Por fin traigo otro capitulo de este fic, gomen que me he tardado una eternidad, pero ya sabéis que la gente está ocupada y otra pues únicamente es perra (como yo XD) bueno me dejo de cháchara y espero que os guste. Yummy mi niña que ahora hablamos muy poquito, para ti que se que te gusta, y el kakanaru ya te lo haré por favor dame tiempo XD. Por ultimo quería anunciar un fic nuevo llamado "home town" su autora es KAYAKO666 y bueno es bastante bueno pero no conocido, y por ello con pocos reviews, esta algo triste así que a ver si podemos ayudarla, es un sasunaru.
ANIMA
Llevaban todo el día andando y estaban visiblemente cansados. Deidara no había pronunciado palabra alguna, estaba avergonzada de que su secreto fuera descubierto, a cara de todo el mundo ella era una mujer, su verdadera identidad solo la conocía el difunto Sasori. Sabía que Kisame no la había ni mirado y dudaba que después de saberlo lo hiciera, aunque mas o menos le daba igual porque a ella quién le interesaba era Itachi. A sabiendas que el kitsune podía matarla con facilidad, esperaría a que interviniera el líder de Akatsuki, a parte que estaba la promesa… haber como el Uchiha salía de esta.
Naruto cargaba con la mochila que le había preparado Sasuke, aún le recordaba como la última vez, ese lado sensible del que siempre había carecido, lágrimas bañando sus pantalones cuando lloró en sus piernas. A veces creía verlo salir de detrás de algún árbol con aquel "usuratonkachi" en la boca, pero sabía que eso era imposible y que difícilmente lo podría ver en lo que le restaba de vida.
Itachi lo observó de reojo, odiaba no poder saber en que pensaba su pequeño, más bien se encelaba al creer que podría ser en cualquier otro. Le revolvió algo los cabellos dorados llamando su atención y le quitó la mochila, cargándola ahora a sus espaldas. Ambos se miraron y el moreno le sonrió, Naruto no pudo evitar sonrojarse a sobremanera, todavía no se creía lo cariñoso que se había comportado la noche anterior, desde que se levantó volvió a su actitud normal y ahora le sonreía de aquella forma tan hermosa… el corazón le iba a explotar de la velocidad con la que bombeaba. Observó como acercaba la pálida mano a su mejilla y el cerró los ojos para embriagarse de aquella caricia, cuando lo sintió… un estiró de su moflete y una risa perversa.
-Que te pensabas?-, y seguía riendo, era gracioso contemplar al supuesto Uchiha malvado en aquellos momentos.
Naruto se puso como un tomate, entre vergüenza y furia, como le podía haber dejado en ridículo de aquella forma, eso era imperdonable.
-Un ataque psicológico, eh?-, arqueó una sonrisa maliciosa, -los míos son físicos ya lo sabes!-, y dicho eso se lanzó sobre él, tirándolo al suelo y pegándole pellizcos en la cara, -este por intentar darme celos-, le daba uno pequeñito bajo el brazo, -este por besar al travestí-, Deidara le fulminó con la mirada, le dio otro en la mejilla, -este por ser tan pegajoso anoche-, y por último acercó sus labios casi rozándolos, -y esto por ser tan rico-, y lo besó levemente, con un simple rocecito.
Cuando acabó su dulce venganza se intentó levantar, claro estaba sin éxito, porque Itachi lo rodeó con sus brazos apegándolo a su cuerpo y volviendo el casto beso en uno largo y fogoso. Sus lenguas se entremezclaban con gusto mientras se acariciaban mutuamente con ansias, como desesperados por sentirse.
Kisame ante la escena y guardando las ganas de potar carraspeó su garganta, intentando advertir a un cierto Uchiha que en esos momento intentaba saciar sus deseos. Deidara optó por fijar la vista en la entrada del gran casón oculto bajo una montaña rocosa que lo cubría casi completamente.
Al no obtener respuesta, el cara pez se tocó el rostro cansado, aquello era más insoportable de lo que pensaba.
