Sorry!

Hace bastante tiempo que puse el capitulo 12, pero he tenido que estudiar un poco y además he estado viajando bastante… así que again sorry.

Sailor angel7: ahora sabrás quien fue . )

Saori-Luna: tienes razón Saori, muy extraño que Ami fuera, jajaja, pero tienes que entender que Mina y Serenity están muy unidas y la primera solo quería estar cerca de su amiga.

Abda: Sorry por no actualizar pronto! Pero aquí esta el capitulo… y te aseguro que es mucho mas largo!

Watty: jajaja, me alegro que te siga interesando y que sigas leyendo niña!

Liz Kraft: Claro que lo haré Liz. Me alegra mucho que la historia te emocione tanto… Grax por leer la historia y por el review!

Capitulo 13

Todos sus músculos estaban tensos y sus pulmones le dolían por la dificultad de respirar. La risa era suave, pero aun así la había reconocido. Un momento de enojo le lleno el cuerpo, mientras llevaba su codo hacia e estomago de su 'atacante'. Oyó un quejido y la soltó, agachándose en dolor. Al momento en que quedo libre saco la espada que siempre cargaba con ella y lo apunto.

"Que diablos crees que haces!" Le grito, regañándose a si misma por la expresión que había usado.

"Cálmate cabeza de chorlito!" Dijo el mientras se erguía, con esa estúpida sonrisa de satisfacción en su rostro. Se detuvo cuando vio que ella lo estaba apuntando con la espada, que estaba bastante cerca de el. (A/N: la verdad es que le dijo meatball head, o en japonés odango atama. Sin embargo no he hallado una forma de traducirlo bien, así que si no estoy mal, le llama 'cabeza de chorlito' en el anime en español. Aunque me gusta más Odango Atama)

"Te molestaría explicarte Darien!" Le dijo Serenity, aun gritando. El solo le sonreía.

"Yo debería preguntarte eso. ¿Por qué andas rondando el palacio en las sombras, además de tratar de escalar un árbol para entrar al palacio?" Ella solo lo miro.

"No es de tu incumbencia" Le dijo cortante.

"Bueno, entonces no es de tu incumbencia que yo ande aquí" Le dijo ella mientras empujaba la punta de la espada hacia un lado y cruzaba los brazos enfrente de su pecho. Serenity regreso la espada a donde estaba.

"Para tu información, yo trabajo y vivo aquí. ¿Cuál es tu excusa?" Hasta en la oscuridad ella podía ver que el sonreía.

"Eso no explica porque tratabas de meterte al palacio" El le dijo. Ella le envió una mirada seria.

"Dije que no era de tu incumbencia. Sin embargo, tu no has explicado que haces aquí." El se puso un poco nervioso.

"Trabajo aquí" Dijo un poco cortante. Los ojos de Serenity se abrieron en asombro.

"¿Qué? No, tu no trabajas aquí" Dijo ella, sin darse cuenta lo infantil que sonaba hasta que sus palabras salieron de su boca.

"Si trabajo. Empecé esta mañana" Dijo el. "Trabajo con los caballos" Serenity lentamente comenzó a bajar la espada.

"¿En los establos? ¿Cómo conseguiste un trabajo aquí?" Pregunto ella, ahora con un poco de curiosidad, puesto que ella no había hablado con nadie. El levanto una ceja.

"¿Importa?" Le pregunto.

"Bueno, no, supongo" Dijo ella, sintiéndose un poco tonta consigo misma por lo poder encontrar una mejor respuesta. Se quedaron allí parados por unos segundos en completo silencio.

"Así que, ¿Has planeado apuntarme con la espada para mantenerme aquí toda la noche?" Le pregunto el finalmente. Serenity se ruborizo mientras guardaba su espada.

"No, lo siento" Luego ella hizo una pausa. "Espera, no debería estar disculpándome contigo. Tu deberías estar disculpándote conmigo, tonto!" Le grito, mientras su enojo regresaba.

"¿Por qué?" Le pregunto el.

