Hola de nuevo, bueno dejo este cap, para cerrar la semana y enfocarme en la siguiente en mi SasuSaku. Estoy contenta porque ya visualicé la trama de nuevo en ambos fan fics :3 (es que de repente tengo que releer para ver cómo continuar, luego no me gusta y bueno xD)
Asv: Que bueno que te haya gustado el chap, y bueno con Andy, alguien tiene que hacer el papel de Happosai xD no te creas, espero mi personaje les guste, estoy tratando de hacerlo lo más español (España) que puedo. Y tiene su papel clave en la historia. Por ahora en éste chap, lo he presentado y un poco de sus motivos de visita.
Susyakane: Muchas gracias, entiendo lo dificil que es el cambio de parejas :p, a mi me costó un poco, pero la curiosidad me picó y fue que leí ese fic y otros, y finalmente en el que me animé a escribir de Ranma, claro si lo ponemos, varios esperan que sea un RanmaAkane, es el clásico y en cierto modo lo es, aunque aún me cuesta plantearla bien sin caer en lo repetitivo jeje. Tu comentario en verdad me animo y bueno, por ahora me enfoco en ir acercando a la pareja, dado que Akane lo ve como un hijo, me falta el encuentro con Ranko, y otras ideas que me han surgido, que espero al final no terminen siendo de más en el fic. Gracias por tu coment :)
Ranma pertenece a Rumiko, y el fic es mío, bueno la trama, y que tiene información base del fic, "Juntos-Una Historia de Transformación y Tragedia" que el autor original es "Rowan Seven" y el traductor al español "Allbreyck" Gracias.
Lo que está con cursiva y entre comillas "Ejemplo" son frases que recuerden haber dicho los personajes en x tiempo.
Cusiva sin comillas Ejemplo son recuerdos.
Entre comillas sin cursiva "Ejemplo" pensamientos y alguna que otra cosa importante.
Cap.6 Andy
El taxi paró frente a una casa que tenía por escrito "Escuela de artes marciales Tendo".
— Hemos llegado amigo—le dijo el taxista—Son dos mil yenes.
— Arigato gozaimasu—dijo el pasajero, entregándole la cantidad que le cobraba.
Salió del auto respirando el aire fresco de ciudad. Mirando con asombro que Nerima distaba mucho de la colorida capital. Aunque quizá no faltase mucho para terminar de urbanizar Nerima.
Con sus maletas en mano, se dispuso a llamar al dojo. Daba gracias a dios por haber llegado sin perderse, pues no habían ido por él al aeropuerto.
Salió un hombre de bigote negro, y cabellera larga entrecana a recibirle, lo reconoció como el padre de la persona a quien buscaba.
— Konnichi ha Tendo-sama—reverenció educadamente y con un perfecto japonés—Mi nombre es Andrés Velázquez Sevilla, para servirle.
Soun miró detenidamente al hombre, como si lo estudiara y tratara de reconocerlo. Era un hombre de complexión fuerte, caucásico, pelirrojo de ojos avellana, quien portaba un saco blanco, camisa roja, jeans y converse negro. Y que le sonreía amigablemente.
— Oh ya te recuerdo—le dijo al hombre—Mi hija y yo fuimos a buscarte ayer al aeropuerto y pensamos que algo te había pasado—decía mientras lo hacía pasar—Entra, te ha llamado y parece que no funcionan las líneas, se alegrará de verte.
— "Lo dudo"—pensó el hombre.
— Por cierto que mal educado, soy Tendo Soun, si necesitas algo no dudes en pedirlo—se presentó finalmente.
— Muchas gracias señor.
— ¿Con quién hablas papá?—escucharon a Akane hablar.
— ¡Momo!—corrió a abrazarle efusivamente, ante la mirada atónita de Soun.
— ¡Quítame las manos de encima Andy!—gruñó Akane, al ser invadido su espacio personal.
— Momo-chan que cruel eres—dijo al separarse—Yo que vengo de tan lejos y soportando un largo viaje, en el que además de no agradecerme que te haya conseguido una obra, tampoco te dignaste en ir a recogerme—decía con falso lamento.
