Este capi, (gomen por la gran tardanza UU) va para Tabe-chan y Tsunade-san, a la primera por hacerme esos preciosos dibujos y dibujar un doujin sobre un oneshot mío, que pronto colgará en su sección de fanart dentro de nuestro foro (dirección en mi profile) y a la segunda por ser tan cansina para que lo escribiera y apoyarme tanto, después de todo, este capitulo lo he podido escribir gracias a sus ánimos, es que ahora la inspi la tengo algo perdida UU. Sin mas venga a leer (gomen de nuevo por lo cortito UU)

TRAICIONES… ANIKI!

Sasuke saltaba por los árboles, estaba utilizando su técnica de rastreo de chakra, y no había uno más fácil de conocer que el de su amigo, a parte que el de Kyubi cantaba a leguas. Llevaba una noche entera caminando y aún lo notaba lejos, tendría que utilizar el jutsu que le enseñó Kakashi, pero no lo dominaba aún así estaría allí en cuestión de minutos.

-Todo sea por encontraros-, se convenció a sí mismo ante el riesgo de ejecutarla.

Produjo varios sellos con sus manos y en instantes desapareció convirtiéndose en un remolineante viento que agitó las hojas llevándolas a su propio ritmo. El bosque quedó de nuevo en completo silencio.

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Naruto caminaba confuso por los pasillos, en verdad que tenía ganas de orinar pero no encontraba el lavabo, a parte de que debía volver pronto para que su koi no pensara que había ido en busca de ese tal Anima, aunque ganas no le faltaban. Se desesperó aún más pegándose un pellizco en la entrepierna para poder aguantar, alguien se cruzó en su camino. El rubio alzó la vista, topándose con la tipeja esta, con complejo de travesti. Su orgullo se lo negaba pero o se lo preguntaba a ella o terminaría haciéndolo en una esquina.

-Que haces por aquí zorro?-, le soltó Deidara venenosamente, -vas a ver a Anima-san?-.

-No, dime donde esta el lavabo… por… favor…-, le costó decir.

La rubia se agitó su larga melena con prepotencia y le miró, curvó una sonrisa.

-La última puerta a la derecha-, Naruto salió corriendo, -pero te aconsejaría que fueras a ver a Anima-san-, el kitsune se volteó mirándola de medio lado, esperando a que se explicara, -tu precioso Itachi te ha traicionado, pregúntale al jefe, te lo confirmará-, aseguró, marchándose con la mano levantada en señal de despedida.

El rubio se mordió el labio, con esa advertencia solo había conseguido incrementar su curiosidad, "de verdad Itachi me habrá traicionado? Será capaz? Traicionarme en que sentido?" estaba confundido, aun así se apresuró para llegar al servicio y quedar a gusto, soltando la cantidad de fluidos que presionaban por salir a la luz, se la sujetaba con los ojitos en blanco y una sonrojez hermosa en sus mejillas, suspiró.

-Que gustito…-, dijo acabando y subiéndose la cremallera, iba con pantalones anchos negros y una fina camiseta de tirantes blanca, la cual agitaba por el calor. Antes hacía un frío bastante severo y ahora el calor lo estaba matando.

Salió del pequeño lavabo y se dirigió hacia donde lo esperaba Anima, no sabía bien el camino porque cuando Itachi lo llevó a la habitación estaba desmayado, de todas formas el gran portón sería fácil de reconocer.

Llegó al final del largo pasillo y allí estaba sin pérdida alguna.

-Jeje, soy el mejor dattebayo!-, se auto animaba para aplacar sus nervios.

Se acercó lentamente, algo tembloroso abrió la puerta y asomó su cabecita rubia por ella. Todo estaba oscuro pero pudo vislumbrar una figura en el fondo, un brillo rojizo alumbraba sus ojos. Y sin esperarlo una voz procedente de aquel ser le hizo estremecer, hasta en eso se parecían.

-Adelante Naruto-chan-, invitó el peliazul.

Con cautela Naruto pasó a la estancia y se fue aproximando con timidez a su anfitrión. Se paró a los pocos centímetros de pie frente a él, Anima permanecía sentado en el suelo, cubierto con aquella espesa capa y su espalda recta y apoyada en la pared. Lo miró con desconfianza y se apresuró a hablar.

-Quiero que me lo cuentes todo, que te une a Itachi y porque te tomas tantas confianzas con ambos hermanos-, inquirió el kitsune reuniendo valor, aunque tampoco había carecido nunca de ello.

Por sorpresa agarró el brazo del rubio y lo abalanzó sobre sí, dejándole en un bien formado movimiento, sentado en sus caderas. Ante la confusión del menor junto a su gran descaro, le colocó las manos sobre su propio cuello, rodeándole después la cintura y atrayendo sus ojos como un imán.

