Bueno ya dije que estoy inspirada :) así que chapter doce.
Espero que no haber limpiado la casa por escribir haya valido la pena xD
DarthMC: No iba a olvidarme del fic, sólo que apenas me trabajaron las neuronas xD y tarán ya casi viene lo que tanto esperas ;)
Disclaimer, Ranma propiedad de Rumiko Takahashi
El fic "Juntos-Una historia de transformación y tragedia" de Rowan Seven y tracido por Allbreyck al español. Me sirvió de inspiración para crear ésta historia, NO es una continuación oficial.
Cursiva y entre comillas "frases que recuerden haber dicho los personajes"
Cursiva sin comillas Recuerdos
Entre comillas, sin cursiva "pensamientos o algún dato importante"
Capitulo 12. Ensayo.
No sabía exactamente qué hacía en ese lugar, pero ya tendría tiempo de dar explicaciones a su grupo de por qué no fue a ensayar. Lo que estaba haciendo era más importante en ese momento, que ensayar la obra.
Escuchó unas voces y se escondió en la parte más oscura del auditorio, ya habían empezado a llegar.
— Todos a sus posiciones, vamos a empezar los ensayos—anunció un hombre blanco, alto en buena forma física, de edad madura, con el cabello entrecano que portaba un traje de color azul marino, parecía ser el director.
Y entonces la vio, portaba un vestido amarillo, que la hacía ver más juvenil, le recogieron el cabello haciéndoselo ver más corto. Y parecía estarse quejando con su maquillista de que querían que se cortara el cabello para la obra.
— Bien chicos a sus posiciones, vamos a la escena 12—anunció el director.
Estuvo todas esas horas viendo como trabajaba Akane, en verdad lo hacía muy bien a excepción de las escenas donde tenía que sonreír de forma natural.
— Tienes que verte inocente, natural, como la chica de dieciséis que describe el autor—le dijo el director.
— Joan ¿no crees que estoy algo vieja para ese papel?—comentó Akane.
— ¡Claro que no Momo!—le sonrió—Sólo piensa en algo agradable y regálame esa sonrisa querida, en especial para el día del estreno ¿eh?
Volvieron a todos a escena, el mini descanso había terminado. Al fin la sonrisa le salió natural, el director le aplaudió. Y anunció que como ultimo ensayarían la escena del beso. En ese momento Ranma se enojó, y más cuando vio que el actor que sería protagonista con Akane, en verdad era atractivo.
— ¡Que se vea real chicos!—animó Joan.
Para colmo de sus males, esa escena la tuvieron que repetir unas cuatro veces. Ranma no le veía nada de malo, ni necesidad que lo repitieran tanto. De momento pensó que simplemente el tal Joan era un morboso.
— Una vez más y nos vamos chicos—volvió a decir Joan— Rob trata de pensar en Momo como el amor de tu vida, te vez rígido—señaló.
Finalmente el tal Rob le dio gusto a Joan, y anunció que por ese día era suficiente. Ranma trató de irse lo más rápido y sigilosamente posible mientras veía que Joan los llamaba para unos últimos detalles, y que empezaban a recoger las cosas que utilizaron para escena.
En la sala de la familia Hibiki, se sentía una tensión inigualable, Ranko estaba cara a cara con la vieja Cologne, que le presentaba a su tataranieta Jiao. Y aunque no le agradaba en absoluto la presencia de la anciana, no podía ser descortés, le habían llevado fideos chinos por la reinauguración del Nekohanten, y parecían estar muy interesadas en conversar con su hijo mayor.
De repente se acordó de cuando Shampoo fue a visitarlo en casa de los Tendo, llevando igual sopas chinas. Y de la primera vez que conoció a esa anciana, no creía que fuera algo bueno que estuvieran buscando a su hijo.
— Ranma ha salido, tal vez llegue más tarde—comunicó, rompiendo el silencio sepulcral de la sala.
— No tenemos prisa, podemos esperarlo—anunció Cologne.
Ranko se incomodó por la mirada que le echó la anciana, parecía como si quisiera buscar algo en ella. Para suerte de ella, la voz de su hijo Renji se escuchó en la entrada, por fin llegaba.
— ¿Ése es tu hijo Ranma?—preguntó la anciana al ver al muchacho de cabellos negros pasar.
— No, ser Renji, hermano menor de Ranma abuela—comentó Jiao.
Ranko seguía sin decir nada.
— Ah, si hay alguien en casa—comentó el muchacho dirigiéndose a la sala. Y se sorprendió al ver a Jiao en su casa—Buenas tardes Jiao, qué…sorpresa—lo dijo mirando a la anciana.
— Menos mal que alguien en ésta casa si es educado—comentó Cologne.
— Ni hao Renji—saludó Jiao—Te presento a mi tatarabuela.
— Mucho gusto—saludó el chico, y aunque saludaba de mano como en occidente, por ésa ocasión prefirió hacerlo con una reverencia—Seguramente vienen a buscar a Ranma ¿verdad?