— Dijiste que llegarías ayer—musitó Akane.
— Claro que no, yo te dije que llegaba el día 25 y ha sido el día que he llegado.
— En Tokio ya es 26 Andy—corrigió.
— Oh bueno, no importa—despreocupado—Ha sido un verdadero milagro que no me haya extraviado.
— En eso tienes razón.
— Disculpen—interrumpió Soun—Yo sé que tienen asuntos que atender en español, pero ¿podrían tratar de dialogar en japonés? No les entiendo nada.
— Gomen nasai Otoosan—se disculpó Akane—Vieja costumbre.
— Sumimasen Tendo-sama—dijo Andy—Es que me expreso mejor en castellano, pero no hay problema, domino a la perfección el japonés—sonrió.
— Gracias.
Pasaron el rato charlando un poco con Soun, Akane sabía que tenían mucho que hablar pero no delante de su padre, y al parecer Andy estaba consciente de ello también. Por el momento disfrutarían del desayuno.
— Y dígame señor Velázquez ¿Le parece guapa mi hija?—preguntó de repente Soun, haciendo que Akane se atragantara con el arroz.
— ¿Por qué preguntas eso papá?—se quejó—A Andy no tiene por qué importarle eso…—apenada.
Andy sonreía divertido sin decir nada.
— Bueno, hija es simple curiosidad—se excusó.
— Sí, claro…—rodó los ojos.
— Pero no me ha contestado señor—dijo Soun volviendo al tema.
— ¡Papá!—se alteró Akane, y Andy comenzó a carcajearse— ¿Y tú de qué te ríes baka?
— Perdón Akane—trató de calmar su risa—Es que tu padre me parece tan simpático—comentó.
— ¿Y eso a que viene joven?—preguntó Soun no sabiendo si era burla o verdad.
— Antes que nada sólo llámeme Andy, y digo que me ha caído bien señor—contestó ya calmado—Y a su pregunta, ¡Por supuesto que su hija me parece una belleza! Una musa mejor dicho—dijo mientras le pasaba el brazo a Akane por sobre su hombro, ya que estaban sentados juntos—Una belleza salvajemente divina ¡Auch!—se quejó al sentir el puño de Akane en su cara—Eso dolió.
— No te estaba acariciando, baka—se quejó Akane.
— Nena uno que te halaga y tú que no te dejas—le sonrió—Sí que eres indomable.
— ¡Cierra el pico!
Para su suerte, Andy no tuvo la oportunidad de volar por el cielo de Japón por cortesía de Akane, pues pese a las tonterías que le decía, y que se notaba muy enojada en cada comentario. Soun sonreía, y algo se le ocurrió de repente.
— Entonces, Andy-san—dijo para captar su atención y parar la pelea y una vez que lo consiguió— ¿Le gusta mi hija Akane?—preguntó, mientras Akane se avergonzaba cada vez más.
— Por supuesto—contestó Andy sin dar tiempo a Akane a replicar algo.
— ¿Usted siente algo por ella?—Soun siguió indagando.
— Claro, señor su hija es muy importante para mí—le dijo volviendo a pasarle el brazo por los hombros, atrayéndola hacia él.
— Para tu bolsillo dirás—replicó Akane resistiéndose a su contacto.
— ¿Es usted casado?
— ¡Qué va!—sonrió—Soy el soltero más codiciado de toda Europa—alardeó.
— Mentiroso—musitó Akane ya apartada de él.
— Y no hace falta decir que tengo la solvencia económica de un monarca—seguía presumiendo.
— Maravilloso—felicitó Soun—Aunque mientras hagas feliz a mi hija, lo demás poco importa—sonriente—Tienen mi bendición, pueden casarse—anunció solemnemente.
— ¿Are?— Akane no comprendió y Andy se quedó en shock.
— ¡Ah que felicidad! Podré morir en paz, mi hija al fin será feliz—decía Soun llorando de emoción.
— Papá, creo que confundiste las cosas—comentó Akane acercándose a su padre, pero éste seguía en su mundo de fantasía—Es que Andy y yo…
— Ya suponía que no me revelarías tu relación con él, pero a legua se nota hija—le miró conmovido, ignorando lo que le decía—Es un buen chico, buena elección hija, en fin, muchacho ven a darle un abrazo a tu padre—dijo poniéndose de pie. Y de repente Soun cayó de sentón al suelo, gracias a que Akane lo sentó a la fuerza.
