Capitulo 10
Tiempo atrás de camino a la Antártida.
Claire y Steve hacían lo que podían para tratar de ganar el control del avión de nueva cuenta, pero ya era imposible, habían perdido contra alfred y no les quedaba nada más que esperar…
- maldición, ¿que haremos ahora? – dijo el pelirrojo sentándose en el piso del avión, la joven le miró y luego se sentó a su lado
- no lo sé… buscaremos la forma de salir
- no creí que ese tipo sería tan listo, después de todo no era tan idiota - comento el chico mientras pasaba su mano por su cabello en señal de frustración.
- bueno aun así seguimos siendo más inteligentes que el - contesto la chica con una pícara sonrisa que inevitablemente logro que otra se dibujara en el rostro del joven.
- ¿a caso lo dudabas?- pregunto el chico sonriendo de medio lado en señal de presunción, pero luego aquella marca desapareció para dar paso a seriedad- Al menos no estamos solos en esto
- No… no lo estamos – dijo Claire mientras se recargaba su cabeza en el hombro del chico, se quedaron en silencio por un momento y luego continuaron con su charla, con las historias de su pasado, platicaron durante un largo rato antes de que el sueño les venciera, había sido en mucho tiempo, el momento más reconfortable y lleno de paz para ambos chicos.
Actualmente
Ya había hombres en aquel punto de la carretera esperando por el camión, uno alto, de cabello pelirrojo, con ropas y gafas oscuras estaba ya impaciente porque la carga llegara, cuando el transporte de detuvo y el chofer bajo sonrió de medio lado.
- camionero idota, llegas tarde
- lo siento señor, temo que la bebida me atrapo y yo...
- cierra la boca no quiero escuchar tus inútiles excusas, abre la puerta y deja salir la carga, seguramente la jefa ya esta más que molesta
No poniendo más peros el hombre hizo lo que se le indico, las mujeres y sus custodios bajaron y caminaron en línea hasta la camioneta que les llevaría a su destino, ahora Jill y Chris se dirigían al verdadero peligro.
Era la primera vez que se quedaba dormido, no es que realmente se hubiera parado tarde, pero se sorprendió al darse cuenta que Claire ya no estaba a su lado, escucho ruidos en la cocina y supuso que era ella.
- ¿Claire …?- pregunto entrando al lugar observando como la chica preparaba unos emparedados – despertaste primero …
- Lo siento, no hay nada más en la cocina para desayunar así que tendremos que conformarnos con estos panes rellenos de crema de maní – la chica no había contestado a su comentario, seguía en lo suyo sin siquiera mirarlo, Leon opto por poner su mano sobre la de ella que sostenía aquel pan llamando así su atención
- ¿Esta bien Claire?
- ¿Por que no habría de estarlo?, vamos debemos darnos prisa, tenemos que buscar nuestros disfraces para esta noche
- ¿Estas segura que…?- trato de preguntar de nueva cuenta el rubio cenizo al no estar contento con la respuesta que ella le había dado, pero la chica le interrumpió.
- ¿Leon pero que pasa contigo?, tu eres el que esta muy extraño hoy….
- De acuerdo confió en ti… - sin más el joven comenzó a comer al igual que ella, buscarían su vestimenta para la fiesta y tratarían de por lo menos ese día tener una noche en una vida normal.
La camioneta había llegado finalmente hasta su destino, ninguno de los dos ex miembros de los STARS sabía en donde se encontraba, no había ventanas en aquel vehiculo y no reconocían el camino de ninguna forma, no les quedaba más que esperar y encontrar su forma de escape con la información con la que contaban. Las puertas se abrieron, Chris aun disfrazado fue el primero en descender, otros dos hombres uniformados le ayudaron y luego ordenaron a la mujeres salir del transporte también, estaban en un gran edificio, era como un profundo almacén, había otros autos estacionados y varios guardias en la entrada principal, siguieron las indicaciones de los otros hombres y pasaron por una gran puerta de metal que les llevo hasta un pasillo, ahí les recibió nada más y nada menos que el Dr. Thomas.