-Haz lo que quieras Itachi-san pero Anima-sama puede andar cerca-, volvió a advertir.
El Uchiha se separó del rubio y sonrió con prepotencia, Naruto alzó una ceja dudoso, algo tramaba estaba seguro. Le colocó bien la ropa, le ayudó a levantarse y le besó la mejilla haciendo que el kitsune se sonrojara. (de nuevo)
-Itachi, pasa algo que yo no sepa?-, preguntó algo confuso.
Este mantenía una expresión firme que no demostraba nada, agarrándolo del hombro le animó a que andara y se dejara de preguntas. La rubia por su parte dejó escapar una risita de superioridad que le crispó los nervios a Naruto. Estuvo a punto de saltar pero un apretón en su hombro por parte del moreno le hizo desistir de la idea.
Pasaron de la puerta y entraron en un pasillo bastante sombrío, la mayoría de los habitaciones estaba separadas por arcos menos los supuestos dormitorios y baños. Cruzando la vivienda entera y sin encontrarse ni un alma llegaron a un último arco donde alumbrados con largas y escasas velas se podía apreciar como una reunión de sombras.
Uzumaki empezó a temblar, aquello en verdad que impresionaba y demasiado, comenzó a sudar algo exageradamente y con dificultad tragó saliva. De pronto una respiración cálida en su odio.
-No te preocupes, yo estoy contigo-, la voz de su koi sonaba tan fiable y protectora…
Asintió con una mueca zorruna y respiró hondo, daría todo por el todo para ayudar a su moreno, aunque se metiera en la boca del lobo.
Se adentraron en aquel lugar siendo el centro de atención de todas aquellas aclivilladoras miradas, ahora si que no pudo evitar estremecerse y encima Itachi le había soltado bruscamente, pero porque?
-Oh! Si me lo has traído… bien hecho Ita-chan, desde este momento cumplo mi promesa-. "Ita-chan" se extrañó el rubio.
Este se mantuvo en silencio y sin dejar de mirar al frente, Naruto los observó simultáneamente intentado buscar alguna explicación, pero en esos momentos su mente estaba en blanco.
Un chico de pelo corto y azulado, con profundos ojos negros apareció en el centro de aquellas sombras. El corazón de Naruto se paró, como se podía parecerse el jefe de Akatsuki a Sasuke de aquella forma? Eran como dos gotas de agua. Pero por lo que podía apreciar era unos tres años mayor que su koi y su cara tornaba a infantil, su estatura mas o menos la misma también. Vio como se acercaba a él y le sujetó la barbilla como acariciándola, Naruto se mantenía encandilado con aquellos profundos ojos negros.
-Sasuke…-, pronunció como hechizado.
-Juh, suele pasarme, pero soy Anima, el líder de Akatsuki y ahora estas bajo mis ordenes, mi precioso kitsune-, su voz profunda y sensual, con un toque un poco mas arisco que la de su antiguo compañero del equipo 7.
Se acercó a su cuello y lo olió buscando su aroma, cerró los ojos y lo disfrutó como un niño. Dejó que su respiración chocara con la morena mejilla y la lamió con deseo, el éxtasis de probar aquella piel lo volvía loco. El rubio que había estado algo anonadado se erizó al sentir el contacto de la lengua contra su cara y como acto reflejo se colocó detrás de Itachi. Anima arrugó el entrecejo mientras el Uchiha se mantenía inexpresivo.
Se separó respirando con disgusto y se sentó en una especie de trono algo gótico que había al final de la sala. Cruzó sus piernas y apoyó el rostro elegantemente en su mano.
-Llévalo a mi habitación ya que desde ahora irá siempre conmigo-, ordenó con un movimiento de mano y algo de pesadez.
Naruto agrandó los ojos, esta vuelta de situación no le hacía gracia, primero se enamoraba de Itachi, después se iba con Akatsuki, y por último su líder era un clon de Sasuke, y eso que él creía que su koi se parecía pero aquello era demasiado, sentía que se iba a desmayar y no era mucho mas lejos de la realidad. Sus piernas comenzaron a flaquear.