Las iris azules temblaban, el motivo no lo tenía muy claro, aquel hombre se parecía tanto a Sasuke que aquella proximidad lo tenía embobado. Sin saber porque notó como su cuerpo se movía solo, levantó la mano y acarició las hebras azulinas con ternura, todo esto lo estaba causando el contacto con aquella mirada carmesí.

-Porque reacciono así… porque tengo ganas de estar contigo?-, el rubio se intentaba resistir pero había algo que lo impedía, su pecho ardía con anhelo y sus manos deseaban acariciar ese cuerpo, "kuso! Que me pasa?"

-Mi Sharingan, aprovecho el sentimiento que tienes hacia ambos hermanos para incitarte a dejarte llevar-, respondió como tal cosa. Dirigió su lengua a la morena mejilla y la lamió, el kitsune no pudo más que cerrar los ojos por la caricia.

-No, déjame, yo amo a Itachi!-, intentaba resistirse, pero la atracción era demasiado fuerte que al final fue él mismo el que terminó abrazándolo posesivamente.

Anima comenzó a darle delicados besos en el cuello, saboreándolo, succiones y mordidas que alternaba a la vez que lo apretaba más contra sí. El pequeño se revolvía en sus brazos con ricos y sensuales jadeos.

-Hice un trato con Ita-chan-, explicó sin dejar de rozar su cuello, Naruto intentó entreabrir sus ojos para mirarle, dejando ver un sutil sonrojo cubriendo su rostro, -le comenté que si te traía a Akatsuki, le daría poder en la organización para que hiciese lo que gustase-, ahora el zorrito estaba sorprendido pero a la vez decepcionado, no pudo reprimir una lágrima que surcó su mejilla, -pero no tenía previsto que se enamorara de ti y menos que tu le correspondieras, Naru… chan…-, le apartó la lagrima dulcemente con el dorso de la mano y la lamió con la mas pura indecencia.

-Yo…-, sollozó un poco, Itachi, su Itachi le había usado para conseguir poder y el le había acompañado como un tonto, lo había usado a gusto.

El Uchiha sonrió, gracias a su Sharingan y a la ternura de aquel chico le fue fácil derrumbarlo emocionalmente. Esa sencillez era lo que más le gustaba. Lo recostó en el suelo y se subió sobre él, acercó su rostro con la mirada clavada en aquellos apetitosos labios que tanto había deseado probar, por fin aquel zorrito sería suyo.

-No!-, Naruto lo separó colocando su mano entre ambas bocas, su rostro estaba bastante contraído, -porque Itachi me haya hecho esto no dejaré que me toques, crees que soy una fulana de usar y tirar? Estas muy equivocado-, dio media vuelta sobre sí mismo y escapó de las garras del líder, -me voy-, y corrió hacia la puerta.

El chico de mirada carmesí se volvió a sentar como si nada hubiera ocurrido, se cruzó de brazos y sonrió, aún le quedaba otro as para retenerlo.

-No te interesa saber porque me parezco tanto a Sasu-chan?-, aquella pregunta formulada con la total de las indeferencias frenó al rubio, provocando que se volvería y lo contemplara con desconfianza.

-Habla-, invitó a seguir.

-Chs, chs-, negó con un dedo haciéndose el interesante, -vuelve a mi regazo y te lo contaré todo, completamente todo, con lujo de detalles-.

Aquella proposición era bastante tentadora, así que después de un gran suspiro volvió a los crueles brazos de aquel ser que tanto conocía sobre las personas que mas apreciaba en esta vida.

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Itachi sujetó de nuevo el pomo, porque dudaba? Naruto no era cualquiera que poder sacrificar, era su pareja, alguien importante por el cual había arriesgado en cuestión de días su vida, sin duda alguna iría en su busca, quién sabe lo que ese hombre, ese que desgraciadamente conoció hace muchos años, le podría llegar a hacer.

Decidido fue a abrir la puerta cuando un gran viento cruzó la habitación, dejándole algo sorprendido. Se cubrió con el brazo hasta que cesó, delante de él se encontraba la última persona que esperaba, su hermano Sasuke, vendría a por su habitual venganza?

-De nuevo intentas matarme?-.

Sasuke observó la habitación pero ni rastro del rubio, el único que estaba allí era su hermano que lo miraba serio pero intentando prever el primer ataque, nada le haría, aquella no era su intención, completamente al revés.

-Aniki…-, dijo serio, desviando la mirada al suelo.

