Muchísimas gracias a Watty, Sailor angel7 y a Saoriluna por sus reviews… hacen que mi trabajo sea mucho mas fácil y divertido!
No soy dueña de Sailor Moon ni sus personajes ok? No me demanden! Que solo intento hacerle bien a la humanidad…
Capitulo 5
Si esta era la mujer que su jefe venia a reclamar, Dios lo ayude. El nuevo visitante observo como la chica rubia se dirigió a la puerta como una tormenta, sin ver tan siquiera a alguien del salón. El hombre con el que había estado peleando le dio una mirada punzante a todos, y la práctica se reinicio. Observo a la delicada mujer a la par de el, quien se veía un poco mas pálida que cuando habían entrado en la habitación.
"Su hija es talentosa con la espada" Le dijo. La Reina levanto la vista y sonrió insegura.
"Si, lo es. Siento mucho lo que acaba de ver, pero ella usualmente no es… tan violenta en su práctica. Debe perdonarla, pero hoy no ha sido ella misma." La Reina se mantenía serena en el exterior, pero algo nuevo comenzaba a burbujear dentro de ella. No necesariamente por enojo. El solo negó con la cabeza.
"Para mi, parecía una practica normal." Dijo con una sonrisa. La Reina sonrió también. Luego observo que el hombre contra el que la Princesa había estado peleando se encaminaba a seguirla, sosteniendo algo. Observo de nuevo a la Reina. "Estoy un poco sorprendido por su gente. ¿Continuamos?" Le pregunto. La Reina hizo un gesto aceptando el brazo que el le extendía, y los dos salieron del salón de practica.
Serenity estuvo por los jardines antes de caminar hacia los establos. Allí comenzó a calmarse. Al principio sintió un gran alivio de que todo había terminado, luego sintió resentimiento, luego vergüenza de no haberse controlado. Camino hacia uno de los caballos que sacaba la cabeza desde su celda y froto su nariz de terciopelo. Puso su frente sobre la de el y suspiro profundamente. Oyó que alguien entraba al establo y levanto la cabeza. Acercándose a ella estaba el maestro, llevando un vaso con agua. El se lo acerco y ella lo tomo entre sus manos, aceptándolo y bebiendo. Sus ojos ya no mostraban enojo, pero tampoco eran amables. Cuando ella empezó a beber el comenzó a hablar.
"¿Qué te pasa hoy Serenity?" Pregunto. Su voz era amable pero aun así un poco cortante. Ella suspiro.
"No lo se. Solo explote. Lo siento." Ella levanto la vista, un poco aliviada al ver que su mirada se suavizaba una vez más. "Se que no debí haber atacado a Shingo. Se lo merece! No, no, me imagino que no así." Se redimió observando que la suavidad comenzaba a desvanecerse. Movió la cabeza de nuevo. "No pasara de nuevo." Murmuro. Sintió como la mano de el se posaba sobre su hombro y ella levanto la vista. Sus labios se curvaron un poco.
"Debió haber dicho algo que realmente te enojo. Tuve un momento difícil tratando de mantener el duelo. Tiene razón, probablemente se lo merecía. Sin embargo, debes aprender a como controlar tu enojo Serenity. Puedo terminar matándote." Le dijo gentilmente. Ella lentamente afirmo con la cabeza.
"Tratare de recordar eso." Dijo. El sonrió completamente y la dio unas palmaditas en la espalda.
"Bien. No mas practica por hoy, has tenido suficiente." Sintió con un alivio le recorría el cuerpo. "Pero te quiero aquí mañana al amanecer para unas sentadillas y abdominales complementarias." Agrego con un guiño. El alivio desapareció de Serenity. Mañana tendría mucho dolor. Ella le dio una pequeña sonrisa triste mientras los dos salían del establo. El regreso al salón, y ella regreso al palacio. Pasarían otras dos horas antes de que las chicas terminaran, y dos horas más para su reunión con Artemis. De alguna manera entro a su habitación sin que nadie la viera. Rápidamente se cambio con las ropas de chico, se puso un sombrero viejo, se recogió el cabello y se puso la capa para salirse de palacio. Pronto, se encontraba enfrente de la taberna de Motoki.
Entro y se dirigió al mostrador. Motoki estaba hablando con una de las sirvientas dándole instrucciones. Ella lo alcanzo cuando la chica estaba yendo. Motoki levanto la vista para ver quien se acercaba y una gran sonrisa apareció en su apuesto rostro.
"Tye! Como estas. Pensé que no vendrías sino hasta mucho mas tarde." Dijo. Ella sonrió mientras se quitaba la capucha.
"Bueno, estoy aquí ahora." Dijo, haciendo que su voz sonara un poco mas profunda como siempre lo hacia para disfrazarse. El levanto la vista y le hizo señas a alguien al otro lado de la habitación para que se acercara, luego se enfoco de nuevo en ella.
"Bueno, entonces podemos empezar!" Dijo alegremente. "Por cierto, parece que acabas de salir de practicar. Tiene la cara llena de sudor." Dijo calladamente. Ella rió aun mas callado.
"Tienes razón. No tuve tiempo de tomar un baño." Le respondió. El se tapo la nariz sin decir nada.
"Motoki, ¿Me llamaste?" Dijo alguien con voz profunda detrás de Serenity. Ella se volteo para ver quien era, sin darse cuenta lo cerca que estaba. Se topo con su pecho, y seguramente se hubiera caído si no es que el pone sus manos en los brazos de ella para sostenerla. "Wow, cuidado compañero" Dijo.
Ella levanto la vista mientras murmuraba una disculpa, pero se paralizo cuando lo vio. Era alto, con pelo negro. Su nariz no era larga, y sus finos rasgos se unían a su sonrisa que podía derretir a cualquiera. Aunque lo que realmente la paralizo fueron sus ojos, ojos del color del tono de azul medianoche que ella hubiera visto jamás. Estos parecían brillar mientras la observaba, casi bailando con el compás de la luz. Sostuvo su respiración, aun paralizada donde estaba.