-Lo siento pero Naruto-kun se quedará conmigo-, la voz de Itachi enfrentándose a su líder resonó en la estancia, todos lo miraban aterrorizados, -y sabes que no puedes hacer nada para evitarlo-, concluyó sin temor alguno.
Antes de que pudiera pestañear el peliazul se encontraba a su espalda con un kunai marcando la silueta de su garganta, ahora si que sudó, se acercó a su oído y le casi le escupió.
-Espero que no esté pasando nada de lo que me imagino, si llega a a ser así me las pagarás-, lo soltó como si nada y se acercó al rubio, -kitsune esta noche… dentro de un par de horas te quiero aquí, solo-, y se volvió tranquilamente a su siento.
El corazón de Naruto pareció frenarse y como un muñeco se desvaneció. Itachi saliendo de su shock pudo llegar a tiempo y sujetarlo para que no se derrumbara, recogiéndolo en sus brazos.
-Anima… no dejaré que le hagas nada a Naruto-kun-, le escrutó con la mirada y sujetó bien al kitsune para que no se le cayera.
El aludido se acarició la melena azulada y lo miró con superioridad, sus ojazos negros estuvieron a punto de cambiar de color pero se quedó en un brillito. Arqueó una siniestra sonrisa y se observó las moradas uñas.
-Dudo que te me rebeles, recuerda quién te sacó de tu sufrimiento, quién te ayudó a ti y a Sasu-chan, el apellido Uchiha debería desaparecer-, lo último lo soltó con el máximo de los desprecios.
-Y a ti que te importa, si legalmente no tienes ni nombre, bastardo?-, hoy Itachi se estaba arriesgando mucho y sus compañeros miraban algo atemorizados la pelea entres ambos…
-Para que quiero el apellido? Me da asco, lo que importa es el Sharingan, cierto? Deberíamos haber traído también a Sasu-chan, no entiendo porque te empeñaste en que siguiera esa clase de vida-, la conversación empezaba a aburrirle.
-Primero que no le llames con esa confianza-, le gruñó, el Uchiha defendiendo a Sasuke?
-Por algo soy su-, fue cortado.
-Tú no eres nada nuestro, los lazos los hace el cariño-.
-Pues él te odia bastante, je-.
Eso fue una puñalada para el chico de mirada carmesí, que decidió darse la espalda y salir del cuarto sin mencionar palabra alguna. Observó al rubio y se serenizó, un día tenía que explotar todo pero esperaba que fuera lo más lejos de Naruto posible.
Anima los siguió con la mirada viéndolos de marchar sin retenerlos, ya tendría tiempo de encandilar al rubio, sobre todo gracias a su parecido con Sasuke y de matar a Itachi. Al principio se dejó llevar por su unión pero aquel chico no acataría nunca sus órdenes. A lo mejor ya era hora de usar al menor de los Uchiha para acabar con aquel pedante. La sonrisa maliciosa creció, no aguardaba nada bueno.
------
Itachi dejó al rubio en una cama prepara para él, donde antes había dormido Kisame. El estado en que se encontraba Naruto era comprensible, había sido una impresión demasiado fuerte y el moreno lo sabía. Se sentó a su lado en la cama y le acarició las finas hebras doradas, todo había sido su culpa, si desde un principio hubiera tomado la decisiones correctas todo esto no estaría pasando. Se acercó y besó su frente, haciéndole despertar en un descuido. Naruto abrió despacio los ojos y se palpó bruscamente la cabeza con el ceño fruncido.
-Ite, ite, ite! Mi cabeza va a reventar dattebayo!-, se quejaba con gesto doloroso.
El Uchiha se aproximó serio al kitsune, este se tensó, que era lo que pretendía? Cerró los ojos esperando un beso pero este nunca llegó, lo que sintió fue ambas frentes chocar, respiró desilusionado.
