Aaaaa el capitulo anterior se quedo en suspenso! Jajajaja

Watty: jajaja, gracias por decirlo. La verdad es que si espero que los capítulos queden bien. Si encuentran algún error me avisan si? Porque la verdad a mi se me pasan muchas cosas! Y mas con mi despiste

Sailor angel7: ya se había tardado no? jajajaja… lo emocionante era que se encontraran!

Hubiera querido mas reviews… pero como ayer publique el capitulo anterior, como que es entendible no?... por ahora se los acepto! Pero escríbanme mas!

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Capitulo 6

Ella estaba paralizada, sus ojos sobre los de el. Su sonrisa burlona se hizo mas grande al ver el shock en el que ella se encontraba.

"¿Estas bien?" Pregunto, un poco inseguro. Ella se quedo callada un momento bastante grande antes de responder.

"Uhhh, si…" se dio cuenta de que no había cambiado la voz, así que rápidamente lo hico, "digo, estoy bien." Se quería golpear ella misma. El la soltó y miro hacia Motoki. Serenity también hizo lo mismo, sus ojos aun mostraban sorpresa. Motoki, ella podía ver, estaba teniendo bastante problema tratando de no reírse.

"Tye este es Darien. Darien, Tye. Darien fue contratado por mi padre hace dos días para ayudar un poco por aquí." Una enorme sonrisa burlona se dibujo en el rostro de Serenity mientras ella volteaba a ver a Darien de nuevo. El le dio la mano.

"Gusto en conocerte Tye" dijo dándole un apretón, firme pero no doloroso. Ella sonrió débilmente.

"Igual" Dijo en una voz chillona. Ella pudo jurar que su sonrisa cambio a una sonrisa de satisfacción, pero su atención rápidamente regreso a Motoki cuando este comenzó a hablar.

"Darien, quiero que te quedes aquí en el bar por un rato. Tye y yo tenemos unos… asuntos que tratar. Ahora puedes practicar lo que te enseñe ayer. Si necesitas ayuda pregúntale a Naru." Mientras decía esto Motoki se movió para que Darien tomara su lugar. Serenity observo, aun un poco atontada, mientras Darien comenzaba a llenar las tazas con cerveza. Motoki la tomo del brazo y la arrastro hacia las escaleras para subir a la planta familiar. Ella volteo la cabeza en dirección a la que iba y lo siguió. Llegaron a la habitación y entraron. Ella se encamino hacia la ventana mientras Motoki cerraba la puerta. El la volteo a ver, no pudo resistir mas y comenzó a reír. Se agarraba el estomago, casi cayendo al suelo, y Serenity lo miraba confundida.

"¿De que te ríes?" le pregunto. Una vez que Motoki se compuso un poco, la miro.

"Deberías haber visto la cara que hiciste. No tenia precio!" Dijo, y esto trajo más risas mientras se sentaba en la silla más cercana. Serenity podía sentir como sus mejillas comenzaban a enrojecerse.

"¿Qué quieres decir?" Le pregunto con una combinación de sorpresa y vergüenza.

"Parecía que era el primer hombre que hubieras visto en tu vida Usagi. Tus ojos se agrandaron y… y…" El resto de lo que iba a decir se perdió en mas risas. Serenity se sentó enfrente de el en la mesa.

"Cállate Motoki. No pude haberme visto tan mal" Le dijo cortante.

"Pero si que te viste mal" Dijo, finalmente había parado de reír y fue capaz de controlarse. Podía ver que el rostro de ella estaba de fuerte tono de rosado.

"Bueno, no tengo mucho tiempo Motoki, así que si has terminado de hacerte el tonto, ¿Podemos seguir con la razón por la que estoy aquí?" Le pregunto, acido saliendo de su voz. A el no le afecto, puesto que la sonrisa burlona se mantuvo sobre su rostro, pero afirmo con la cabeza para darle a entender que estaba de acuerdo.

"Esta bien, esta bien. Empecemos" Serenity sonrió, y la lección dio comienzo.

Después de una hora, no habían avanzado nada. Motoki se sentó y dejo escapar un suspiro de exasperación.

"Serenity, no hay nada que pueda enseñarte. No te sientes incomoda alrededor mío." Ella suspiro y se sentó también. El tenía razón. Le había puesto el brazo alrededor de la espalda, la haba abrazado, bailado muy cerca de ella (aunque un poco torpe, pues era algo que no acostumbraba), susurrado cosas lindas, tratado de cortejarla… pero ella no había tenido problema estando cerca de el puesto que de por si ellos ya eran cercanos. Ella se preguntaba ¿Cómo podía seguir con esto?

Alguien toco suavemente a la puerta. "Adelante" Dijo Motoki completamente seguro de que Serenity tenia el sombrero puesto. Naru, la hermosa camarera de pelo rojo asomo la cabeza por la puerta.

"Motoki, necesitamos tu ayuda. Oh, hola Princesa. Motoki, un sequito de Saturno acaba de llega y necesitamos que los acomodes. ¿Cómo esta su alteza?" La chica hablaba de Serenity a Motoki. Serenity le sonrió. Motoki se paso la mano por el cabello y volteo a ver a la Princesa.

"Podemos intentarlo luego. Regresa cuando este oscuro. Tal vez es la luz del día." Serenity asintió y Motoki se levanto.

"Guíame Naru" dijo mientras salía, seguido por Serenity. En la habitación principal Motoki se dirigió a un gran grupo de Saturninos que estaba esperando pacientemente en el bar. Serenity se puso la capucha y salio por la puerta principal. Dio un último vistazazo, tratando de ver al hombre con cabellos de azabache, al que había conocido una hora antes. Se dio cuenta que estaba a la par de Motoki, escribiendo furiosamente sobre un montón de papeles, mientras que Motoki hablaba con los nuevos. Casi como si el hubiera sentido su mirada, su cabeza se levanto y la miro directamente. Rápidamente ella salio por la puerta hacia la concurrida calle. Su corazón palpitaba salvajemente en su pecho, y sus manos sostuvieron la capa con toda la fuerza que tenia. No se detuvo hasta que encontró seguridad en su cuarto, allí se regalo un poco, aunque su corazón seguir palpitando fuertemente. Se desvistió y llamo a una de las sirvientas. Salio al balcón con su bata, observando el jardín mientras que la sirvienta le preparaba el baño. Las chicas ya habrían salido de la practica y pronto tendrían que ir a almorzar, luego tendrían la reunión con Artemis."

Serenity sonrió para si mientras pensaba en el hombre de la taberna, su cabello gentilmente sobre su rostro, su mirada penetrante, el calor de sus manos sobre sus hombros, el- paro de pensar. Tengo que hacerlo, se dijo. Iba a conocer a su futuro esposo en cuestión de unos días. No podía pensar en otro hombre. Entro a su habitación y le dijo a la sirvienta que se marchara antes de meterse en el agua caliente. Se dijo a si misma que no pensaría en el. Aunque, las mariposas que revoloteaban en su estomago no desaparecían. Es solo un capricho, pensó para si. No es como que si estuviera enamorada de el, además que el ni sabe que soy una chica y no entendería si lo supiera. Dejo escapar un largo suspiro y se sumergió un poco más en el agua.