Aquí dejo el final.. e sun mierda final, lo sé.. pero no estaba motivada en seguir escribiendola.. tení amuchas ideas para la historia, pero al ver el "Exito" que ha tenido jajaajajaj pues se han borrado d emi cabeza... muhahaha... Asi que aquí dejo este final y me olvido de ella... BUeno nos vemos y gracias como siempre... kiss, Desam


Historia registada en Safe Creative. No al plagio.


Sin ti: Sus ojos azules observaban a la gente. Una vez más estaba solo. Una vez más aquel columpio era su único compañero ¿Que había hecho para estar en aquella situación? Naruto jamás entendería el porque. Sin embargo, nunca perdería su sonrisa.


Disclaymer: La historia original de este fic es mio. Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto, el gran creador del manga de Naruto. Otros personajes son de invención mía, así como lugares, armas y otras cosas.


3 Yo seré Hokage.

La entrada en la academia no fue como Naruto esperaba. Realmente era un pésimo estudiante. Casi nada le salía bien. Los compañeros se reían de él y encima tenía que soportar a Sasuke Uchiha. El ser más perfecto que existía sobre la faz de la tierra. Sasuke Uchiha hacía todo bien y las chicas estaban locamente enamoradas de él.

Las confrontaciones entre ellos eran inevitables. Naruto sentía rabia y confusión cuando estaba a su lado. Cada día, al salir de la academia, se pudo dar cuenta que el Uchiha se sentaba solo en el muelle. Naruto pasaba cada día por allí para volver a casa.

Sus miradas se enfrentaban de vez en cuando y en su mudo silencio, deseaban decirse lo que no podían. Naruto siempre sintió la soledad y el rechazo. Cada tarde se sentaba en aquel columpio y observaba a la gente pasar delante de sus ojos.

Sabía que Sasuke Uchiha había perdido a toda su familia, ya que habían sido asesinados siendo el único superviviente. En su fuero interno, deseaba decirle que no estaba solo... que nadie debía estarlo. Los ojos negros del muchacho solo representaban el odio y la ira.

Naruto día a día intentaba competir con él. De esa forma, se sentía ha salvo. De esa forma, se sentía parte de algo. Cuando los compañeros se reían de él, tan solo sonreía de nuevo y alzaba la barbilla en son de paz. Nunca le había gustado que se burlaran y lo rechazaran, pero poco a poco, sentía que un lazo invisible lo ataba a Sasuke Uchiha.

Naruto sabía perfectamente que no mejoraba en las clases, así como todo el mundo por alguna razón, lo odiaba y despreciaba. Sakura Haruno... esa chica de cabellos rosas y sonrisa alegre lo traía loco de la cabeza. Cada vez que la veía, su corazón se agitaba a mil por hora, pero ella... ella solo tenía ojos para Sasuke Uchiha.

Los años siguieron pasando para Naruto. Poco a poco se iba haciendo más y más mayor. Incluso podía sentir como sus compañeros lo iban aceptando a cuenta gotas. Incluso alguna vez, sentado en aquel columpio que lo había acompañdo desde que tenía memoria, juraría haber visto a algún niño más pequeño querer acercarse a él.

Naruto dibujó una sonrisa en sus labios. Iruka sensei era extraño. Sabía que como todos, alguna vez lo había rechazado. Sin embargo hubo un día en que se dio cuenta que era la primera persona en aceptarlo después del Hokage.

Tras sentirse un poco más amado, sus ojos seguían posandose en aquel muchacho de cabellos azabache y ojos negros. Sasuke Uchiha estaba solo como él y entendía perfectamente como se sentía, o al menos eso es lo que creía.

Naruto consigió al fin graduarse en la academia y entró a formar parte del equipo siete. Una parte de él se alegraba al saber que estaría en el mismo equipo que Sakura Haruno... sin embargo, otra se entristecía al saber que también estaría Sasuke Uchiha. El rubio se sentía demasiado identificado con él. Era su apoyo, su competencia, el que le daba cada día fuerzas para seguir adelante y luchar por s s sueños, por qué él algún día, sería el proximo Hokage de Konoha y todos aquellos que lo habían despreciado cuando tan solo era un niño... lo respetarían.

Naruto observó el cielo una vez más. Sasuke Uchiha dejó la aldea por venganza. Quería matar a su propio hermano. Naruto sintió el vacio de nuevo en su interior. Tras intertantarlo muchas veces, nunca consigió que Sasuke Uchiha volviera a la villa. Sin embargo, sabía que ese lazo invisible que los unía, aún seguía allí. Débil, pero aún existía.

Tras ver como poco a poco el sol se escondía y las estrellas empezaban aparecer en el cielo, sonrió al cielo. Algún día, conseguiría traer a Sasuke Uchiha de vuelta. Algún día, conseguiría ser el Hokage de Konoha