- ¡oh!, nuevos protagonistas para mi investigación- comento el doctor
- son la última carga, no habrás más hasta dentro de algunos días- contesto el pelirrojo según las indicaciones de su líder, bien era sabido que el era como su mano derecha en todo su trabajo, y no se le cuestionaba ningún comentario.
- por ahora son suficientes, preparare todo para comenzar más tarde, que lleven a nuestras invitadas a su lugar de hospedaje
Las chicas fueron arrastradas por las puertas hasta un cuarto lleno de celdas, parecía antiguo, de hecho dichas celdas eran de fierros, pero aun estaban suficientemente sólidos como para mantener a las prisioneras en su lugar, la mujeres entraron a dichas celdas y las puertas se cerraron con llave, los soldados dejaban el lugar y uno de ellos indico a Chris seguirle pero este se negó alegando que haría guardia esa noche, así que le dejaron en la prisión.
- Nos acercaremos a la muestra del virus en cuanto nos lleven a la sala de pruebas- dijo Jill en un susurro acercándose a su compañero del otro lado de las rejas.
Este lugar no me agrada, por lo que alcance a ver no hay muchas formas de escape
- Encontraremos una, siempre lo hacemos, lo importante es la muestra
- Iré a investigar un poco más- se giro para mirarla – Jill… ten cuidado.
Chris salió de la prisión y camino por los pasillos hasta que encontró a otro hombre en bata blanca, seguramente uno de los ayudantes del Dr. Thomas, le siguió hasta una de las salas de operación rodeada de cristales, permaneció detrás de una de las columnas simulando hacer guardia y observo a Thomas hablando con una mujer rubia por medio de una pantalla.
- me han informado que la carga llego ya- dijo la mujer seria, estaba sentada detrás de un escritorio con el atuendo negro y sus gafas oscuras que siempre iban con ella, que siempre usaba, pero además parecía molesta.
- si, más tarde de lo planeado pero ya se encuentra aquí - contesto el doctor
- excelente, entonces ya podrá comenzar con su trabajo,
- pero Srta. Reweks, ya es tarde, no puedo presionar a mis trabajadores además…
- Reweks…- susurro Chris para sus adentros al escuchar el apellido, nunca antes lo había oído mencionar pero ahora que lo tenía sería más fácil saber sobre ella.
- guarde silencio Doctor, es una persona de gran valor y por eso lo he mantenido en buen estado hasta ahora, pero su trabajo no es único ni tan difícil de descifrar como usted cree, he tenido tiempo suficiente para obsérvalo bien … Sr. Thomas, así que si sabe lo que le conviene, comenzará con su trabajo esta misma noche- Sin más la comunicación se termino, aquel hombre sintió sus nervios ponerse de punta, sabía muy bien que lo que aquella mujer decía no eran simples palabras y que nada le aseguraba su supervivencia, no teniendo más remedio ordeno a su gente comenzar a preparar todo, trabajarían ya mismo como se les había ordenado, pidió a sus doctores ordenar la sala y preparar el virus que se encontraba en otra habitación, cuando la siguiente mujer estuviera lista pedirían por el, Chris sabía lo que eso significaba por lo que salio de aquel cuarto rumbo a la prisión.
El auto blanco se detuvo en medio de la carretera frente al letrero que indicaba la ruta a Green Mountain, Doom, tomo un cigarro de su bolsillo y lo encendió, tomo una bocanada y dejo salir de sus labios el humo
- ¿ahora que?, perdemos tiempo - pregunto la mujer sentada a su lado, de cabello corto y negro vestida de rojo y usando gafas del mismo color, otro hombre encapuchado en el asiento trasero solo escuchaba.
- Tranquila Wong, me gusta tomarme mi tiempo para mi trabajo.
