Capítulo 6

Jarlaxle esperaba pacientemente en el atrio del palacio del Rey Gareth. Las presentaciones habían sido hechas sin mayor problema. Se le pidió que se retirará pues debían platicar en privado. No puso ninguna objeción. Ahora podía ver cómo los guardias comenzaban a actuar de manera nerviosa. Pudo oir la frase "reforzar la seguridad" varias veces mientras caminaban de aquí para allá rápidamente.

"Ya se enteraron" susurró en voz baja el drow mirando el piso. ¿Qué pasaría ahora? Le dolía bastante tener que retirarse de Bloodstone sin otro artefacto del Rey Brujo… pero parecía que debía volver a la búsqueda de aventuras fuera de esas tierras. Un viento helado hizo mover su capa, y un escalofrío le recorrió la espalda. "Se acerca una tormenta…ojalá y no provoqué retrasos para irnos mañana…" deseó Jarlaxle con resignación. Él solo tenía un dracolich contra decenas de dragones. Le gustaba jugar contra las probabilidades pero en esta distintiva ocasión no quería tentar su suerte. "Mañana… nos iremos mañana" concluyó finalmente.


Artemis miró por encima de su hombro derecho por tercera vez. Nada. No había nada en el camino, pero estaba seguro que le estaban siguiendo. Golpeó los cuartos del caballo acelerando el paso. Elena bostezó algo cansada por que el movimiento del caballo estaba arrullándola. Entonces Artemis lo sintió…. El peligro era inminente. Le estaban atacando. Soltó las riendas un solo segundo sacando sus armas de las fundas. Tomó las riendas con la mano izquierda (dónde tenía la Daga) y trató de voltear para bloquear algún golpe. Oyó un sonido parecido a un aleteo, pero de proporciones gigantescas… y lo único que alcanzó a ver fue una enorme cabeza blanca dirigiéndose hacia él.

La criatura pasó sobre él a una velocidad desastrosa a pocos metros del piso. Era colosal y colosal era la corriente de aire que arrastró consigo barriendo todo el camino, incluyéndolo a él. La fuerza del viento lanzó a Artemis hacia delante. La daga desapareció de su mano izquierda junto con las riendas y el caballo. Pudo verlo todo en cámara lenta… el cuerpo blanco todavía pasando sobre él y el piso que se acercaba con una rapidez preocupante. Se dio cuenta que a aquella peligrosa velocidad podría matarse al primer golpe.

Soltó a Charon's Claw… iba a necesitar ambas manos libres. El mundo comenzó a girar y Artemis cerró los brazos alrededor del invaluable paquete que llevaba sujeto al pecho. Inclinó su cabeza hacia ella y encogió las piernas tratando de proteger a como diera lugar a Elena. Cerró los ojos, apretó los dientes y se preparó para lo peor….

El primer impacto contra el piso fue con el lado izquierdo de su cabeza. Por un instante todo se puso en blanco, pero un dolor agudo lo trajo casi inmediatamente de vuelta… una de sus pierna había golpeado contra una roca y pudo oír claramente un 'crack'. Ni si quiera tuvo tiempo de quejarse pues siguió rodando hasta finalmente golpear de espaldas contra el tronco de un árbol bastante grueso que no había sido arrancado por aquellos vientos.

Artemis se quedó inmóvil durante unos segundos lidiando con el dolor. Abrió los ojos y trató de enfocar su vista en la bebé, costándole trabajo. Parecía que se había golpeado bastante fuerte la cabeza.. por otro lado, Elena estaba llena de raspones y tierra, pero a pesar de todo y estar sollozando de miedo e incomodidad, parecía estar 'intacta'.

Sabiendo el estado de Elena, analizó su propia situación… El golpe en la cabeza le estaba sangrando. No podía asegurar qué tan profunda era. Los brazos estaban técnicamente bien… pero no podía decir lo mismo de sus costillas. En ese momento se encontraba ya boca arriba, y el peso de Elena sobre su pecho no ayudaba mucho a las costillas rotas que tenía. Intentó mover sus piernas… la izquierda parecía solo entumida, pero la derecha… no estaba seguro si la tenía dislocada o rota, o tal vez dislocada y rota. No la podía mover, le provocaba un dolor terrible. Debía hacerse un torniquete si quería llegar a algún lado…

