Capitulo 11


La luz del sol caía sobre sus parpados inevitablemente despertándola, Claire abrió despacio sus ojos no recordando nada en un principio, sin embargo la sensación de un brazo protectoramente sobre su cintura le confirmaba lo que las prendas en el suelo ya le habían dicho, Leon estaba a su lado completamente perdido en su sueño, tranquilo, descansando en completa paz, un leve sonrojo se formo en el rostro de la chica al ir recorriendo con su vista la piel desnuda y visible del muchacho bajo las cobijas a su lado, estas solo cubrían de su cintura hacía abajo por lo que su bien formado pecho estaba completamente expuesto, no pudo evitarlo, sus manos pedían prácticamente a gritos tocar de nueva cuenta aquella piel, tocar a aquel ser perfecto, a esa escultura masculina que ahora podía decir era suya.

Sus manos se colocaron con suavidad sobre su marcado abdomen y comenzaron con un dulce camino hacia arriba, pero aquello no fue suficiente para ella, sus labios pedían sentirlo también por lo que comenzó a besar su cuello, a dejar un húmedo camino sobre él, podía sentirse a si misma deseosa por aquel hombre de nueva cuenta, de pronto sintió como el brazo en su cintura le apretaba con más fuerza y la acercaba a él.

- sabes que haciendo eso… no podré detenerme… - le dijo el joven rubio abriendo despacio sus ojos para mostrar sus bellas y grisáceas orbes al tiempo que sonría de medio lado encantado por aquel bello despertar.

- Ese es precisamente mi objetivo- contesto la chica mientras le besaba los labios con pasión, mientras pedía con su lengua acceso al interior de su calida cavidad, Leon estaba extasiado y de inmediato dejo que aquel beso se profundizará más, se giro sobre ella besando ahora su cuello mientras sus manos se deslizaban por sus costados, Clare rodeo su cuello con sus brazos y lo acerco más a ella mientras este comenzaba a bajar sus labios hasta su desnudo pecho, tomo entre ellos uno de los rosados botones y le succiono con fuerza, le beso, le lamió y le mordió con deliciosa tortura mientras la respiración de la chica se hacía cada vez más pesada, la pelirroja se arqueo más a él tratando de sentirlo más cerca, de que aquel placer fuera más intenso, con ese movimiento pudo notar lo excitado que estaba su amante, su rigidez había rosado uno de sus muslos y aquel simple gesto le había hecho liberar un pequeño gemido, tal vez inconcientemente o con algo de curiosidad una de sus manos se poso sobre el duro miembro simplemente tocándolo, rozándolo, pero aquello había hecho temblar al hombre sobre ella, aquello le había robado un gemido que al tiempo se había vuelto un gruñido, el deseo por aquella mujer se volvió más fuerte, deseaba tanto volver a sentirse uno con ella, estar en su interior y ser atrapado en el calor de la única mujer que le volvía loco de deseo, una de sus manos bajo hasta el centro de su calor acariciándolo, abriendo los delicados pétalos en su interior dándose cuenta de la humedad ahí presente, estaba lista para él, sin pensarlo más sus dedos buscaron aquel pequeño botón en su interior y le tocaron, le acariciaron en un tormentoso movimiento circular, los labios de la chica se abrieron para dejar salir el nombre del agente en un grito mientras este continuaba torturándola primero despacio y luego acelerando un poco el ritmo, la necesitaba y la necesitaba ya, pero quería hacerla sentir también. Sin quererlo y debido al intenso placer que ella estaba sintiendo apretó con algo de fuerza la dureza que aun poseía en su mano ganando con ello un intenso gemido de su amante, este no lo pudo contener más, se coloco en posición y la tomo nuevamente, volver a sentirse uno fue un sentimiento tan intenso que los dos perdieron el aliento simplemente al conectarse, Leon comenzó con su lento vaivén disfrutando el placer que le inundaba, disfrutando de ver el hermoso rostro de Claire que se contraía ante la deliciosa sensación que le estaba brindando, poco a poco acelero el ritmo, poco a poco se dejo llevar por no solo el deseo que tenía por ella, si no por el amor que le profesaba, sus respiraciones se hicieron más intensas conforme se acercaban al máximo punto hasta que finalmente acabaron juntos, Leon se dejo caer suavemente a lado de la chica, lo suficientemente cerca de ella como para susurrarle al oido