Ambas mujeres asintieron. Le sorprendió ver a su madre enajenada con sus visitas. Así que decidió entablar conversación, y con esto incluir a su madre, ya cuando se fueran vería qué sucedía.
— Bueno dijo que tenía ensayo, así que tardará un poco en llegar—comentó— Señora vi que abrió un negocio de comida China—se dirigió a la anciana— ¿Qué tal les fue?
— Muy bien para ser el primer día—comentó la anciana.
— Haber muchos compañeros de instituto a comprar—dijo Jiao—Pero Jiao no verte ir Renji.
— No me invitaste—comentó con cierta tristeza.
— Jiao buscarte y no encontrarte, Renji perderse de nuevo—comentó.
— Ah, es verdad, llegué tarde a mis clases porque tomé otro camino, lo siento—explicó.
— ¿Cómo que llegaste tarde a clases?—dijo Ranko saliendo de su enajenación— ¿Y el GPS que te compré?
— Ahm… yo creo que lo extravié—apenado.
— Así que, tú también tienes problemas de orientación muchacho—se rió Cologne—Debo suponer que es de familia ¿no es así querida Ranko?—mordaz.
— Pues sí, es una característica de ser Hibiki—comentó el muchacho algo desanimado.
— En todo caso, tu hermano terminará llegando en días…—comentó Cologne con preocupación.
— Ranma no tiene ese problema—dijo Ranko.
— Menos mal—comentó la anciana.
— En fin, prometo ir mañana a Nekohanten Jiao.
— Yo llevarte a Nekohanten mañana Renji—dijo Jiao y Renji momentáneamente se ilusionó.
— ¿De verdad?
— Si Jiao llevarte, Ranma querer ir—dijo emocionada.
— Ah, cierto.
Un poco después Ryoga llegó, y finalmente se decidió que cenarían mientras Ranma llegaba. Renji trataba de ser amable y conversar con las visitantes, pero no pasó desapercibida la incomodidad de Ryoga y Ranko al estar con la anciana.
Salió exhausta de su ensayo, le parecía más cansado que cuando hacía grabaciones para películas. Se despidió de todos sus compañeros, y se dirigió al estacionamiento, aunque conforme se iba acercando se sintió tremendamente observada. Y peor aún, sentía que alguien la seguía.
— ¿Quién anda ahí?—preguntó mirando a todos lados que podía— ¡Responde y deja de seguirme! ¿Qué quieres?
Pero nadie respondió. Entonces recordó que Andy le había dicho que la vería más tarde.
— Andy no te hagas el gracioso—dijo molesta—Éstas bromas no me gustan y lo sabes.
Y como el lugar seguía en silencio y su auto estaba a unos cuantos pasos, decidió pensar que su mente estaba jugándole una mala pasada y decidió irse. Por supuesto seguía alerta por cualquier cosa. Cuando por fin se convenció que eran imaginaciones suyas, se relajó y sacó las llaves de su auto. Ya estaba metiendo la llave, cuando sintió que alguien la abrazaba por la espalda y se asustó.
— Actúas bastante bien—le susurró una voz grave en su oído—Pero no me gustó verte besándote con ese tipo—se quejó. Y entonces Akane le dio un tremendo codazo en las costillas, que hizo que su captor se doblara de dolor.
— Idiota, me espantaste—le dijo ya reconociéndolo, y se rió al ver que se quejaba por su golpe.
— Tienes una mano muy pesada—halagó.
— Y tú eres un bobo ¿No se suponía que ensayarías con los chicos?—preguntó.
— Quería verte trabajar, quería sorprenderte—dijo ya recuperado del codazo.
— Me has asustado—le dijo acercándose a él— ¿Te pegué muy fuerte?
— No mucho—le dijo y la abrazó—No más que verte besándote con otro.
— Es actuación y Rob es gay, por eso la escena no salía—explicó correspondiendo al abrazo.
— No importa.
Fue entonces que ambos buscaron la cercanía de sus labios y se besaron. Un beso que de principio fue lento y dulce, para terminar en uno demasiado demandante por parte del chico, como si con eso quisiera borrar rastro del beso "actuado".
— Ese Rob es un gay con suerte—comentó al romper el beso.
— Himeko también tiene suerte, y no es lesbiana—le dijo Akane.
— La obra la elegiste tú, y tú dijiste que tenía que salir bien esa escena.
— ¿Seguirás reclamándolo cada que puedas?—preguntó divertida.
— Por supuesto.
— Idiota—le abrazó de nuevo y entonces reparó en la hora—Te van a reclamar por llegar tarde a casa.
— Cierto.
— ¿Qué no te importa?
— No, porque estoy contigo, y creerán que me fui a pasear con mí novia—calmadamente lo dijo.
— Con tu novia Natsu—recalcó ella.
— Pero ya te dije que tenía que ponerte un nombre.
— ¿Y si tu familia pide conocerme?—reclamó separándose de él y dirigiéndose a su auto.