— Padre despierta y escucha un momento—le dijo mirándolo amenazante—Entre Andy y yo no hay nada más que una relación de trabajo, TRA-BA-JO ¿queda claro?—Soun asintió asustado—Entiendo tu deseo de verme casada pero eso no sucederá, comprende—suavizó su tono.
— Pero hija, eres muy cruel, no tenías que tratarme así—lloraba Soun.
— Bueno quizá no deba esperar mucho para cumplir ese sueño Tendo-sama—dijo Andy ya saliendo de su shock.
— Andy, no le juegues bromas a mi padre—replicó.
— No es una broma Akane—serio y ella lo miró sin comprender—Fabricio Bahrydt—comentó y Akane quedó pálida al escuchar ese nombre—Lo mejor es que hablemos de ello, mientras me llevas a conocer Nerima ¿vale?—Akane asintió y Soun pues seguía llorando a mares por que su hija no lo respetaba y bueno, Kasumi no estaba para calmarlo como antes, Andy sintió pena por el hombre y Akane seguía en shock.
La clase comenzaba a ser aburrida ¿Cómo no lo sería si su sensei había avisado que faltaría? Claro que les había dejado trabajo, hacer un cuento de tres cuartillas. Y él ni siquiera llevaba la primera frase.
— Ranma-kun ¿Hacemos el cuento juntos?—una suave voz femenina lo llamó.
Rodó los ojos al reconocer la voz de la chica: Himeko Tanaka, una joven de cabellos negros y ojos verdes, de tez bronceada, que vestía, una falda y sacos negros con el logo del instituto, blusa de manga larga blanca, zapatos y calcetas negras. Era linda, y una de las más talentosas en el taller, parecía que todo arte lo dominaba sin esfuerzo. Incluso Akane había reconocido que la Himeko era su estudiante estrella.
— Muchas gracias Himeko, pero ya estoy trabajando en mi proyecto—contestó cortésmente.
— No veo que lleves algo escrito…
— En mi mente Himeko, lo tengo procesado en mi mente—se defendió.
— Oh bueno, si necesitas algo no dudes en pedírmelo Ranma-kun—le sonrió.
— Arigato—contestó seco.
— ¿Serás idiota Hibiki?—escucho la voz de su compañero de atrás— ¡Acabas de rechazar a Himeko! ¡La mejor en el taller y más guapa del plantel!
— Sólo me pidió que trabajáramos juntos Renzo, y le dije que ya tenía listo mi proyecto—contestó.
— Hibiki si te lo pidió es porque le interesas, no porque necesite ayuda—reprendió.
— Eso ya lo sé…
— ¿Entonces?
— No tengo interés en ella.
— ¡Tsk!—chasqueó la lengua—Hibiki tienes una suerte con las mujeres más guapas del instituto ¡¿Y ninguna te interesa?!—exclamó ya poniéndose frente a él y mirándole molesto.
Ranma no le contestó simplemente lo ignoró. Su compañero se desesperó.
— Hideki—le llamó otro compañero—Ranma siempre ha sido así.
— Pues sí, lo sabemos Sora y era normal en años pasados pero, ¡Oye ya no somos críos!—exaltado.
— Bueno quizá Hibiki tenga gustos diferentes—comentó con aburrimiento Sora.
— ¿Gustos diferentes?—extrañado.
— Si, ya sabes, gustos di-fe-ren-tes—remarcaba cada sílaba de la palabra.
— ¡Oh! Comprendo—y volteó a ver a Ranma—Hibiki no te preocupes, no diremos a nadie sobre tu preferencia sexual—y esto lo dijo en voz alta haciendo que todos voltearan a ver a Ranma.
Ranma había ignorado el dialogo de sus compañeros concentrándose en su cuento, hasta que la incomodidad de ser observado lo asaltó y se encontró con todo el salón mirándole y cuchicheando sobre salir del clóset, y poco le importaba, sólo le incomodaba que lo vieran a él, todos.
