Capitulo 4

Ataque, ataque, empuje, espada, bloquee, uff!

"Bien milady. La próxima vez necesita bloquear otra vez en vez de ir para matar." Había una sonrisa en la cara de el mientras Serenity miraba hacia la espada que apuntaba a su corazón. El entrenamiento iba mejor lo usual, pero ella seguía frustrada por lo poder conseguir superar su mano. El maestro bajo su espada, y llamo a otro de los aprendices, sintiendo la frustración de Serenity. El hombre, ocho años mayor que Serenity, fue vencido en cuestión de minutos. Ella suspiro mientras el hacia una reverencia, luego ella le hizo una reverencia de respuesta. Con la espada ella podía derrotar a cualquier hombre en la habitación, excepto por el maestro. Nadie podía ser mejor que el. El se acerco a ella con una suave mirada.

"¿Otra vez?" pregunto, y ella afirmo con la cabeza, limpiándose el sudor de la frente con el guante. Tomo su posición y la danza comenzó. El se movía como agua, fácilmente esquivando sus ataques, y regresándoselos directamente. Le fue difícil continuar con el rito, pero resistió siete minutos completos antes de que su espada cayera al suelo. Suspiro mientras hacia una reverencia y recogía la espada caída. El se sonrió. "Toma un pequeño descanso" Ella acepto y se fue a sentar a una de las bancas. Observo la espaciosa sala a su alrededor. Rei y Lita estaban prácticamente el combate mano a mano y Ami practicaba con el arco. Mina estaba usando el látigo y la daga (una combinación rara claro esta). El salón era enorme, cubría un acre y medio completo. Estaba dividido en varias secciones. Era un magnifico lugar para que las Senshi y los guerreros de la Luna practicaran.

Serenity se recostó sobre la pared y cerro los ojos. Sintió que alguien se sentaba a la par, así que volteo la cabeza para ver quien era. Su hermano Shingo estaba allí, observando la batalla entre dos de los aprendices. Tenía una sonrisa de satisfacción en su rostro.

"Entonces Usagi, oí que tendremos otra visita real." Dijo con aire de suficiencia. Ella hizo un ruido y volteo de nuevo la cabeza hacia el techo.

"No quiero hablar de eso Shingo" Dijo, un poco exasperada. Oyó que el reía.

"Pero querida hermana, ¿No quieres hablar de tu futuro esposo? Estoy seguro que el no estará tan mal, viendo que tienes que casarte con el." Ella volteo rápidamente la cabeza y lo observo, cada músculo en su cuerpo se tenso.

"De que estas hablando. No tengo que casarme con nadie." Dijo entre dientes. El le dio otra sonrisa de satisfacción.

"Oh lo siento, olvide que a ti no te importa que otra guerra comience mientras…" pero no pudo continuar porque Serenity salto y saco su espada.

"Cuídate, pequeño hermano. Te has pasado de la línea" Ella dijo casi en un silbido.

El estaba sobre sus pies en un instante, con la espada en la mano. Caminaron el uno hacia el otro y los dos que estaban peleando se hicieron a un lado para hacerles espacio. Ella grito y lo ataco. "Como te atreves…" ruido de espadas "…a decir que…" un poco de ataque y bloqueo, "…no me importa…" esquivar, "… que nuestra gente…" un sonido mas fuerte y la espada de Shingo cayo al suelo y la de Serenity en su cuello, "…mueran!" Casi susurro esta ultima palabra para que solo el la oyera. El trago saliva.

"Que esta pasando aquí!" Dijo la enojada voz del maestro desde atrás de Serenity. Ella bajo su espada, y se volteo para encontrase con los ojos de su instructor que estaban quietos sobre ella. "Cual es una de las reglas mas importante aquí Princesa" dijo mas como una afirmación que como una pregunta. Ella sostuvo la mirada con las mejillas quemándole.

"Nunca atacar en estado de enojo." Dijo un poco cortante. Todo el salón se iba quedando poco a poco en silencio. Sus miradas estaban fijas y nadie iba a mirar hacia otro lado.

"Bueno, como parece que tiene mucha extra energía para quemar milady, en guardia!" El se puso en posición sosteniendo su espada. Todos los demás se apartaron un poco. Serenity agarro aire mientras se ponía en posición. Sabía que este seria un trabajo difícil. El maestro no era amable en las batallas cuando estaba enojado. Pensó desesperadamente en que podía hacer.

La batalla comenzó y le costo mucho poder aguantar. En diez segundos ella ya estaba agotada y sabia que estaba apunto de ser humillada. Ella lo miro, y repentinamente el pensamiento de ser el premio mayor para la paz y el ser vendida como una vaca lo seria, le cruzó por la cabeza. Ella se imagino que el hombre delante de ella no era ninguno que hubiera conocido, el hombre que la estaba comprando como su trofeo. Enojo fue lo que lleno sus venas en ese momento y dio un pequeño chillido atacando. Todos en el salón estaban observando, estudiantes y maestros. La batalla que debió durar menos de un minuto ya iba por cinco, luego diez. Ambos guerreros se oponían a rendirse. Sudor les caía por las caras mientras que las espadas se movían fuertemente. El salón estaba muerto en silencio excepto por el ruido de las armas al golpearse. Nadie podía creerlo, el maestro estaba comenzado a lucir fatigado y estaba luchando cada vez más despacio. Luego con un grito final, había terminado. Serenity estaba parada en el centro del círculo, sin espada, con la sensación no muy amigable del acero sobre su cuello. Nadie se atrevía a moverse, y el sonido de la respiración de Serenity y el maestro era ensordecedor. Lentamente el bajo su espada.

"Ve a dar un paseo afuera Serenity." Le dijo el maestro. Ella se volteo y salio de la habitación, sin notar un par de ojos y a su madre, que había visto todo el show, desde la entrada principal, opuesta a un lado del salón.

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Se que este no fue el capitulo mas emocionante, además que un poco corto. Pero les juro que la emoción ya viene! En serio! Confíen en mi XD

Gracias a Sakura Ika, a Sailor angel7 y a Watty por leer esta historia!

Besitos!