Itachi no pudo más que aturdirse, hacía tanto que no escuchaba esa palabra, menos dicha por aquella voz, relajó el cuerpo pues sabía que no había venido a lo anterior pensado, seguro que… Naruto le dio el diario, maldito kitsune, cuando venga se las cobraría.

Y allí los dos frente uno del otro, muy tiesos y sin dirigirse la palabra, sin mirarse, vistas centradas a alados contrarios, sus corazones latiendo fuerte, deseando un abrazo, contacto mutuo, pero… su orgullo no se los permitía. Sasuke era el más participativo, pero era producido por su arrepentimiento, la culpabilidad por haberlo tratado de aquella forma durante años.

Algo sonrojado se sentó en la cama comenzando a sudar por nervios y calor, se quitó el chaleco verde quedando en camiseta de tirantes negra. Apoyó los codos en sus muslos y entrecruzó los dedos, atreviéndose a mirarlo de reojo.

-Aniki… siéntate-, más que una invitación fue casi una orden.

Al mayor no le gustaba ese tonito, pero obedeció, colocando su larga melena azabache detrás de las orejas en un movimiento muy elegante, se quitó como antes el peliazul la camiseta que llevaba, quedándose también en tirantes, ambos vestidos casi iguales.

-Todo esto lo estas haciendo por el asqueroso diario, cierto?-, gruñó, lo que mas odiaba en esta vida era que le tuvieran lastima y compasión.

Sin embargo la respuesta que halló de Sasuke no era la que esperaba, si no más bien lo que nunca se paró a pensar.

-Te agradezco que tantas veces me ayudaras pero…-, descruzó las manos y apretó ambos puños, -porque… porque si tu no eres culpable de nada me dejaste solo? Si yo de verdad te importaba porque me abandonaste? Me hiciste aumentar un odio que no tenía fundamento-, lo encaró con lágrimas en sus ojos, eran de impotencia, -porque guiaste mi vida hacia una venganza sin sentido? no entiendes que lo que he vivido, por lo que me he mantenido con vida, esta venganza es todo una falsa?-, estirazó los brazos en señal de protesta, -mi puta vida ha sido una mentira, una asquerosa mentira!-, su rostro estaba totalmente enfurecido.

Itachi sonrió tristemente, desactivó el Sharingan dejándolo de un gris opaco, profundo como el de aquella época. Recordó viejos tiempos y golpeó la frente de su hermano, como hacía cada vez que necesitaba tranquilizarlo. Sasuke dio un pequeño gruñido a la vez que se la tocaba (la frente XD), algo cálido le invadió el cuerpo, aquel gesto cariñoso aún lo recordaba.

-Tenía la esperanza de que un día llegaras a ser tan fuerte como para poder matarme, les quité la vida a todos, yo merezco la muerte, pero… solo a manos de una persona, solo tu puedes acabar con este dolor-, se quejó tocándose el pecho y bajando la cabeza, masajeando su frente cansado. El menor se rebotó.

-Eres un egoísta!-, Itachi nuevamente sorprendido le contempló, -para poder reconfortarte y expiar tus pecados me separaste de ti, de la única persona que me ayudaba en este mundo, que me protegió y lo siguió haciendo a pesar de las circunstancias, no es justo Aniki!-, su rostro pasó de furia a pena.

-Llevas razón… en parte-, ahora le tocó a Sasuke prestar un poco mas de interés, -hay otro motivo por el cual no te mantuve conmigo y no se si es el momento adecuado para decírtelo-, comentó algo nervioso.

-Es sobre el tal Uchiha Anima, cierto?-, lo observó de reojo.

El mayor asintió, pero quedó en silencio para poder cortar la conversación, cuando estuvo varios segundos inspeccionándole no pudo evitar acariciar los lindos cabellos azules, hasta ir bajando y rozando su pálida carita. Aún con el paso del tiempo seguía siendo el dulce e ingenuo niño de antaño.

-Te has convertido en alguien apuesto en mi ausencia-, comentó sin dejar de acariciarle.

-No tanto como tú-, su sonrojo creció ante la sonrisa de Itachi, la cual le hizo recordar algo, -te acuerdas que te dije… que solo besaría a las personas que realmente llegara a querer?-, lo miró tímidamente, ocultando cierta vergüenza.

-Si, me besaste con esa misma excusa, pero en aquella época eras muy pequeño para poder diferenciar-, notó la mano de Sasuke posada en el brazo con que le dedicaba mismos a su cabello, se quedó algo pensativo.

-Pues…-, se fue acercando a la cara del Uchiha mayor, este se mantenía inexpresivo, -lo sigo haciendo, solo a Naruto y a…-, sus labios casi se rozaban, -ti…-, un pequeño toque, un contacto dulce que le brindaba buscar mas sabor, mas cariño de aquella persona que tanto añoraba.