— Es verdad, siempre rechaza a las chicas…
— Es una lástima tan guapo que es…
— Pero ya sabes que los más guapos son así…
Ahora se sentía más confundido y acosado por sus compañeros.
— ¿Qué… demonios me miran?—irritado. Pero sus compañeros seguían cuchicheando, hasta que…
— ¡No!—un grito femenino irrumpió en el salón, haciendo que todos miraran a una chica de cabellos violáceos y ojos verdes, muy guapa, vistiendo un qipao negro con flores lilas estampadas a lo largo del mismo, haciendo juego al broche que llevaba en su cabeza, adornando su cabellera suelta.
— Jiao—susurró Ranma al sentir que lo jalaba de su asiento y lo abrazaba— ¿Qué… qué te pasa Jiao?—sorprendido.
— Por favor, decirme que ser mentira—sollozaba.
— ¿Qué mentira?
— ¡Qín fū no poder gustarle hombres!—se echó a llorar en su regazo y Ranma se quedó de piedra.
Le costó trabajo reaccionar ante lo dicho por Jiao.
— Hibiki confiesa, deja de hacer sufrir a las chicas—exigió Hideki. Y con ello Ranma reaccionó.
— ¡Por supuesto que no me gustan los chicos!—irritado— ¿De dónde demonios sacaron eso?
— Si eso es cierto ¿Por qué rechazas a tantas chicas?
— ¡¿Qué diantre te importa Hideki?!
Estaba a punto de aventarse a golpes contra su compañero, pero el tener a Jiao abrazada a él se lo impidió.
— ¿En verdad no gustarte hombres qín fū?—preguntó la chica.
— ¡Por supuesto que no!—ofendido—Quítate esa idea—la apartó de él con suavidad—Y ustedes ¡Consíganse una puta vida!—dijo mientras salía por la ventana con su mochila.
Sentados en un parque de Nerima, Akane y Andy hablaban de los motivos reales de su visita, no es que la obra no le fuera dada, pero había pendientes y Akane lo sabía. Akane se mostraba demasiado irritada y Andy la miraba apenado.
— No acepto—le dijo sin más.
— Akane, no tienes elección—le palmeó el hombro.
— ¡Es un maldito! Y tú más por traerlo de regreso a mi vida—lo miró con rencor.
— Él fue quien te encontró…
— Pudiste habérmelo dicho, pudiste advertirme—dolida—Creí que éramos amigos, pero parece que tu bolsillo siempre será más importante que yo o cualquiera de los que trabajamos contigo y ¡no me toques!—alterada.
— Por favor Akane, no seas cruel—pidió—No me digas eso porque tú bien sabes que me importas demasiado, y no por lo que me hagas ganar, lo sabes, pero ya era demasiado tarde…
— No te creo.
— Escucha en un inicio me pidió que te buscara, y es cierto no daba contigo y aunque diera, te habría ocultado, y también a tu familia pero nunca mencionaste nada, y un día se cansó de no tener resultados y empezó a buscar, te encontró, me lo dijo y también me dijo lo de tu familia, lo siento—se disculpó—No pude hacer nada.
— ¿Qué tanto sabe de mi familia?—preguntó.
— Lo suficiente como para…
— ¡Cállate no lo digas!—le cortó—Ya sé que va a chantajearme con mi padre y hermanas, es un maldito bastardo—apretó los puños de sus manos con fuerza.
Se quedaron en silencio unos minutos, mientras le gente paseaba notando el ambiente tan tenso entre esa pareja, imaginando que seguro era una ruptura de novios.
— ¿Cuándo llega?—preguntó.
— Vendrá al estreno de tu obra, hasta ese día vendrá—confesó—Quería darte una sorpresa.
— Pues me la ha dado y no muy grata—se levantó de la banca.
— Espera Akane ¿a dónde vas?—preguntó al verla dispuesta a irse.
— Déjame sola Andy—ordenó—No me sigas, y si temes perderte puedes pedir a un taxi que te lleve al dojo, quiero estar sola.