"Por casi matarme de un susto!" Le grito ella.

"Mantén el tono de tu voz abajo odango atama, de otra forma atraerás a los guardias." Dijo el.

"No me llames odango atama!" Ella le dijo aun a gritos. El trataba de que ella bajara la voz pero aun así seguía sonriendo.

"Mira, si insistes en seguir gritando, por lo menos vamos a los jardines, así nadie va a pensar que te estoy matando" Dijo el como dando un discurso. Ella seguía mirándolo. El comenzó a caminar hacia los jardines. Serenity lo siguió, aunque dando un suspiro de enojo. Llegaron hasta el puente, en el centro del jardín. Serenity levanto la vista para ver la Tierra. Noto que darien se había detenido y que estaba recostado en uno de los barandales del puente, ella lo imito, mientras observaba la hermosa joya que brillaba encima de ellos, tratando de que su enojo desapareciera, para así poder tener una conversación civilizada con el hombre de la par. Oyó que Darien dejo escapar un suave suspiro.

"¿Qué?" Le pregunto ella, más cortante de lo que ella hubiera querido.

"Nada" Dijo el igual de cortante. Serenity se calmo aun más, y rápidamente trato de suavizar el tono de su voz.

"¿Extrañas tu hogar?" Le pregunto mientras lo observaba. El solo levanto los hombros.

"Un poco. No he estado tanto tiempo fuera, pero me imagino que si" Le respondió el. Ella solo bajo la vista hacia el agua.

"Dime mas acerca de la familia real" Dijo ella finalmente. Podía sentir que el la estaba observando.

"Bueno, el Rey y la Reina son gente maravillosa. Son unos gobernantes justos, y aman demasiado a su gente" Una pausa. "Ambos tienen un corazón grande. Mi –uh- Reina es una mujer amable a la que no le importa hablar con las personas comunes y ayuda al que puede. No hay mucha pobreza en la Tierra gracias a eso. El Rey también es bueno, pero es un poco más… cerrado que la Reina. Es un temible guerrero" De nuevo una pausa.

"¿Qué hay del Príncipe?" Le pregunto Serenity. Estaba bastante contenta de oír que los reyes eran buena personas, pero estaba más interesada en Endymion.

"Ya te he contado de el" Oyó ella que el le decía.

"No mucho" Le dijo ella. Oyó que de nuevo suspiraba, pero luego continúo hablando.

"No es una mala persona. No tiene una compasión natural como la de su madre, pero trata. Es un buen guerrero, como su padre, pero prefiere las estrategias al a batalla. La gente parece quererle mucho. Pasa bastante tiempo con su padre tratando los asuntos de la corte, pero ama aprender acerca de las leyes de la física que gobiernan nuestro universo." Serenity sonrió para si misma mientras Darien hablaba. Estaba feliz de que por lo menos no era un ogro.

"¿Qué hay acerca de ti? ¿Qué piensas de el?" le pregunto. Oyó que el reía un poco para si mismo.

"No lo se. Tengo unos sentimientos neutrales hacia el" Replico. Serenity se enojo un poco con su respuesta. Levanto sus ojos hacia los de el y se sorprendió de que el la estaba observando. Miro hacia otro lado rápidamente, sintiéndose un poco avergonzada. Oyó que el se acercaba un poco mas y de repente sintió que puso sus amos alrededor de sus hombros. Ella se hizo un poco para atrás.

"Que estas haciendo!" Le dijo ella. El rió.

"Pensé que tal vez deberíamos continuar las lecciones, aunque Motoki no estuviera aquí. Además no nos pudimos encontrar en la taberna." Dijo el. Serenity se ruborizo, y le agradeció a la noche por taparla un poco. "Puedo ver que aun tengo mucho trabajo que hacer" Dijo el finalmente.

"No me lo esperaba, eso es todo." Le respondió ella. El sonrió con satisfacción aun más abiertamente.

"Mmmm, seguro" Dijo el calmadamente, y luego regreso a recostarse en el puente.