Un maldito dragón blanco. Artemis gruñó con enojo. Lo único que le faltaba era que ese condenado ataque a Bloodstone se estuviera llevando acabo ahora mismo. Que el pueblo se fuera al infierno, pero que le dejaran a él y a su hija en paz. Desde dónde estaba no podía ver ni su Daga Vampírica ni a Charon's Claw….del caballo, ni hablar. Meditó un momento…. Solo necesitaba recuperar fuerzas, hacerse un par de vendajes y todo saldría bien. Encontraría la forma de salir de aquel infierno dracónico…

Entonces oyó pasos acercándose a él rápidamente… ¿Había alguien más en el camino? Aquella persona se hincó a su lado izquierdo y preguntó "¿Se encuentra bien?" La voz se oía lejana y distorsionada, y Artemis se dio cuenta que tal vez se había dañado el sistema auditivo de ese lado. Al girar su cabeza, la herida en el cráneo le punzó intensamente… No podía verle con claridad, en parte por la capa que traía encima.

"Si, estoy bien… solo necesito unas vendas…" pero estaba mal. Cómo aquella vez en el acantilado y su pelea con Drizzt. La diferencia había sido que ésta vez, no estaba dormido y Jarlaxle no estaba cerca. Se le comenzó a dificultar el respirar y los 8 kilos de Elena sobre su pecho eran la principal razón.

"¿Le duele el pecho?" ahora podía reconocer perfectamente la voz de una mujer. Lentamente la extraña se dispuso a retirar a Elena del morral. Artemis iba a protestar, pero una sensación de bienestar le inundó cuando le quitó la niña de encima. No pensaba que sus costillas estuvieran en tan malas condiciones… la boca comenzó a saberle a sangre. Eso no era buena señal."¿Puede moverse?" preguntó la extraña.

El asesino gruñó "Solo necesito checar la pierna y…" la mujer ya no estaba a su lado. Se estaba alejando con Elena. El viento movió su capa y dejó entrever el cabello rubio canoso y la piel casi blanca. La verdad golpeó a Artemis como si fuera un troll. "Dragón…"murmuró entre dientes con furia. En ese instante la mujer volteó a ver al humano en el piso, varios pasos lejos de ella. Sus ojos azules denotaban una frialdad y seriedad que Artemis solo había visto en un solo lugar… en el reflejo su espejo.

–La va a matar- no tenía la más mínima duda de eso.

Artemis hizo uso de todas sus fuerzas y se giró para quedar bocabajo. Cada movimiento le provocaba un dolor tremendo, pero sabía que todo eso no se iba a comparar con lo que iba a sentir cuando no llegara hasta Elena. Literalmente comenzó a arrastrarse usando los brazos "DEJALA" gritó y la mujer sonrió ante aquella reacción del humano "DEJALA, MALDITA SEAS" Ni si quiera él podía creer lo que estaba haciendo… sin armas, herido de muerte, arrastrándose y gritándole a un dragón. Pero no podía evitarlo… era cómo si algo más hubiera tomado el control de su cuerpo, de sus pensamientos. Había perdido el control. Iba a perder a Elena. "NO TE ATREVAS" amenazó lleno de rabia.

La mujer dragón miró a la bebe que estaba llorando en sus brazos. Le quitó el sombrerito azul y la sábana blanca con encajes dorados con el símbolo de Lathander, tirándolos al piso, cerca de dónde él se encontraba. "Disfrútalos mientras puedas" y diciendo esto, movió su mano y creó un portal por el cual desapareció. Lo ultimo que vió Artemis fue el rostro de su hija, sollozando, buscando a su padre.

"¡NOOO!" gritó tan fuerte que pensó que se le desgarrarían los pulmones. Justo cómo había imaginado lo que sintió era aún más terrible que las heridas que llevaba. Golpeó el suelo repetidas veces descargando su frustración y terminando de lastimarse la mano en el proceso. No le importaba. Ya nada importaba. Este vacío…este sentimiento de devastación era lo que siempre había tratado de evitar. Encariñarse con alguien solo llevaba a la propia destrucción… y podía decir con seguridad que en el momento en que Elena desapareció por ese portal, podía darse por muerto.

El aire comenzó a faltarle de manera alarmante, estar bocabajo no le permitía respirar. Dolorosamente se giró de nuevo, mirando al cielo lleno de nubes oscuras. Sin embargo un pedazo dejaba relucir un cielo azul brillante, oculto del otro lado. Pero eso no importaba.

Elena iba a morir y él no había podido hacer nada. No era justo…. "NO ES JUSTO" gritó furioso "NO ES JUSTO" repitió en voz alta no tan fuerte esta vez… ya no tenía suficiente fuerza.