Lo dijo de un modo en que no se atrevió a contradecirla y asintió, sintiéndose culpable de la situación de su amiga, arrepintiéndose por primera vez de haberla obligado a asistir a aquella fiesta, donde conoció a ese hombre que tanto detestaba Akane.
Estaba molesto, se había salido de clases antes de tiempo era cierto, pero lo que menos quería y necesitaba era a Jiao persiguiéndolo, o que después sus demás autoproclamadas "novias" y fans le persiguieran para desmentir el nuevo rumor. Y lo peor tendría que lidiar con ese rumor por días…
— Tal vez debería aceptar a alguna—se decía al imaginar lo que le esperaba.
Negó mentalmente su sugerencia y siguió caminando hasta llegar al puente de Nerima. Bajó para quedar frente al río, hacía tiempo que no iba ahí. Aún seguía debatiéndose en una buena solución a su nuevo problema, ¿Por qué era tan difícil que lo dejaran en paz?
Pensó en su tío Ranma, recordó cuando el abuelo le contó que tenía demasiadas autoproclamadas prometidas, y de todas las desventuras que le sucedieron a él y a Akane, en ese tiempo le daba gracia escucharlo y le pedía a su abuelo que le hablara más de ello. Ahora ya no le parecía tan divertido, si bien él hasta ahora no se había comprometido con alguien, tenía demasiadas autoproclamadas novias, y "fans". Si bien en un momento intentaron acosarlo, él no lo permitió pues a diferencia de su tío que parecía no tener la suficiente fuerza para quitarse a tanta mujer acosadora de encima. "Aún siendo el mejor artista marcial" pensaba, y aunque él no fuera, había desarrollado una actitud demasiado fría que había asustado aparentemente a más de una, aunque eso no quitara el hecho de que le confesaran su amor…
Poco a poco iba bajando el puente, y cuando al fin piso tierra, se maravilló al ver el agua. Realmente el paisaje conseguía calmarlo en los momentos más turbios, por esa razón iba a ahí. "Pero desde que Akane llegó a Nerima yo, dejé de venir tan seguido, dejé de venir más bien" meditó.
Un "ploc" proveniente del río lo sacó de sus pensamientos. Dirigió su vista a dónde provenía el ruido y la vio. Vio a Akane sentada frente al río, tomando una pequeña piedra para luego lanzarla al río. Iba a saludarla, pero su expresión le demostró que no estaba de humor, así que optó por sentarse a un lado de ella, sin decir nada, contemplando el agua, para después tomar una piedra y lanzarla al igual que ella. Akane giró su cara para ver al nuevo intruso y relajó su expresión al reconocer al chico, al parecer no lo había notado. Volvió a dirigir su vista al río, tomó otra piedra y la lanzó, volteó a ver a Ranma sonriendo con satisfacción. Ranma se dio cuenta del desafío y le sonrió, tomó una piedra y la lanzó más lejos que Akane.
Ambos rieron, y siguieron ahí lanzando piedras al río calmadamente. Sin decirse nada. Y disfrutando de la compañía el uno del otro.
No voy a dar clases de chino también eh? pero no quería que Jiao se quedara con el "Airen" como Shampoo. Así que "Qín fū" significa en chino tradicional: Amigo/a o Novio/a.
Me parece mucho mejor dado que a éste Ranma no lo he comprometido xD y también como ven no se ha dejado :p
Palabras japonesas, en realidad ninguna. Konnichi ha, varios lo conocen y es un saludo en las mañanas, sé que lo ubican más como Konichiwa (y es incorrecto), pero dado que tomo clases, prefiero ponerlo a como me lo enseñan :)
El chapter, acerca un poco más a nuestra pareja, indica las intenciones de Andy, deja más interrogantes con el tal "Fabricio Bahrydt" xD pero prometo que no les revolveré tanto. Me apetecía una guerra de lanzamiento de piedras, pero bueno Akane ya no es una adolescente y no habían tenido un buen día los dos. Espero les haya gustado, que por ahora nos vemos hasta la segunda semana de Junio, pues ésta próxima la dedicaré a mi fic de Naruto :) (Algo así como una semana Ranma, una semana Naruto xP) Gracias por su tiempo!
Mata ne!
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