardaespaldas del líder que tenía a Jill atrapada por el cuello con un cuchillo sobre su mejilla, Chris la miro y esta con sus ojos le decía que siguiera adelante y atrapara a aquel hombre, pero la nobleza del chico nunca dejaría que una compañera saliera herida, soltó el arma y recibió un fuerte golpe en la nuca por parte del líder, cayo al suelo pero estaba conciente, el líder le tomo por el cabello y le golpeo en el estomago sacándole el aire, Jill no podía contener su rabia al verlo golpeado, pero no podía moverse, en ese momento el joven Redfield y sin que nadie lo notara tiro su ultima granada de luz, empujo al líder que llego hasta el lado de su guardaespaldas, pero estando ambos ciegos el gran hombre no noto de quien se trataba y pensando que era Chris le acuchillo en un costado, el joven STARS se lanzo en ese momento sobre el gran sujeto jalando de Jill liberándola, y finalmente arrestando al guardaespaldas y llevando arrestado al hospital al líder de la organización que aun seguía con vida.
La policía había llegado luego a las afueras de la bodega, uno de los paramédicos revisaba las leves heridas de Chris más por la insistencia del jefe de los STARS, Wesker, que por el dolor que el pudiera tener, Jill estaba sentada en una de las patrullas observando como atendían al joven, a partir de ese momento no lo volvió a ver del mismo modo, era una persona que pondría a los otros antes que a él, que daría sin pensarlo, su vida por la de alguien más... un verdadero STARS, se levanto de su asiento cuando el doctor dejo finalmente al joven y se acerco hasta él.
- gracias por salvarme – dijo de forma sincera la chica , el joven subió su rostro y la miro sonriéndole como diciéndole que no había sido nada, para sorpresa de él y de la misma chica esta se inclino y le dio un leve beso en los labios antes de darse media vuelta, el joven la miro aun con la sorpresa en el rostro cuando esta se giro para darle unas ultimas palabras antes de marcharse
- compañero…
Actualmente
Claire y Leon habían llegado hasta su nuevo apartamento en Green Mountain, en el lugar había seis edificios de dos pisos, cada departamento en cada piso y una pequeña explanada en el centro, era un lugar muy hermoso y muy tranquilo, en una de las zonas más centrales de la ciudad.
- este lugar es increíble, hacía tanto tiempo que no veía a gente viviendo una vida tan normal.
- Se lo que sientes, es extraño para mi también
- hey! Ustedes deben de ser los nuevo inquilinos, sus cosas llegaron esta mañana – dijo una mujer cargando a perro pequeño vestida en pans azules que salía de uno de los edificios- mi nombre es Matilda, soy su vecina de abajo mucho en gusto en conocerles
- el gusto es nuestro, ella es Misha y yo soy Lance - contesto Leon cortésmente a la mujer que les recibía
- los Kashthor, ¿ no es verdad?
- ¡No!, en realidad mi ape… es decir, si ese es nuestro apellido, a veces olvido nuestro matrimonio ..- dijo Claire nerviosa tratando de salir del problema, aun estaba distraída por todo lo que estaba pasando por lo que simplemente se sintió desubicada al escuchar nombres ajenos a ella.
- Querida , ¿como puede ser posible con tan guapo marido?, en fin los dejare para que se instalen, espero verles pronto – comento Matilda finalmente retirándose, los jóvenes subieron las escaleras y entraron en su nuevo hogar temporal, los muebles ya estaban en su lugar, eran sesillos y cómodos, no era un departamento muy grande, tenía una sala pequeña, un comedor, su cocina, un cuarto, el baño y el estudio. Claire se acerco la puerta del refrigerador abriéndola notando que en su interior solo había comida para microondas
- Bueno por lo menos la comida sigue siendo la misma – comento la chica sacando del interior dos paquetes de comida, para ella ya era normal que no hubiera comida casera en casa, de igual forma el joven agente pues vivían tan solos y pasaban tan poco tiempo en sus hogares que no era necesario, la chica metió la comida al horno y dejo platos y vasos en la mesa para ambos, mientras le sonreía cálidamente al muchacho.