No tenía suficiente fuerza…. No podía hacer nada… Por un horroroso segundo aquella sensación le hizo viajar al pasado… ya no era Artemis Entreri, el asesino más temido de Calimport, o el nuevo y respetado 'Héroe' de Bloodstone…. Era Artemis Entreri, el niño, que estaba en el piso a merced de su padre, de su tío, del lujurioso viejo comerciante de Memnon.

"NO ES JUSTO" trató de gritar con indignación pero su voz se había vuelto un hilo. De nuevo sentía aquel total abandono, esa cólera al preguntarse cómo era posible que cualquier dios 'bueno' permitiera algo tan horrendo. Que permitieran que un ser inocente e indefenso…

"¡BASTARDOS… HIPÓCRITAS!" gruñó con irritación. Y ahora él iba a morir. Hacía mucho tiempo ya había aceptado ese supuesto destino que le esperaba del otro lado. ¿Cuantas veces sus víctimas le repetían lo mismo con sus últimas palabras? "Vete al infierno" y Artemis nunca lo había negado realmente.

Parecía que había perdido su instinto de supervivencia. Vivir… para qué? Volver a aquél estado de limbo en que Drizzt le había dejado?. ¿Sin sacar ninguna clase de alegría en la vida cómo lo había hecho durante tantos años? Se dio cuenta entonces que había conocido por lo menos algo de alegría o felicidad en esos últimos meses con su hija.

De pronto, algo surgió en la mente de Artemis.¿Qué pasaría con ella en el más allá?. ¿Quién la recibiría? Artemis sabía de antemano (cómo casi todo el mundo) que las almas de los Ateos terminaban en la supuesta muralla que rodeaba la ciudad de los muertos. Había oído cierta vez en un estúpido debate que muchos sospechaban que el alma de los bebes terminaban ahí, pues no se les habían inculcado la adoración a algún Dios o que se dirigían al que habían seguido sus padres. Aquello solo había reforzado la idea de Entreri en que los Dioses solo jugaban con las almas de los mortales...

…Pero ahora… una escalofriante duda surgió, no en la mente, si no en el pecho de Artemis. ¿Y si ella terminaba en la muralla… si desaparecía por que ella no creía en nada y él tampoco?

"No…no…ella no" No se merecía eso. Ella era inocente. Tan pequeña e indefensa. Ella debía estar en un buen lugar … o a dónde fueran las personas que supuestamente se decían buenas. "Calihye…" ella podría ser su única esperanza, pero en los 8 meses que estuvieron en contacto, el tema de la religión jamás salió a relucir. En aquellos momentos le había parecido excelente que ambos compartieran por lo menos ese punto de vista… pero en este instante solo esperaba que no fuera así.

Miró a su lado el gorro y la sábana de Elena. Estiró su mano para alcanzarlos y los atrajo hacia él. Fijó su vista en el emblema del sol naciente en la sábana Lathander. "Farsante…" protestó . Lathander, Ilmater, Tyr… ¿justicia¿Proteger a los indefensos? Puras patrañas. Apretó los dientes y estrujó la tela entre sus manos. Si iba a sufrir en el más allá bajo el infierno de algún Dios, lo haría con tal que Elena estuviera bien… "¡ME OYEN?" expresó con frustración "¡Cualquiera que esté escuchando! Maldita sea, no la dejen sola... " gruñó con cansancio. Sin poder salvarla del dragón era lo único que podía hacer por ella… asegurarle un buen lugar. Estaba a punto de perder el conocimiento y el tiempo se le acababa. "…por única vez, escúchenme….me lo DEBEN…no me ayudaron a mí….ayúdenla a ella…. Quien sea… Escúchenme…"

La vista se le oscureció, sus manos perdieron las fuerzas que le quedaban y lo último que vio fue aquel oasis de cielo azul en medio de las nubes negras de tormenta.


Se sentía…¿libre? En aquella completa oscuridad no sentía nada más. Había hecho lo posible por Elena. El resto ya no importaba. Que hicieran con él lo que se les antojara, seguramente se lo había merecido. Pero no pediría perdón… el no podía pedir perdón por querer sobrevivir. Había hecho lo que era necesario aunque no le gustara…y de nuevo lo había hecho al ponerse a disposición de estos dioses… ¿Quién sería el afortunado que se quedaría con el alma de Artemis Entreri para hacerle sufrir por toda la eternidad?

Una placentera calidez le inundo el pecho. Hasta el momento estar muerto no parecía tan malo. Aquel calor apareció también en su cabeza y le recorrió hasta las piernas. Se sentía bien y se dio cuenta que las fuerzas le estaban regresando.