- Lo que te dije anoche es cierto Claire, te amo…

- Yo.. creí que… creí que no me querías, que el beso entre nosotros… que me había equivocado, que tal vez te había agredido yo…

- ¿Como pudiste pensar eso Claire? – le dijo el chico mientras le abrazaba cariñosamente- ese beso… fue lo que me hizo aceptar lo que ya sabía, yo… no estaba seguro y no quería … después de Ángela… después de Ada… ya no quería más sufrimiento, más temor de no saber que pasaba… más desgaste en mi corazón y no quería llegar a eso contigo, prefería tenerte como una gran amiga, que perderte como amante, así al menos estarías a mi lado

- te amo Leon…- fue lo único que pudo contestar la chica antes de volverle a besar, lo amaba y ya nada más que eso le importaba, estaría a su lado pasará lo que pasará.

Chris y Jill habían dejado el auto de Tricell a las afueras del pueblo de Nomeah, decidieron caminar el resto del camino para no levantar sospecha, necesitaban ayuda, extracción y rápido, más ahora que habían conseguido la muestra del virus, observaron en una de las esquinas una vieja caseta telefónica y rogaron mientras se acercaban a ella que aun funcionará, el teléfono daba línea y por suerte habían encontrando un centavo dentro, llamaron al número del comandante y este se alegro de saber de ellos, les informo que un helicóptero los encontraría en el poblado y les sacaría para llevarlos a la base.

Claire y Leon habían tomado un baño y estaban listos para partir al café y continuar con las actividades de ese día, salieron del edificio despidiéndose de los vecinos que se encontraban en el camino, no habían notado a un trío de personas que los observaban desde una de las bancas en la acera de enfrente.

- los encontramos mi querida señora – dijo Doom hasta cierto punto con algo de burla a la Srta. Reweks al otro lado del teléfono

- hay un cambio de planes, no podemos matarlos, el hermano de la chica robo tal vez una de las ultimas muestras del virus en vivo, no pretendo perder mi tiempo regresando a la formula, la usaremos a ella para llegar a su hermano

- como usted ordene señora

- me comunicare más tarde contigo para darte los últimos detalles del plan

Doom colgó el teléfono luego de que su señora lo hiciera bajo la atenta mirada de Ada, no le agradaba ese hombre y sospechaba que había algo terrible en su acompañante, no sabía que pero no le gustaba como se estaba realizando todo además de que… no estaba del todo segura de continuar con la misión…

Redfield y Valentine habían llegado a salvo hasta uno de los cuarteles de TerraSave, el comandante les había recibido con alegría y les había encomendado que tomaran un descanso mientras los científicos revisaban la muestra que les habían llevado, ambos ex STARS se dirigieron hasta uno de los cuartos de reposo del lugar, en el había un sofá cama ya dejado en el último modo además de un baño y un televisor, les habían dejado ropas limpias sobre los estantes, comida sobre la mesilla y les informaron que les llamarían luego de que tuvieran noticias.

- creo que tomare un baño, todo esto fue aterrador - comento Jill con un suspiro al final de sus palabras

- deberíamos estar acostumbrados a estas alturas – contesto el joven Redfield mientras se sentaba en la orilla de la cama, Jill le sonrió calidamente mientras se sentaba junto a él

- uno nunca se acostumbra a estas cosas, cada vez son peor…- comento ella con algo de ironía en su voz, de pronto se giro para mirar al hombre a su lado, su semblante era cansado, no por la fatiga del día si no por el fastidio de lidear una y otra vez con los restos de Umbrella, era una batalla que pese a todo nunca terminaba, estaba orgullosa de él, por todo lo que había hecho, por todas las peleas que había ganado, pero sobre todo estaba feliz de estar a su lado en cada misión para verle ganar, recordó entonces que él le había prometido protegerla, sacarla de aquel laboratorio con vida y con bien y lo había logrado, eso la inundo de más alegría de más … más amor a él, estaba completamente enamorada de él, pero no se había permitido dejarse llevar por el sentimiento porque sabía que eso les afectaría en su peligroso trabajo, la preocupación por el otro ya era grande y entablar una relación haría que esa preocupación fuera mayor dejándolos fuera de concentración, pero ahora al mirarlo ahí contemplando la nada se dio cuenta de que ya estaba más que metida en aquel sentimiento y que no había marcha atrás, lo amaba y lo amaba con todo el corazón.