-Por lo que se ve, no tienes fiebre-, afirmó el moreno, separándose de nuevo.
Le miró a los lindos zafiros y le acarició dulcemente la mejillita con la yema del pulgar, Naruto le sonrió con melosidad, pero de nuevo las preguntas volvieron avasalladoras a su mente.
-Itachi porque me has engañado, con que propósito me has traicionado y quién es ese Anima que se parece tanto a Sasuke? Porque me has tenido en la ignorancia durante tanto tiempo? Cuéntamelo-, la expresión del zorrito se volvió sería, dejando a un lado su normal vitalidad, la poquita confianza que le tenía la perdía por momentos.
El mayor se levantó y se echó en su cama, con los brazos cruzados en su cabeza, se estiró y cerró sus ojos escarlata.
-Eso no es asunto tuyo, duérmete-, pronunció con pesadez, quería ser lo suficiente cortante como para que las preguntas cesaran.
Guardó silencio se sentía bastante mal, era como si no encajara en aquel sitio, encontrándose fuera de lugar. Apretó los puños con fuerza, todo aquello provocaba que la furia lo recorriera, pero todavía había algo…
Itachi intentó descansar un poco, quedando a la misma posición y procurando que su mente se mantuviera en blanco. Escuchó los muelles de la cama de Naruto pero no se preocupó, a los pocos segundos notó como le apresaban la cadera posándose sobre él, abrió rápidamente los ojos.
-Si no me quieres contar nada lo respeto, pero… si soy tu chico porque dejaste que me lamiera, estuvo a punto de besarme si no me hubiera escondido tras de ti-, apretó la capa adhiriendo sus manitas al pecho, -en que quedamos? Yo era tuyo y tu mío, porque Itachi?-, los ojitos azules amenazaban con comenzar a llorar.
Dudó unos momentos, la verdad no podía contársela, el rubio lo odiaría, se alejaría de su lado, que debería hacer en ese momento?
-Hay veces que tendré que dejarte en sus manos, es el líder, compréndelo-.
-Me…-, estaba estupefacto, -me estas diciendo que si el tío me quiere echar un polvo, lo permitirías?-, no se lo podía creer.
-Tampoco he dicho eso, eres mío, mi kitsune-, dijo algo encelado por el comentario.
Naruto se agachó un poco más y le clavó los ojos algo más tranquilo, sacó al lengua y delineó sus labios, eran tan sabrosos…
-Eso espero… Ita-chan-, le soltó con burla, retirándose y bajando de la cama, -de todas formas dentro de unas horas me enteraré de muchas cosas-, se tendió en la suya he intentó relajarse.
Ahora fue el turno del moreno para incorporarse y enfadarse, aunque lo supo ocultar con esa habilidad que poseían los Uchihas.
-Es que piensas ir?-, formuló bajito para que no notara su ira.
-Lo dudabas?-, le sonrió zorrunamente, -yo nunca huyo, conoces mi carácter, además tengo curiosidad, quiero saber para que me quiere ese chico-.
Antes de darse cuenta su espalda chocó contra la pared, Itachi lo cogía del cuello y el brillito carmesí resplandecía amenazante.
-Te lo prohíbo, me oyes, Naruto?-, advirtió casi labios con labios.
El rubio no se asustó, es más lo encaró con la misma presión en su mirada, no dejaría que tomara aquellas medidas con él, no era muñeco de su propiedad, era una persona con personalidad propia.
-Suéltame Itachi, ahora soy yo él que te lo advierte, no me trates así o me voy!-, gruñó de una forma firme y seca.
El Uchiha bufó molesto y se retiró de él, aquella relación era de todo menos fácil de llevar y sabía que no debería actuar así con el zorrito. Evitó observarlo y se volvió a su lecho. Naruto si que lo contempló advirtiendo ya su inmovilidad y optó por hacer lo mismo, todavía tenía algo que decidir.