— Pues ya les daremos la sorpresa, pero por ahora eso no sucederá—dijo el muchacho.
— Como digas—abrió la puerta de su auto—Vamos, te llevaré a casa.
— ¡Tan pronto!
— Es tarde, eres menor de edad, y yo como adulto responsable no debería dejarte estar tan tarde en la calle—dijo burlona.
Ranma se quejó pero se subió al auto. Al menos trataría de convencerla de dejarlo en las puertas de su casa. Y mientras Akane conducía tratando de no dejarse convencer por la petición de Ranma, cosa que sabía no sería posible. Si no le fue posible negarse a iniciar un amorío con el chiquillo…
Seguía pensando en lo que había hablado con Andy, y esperaba que las cosas se normalizaran luego de la suspensión de Ranma, pondría distancia pidiendo su renuncia a Furinkan. Era lo mejor, pero por ahora en medio de una noche lluviosa le pedía a Andy que consiguiera un suplente.
— Hay un buscador llamado Google ¿sabías Momo? Y es mágico, encuentras de casi todo—refunfuñó Andy.
— Por favor…
— Está bien, lo haré, ahora déjame ir a dormir, que fue un día pesado—se despidió.
— Bien, yo me quedaré un rato en el dojo.
— Vale no te desveles, tu padre también se ha ido a dormir, y sólo quedas tú ¿eh?
— Si papá numero dos—se quejó riéndose.
Decidió no ensayar la obra como solía hacer en el dojo, sino entrenar como antes. Y empezó a sentirse mejor, como que iba recordando su antiguo "yo". Finalizó su rutina luego de una hora. Y disfrutó del silencio de la noche, por fin la lluvia se había apaciguado. Salió un momento al patio, a contemplar el pequeño lago que tenían. Cuando escuchó un ruido que la alertó. Si era un ladrón, se llevaría una tremenda paliza que en su vida volvería a meterse en casas ajenas.
— ¿Quién anda ahí?—preguntó molesta.
La figura de un hombre se fue acercando cada vez más.
— Siento venir a deshoras—escuchó decir al hombre cada que se acercaba, y reconociéndolo poco a poco—Pero necesito hablar contigo Akane.
— Ranma ¿Qué haces aquí?—bajó la guardia.
— Ya te dije que necesito hablar contigo—dijo el muchacho por fin frente a ella.
— ¡Por Dios! ¿Caminaste bajo la lluvia hasta acá?—sorprendida al verlo totalmente mojado.
— No llovió tan fuerte.
— Mentiroso—le dio un coscorrón—Entra, te daré algo para que te seques.
Fue entonces que luego de prestarle unas viejas ropas de su padre, y tomando té, hablaron largamente en el dojo. Por suerte nadie los escucharía, pues Andy y su padre seguían totalmente dormidos.
Hablaron mucho, aclararon muchas dudas, empezando por lo sucedido en el bar, también respecto al fantasma de su tío, lo que sentían, lo que diría la familia si se enterara y cosas así. Al final Akane aceptó iniciar algo con Ranma, aclarándole que no debía sentir que lo hacía porque se parecía a su tío.
— Será estúpido pero también me gustas—le dijo—Pero nuestra relación nunca será una relación normal, deberías pensarlo, tengo un pasado muy largo, y tú una vida por delante. No sería justo que te arrastre a ello.
— Ya lo pensé Akane, y estoy decidido, quiero estar contigo, y que venga lo que tenga que ser—lo vio tan seguro al decírselo—Y no me estás arrastrando a nada, ya sé que tienes una vida recorrida, pero no importa, así te quiero.
— Estaremos siempre a escondidas—dijo.
— Por un tiempo, mientras me hago mayor—le dijo él.
— Es que podría ser tu madre…
— Pero no lo eres, y que la gente piense lo que quiera.
Fue así como iniciaron, acordando también que si era necesario, para poder salir, diría a su familia que salía con alguna chica del instituto. No le agradó mucho la idea a Akane, pero era necesario. Ella lo había sugerido al inicio.
— Está bien, te dejaré en la puerta de tu casa—se quejó Akane—Abusivo.
— ¡Eres la mejor amor!—le dijo.
— Sí claro.
Fueron llegando a la casa de los Hibiki, sorprendiéndose ambos al ver gente reunida fuera de la casa. Akane maldijo por lo bajo al ir reconociendo a los padres de su recién novio, y conforme se iba acercando reconoció a la abuela de Shampoo. Estaba perdida, no podía dejar a Ranma y darse la vuelta, pues pronto vio que voltearon a ver el auto ¿cómo iba a explicar que llevaba en su auto a Ranma? Ya siendo tarde, y que el horario de sus clases no coincidían.
En eso, sintió la mano de Ranma y leyó en sus ojos una calma que difícilmente podría transmitirle, pero trataría de actuar, al fin y al cabo era una profesional.
Bueno hasta aquí, espero les guste. Siento los errores, estoy casi como el panadero, así como lo escribo publico jeje. ¡Saludos!