"Cuéntame mas acerca de la familia real de la Luna" Dijo el. Serenity se recostó en el puente. Sentía que se ruborizaba aun más, pero decidió hablar un poco acerca de su madre.

"La Reina Selenity es una mujer misteriosa. Se mira como una flor delicada, y tiene un temperamento bastante calmado, pero puede gobernar con la espada en la mano si es necesario. Su gente siempre esta primero. Es una persona sincera y no se ofende fácilmente. Su meta principal ha sido mantener la paz entre los países de este sistema solar, y luego de eso, de los demás sistemas. No le gusta ver a la gente sufriendo por las guerras" Ella lo volteo a ver y observo que Darien estaba ausente, aun observando la Tierra.

"No me has dicho nada acerca de su hija" Le dijo el. Serenity suspiro mientras miraba al agua de nuevo. Pequeñas ondas se formaban en donde un pez acababa de tocar el agua, al salir a la superficie.

"No hay mucho que decir de ella. Muchas personas dicen que aun es una niña, a pesar de que ha cambiado"

"¿Qué quieres decir?"

"Bueno, fue una niña por mucho tiempo. La madurez sin embargo puede venir rápidamente, y algunas personas aun no han tenido tiempo de darse cuenta, eso es todo" Se detuvo mientras lo observaba. El la estaba viendo de nuevo con bastante intensidad. Rompieron la mirada mientras ambos miraban a la Tierra. Ella asumió que el había sentido que ella no quería hablar mucho del tema, puesto que cambio de tema.

"¿Qué hay de las senshi?" Le pregunto.

"¿Qué hay con ellas?"

"No se mucho, aparte de que son guerreras de otros planetas, compañeras de la princesa y sus protectoras" Ella sonrió a si misma mientras escuchaba esto.

"Son todo eso. Y Dios ayude a cualquiera que trate de lastimar a Serenity, puesto que ellas estarán allí en un instante para protegerla. Lo bueno es que ella también sabe pelear, pero tienes razón, ellas están allí para protegerla." Sonrió de nuevo. "Son sus amigas mas cercanas" Ella oyó que el reía.

"Vi a algunas de las senshi hoy. No parecían tan peligrosas" Serenity rió por su comentario.

"Pueden lucir indefensas, pero no lo son cuando se enojan. ¿Cuándo las viste?" Le pregunto. Al decir esto se dio cuenta de algo, pero el le respondió antes de que ella pudiera terminar.

"Temprano en la tarde cuando estaba trabajando en los establos. Al principio solo vi a una, con el pelo negro vestida de rojo. Luego vi a otras tres. Una de ellas era la que había visto antes, otra tenia el pelo corto negro, bueno, casi azul. La tercera era de pelo castaño en una cola de caballo…" dejo de hablar cuando noto que Serenity estaba riendo. "¿Qué es tan gracioso?" Le pregunto. Serenity no podía recuperar el aliento puesto que estaba riéndose de cómo Ami, Lita y Rei habían reaccionado por el 'nuevo chico del establo', que ahora que se daba cuenta, era Darien.

"No es nada… de veras…" Ella no podía terminar de hablar puesto que comenzaba a reírse aun más. Darien parecía un poco confundido.

"¿Dijo algo mal?" Le pregunto, una sonrisa comenzaba a iluminarle el rostro.

"No, no lo hiciste." Dijo Serenity finalmente. "Tienes razón, esas eran tres de las Senshi. La primera que viste fue Rei. Es la princesa de Marte. Las otras dos eran Ami y Lita, princesas de Mercurio y Jupiter, respectivamente" Serenity reía al pensar en las chicas viéndola bailar a la par del chico la noche anterior. Rei estaría absolutamente lívida! Ella lo miro. Tenía una sonrisa de confusión en su rostro, ambos voltearon a ver al globo luminoso encima de ellos.

"¿Por qué decidiste venir aquí a la Luna?" Le pregunto ella finalmente, rompiendo el silencio.