El chico de melena azabache no se sorprendió, es mas ya lo esperaba, lástima que él no pudiera decir lo mismo, por desgracia su vida no había podido ser tan casta como la de su pequeño hermano.

Respondió el beso, entremezclando sus labios, calidamente, rodeando con su lengua húmeda los rinconcitos que aquella cavidad le dejaba investigar, saliva corría por sus comisuras, mojando más aquel roce sin pasión alguna. Dejó que Sasuke se abrazara a su cuello y él lo rodeó mientras por la cintura, el único afecto que se podían demostrar era de esta forma, la demás se escapaba de su típico comportamiento.

De pronto ambos sintieron el chakra del rubio acercarse, separaron sus labios pero sin soltar el agarre que los mantenía unidos.

Naruto abrió la puerta, se quedó algo retraído al ver allí a su mejor amigo, pero más al hallarlo abrazado a su koi, bajó la vista al suelo y se sentó en la cama contraria, tragándose su sorpresa y orgullo, quitándole la mayor importancia a la escena vista.

Los Uchihas se separaron un poco y lo observaron esperando a que se atreviera a hablar, Itachi ya temía el porque de esa reacción, debería preguntar? Sasuke algo contento por ver al rubio, aunque lo quisiera disimular, se levantó colocándose a su lado, iba a decir algo cuando el kitsune se le adelantó.

-Itachi… lo se… todo-, el aludido arrugó el entrecejo, -puedo comprender que cuando hiciste el trato con Anima no sentías nada por mí, o por lo menos no lo comprendías, pero…-, con tono triste pero rostro serio se tocó el pecho, arrugando algo la camiseta blanca, -en verdad duele, duele aquí dentro-, lo miró fríamente, expresión que utilizaba para no demostrar lastima, -creí que ya estaba acostumbrado a las traiciones, la de Sasuke me dolió pero la tuya… la tuya me esta matando-, por fin una lágrima surcó su mejilla rebeldemente.

El mayor de los Uchiha no podía soportar aquella situación y él no estaba acostumbrado a consolar, tampoco tenía excusa que darle, su presencia sobraba en aquellos momentos. Se levantó colocándose bien el pelo y enviándole una última mirada al rubio que podía traducirse como un "lo siento" se marchó de allí, cerrando la puerta a su paso. Su último pensamiento, el morado que mantenía su koi en el cuello.

Naruto se limpió la lágrima que logró muy a su pesar salir a la luz, apretó los dientes y gruñó golpeando la cama.

-Kuso!-.

Sasuke no sabía que hacer, pero optó por intentar lo mismo que el zorrito probó con él, esa forma tan cálida de consolar y tranquilizar a alguien, un simple… abrazo.

Envolvió el fino cuerpo con sus brazos, el ojiazul no se movió, se mantuvo mirando al frente, sintiendo algo de calma por aquel agradecido contacto.

-Compréndelo…-, pidió el peliazul, al no cargar con aquella venganza, su carácter se suavizaba por momentos.

-En el fondo lo hago, lo hago-, suspiró, -pero… siento que esto te hace daño Sasuke, tu…-, el Uchiha negó con la cabeza.

-Eso es lo de menos, ahora que por fin se la verdad-, endureció algo el rostro, -me quedaré a vuestro lado, juntos sacaremos a mi onisan de aquí y regresaremos a Konoha, claro si dejan que me quede y no me intentan matar antes…-, murmuró esto último algo preocupado.

-No lo harán… te lo aseguro…-, Naruto muy bajito le susurró.

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Bueno que os ha parecido? Una mierda para haber tardado tanto? Y encima que no he puesto nada de itanaru? Joer pues si es verdad UU pero no se… me ha gustado poner ese pedacito itasasu, a parte de que bueno lo que pasó entre naru y anima después no se sabe, ya lo descubrirá Itachi juas juas.

Estoy harta de poner siempre a naru tan afeminado, así que he intentado ponerlo mas macho, y como en este en casi todos mis fic, yo misma soy la primera en quejarme de eso y repasando los fic me he dado cuenta que yo también lo hago, seré hipócrita UU pero cambiaré, o eso voy a intentar XD.

También me he dado cuenta que la calidad de narración ha bajado de nivel, ahora es mas pobre y repetitiva, no entiendo por que, si le pongo el mismo empeño, pero aún así espero que me lo perdonéis, por favor T.T

Por último daros las gracias a todas que me habéis leído, espero que lo sigáis haciendo, besos y cuidaos.