El hombre de cabello negro sintió su mirada y se giro para posar sus ojos en ella también, esta le sonrió mientras acariciaba tiernamente su cabello, pese a que aun estaban algo desalineados por las explosiones y su huida del laboratorio, la facha de aquella mujer le parecía la más encantadora del mundo, dejo que su mano llegara hasta la rosada mejilla de la rubia y como perdido en un hechizo se acerco a ella para besarla con ternura, no había más que querido demostrarle afecto, pero ella le correspondió e irremediablemente el beso se tornando cada vez mayor, cuando el oxigeno se volvió necesario se separaron sonriéndose el uno al otro. Jill se levanto de su lugar jalando de la mano de su compañero, le llevo hasta el baño y cerro la puerta detrás de ellos para luego abrir el agua caliente de la regadera, todo bajo la atenta mirada de Chris, la rubia se acerco hasta el hombre y con delicadeza comenzó a abrir el cierre de su camisa, lentamente fue dejando al descubierto su más que bien formado pecho, sus manos llegaron hasta el cinturón del mismo abriéndolo, le despojo de el para proseguir con el cierre y botón de su pantalón, dejo que este cayera al suelo mientras sus manos ahora jalaban despacio de sus boxer, Chris le miraba hipnotizado, fascinado por la delicadeza con la que aquella hermosa mujer le trataba. Jill prosiguió con su propia vestimenta, dejo que las ropas cayeran al suelo, se despojo sin prisa de su bracier y deslizo con suavidad sus bragas por sus piernas, una vez libre de todo miro a Chris con dulzura, tomo su mejilla y este hizo lo mismo, la chica se poso en la punta de sus pies y tomo con ternura los labios de aquel dios romano.

Ambos entraron a la regadera, dejaron que la calida agua les empapara mientras se seguían besando, poco a poco la pasión les llenaba, las manos de Jill acariciaban el bien formado y musculoso cuerpo de Chris mientras este se aferraba a su cintura para luego bajar despacio las manos hasta sus glúteos acercándole más a él. Jill podía sentir la excitación de su compañero dura, grande, impresionante chocando contra su muslo, sentía un anhelante cosquilleo entre sus piernas mientras su deseo por el hombre se incrementaba haciéndola sentirse húmeda, excitada y amada. El fuerte abdomen de Chris, sus bien formados pectorales, los músculos en sus brazos, su piel parecían derretirse al tacto de los dedos de Jill, que no paraba de recórrelos fascinada por su textura, por su forma. Chris podía sentir ya que estaba llegando a limite, muchas veces había soñado con tener a Jill entre sus brazos, por hacerla suya y solo suya pero la realidad era mucho más intensa que la fantasía y ya le estaba provocando dolor su necesidad por ella, su fuerte mano paso por su cadera en un delirante recorrido hasta su centro, el agua le hacía fácil el llegar a el pero era notorio que estaba más que lista para recibirlo, le acaricio primero con la palma por sobre su sensible piel ganando un leve gemido que murió en sus labios mientras le seguía besando, los ágiles dedos del joven Redfield se adentraron más en aquella calida zona explorando y encontrando su objetivo, el nombre del muchacho salio casi como un grito de los labios de Jill cuando este encontró aquella delicada perla en su interior acariciándola, saboreándola con la yema de sus dedos, la rubia ya no podía soportarlo quería sentirlo ya y Chris lo sabía, la joven lo rodeo con sus brazos por el cuello mientras que él la tomaba de los muslos, en un rápido movimiento ella le rodeo con las piernas por la cintura también permitiendo que este le penetrara, aquello había sido la gloria, ese encuentro había sido más allá de todo, se quedaron estáticos ante el placer de simplemente sentirse unidos, Jill comenzó a mover su cadera incitando a aquel maravilloso hombre a hacerlo lo mismo y así fue, el movimiento de Chris era fuerte pero placentero en toda forma, se movía despacio y luego subía la velocidad fascinado por la sensación de la fricción entre ellos, tomo sus pechos con sus labios y les beso, les atrapo humedeciéndolos más, Jill no dejaba de pronunciar el nombre de su amante mientras se dejaba llevar por aquel intenso placer, llegaron hasta el punto máximo y se dejaron vencer por este terminando juntos, estaban agitados, mojados y enamorados, se sonrieron besándose tiernamente y luego terminaron de bañarse el uno al otro para por fin tomar un merecido descanso.