"¿…….Artemis…….Artemis….?" la inconfundible voz de Jarlaxle le hizo pensar que tal vez el dragón había llegado a Bloodstone matando a varios y el alma del drow se había topado con él. Pero entonces sintió manos en los puntos donde surgía aquella calidez.. ¡No estaba muerto!

"¡Artemis? Vamos, despierta, despierta" oyó más claramente. Se obligó a abrir los ojos… los párpados parecían que le pesaban una tonelada pero poco a poco su vitalidad regresaba al cuerpo.

Estaba rodeado, en el piso… instintivamente movió sus brazos en un reflejo por defenderse, pero las manos de Jarlaxle le detuvieron "Tranquilo, tranquilo, no te muevas… vas a estar bien…." En su voz se denotaba una gran preocupación. "Te están curando… todo va a estar bien…" Artemis oyó un 'POP' seco y su pierna dejó de estar dislocada y rota. Carylan, Elathyn, Kym y Jarlaxle se encontraban hincados en el suelo junto a él ayudándolo. Pero no podía verlos bien… tenía húmedos los ojos. ¡Había estado llorando? No lo recordaba.

A pesar de la petición de Jarlaxle, Artemis se llevó una mano a la cara para quitarse aquellos indicios de debilidad en sus ojos. No deseaba que le vieran así, y menos Jarlaxle. "¿Dónde está la niña?" preguntó Carylan, quien le estaba curando el golpe en la cabeza. Artemis tardó unos segundos en pasarse ese trago amargo…

¡Qué clase de broma era esta¡Le habían dejado vivir a él, pero su hija moriría de todas formas en las fauces de un dragón? "Dragón Blanco de mierda…" murmuró pero todos pudieron oírle sin problemas. "… se la llevó…"

"¿Dragón Blanco? Debió ser una Gran Sierpe…" Morrern comentó mirando a su alrededor y la cantidad de arbustos arrancados de sus raíces. En ese momento, Kym terminó de curar la pierna de Artemis y se levantó husmeando el aire.

"…Hembra… el rastro desaparece ahí" Kym señaló en dónde la dragona había creado el portal.

"Usó magia para abrir un portal" aclaró Artemis. Mientras tanto, Carylan y Elathyn terminaron su trabajo en el humano y este trató de sentarse. Enrodag se acercó hasta él y le devolvió la Daga Vampírica.

"Ya encontré tu espada también, pero tendrás que levantarla tu…" comentó Enrodag a Artemis. Este se levantó todavía sosteniendo en una mano el sombrerito y la sábana. Jarlaxle le miró intranquilo, sabía que el humano no estaba 'bien'.

"Voy a matar a esa dragona…" caminó hacía dónde Enrodag había señalado la espada y la levantó del suelo para enfundarla.

"Artemis, seamos realistas…" empezó Jarlaxle. Por más que lo quisiera, la niña debía estar bien fría, literalmente. Sus planes de irse de Bloodstone se estaban viniendo abajo.

"Soy realista… VOY A MATARLA" le gritó al drow. Los dragones se miraron unos a otros bastante incómodos. Kym por su parte tenía una enorme cara de tristeza, parecía que se le había muerto una mascota.

"Morrern… ¿Puedes usar tu clarividencia?" preguntó Carylan tomando a casi todos por sorpresa.

La dragona lo meditó un momento y asintió con la cabeza. "Si, claro. Necesitaré las prendas de la niña cómo referencia" Morrern se acercó a Artemis y extendió la mano pidiéndole la sábana y el gorro. Por alguna extraña razón, el humano no podía soltar aquellas prendas…. Se estaba aferrando a ellas. Era lo único que le quedaba. "Si quieres que la encuentre, dámelas…" explicó Morrern. Finalmente cedió a la petición y le dio lo que pedía.

Todos se acercaron observando con detenimiento a la dragona mientras cerraba los ojos y comenzaba a hablar en voz baja en la lengua dracónica. Artemis no sabía que estaba diciendo, pero estaba claro que era algún tipo de hechizo. De pronto, abrió sus ojos, totalmente en blancos.

"Una cámara… una caverna de hielo…" giró la cabeza mirando a su alrededor "Hay seres congelados alrededor… elfos….. medio elfos…. Es una despensa de comida…" la palabra 'despensa' hizo que Artemis sintiera que iba a devolver el estómago. Carylan frunció el ceño al oír la clase de comida que guardaba esta dragona. Morrern miró al piso "Está aquí… Elena está aquí…. Está dormida, puedo ver cómo se mueve su pecho"

"¿La dejó ahí nada más?" preguntó Jarlaxle sin poder creerlo. En respuesta Morrern miró hacia arriba.