Leon y Claire regresaban a su departamento luego de haber ido de compras, habían encontrado un par de trajes simulando al fantasma de la opera y a su doncella del escenario, eran sencillos y con los complementos que habían comprado ya tenían para su disfraz, decidieron tomar un bocadillo y luego comenzar a prepararse para la fiesta, el joven agente ya estaba casi listo, solo faltaba colocarse la capa y la mascara y terminaría, la pelirroja ya portaba su traje y las falsas joyas que le acompañaban, solo le hacía falta su peinado, cepillaba tranquilamente su cabello frente al espejo sin saber que un par de azules casi grises ojos le observaban, el rubio cenizo estaba perdido en la figura de la mujer que sin notarlo había capturado todo su ser con tan sólo peinar su cabello…
Finalmente la tarde estaba comenzando a caer, podían escuchar a los vecinos preparar todos, la música en el fondo y el aroma de los bocadillos, terminaron los últimos detalles de su traje y salieron de su hogar rumbo a la fiesta … el baile…
Chris no tardo más que segundos en regresar a las celdas, Jill esperaba por él, este alarmado le contó lo que escucho, sabía en donde se encontraba el virus e iría por el, pero tenía que asegurarse de que Jill ya tenía una forma de escape, sonrió de medio lado al notar que así era, la joven extendió su mano y le mostró una ganzúa, oh si, años de tratar con puertas cerradas le habían enseñado bien a usar aquella pieza, la metió en la cerradura de la misma y la abrió, la rubia ya sin su peluca y descubriendo otro traje más cómodo debajo de su vestido siguió al musculoso hombre hasta los pasillos nuevamente.
Llegaron hasta otro laboratorio, no había nadie y la poca luz sólo iluminaba algunas piezas del lugar, se acercaron hasta el fondo del mismo abriendo otra puerta de cristal, pero cual sería su horrible sorpresa al ver lo que se encontraba ahí, aquellos hijos deformes de experimentos pasados estaban atrapados en cajas de cristas, unos más deformes que otros, algunos con la piel carcomida pero vivos, con nervios o huesos de fuera, desfigurados, con los glóbulos oculares salidos pero con movimiento, algunos altos y otros pequeños, pero todos y cada uno de ellos hambrientos por carne viva… carne humana… su carne.
Se movieron rápidamente hasta el refrigerador especial que estaba en el fondo, estaba asegurado por una placa con código y sabían que si erraban en el se activaría una alarma, pero ya no tenían tiempo que perder, fue Jill quien tomo la pistola que Chris le habían entregado y disparo a la compuerta que se abrió, las alarma comenzaron a sonar, sabían que irían por ellos, el ruido puso más agresivas a las criaturas en el lugar que comenzaron a agitar sus celdas, ambos agentes pasaron por ellas en su ruta de escape y eso puso más activos a los monstruos, estos empujaron las celdas con tanta fuerza que finalmente las rompieron corriendo o arrastrándose tras sus presas, los hombres de negro también llegaron hasta el lugar, pero más que atrapar a los intrusos se volvían victimas de aquellos experimentales seres, los ex STARS aprovechaban la situación para salir y abrirse paso entre sus agresores, las balas comenzaron a chocar en diferentes direcciones hasta que una de ellas dio en una caja de luz, el corto circuito creo fuego que empezó a consumirlo todo y se hacía cada vez más grande con los líquidos flamables del lugar.
Chris llego hasta la puerta metálica y trato de empujarla pero esta era muy fuerte, el fuego se acercaba a ellos, Jill logro divisar la computadora que manejaba la puerta y disparo a ella, esta se abrió levemente, pero dejando suficiente espacio para que ellos pudieran pasar por debajo de ella, el joven de cabello negro se aventó hacía el otro lado y extendió la mano a Jill que la tomo, jalo de ella y ambos corrieron hasta uno de los autos en el lugar, las llaves estaban puestas, le encendieron y salieron justo antes de que el lugar explotara.
El sonido de la música hacía que esta llenara de alegría a todos los invitados, había bebida, bocadillos, gente sonriendo, gente bailando, algunos niños pidiendo dulces, muchos disfraces increíbles y algunos no tan creativos, y bueno algunos que no fueron del gusto de los sobrevivientes de Raccon City, como era el caso de los "zombies" en el lugar.