- La comida es la misma pero el departamento es completamente diferente, no se siente del mismo modo- comento el rubio cenizo al darse cuenta que con ella ahi, en ese simple y sencillo momento, tan común como pudiera ser para los demás, se había vuelto para él, el único momento en el que se había sentido como en casa.
- Tal vez sea porque es nuevo para ti, porque estas lejos de tu departamento- comento la chica ignorando lo que pasaba por la mente del agente- creo que lo necesitamos es descanso luego de tan largo viaje.
Chris y Jill habían llegado hasta el inicio de la vieja carretera a Raccoon City, estaba más que dañada y olvidada por el tiempo, aun se podían observar rasgos de lo que había sido la barricada para evitar que la gente saliera o entrara del lugar luego del brote del virus, era increíble que su única pista hasta ahora les hubiera llevado hasta ahí, miles de recuerdos se juntaron en su memoria, gratos y terribles, la verdad es que su tiempo en aquel poblado cuando este había sido tranquilo antes de la intervención de Umbrella había sido agradable, Jill recordaba sus paseos por la mañana corriendo por las calles, comprando en el pequeño centro comercial o tomando un café en algunos de los restaurantes del lugar, Chris por su parte recordaba a sus compañeros, las noches en las que había salido con ellos a tomar una cerveza en el bar de la ciudad, las persecuciones de criminales por las calles que conocía como la palma de su mano y por lo cual siempre lograba atraparles, y las pacificas noches de sueño de su vida pasada. Estaban llenos de recuerdos, pero curiosamente uno se poso en la mente de ambos, el de la noche un día antes de las primeras muertes en la montaña Arkley cuando ambos se habían quedado trabajando hasta tarde en el departamento de policia, habían resuelto con exito una misión más y debian de llenar el reporte, desde su ultimo encuentro la relación entre ellos había mejorado, más como compañeros, sin embargo ninguno podía negarse la atracción creciente entre ellos, Jill había terminado de llenar los reportes primero y camino hacía el escritorio de Chris para entregárselos, no supo si fue su mirada, o el simple contacto entre sus manos, pero sin más la joven se había agachado a él y le había besado, el joven abrio los ojos con sorpresa, su cuerpo se tenso y sin embargo al sentirla profundizar el beso no pudo más que corresponderle, la chica se sentó en sus piernas con una a cada lado de las de él mientras perdía sus manos en su cabello, Chris la tomo de la cintura y la acerco más a ella para luego deslizar sus manos por su espalda hasta su nuca, se besaron intensamente hasta que perdieron la respiración, cuando se separaron simplemente se miraron el uno al otro, Jill se levanto, dio unos pasos atrás y tomo sus cosas para marcharse, estaba claro que al día siguiente tendrían que hablar de muchas cosas, pero el día siguiente solo trajo consigo los sucesos de la montaña arkley, un hecho que comenzó a cambiarles la vida, todo se había tornado diferente luego de eso y nunca volvió a ser igual, al menos no para ellos, su conexión se había perdido de algún modo y su mente estaba en todo menos en el recuerdo de esa noche... hasta ahora...
Se aproximaron hasta una desviación, un camino les llevaría a la carretera comercial que venia del norte y llegaba a Raccoon City, lo que su pista les había indicado y el otro camino les llevaría a lo que había quedado de aquella ciudad, un campo seco, un gran agujero en la tierras o un pueblo fantasma, como fuera que se le llamara aquello había sido el hogar para estos dos agentes, tomaron la carretera comercial y se prepararon para lo que pudiera ocurrir al llegar.