"No hay manera de que ella salga… las entradas están arriba… un par de metros del suelo..."

"¿Pero está bien?. ¿Está lastimada?" preguntó Artemis. Morrern sonrió y asintió. Al parecer Elena estaba bien. "Tengo que ir por ella" se giró hacia Jarlaxle completamente decidido. "TENEMOS que ir por ella" La cara del drow no podía demostrar otra cosa que inconformidad.

"Entreri…" Carylan habló "No podemos permitir que un inocente sufra en las garras de un dragón maligno si sabemos al respecto. Pero debes entender que si ésta dragona ha tenido la osadía de hacer esta incursión, significa que el resto no tardará en llegar. Tenemos que proteger la muralla y poner en alerta todo Bloodstone…"

Claro, su hija no podía compararse con las miles de almas que vivían en el maldito valle de Bloodstone. Apretó los dientes lleno de odio.

"… por eso Kym irá con ustedes" terminó de decir Carylan.

"¡Qué?" todos exclamaron, incluyéndose Kym.

"Kymalophiskym...¿Entiendes la gravedad de esta misión?.¿La responsabilidad que te estoy dando?" NO, Artemis quería uno de los otros dragones, no al estúpido. Simplemente NO.

"SI" exclamó el joven con resolución. Los ojos parecían brillarle de emoción y a la vez de responsabilidad. "¡Bahamuth me guiará para proteger a esta criatura!" dijo llevándose la mano al collar con el emblema de la estrella. El resto no podía creer lo que estaban oyendo.

"Carylan, recapacita…" pidió Elathyn. "Es una Gran Sierpe…"

"No van a matarla" aseguró Carylan. Artemis no estaba tan seguro de eso. "Van a sacar a esa niña de la cueva. ¿Entienden? Por su propio bien… SOLO saquen a la pequeña." A Jarlaxle no tenía que repetírselo dos veces pero temía que Artemis se dejara llevar por un sentimiento de venganza.

"¡Entendido!" expresó Kym como si fuera un soldado.

"¡Morrern!.¿En qué dirección encontraste a la niña?" preguntó el dragón dorado.

"Directamente al norte, justo antes del gran glaciar…pero Carylan" Carylan frunció el ceño comenzó a mover sus manos. Pronunció un par de palabras y un portal se abrió frente a ellos.

"Lo puse lo más al norte posible, deberán buscar la entrada. Kym podría encontrar el rastro de la dragona…. ¿Tienes la esencia?"

"¡Cómo tengo mis escamas! Estoy listo" dijo Kym moviéndose como si estuviera calentando antes de una carrera. Artemis estaba apunto de estallar.

"Carylan… Creo que es... Ventisca Asesina" manifestó Elathyn con preocupación.

La cabeza de Kym volteó inmediatamente "¿Ventisca Asesina¿No era quien planeó el primer ataque a la puerta, según nuestro espía?"

Artemis miró con incredulidad a Kym y luego a Carylan. "¿Es….eso cierto?" preguntó con calma. EL dragón afirmó con un movimiento de la cabeza. Primero la dragona había dejado huerfana de madre a Elena y ahora planeaba comérsela… Artemis sentía que nunca quería volver a oir la palabra DRAGON en toda su desgraciada vida. Había tenido suficiente de ellos. Estaba harto. Pero ahora tenía que concentrarse…primero debía sacar a Elena de esa…despensa… y después podía pensar en todas las armaduras que se haría con esa dragona.

"Vamos" demandó Artemis a Jarlaxle señalando el portal. El drow se pasó la mano por uno de sus bolsillos, dónde mantenía oculta la gema del Dracolich. Después de todo parecía que iba a tener que usarla antes de retirarse de Bloodstone. Los tres se acercaron al portal decididos.

"Contactaremos a nuestro espía inmediatamente… tal vez pueda ayudarles" aclaró Enrodag antes de que lo cruzaran. Artemis hizo una mueca de desconfianza y sin más desaparecieron a través del portal.


Pues eso es todo por el momento... El capítulo 7 viene lleno de dragones, sangre y dolor. Así que espero que estén preparados para eso. Muchísimas Gracias a todos los que han dejado reviews.

Thanks to all who have left reviews. I think I would translate this Fanfiction when I have enough time.