El teléfono de Leon sonó de pronto asustándolos un poco, ya habían llegado al café y estaban preparando todo para ese día, el agente reviso los mensajes en su comunicador notando que había llegado un mensaje de Hunnigan

- ¿que sucede Leon?- pregunto un tanto temerosa la pelirroja

- es Hunnigan, quiere que le vea en el parque a unas calles de aquí

- ¿en el parque?, ¿por que te pediría eso?

- no lo se, lo mejor es que te quedes aquí, estarás a salvo hasta que vuelva

- pero leon

- descuida volvere pronto, no hagas nada sin mi permiso- dijo sonriente el agente mientras salía de la cafetería ganándose una sonrisa de su amada Claire.

Chirs y Jill fueron despertados por el tocar a su puerta, se levantaron y la abrieron dejando entrar el mensajero que les indico que les acompañaran hasta la sala de ciencias del cuartel

- ¿que encontró comandante Manz? – preguntó Chris al entrar a la sala seguido de Jill

- por el momento nada sobre la formula, lo que me preocupa es el apellido que nos diste, corresponde no solo a una de las cabezas mayores de Tricell, si no a algo peor

- ¿que quiere decir señor?

- Que tu viejo amigo Wesker sigue metido en todo esto de alguna forma pese a su muerte

- ¿Que?

Claire había despedido a los únicos cliente que habían visitado el lugar hasta el momento, estaba limpiando la cafetera cuando se percato de la entrada de alguien más al café, era una mujer rubia vestida de negro y usando unas gafas del mismo color, sin más esta se sentó en una de las mesas de la orilla mirando el menú, la pelirroja no sabia porque no le daba una buena impresión aquella mujer, pero siendo su trabajo y no queriendo levantar sospechas se acerco a ella para atenderle

- ¿que puedo servirle? - pregunto con alegría la chica observando discretamente a la mujer

- Un café negro simple por favor

Sin más la joven tomo la cafetera caliente, una taza en un platillo y se acerco de nueva cuenta hasta la mesa de su cliente, despacio sirvió el oscuro liquido mientras la rubia le miraba hacerlo

- no has cambiado en nada Claire – dijo la rubia sonriendo

- disculpe… nos… ¿nos conocemos…? - pregunto notando que la rubia acertaba con la cabeza- tenía la sensación de haberle visto antes pero no estaba…

- por favor Claire, tan rápido te has olvidado de mi – dijo la mujer quitándose sus lentes mostrando sus ojos azules que por un leve momento se volvieron rojos para luego regresar al tono del cielo, la joven Redfield se quedo helada al reconocer a la persona frente a ella, sus ojos no podían creerlo, su mente se negaba a aceptarlo y sin embargo ahí estaba ella

- ¿Sherry…?

- Así que si me recuerdas después de todo

- ¿Pero como es que?

- ¿Como es que preguntas tonterías luego de saber lo que fue de mi?, el gobierno me llevo y no conformes con eso, con los espías de Albert me entregaron a él sin que ustedes dieran objeción alguna – dijo en voz fuerte la rubia mientras se ponía de pie frente a Claire- no me arrepiento mi padre adoptivo me enseño mucho y … me ayudo a mejorarme, a perfeccionarme físicamente por así decirlo, soy yo la encargada de continuar con su legado, yo haré que este crezca y sea más fuerte – decía mientras daba pasos hacia delante haciendo que la pelirroja los diera para atrás – sin embargo y como siempre ustedes se están metiendo en el camino, se han atrevido a robar mi VIRUS y no conformes con eso eliminaron a mi científico el Dr. Thomas, quiero ese virus y tu serás quien me ayude a tenerlo de vuelta – Claire sabía que estaba en peligro dio una fuerte bofetada a Sherry haciéndola a un lado para escapar del café, pero no contaba con Doom camuflageado en el marco de la puerta, este le golpeo por la nuca cuando ella paso por su lado dejándola fuera de combate – tráela, quiero mi muestra del virus lo antes posible- grito la rubia a su agente, este le cargo por sobre su hombro y siguió a la rubia hasta su camioneta con aquella joven bajo custodia.

- ¿Sherry birkin? – dijo Chris repitiendo las palabras de su comandante

- Si, mejor conocida ahora como Anette Wesker, Rwekes era solo un juego de palabras de su apellido, el gobierno tomo custodia de ella luego de la muerte de sus padres entregándola al final a Wesker quien al parecer tenía derecho a ella-

- Eso es ridículo, ¿como es que un ser tan terrible como él pudo quedarse con una niña?- replico Jill no creyendo lo que estaba escuchando, no era una historia fácil de creer.

