Hola!

Pues como les dije estoy enferma… ahora no tengo mucho que hacer así que traduciré otro capitulo. Grax por seguir leyendo y por los reviews!

Sailor angel7: Si no estoy mal, en otro capitulo dije que Usagi era un sobrenombre de Serenity, que solo sus amigos cercanos conocían. Si no lo había dicho pues, aquí tienes la respuesta jajajaja. Que bien que no te parece que me tarde en actualizar, pero casi siempre dejo solo un día o dos entre capitulo, y ahora fueron mas. Si, ellos son raros, pero me encanta como se llevan… y pues… te digo un secreto? A mi también me gusta mas esta historia jajaja

Watty: Grax por seguir leyendo amiguis! Y pues suerte con tus exámenes, la verdad es que yo ya no tengo profesores sino licenciados, y son peores porque se creen mas! Jajajaja… nos andan explotando, pero que se puede hacer… sigue con ganas! Y Grax por seguir leyendo.

Abda: Hola! Pues que bien que te enteraste de la traducción… te podría preguntar como fue? Y pues estaré esperando tus reviews… grax por leerme! (Por cierto, me encanta el conejito!)

Capitulo 9

Se metió a su cama y se quejo por el dolor que le recorría la espalda al rodar un poco. 100 despechadas y 250 sentadillas no era la mejor manera de comenzar el día, sin importar lo mucho que Lita juraba que si. Se levanto y camino hacia el baño que le había pedido a una de las sirvientas que le preparara. Se sumergió en el agua y se estuvo allí por mucho tiempo. Aun podía sentir que sus mejillas le quemaban, gracias a lo que había pasado antes de entrar a la habitación.

Estaba caminando de vuelta al palacio. Gruño suavemente mientras bajaba la cabeza y se sobaba su espalda y cuello. Entro al palacio y cruzo una de las esquinas, estando aun ausente se seguía sobando el cuello, de repente se topo con algo, o mas bien, alguien que dejo salir un pequeño gruñido mientras intentaba balancearse el mismo al igual que a ella.

"Lo siento…" Logro decir ella.

"No, la culpa ha sido enteramente mía…" Dijo el extraño.

"Debí ver por donde iba" Dijo ella finalmente mientras levantaba la vista mientras el la sostenía en sus brazos. Tenía el pelo plateado y unos ojos que parecían contener toda la sabiduría del universo. Una expresión de sorpresa paso por su rostro antes de que el pusiera un brazo sobre su estomago y se inclinara en una reverencia.

"Su alteza, por favor, acepte mis disculpas." Dijo mientras se levantaba. "Soy el General Malachite de la Tierra. No creo haber tenido el placer de que nos hayan presentado apropiadamente" Ella se hizo un poco para atrás, pero rápidamente recordó sus modales. Inclino gentilmente su cabeza.

"El placer es mió General. No sabia que alguna persona de la Tierra había llegado." Trato de que su voz no la traicionara, puesto que por dentro estaba muy sorprendida. El sonrió.

"Llegue hace dos noches. Su majestad fue lo bastante amable para invitarme y también o otros a la Luna antes de la visita de Mi Lord y Lady, para discutir algunos… tratados" Dijo, pausando un poco mas de lo que hubiera querido. Serenity sintió un golpe en el estomago, pero se forzó a si misma una sonrisa.

"Bueno, la Luna ha sido honrada de tenerlo como invitado. Aunque no lo parezca, conmigo topándose con usted tan irrespetuosamente." El rió, una risa natural, pero Serenity no pudo evitar pensar que había un poco de burla también.

"Usted puede toparse conmigo cada vez que quiera" Ella se sonrojo. Estaba, una vez mas, avergonzada. Quería salir de allí lo antes posible.

"Si me disculpa General, debo ir a arreglarme antes del desayuno" El pareció echarle un vistazo a su ropa de entrenamiento, toda sudada, por primera vez. El hizo de nuevo una reverencia.

"Mis disculpas por retenerla. Ayer en la mañana vi lo duro que entrena. Hasta luego, su Alteza" Dijo el, y ella camino hacia su habitación, agradecida de que el encuentro había terminado. ¿Ayer en la mañana? Fue cuando ella se enojo! Gruño involuntariamente. Había visto eso ¿No?

Se sumergió un poco más en el agua hasta que su boca estaba cubierta. Podía imaginarse al General diciéndole a su Príncipe la torpe, niña y temperamental guerrera que había venido a reclamar, ambos hombres riéndose en todo esto. El probablemente regresaría a la Tierra sin siquiera verla, arruinando sus planes.

No fue sino hasta que oyó unos suaves pasos acercándose a la puerta del baño cuando se dio cuenta que era hora de salirse de la calida agua. Luna entro a la habitación para acercarle una toalla. Serenity se salio del agua sin muchas ganas, y se envolvió en la suave tela. Luego de secarse y colocarse una bata, se sentó enfrente de su marquesa y dejo que Luna le cepillara el cabello. Se preguntaba como seria el si es que llegaba a quedarse. Alto, bajo, rubio, pelo castaño, delgado, un buen cuerpo, fuerte, débil, no sabia nada de el, y sabia aun menos de su personalidad. Suspiro débilmente. Con su suerte, seria uno de esos que reclamaban mujeres como trofeos para enseñar, que hablen solo cuando se les indica. La única cosa que sabia de él, era que era un bueno guerrero y que gobernaba bien. Esa poca información no hacia nada para reconfortarla.

"Serenity ¿Estas oyendo lo que te digo?" La voz de Luna interrumpió sus pensamientos. Serenity parpadeo un poco.

"Por supuesto que si Luna" Dijo.

"¿Qué era entonces? Si es que en serio estabas poniendo atención" Pregunto Luna.

"Ummm, ¿Podrías repartirlo?" Pregunto Serenity con una dulce sonrisa en su rostro. Ella vio por el espejo cuando Luna solo movió los ojos y le siguió cepillando el cabello.

"Si me hubieras estado escuchando, hubieras sabido que después de almuerzo Artemis y yo queremos pasar un tiempo con ustedes, preparándolas para las festividades que llegan. Nos encontraremos en el salón de baile principal…" El resto de lo que Luna dijo se perdió en el aire. Serenity, comenzaba a soñar despierta de nuevo con el hombre con el que había estado bailando la noche anterior. ¿Por qué no puedo quitármelo de la cabeza? No se nada de él, aparte de que puede bailar muy bien, que le gusta leer y que puede ser tan insoportable como gentil. No es nadie que yo conozca, pero entonces ¿Por qué no puedo quitármelo de la cabeza? Voy a conocer muy pronto a mi futuro esposo, y todo lo que yo puedo hacer es pensar en este dios de ojos azules. ¿Y porque le prometí conseguirle un trabajo en el palacio? Serenity solo lograba confundirse así misma, más que cualquier otra persona.