Claire y Leon pese a todo disfrutaban de aquella fiesta, del panorama, estaban a la orillas de la pista con una bebida en la mano observando a los demás divertirse con la música hasta que esta se volvió lenta dejando sólo a las parejas en la misma, Claire miro hacía arriba y observo las estrellas, aquellos pequeños diamantes le traían recuerdos y le calmaban. Leon por su parte se sintió nervioso, sentía que algo había cambiado entre ellos la noche anterior, pero por increíble que fuera sobretodo para el sabiendo su historial en todo sentido, tenía miedo de averiguar que era.
La música lenta llamo su atención y la necesidad de tenerla cerca le gano, sin decirle nada la tomo por la mano y jalo de ella despacio hasta la pista de baile, la joven al notar en donde estaban, y al observar a aquella gallarda figura no pudo negarse a seguir su juego, el la tomo por la cintura y ella por los hombros mientras se movían al compás de la música, Claire subió su rostro y le sonrío calidamente mientras quitaba de el de el la mascara que le cubría la cara, el muchacho observo cada movimiento como en cámara lenta, la cercanía lo estaba volviendo loco por dentro y el recuerdo de la noche anterior no hacia más que atormentarlo, deseaba esos labios nuevamente y nada iba a detenerlo, acerco lentamente su rostro al de ella hasta que finalmente sus labios tocaron los de la chica, podría haber sido la bebida, o el ambiente, fuera lo que fuera la pelirroja no se negó al sabor de el y correspondió el beso, sentir en ellos la aceptación por del otro no hizo mas que impulsarlos más, aquel beso tomo intensidad, Leon la rodeo por la cintura con fuerza acercándola más él mientras que ella rodeaba su cuello con sus manos, el mundo entero desapareció para ellos mientras se seguían besando, mientras el aire escapaba de sus pulmones y su corazón latiendo con fuerza amenazaba con hacer lo mismo.
Al separarse se miraron a los ojos confundidos, perdidos y tal vez asustados por no tener respuesta a sus acciones, se alejaron más el uno del otro y sin palabras salieron de las pista de baile, la realidad había regresado a ellos.
- Claire…- trato de hablar el joven pero no tenía más palabras, no sabía que decir ¿qué podía decir?
- Es tarde… estoy cansada… regresemos a casa por favor – dijo la chica en suplica que fue captada de inmediato por el joven, la tristeza los cubría, era como si los colores hubieran desaparecido de su mundo.
Abrieron la puerta del departamento en silencio, ninguno comento nada al respecto, tal vez no queriendo romper el encanto, tal vez no queriendo volver a él, estaban perdidos en sus propios pensamientos, en sus propios sentimientos encontrados que no hacían más envolverlos en más confusión, como hipnotizados llegaron hasta su habitación, cerraron la puerta detrás de ellos con la mente en el vacío, en entender lo que paso.
Claire soltó su cabello frente al espejo, quito de su cuello las joyas, de su traje los adornos que había lucido aquella noche, mientras Leon se sentaba en la orilla de la cama, se quito el saco y la capa dejándolos en la cómoda de a lado pensando en lo diferente que se sentía ahora, aquel beso había sido todo lo que necesito para darse cuenta de la verdad, se había enamorado de aquella joven, no sabía si había sido en ese momento o si había pasado tiempo atrás sin que se diera cuenta, pero ese beso, ese beso que los unió con pasión le libero de todo, del dolor, la angustia, la tristeza y la frustración que le había inundado en su vida pasada, ese simple toque entre sus labios le lleno de luz y de la respuesta que buscaba… era ella.
La joven aún no lo entendía, ¿como era que sabiendo que aquel hombre no le correspondía pudo haber sentido en aquel beso la gloria de su cariño?, de su calor… de existir… ahora se sentía peor, su atracción por el había aumentado, no, no era atracción tal vez era… amor… pero el no la amaba, ahora como callaría los gritos que su corazón daba clamando por el, el frío en su cuerpo que sabía sólo se extinguiría con su calor, el temblor que la dominaría si no hacía algo al respecto, estaba prohibido y sabía que sufriría más por ello, pero quería al menos una vez, tan sólo una vez calmarlo todo… se miro a sí misma en el espejo, a su mirada llena de dolor y cerro los ojos aceptado lo que ya sabía, estaba enamorada de él y ya no había forma de que pudiera evitarlo o negarlo.