- No lo se, lo ignoro de verdad, pero me temo que la chiquilla creció para ser tan terrible como su padrastro, tomo parte del control de la mesa directiva de Tricell y dirigió por completo el proyecto de este nuevo virus, al parecer su finalidad era la de crear super hombres, super soldados desde nacimiento, ya no era un virus para destrucción masiva, ahora era un virus de conquista masiva.

- Ahora que tenemos su nombre y con las pruebas que hemos traído será mucho más fácil hacer justicia - comento Chris seguro de que esta vez lo lograrían

- Aun debemos desenmarañar la muestra que nos han traído para demostrar su funcionamiento y poder así entregarlo como evidencia pero llevamos un paso delante de… esta monstruosa compañía.

Leon había llegado hasta el parque que Hunnigan le había indicado, pero su sospecha creció más al notar que el lugar no estaba del todo poblado, se adentro un poco más ahora notando a un extraño hombre encapuchado parado frente a él, no podía ver su rostro, sus ojos con claridad pero podía sentir que le estaba observando. Todo fue muy rápido, de pronto sintió una mano en su cuello que le cortaba la respiración, la mano del hombre que segundos atrás había visto a lo lejos, este no le dijo nada, luego de que le debilitara por el oxigeno le aventó con dureza hacia el duro tronco de un árbol, de los labios del joven agente se desprendió un grito ahogado de dolor, observo a aquel sujeto acercarse de nuevo a el, pero así como había aparecido, se había marchado, todo en milésimas de segundo, entonces un terrible sentimiento y pensamiento llego a él

- Claire…- dijo al notar lo que podía pasa, como pudo se levanto del suelo y corrió hasta la cafetería, un terrible dolor le invadió al notar el lugar revuelto y no señal alguna de la pelirroja, salio corriendo del sitio y a toda pisa se dirigió en el auto hasta el departamento, al abrir la puerta notó el lugar también desordenado con las luces bajas, se adentro un poco más y de pronto sintió una patada a su espalda que le hizo caer al suelo, no pudo levantarse pues de inmediato sintió una pistola apuntando directamente a su cabeza

- No te muevas Leon, ni tu podrías librarte de una bala a esta distancia- dijo la mujer de pelo corto y negro que le apuntaba

- Ada…¿en donde esta?, ¿en donde esta Claire?- pregunto el hombre conteniendo su rabia lo suficiente para que las palabras salieran de su garganta

- Con Sherry

- ¿Sherry?

- Sherry Birkin… ¿la recuerdas?, la pequeña que dejaste que el gobierno te quitara y que finalmente termino en manos de Albert Wesker, la chiquilla aprendió bien de él, es un monstruo igual que su padre y su padrastro- Ada miro en el rostro de Leon pintarse la preocupación y el enojo en un solo gesto y no pudo evitar dejar salir una sonrisa de medio lado- descuida, esta viva… por ahora, al menos mientras le sea útil como carnada

- ¿Que?

- Su hermano logro quitarle a Sherry una muestra del virus y lo quiere de vuelta a como de lugar- Leon estaba que moría del coraje, de la necesidad de salir corriendo a rescatar a Claire, a su Claire, le había prometido que nada los separaría y le había fallado, no quería pensar que esa mañana era la ultima que pasarían juntos, ¡NO!, tenía que hacerla regresar, sin pensarlo y en un rápido movimiento desarmo a la mujer frente a el y la atrapo contra la pared sosteniéndola del cuello

- ¿Que haces aquí?, ¿por que me has dicho todo esto?- le pregunto dispuesto a hacer lo necesario por encontrar respuestas

- Porque deseaba ver tu rostro al darte cuenta que has perdido a la mujer que amas nuevamente – aquello lo desarmo, Ada logro empujarle liberándose, esas palabras habían sido como un disparo en el corazón del muchacho, la morena se giro para salir del departamento no sin antes dejar un sobre de papel sobre la mesilla, Leon le vio marcharse sin decir o hacer nada… estaba perdido… estaba sin Claire


Hola

por fin ando retomando mis fics, este ha sido creo que de los que mejor me han quedado... creo jajaja... aprecio mucho los comentarios y espero recibir más, realmente me animan a seguir escribiendo y claro si tienen sugerencias, quejas o frustraciones también son bienvenidos, bueno nos estamos escribiendo

saludos!