Claire había tomado un baño y ahora se ponía su pijama, luego de la cena Leon se había ofrecido a limpiar mientras ella se alistaba, no había querido asustarlo pero aquel recuerdo le había golpeado repentinamente sacándola de su mundo actual. "pasta con queso" eso habían cenado o eso habrían cenado de no ser porque la pelirroja repentinamente salto de su lugar alegando que no tenía hambre, que prefería preparase para dormir, Leon acepto notando algo extraño en ella, se ofreció a limpiar los platos y simplemente la vio marcharse
"pasta con queso", eso le había dicho Steve que había sido la última cena que había disfrutado con su familia antes de que les apresaran, luego de que Alfred Ashford atrapara su avión y lo dirigiera a la Antártida habían tenido algo de tiempo para platicar, para combatir el miedo, él le contó todo lo que había pasado la noche en la que el y su familia fueron arrestados, eso le habían conmovido por lo que le abrazo con fuerza, beso su frente y le dijo que todo estaría bien, al poco tiempo sufriría de su muerte en sus brazos, se sentía tan mal por haberle perdido, por haberle prometido que todo saldría bien, que saldrían juntos de su prisión, por haber dejado que al final Wesker se lo llevara.
La puerta de la habitación se abrió dejando entrar al joven de cabello rubio cenizo, este observo a la chica sobre la cama sentada con sus rodillas hasta el pecho abrazando una almohada, aquella escena le desarmo, la había visto afligida en el motel y ahora lo estaba en su casa, esa imagen no correspondía a la Claire que el conocía, a la fuerte chica que había peleado por sobrevivir a su lado, a la mujer a la que había aprendido a apreciar de sobremanera.
- ¿estas bien?
- Yo… lo estaré… - dijo la chica dándole una pequeña sonrisa, aunque más bien era un gesto sin animo, el joven la abrazo y esta correspondió el abrazo- sólo quédate conmigo… por favor... – el joven asintió con la cabeza, se alejo un poco de ella para quitarse su chaqueta y su jeans, se acomodo junto con ella bajo las sabanas y sin previo aviso la chica le abrazo, acomodo su rostro ente su cuello y su hombro acurrucándose en el calor del joven para finalmente dejarse vencer por el sueño, era lo que necesitaba, la paz que sólo podía sentir con él, Leon la abrazo juntándola más a él, sin notarlo se perdió en el dulce aroma de la chica, en la maravillosa sensación de su pequeño cuerpo junto al suyo, de su calida y pausada respiración en su piel, dejo que su rostro bajara un poco hasta llegar a su cuello y luego cerro sus ojos para regresar a la realidad, en ese momento se prometió que no dejaría que aquella joven se dejará vencer, nada ni nadie le haría daño mientras él estuviera a su lado.
Chis y Jill habían llegado finalmente hasta la ruta de entrega, el lugar lucia como si nada hubiera pasado, sin embargo la tierra removida bajo sus pies indicaba el paso de personas y autos de gran peso.
- estuvieron aquí - dijo Chris tomando parte de la tierra en sus manos- han hecho muchos viajes a este lugar
- Chis alguien se acerca – dijo la ahora rubia jalando del hombre para ocultarse detrás de unos arbustos, otro gran camión llegaba al lugar, el conductor descendió y abrió la puerta trasera del vehiculo, del el salieron al menos diez mujeres jóvenes encadenadas y amenazadas por otro hombre vestido en negro y pelirrojo.
- Seguro vendrá por ustedes en cualquier momento, aquí termina mi trabajo ahora me marcho
- No olvides que debes de traer una segunda carga mañana
- Se lo aseguro señor, no puedo olvidarlo – el conductor tomo su lugar en el camión y se marcho, a los pocos segundos una camioneta negra llego hasta el sitio, las mujeres subieron por la fuerza a esta y luego se marcharon.
- Chris esas chicas
- Seguro las llevan para trabajar con ellas
- La camioneta no tenía placa, Chris debemos detenerlos
- la camioneta no, pero el camión si, vamos seguiremos a ese hombre y le haremos hablar, seguramente tendrá mucho que contarnos- ambos agentes llegaron hasta su jeep que estaba oculto a lo lejos y se marcharon tras el conductor.