"Quería ver como era aquí, como era la gente, como seria una boda real…" Sus palabras quedaron suspendidas en la noche. "Vine por una esposa" Dijo. Serenity tuvo que contenerse un poco para no gritar.

"¿Qué?" Dijo ella. Darien rió.

"Vine por una esposa" Dijo de nuevo, con un poco de diversión en su voz. "¿Hay algo malo con eso?" Le pregunto.

"N-no." Serenity le dijo, sin poder sacar mas palabras. Observo de nuevo el cielo lleno de estrellas, un extraño dolo en la boca de su estomago. De repente, sintió la presión de sus brazos alrededor de sus hombros, pero esta vez no se hizo para atrás.

"¿Por qué no buscaste una en la Tierra?" Le pregunto, su voz sonaba un poco extraño. El permaneció en silencio. Finalmente, después de bastante tiempo, hablo.

"Tengo mis razones" Fue todo lo que dijo. Luego bajo la mirada hacia ella, un poco ausente.

"Relaja tus hombros" Le ordeno. Serenity tenia una mirada de sorpresa en su rostro mientras notaba lo tensa que había estado. Relajo sus músculos un poco. Podía sentir la calidez del cuerpo de Darien a través de las telas que los separaban. Sentía escalofríos, a pesar de estar sintiendo aun más calidez. El sintió esto, y la acerco un poco más.

"Motoki tenia razón" le dijo "en serio necesitas aprender como relajarte con los hombres" Ella sintió que se ponía roja, por la milésima vez esa noche, y otra vez le agradecía ala oscuridad. Estuvieron allí parados por varios minutos, observando las estrellas, ningún de los dos preocupados por el silencio, perdidos en sus propios pensamientos.

"Bien" Oyó que el murmuraba. Ella lo volteo a ver. Los ojos de el se encontraron con los de ella.

"¿Qué?" Pregunto ella. El sonrió con satisfacción.

"Por los dos últimos minutos y medio tus hombros se sentía que estaban hecho de piedra." Ella solo movió los ojos. Levanto de nuevo la vista y noto que el aun la observaba. Ella estaba apunto de decirle un comentario ofensivo por creerse tanto, cuando algo en sus ojos la detuvo. No podía explicarlo, pero parecía que la sumergían en el, tratando de encontrar los rincones de su corazón. Ella sintió que su corazón comenzó a latir rápidamente en su pecho, y noto que el rostro de el se acerco un poco mas al suyo. Pánico comenzó a recorrerle el cuerpo.

"Usagi… yo…" Ella trago saliva al oír el tono de voz que el estaba usando.

"¿Si?" Ella pudo susurrar. Podía sentir la respiración de el sobre su rostro, casi gritando por la cercanía. Luego, esa mirada en sus ojos desapareció, y alejo su cara de repente. La sonrisa de satisfacción que había desaparecido, había regresado.

"No te torturare mas esta noche" Le dijo mientras quitaba su brazo de los hombros de ella. Ella tembló un poco, de tristeza y de alivio. Dejo escapar un suspiro mientras en se agarraba las manos detrás de su espalda. "Debo irme. Tengo mucho trabajo que hacer mañana. Tal vez te mire" Le dijo. Serenity afirmo con la cabeza, pero ninguna palabra salio de su boca. El sonrió de nuevo, dijo unas buenas noches, y comenzó a caminar en dirección a los establos. Hasta que no estuvo lo suficientemente lejos para no oírla Serenity se atrevió a hacer un ruido, y era mas un grito ahogado que otra cosa. Después de unos minutos de estar paralizada, encontró la fuerza para moverse, y se encamino hacia el palacio, hacia su cama.

Mientras el caminaba, y estaba fuera de vista, paso sus manos por su cabello y dejo escapar un suspiro. ¿Qué diablos acaba de pasar? ¿De verdad, por poco la beso? ¿Por qué… porque me afecta tanto? Darien dejo escapar otro suspiro. Tengo que ser más cuidadoso, concluyo mientras se acercaba a los establos.