------
En la penumbra de una habitación y encogido en un rincón, cierto moreno llevaba un día entero mirando fijamente un cuaderno frente a él. Lo examinaba con la vista, sabía que escondía algo, aquel baúl de lastimosos sentimientos aún guardaba algún secreto, lo sabía.
-Que tonto fui, ahora comprendo porque Naruto se enamoró de él y no de mí, Itachi…-, los recuerdos del amor de su hermano volvieron a su mente, se sentía un despreciable por haber traicionado el cariño que le había dado, hasta después de intentar matarlo, él lo siguió protegiendo, -Itachi, gomen…-, lágrimas resbalaban por sus cristalinas mejillas, -no sabía que habáis pasado por todo esto, que me cuidabas y te convertiste en un asesino para resguardarme del peligro-, se limpió las perlitas con gesto frustrado y agarró el libro.
Lo acarició intentando calmar así su represión, y gracias a ese gesto se dio cuenta de que la tapa superior del libro estaba más pujada que la inferior. Sorprendido y con algo de desesperación agarró un kunai y empezó a quitarle las grapas y despojarlo de la sobre cubierta. Cayó del interior un sobre a la cama. Antes de recogerlo lo observó algo indeciso, ya le había costado asimilar la verdad de su hermano como para encontrarse con algo peor. Echándole valor lo sujetó entre sus dedos temblorosos y respiró hondo antes de abrirla. Sacó un papelito amarillento por el tiempo y lentamente lo desdobló. Para empezarla letra era desconocida, el sobre en blanco, y no tenía indicio de ser algo normal pues sino no tendría porque estar escondido. Es decir, más nervios en el echo de leerla. Tragó saliva y se dispuso a empezar.
-Ita-chan: "chan?"
Ya es hora de que te saque de esa tortura, a ti y a Sasu-chan "a mí? Sasu-chan?", iré a por ti y te ayudaré, entre los dos los mataremos a todos y nos vengaremos del todo el daño que nos has hecho "que le habrán echo a él?" Seremos los tres shinobis más fuertes y temibles que existan. Dame una oportunidad, se que es difícil de creer pero sabes que es cierto, quedaremos mañana donde siempre.
Cuídate mucho xxx "no se ve bien, kuso!"
Uchiha Anima
"Sería este muchacho el que lo convenció para unirse a Akatsuki? Dios onisan por cuanto has pasado? Mierda…, -las lágrimas volvían a sus ojos- mi sueño siempre ha sido renacer este clan, pero… ahora lo maldigo… están bien muerto. Onisan, Naruto, os buscaré y lo aclararemos todo, y Uchiha Anima nos veremos las caras"
------
Itachi que dormía placidamente advirtió cierto movimiento en la habitación, abrió disimuladamente un ojo y pudo observar como la puerta se cerraba con el mayor de los cuidados. Previendo lo ocurrido dirigió su miraba a la cama de su zorrito, vacía.
-Ese pequeño desobediente…-, gruñó levantándose también y dirigiéndose a la salida, Cuando posó una mano en la manilla algo le recorrió la mente, -debería seguirle o dejarle que se diera cuenta de su equivocación?-, dejó sus brazos caer a cada lado de su costados y suspiró, -no puedo dejarle a su suerte, lo quiero, me importa demasiado… ese kitsune… que hago?-.
Y ahí estaba el moreno frente a la puerta y dudando de que movimiento ejecutar.
------
No se porque le doy tanta pompa a Anima cuando está clarísimo quién es, y porque ayudó a Itachi, soy mala para el suspense XD. Como ya he adelantado, en este fic podréis ver a Sasuke vestido de Akatsuki, jeje espero que os mole, habrá itanaru como pareja principal, sasunaru y itasasu, bueno un poco de todo, este capitulo algo corto me ha salido, pero… perdonadme, es que son muchos fic y me estreso XD.
No tengo tiempo de nada pues ya debería estar comiendo, gracias a todos los que me dejáis reviews, os quiero, xao y cuidaos mucho y sobre todo me sigáis leyendo.