Lo mejor era dormir, olvidarse de todo y esperar a que el futuro le diera una cara mejor, trato de abrir el cierre en la espalda de su vestido, pero este se había atorado, jalo de el con más fuerza pero no logro resultado alguno.
- déjame ayudarte con eso- dijo Leon al ponerse de pie detrás de ella al observar su desesperación por abrir el cierre, junto ambas puntas y deslizo el pequeño objeto hacia abajo dejando al mismo tiempo ver poco a poco la blanca piel debajo de aquellas telas, comenzó a sentir un temblor en sus manos por su ansiedad, un cosquilleo terrible en sus labios que tan sólo querían llegar hasta esa piel y marcar el territorio con suaves besos… la quería a ella. Claire podía sentirse del mismo modo, aquel hombre detrás de ella, aquel calido cuerpo a centímetros del suyo… simplemente no pudo evitar que sus palabras salieran de sus labios.
- Pretende… - dijo la joven mientras el chico le miraba sin entender, ella se giro para verlo de frente y volver a hablar en voz baja- pretende que somos un matrimonio de verdad... - dijo mientras posaba una mano en su mejilla con suavidad, el muchacho estaba estático, no apartaba su mirada de ella- … pretende que me aprecias…pretende… que me amas… - dijo finalmente antes de besarlo, tomos sus labios con delicadeza, los saboreo tratando de memorizar cada rasgo, cada sensación que aquello le provocaba, le sintió corresponder el gesto y supo que él había aceptado su palabras esa noche. El fuego de la pasión en ellos se despertó con intensidad quemándolos despacio, Leon la tomo con más fuerza de la cintura, le pego lo más que pudo a su cuerpo incrementado los movimientos de sus labios, la joven lo rodeo por el cuello y perdió sus manos en su lacio cabello, sintió su lengua jugueteando con sus labios y ella también participo atrapando el labio inferior del joven entre los suyos, sin embargo este escapo y provecho el momento para explorar su dulce boca, aquello incremento la ansiedad en ella provocando que dejara salir un leve gemido que murió en los labios del chico.
Pronto los masculinos besos llegaron al lóbulo de la oreja de la chica capturándolo entre sus labios mientras que sus manos desprendían las hombreras del vestido de la joven deslizándolos un poco por sus brazos, Claire no se quedaba atrás y aun entre suspiros logro desabrochar los botones de la camisa del agente, deslizo sus manos por su pecho disfrutando la sensación de la dura piel, se separo un poco, lo suficiente para ver sus dedos deslizando la camisa por los hombros del joven dejando a su bien formado tórax descubierto, las manos de la pelirroja comenzaron a subir por el abdomen del rubio saboreando cada borde de su musculoso cuerpo, cada pliegue, gozando al sentir como sus músculos se contraían al paso de sus yemas dactilares por sobre ellos, llegó a su pecho presionado un poco más su piel hasta que sus manos subieron por su cuello a sus labios recorriendo su forma, aquel hombre era un sueño, como podía ser tan perfecto, tan apuesto, tan gallardo y al mismo tiempo tan galante con ella.
Leon siguió cada movimiento de Claire sin perder su rostro de su vista, era tan bella y era más hermosa ahora que con cuidado lo recorría, lo que no sabía era que sus manos en su piel encendían más su fuego, quería contenerse para dejarla explorarlo pero cada vez le era más difícil no tomar a la chica con pasión desenfrenada, Claire ataco su pecho, le beso con ternura recorriéndolo con sus húmedos labios hasta su cuello, podía sentir un gemido o tal vez un leve gruñido nacer en el interior del pecho de aquel hombre ante sus caricias pero se contenía, llego hasta su barbilla delineando con su boca la orilla de su rostro hasta que alcanzo de nueva cuenta sus labios, mientras que sus manos abrían su pantalón lo suficiente para que la gravedad hiciera el resto.
Leon continuo, deslizo por completo el vestido de la chica, este callo al piso dejando al descubierto su cuerpo desnudo salvo pos sus diminutas bragas, la beso con más fuerza acercando sus cuerpos aun más, deleitándose ahora con la sensación del delicado pecho de ella con la dureza del suyo. Despacio se acercaron hasta la cama dejándose suavemente caer, él sobre de ella sin separar sus labios hasta que el chico decidió iniciar de nueva cuenta su húmedo camino por su cuello, lo recorrió despacio alargando la tortura y el beneficio de él, quería probar cada parte de su piel, memorizar su sabor y aceptar que ya era adicto a el, sus manos posadas hasta el momento en su cintura comenzaron a deslizarse despacio hacia arriba, hasta sus descubiertos y expuestos senos, ambas manos los cubrieron, tomaron entre sus dedos las coronas rosadas y les acariciaron, les presionaron hasta que la dureza de las mismas le volvieron loco de deseo por ella, Claire no pudo evitar liberar el nombre del chico en un suspiro mientras arqueaba la espalda a él para darle más acceso, deseaba más de la fabulosa caricia que le estaba proporcionado, deseaba más de él, los labios del joven continuaron con su recorrido llegando hasta sus pechos, se acerco hasta uno y lo tomo entre sus labios, lo saboreo, lo mordió, lo lamió, lo acaricio, aquello estaba fuera de su control, era como si fuera la primera vez que hacía el amor con una mujer, y lo era, era la primera vez que estaba con una mujer tan maravillosa como ella… le estaba haciendo llegar al cielo con tan solo tenerla entre sus brazos y el se encargaría de que ella se sintiera igual, quería que ella lo disfrutara tanto como él. Y así estaba pasando, la chica perdió sus manos en el cabello del agente que seguía en su pecho, le estaba volviendo ansiosa por él, húmeda, deseaba tanto sentirlo cerca, sentirlo en ella y de ella... ser uno con él.
Un ronco gemido salio de los labios de Leon cuando sin notarlo la chica había rozado con su muslo su entrepierna, su deseo por ella estaba claro y duro y ese movimiento no había hecho más que incrementarlo más, Claire lo había sentido también, la rigidez de aquella zona, eso le había hecho sentir en ella misma el incremento de su propio placer, era obvio que él la deseaba tanto como ella a él y la tortura ya se estaba volviendo insoportable.
Las manos de Leon descendieron de su pacho al plano abdomen de la muchacha, le acariciaron con fuerza ahí pero no se detuvieron, siguieron con su camino hasta el borde de sus bragas, hasta los muslos de la joven, los acaricio despacio, les oprimía con suavidad y ante el gesto la pelirroja los separo inconcientemente, los dedos de Leon delinearon el borde externo de sus piernas y caminaron hasta su centro, poso su mano en el sobre la fina y húmeda tela y le acaricio- ¡oh! Leon…- dijo la chica al sentirlo con su otra mano desprender la ultima pieza de ropa en su piel dándole paso a su gruesos dedos de profundizar más su intima caricia, de internarse, de tocar con pasión y deleite los pliegues de piel en el interior de su cálido centro, de rozar su perla y de hacerle pronunciar su nombre de nueva cuenta en un hilo de voz, aquello era demasiado, mucho más intenso que un sueño y sin embargo … quería más, las manos de Claire bajaron de su espalda hasta la orilla de sus boxer y los empujaron para desprenderlos de su cuerpo, poso su manos en sus redondos gluteos y las oprimió empujándolos hacia ella para que el toque de su rigidez con su intimidad les hiciera perder el aliento a ambos.
Leon ya no podía soportarlo más, la quería y la quería ahora, pero no haría nada que ella no quisiera, tenía que estar seguro que ella lo deseaba.
- Claire… espera…- pronuncio el joven entre suspiros- ¿… estas segura de que esto… esto es lo que quieres…?- la chica abrió sus hasta ahora cerrados ojos y miro directamente a los de él.
- ¿Estarías dispuesto… a detenerte por mi… de no ser así..?
- Claire… daría mi vida por ti…- la chica no dijo nada simplemente le beso con una fuerza y una pasión tan grande que Leon ya no tuvo dudas, poso sus manos en la cintura de ella para acomodarse, ella abrió un poco más sus piernas para darle espacio, el agente poco a poco se fue introduciendo en la dama bajo él, la sensación de su calidez y su estreches iba más allá de cualquier cosa en ese mundo - Calire...- libero de sus labios con necesidad el rubio al sentirla, conforme su unía más a ella más perdía la respiración, ella podía sentirlo dentro, grande y rígido, le sentía llenarla y aquello era demasiado intenso, cuando finalmente se complementaron fue imposible controlarlo y ambos soltaron un suspiro al mismo tiempo, el joven comenzó con un lento vaivén que les permitió sentirse y acostumbrarse primero, Leon se aferro a su cintura mientras ella le atrapa con sus piernas, no quería que se apartara de ella… lo amaba tanto... y aquello era como una fantasía difícil de creer.
Los movimientos poco a poco se hicieron más rápidos, el roce entre sus intimidades era cada vez mayor y los estaba volviendo locos, el joven se aferraba a su cintura, la besaba con mucha más pasión mientras seguía su movimiento en ella, Claire le seguía mientras enterraba sus manos, sus uñas en la piel de su espalda dejando leves marcas rojas, podía sentir un cosquilleo agradable entre su piernas, un ardor que era como un delicioso fuego que no le dejaba pensar en nada más, quería más, quería sentir más de eso, le acercaba más a ella con sus piernas como tratando de saciar una extraña sed. Leon la sentía atraparlo, su interior apretaba su virilidad rígida brindándole un placer indescriptible, el rubio escondió su cabeza en el cuello de ella perdido en la sensación, levanto un poco su peso sobre sus manos y le penetro con mayor intimidad, aquella mujer estaba terminando con él, con su cordura, llegaron juntos al punto máximo y el clímax alcanzo a ambos de manera abrazadora, el agente dio una ultima embestida antes de terminar en ella, antes de prácticamente perder el conocimiento sobre ella ante la sensación que estaba viviendo, ante la emoción tan latente que le estaba consumiendo, nunca antes en su vida se había sentido así, nunca antes una mujer le había hecho sentirse así, podía entender ahora y sin dudas lo que era entregarse al otro y se sentía completo, realizado… feliz… y amado. Poso su peso por completo en sus brazos y miro a la chica a los ojos, sin más espera pronuncio las palabras que quería que ella y solo ella supiera.
- te amo… - dijo sin más, sin nervio, sin duda, Claire abrió los ojos sorprendida ante las palabras
- ¿que?- pregunto confundida, ella pensaba que el… estaba segura que el no... no la quería
- te amo Claire… - volvió a pronunciar el rubio recargando su frente en la de ella
- Leon… yo creí que…
- tenía miedo… no era correcto en un momento así, estaba confundido y no sabía que era ese sentimiento... pero ya no quiero negarlo y no puedo ocultarlo más… te amo – la joven estaba al borde de las lagrimas, simplemente no podía creerlo, era como volver a nacer, como si su mundo se llenara de luz repentinamente, le beso, lo abrazo con fuerza y le confeso.
- Leon… yo te amo…- ahora fue el muchacho quien no podía creer aquella palabras, sintió alegría, se sintió como despertando de una pesadilla, ella le estaba liberando.
El joven se giro dejando su espalda sobre el colchón, la tomo entre sus brazos protectora y calidamente, cubrió a ambos con las colchas de la cama y le beso en la frente antes de volver a hablar.
- te amo Claire… y ahora nadie podrá separarnos…
Ambos se abrazaron con más fuerza y se dejaron llevar por el sueño sabiendo que habían encontrado en el otro lo que estaban buscando.
El sonido del teléfono de Doom sonando llamo su atención, sin más lo saco de su bolsillo para contestar, era la rubia como suponía
- los malditos llegaron muy lejos esta vez, quiero esto terminado ¡ahora!
Hola hola, aka les dejo otro capitulillo, siguiendo el aclamo de todos he intentado hacer mi primer Lemon, espero les guste jajajaja
Temo que me tardare un poco en subir la próxima actualización :P , tengo un serio problema para unir unas cuantas partes de la historia con el final que ya se acerca, pero no se alarmen que he de terminar la historia jajajaja, bueno nos estamos escribiendo y leyendo
saludos!
