LETTERS
Octubre estaba por tocar a su fin, por el contrarío el otoño se encontraba en su apogeo. Winry recordó una ocasión en que escucho decir que esa estación era la mejor para enamorarse.
Pero¿cuantos otoños había visto nacer y morir, sin que ella experimentara ese supuesto y grandioso amor del que tanto hablaban?. –"Claro ante tus ojos han pasado cinco largos y fríos otoños" –Se recordó mentalmente.
Su pequeño pueblo natal de Rizembull, lucía especialmente hermoso en ese periodo del año, las hojas de los árboles que la mayor parte del año se encontraban frondosos y llenos de brillantes hojas verdes, ahora se tornaban desnudos o con algunas hojas color maple, los prados lucían todas las tonalidades de café hasta un rojo ladrillo.
El frío aun no dominaba por completo, aun se podía disfrutar de los cálidos rayos del sol por las mañanas y gran parte de la tarde hasta que la noche cayera, ocasionalmente el soplar del viento elevaba las hojas y estremecía el delgado cuerpo de la joven.
Habían transcurrido dos semanas desde que Winry Rockbell dejara de escribir cartas sin remitentes, lo había decidido y plasmado en la última de ellas con fecha del 11 de octubre. Aquella vez dejo el tintero y la pluma a un lado y cerro con suma pulcritud la hoja para después sellarla y guardarla junto a las demás, sin estar segura si algún día las volvería a abrir. Dio dos vueltas al pequeño cofre que las guarda para meterlo en un cajón de su tocador.
----------------------------------
Despacio y con una gracia sublime se encamino del brazo de su abuela a la antigua casa de Ed y Al. Todo aquel que la vio desfilar como cada año a ese lugar se conmovió al ver que esa hermosa y aparentemente frágil mujer mostraba mas fuerza y entereza que muchos otros. Pues solo ella era capaz de llevar su dolor entre sonrisas, aunque rara vez se le viera alegría reflejada en sus ojos.
Se apoyo del brazo de su abuela, ambas permanecían de pie frente a una extensión de terreno oscuro, signo de un fuego pasado. Dejándose envolver cada una por sus recuerdos, las dos pensando en ambos hermanos, pero la una sufriendo mas que la otra. Antes de que sus ojos azules se cubrieran de llanto y su pensamiento se perdiera mas en el recuerdo de Ed, sintió como su abuela golpeaba amorosamente su brazo, giro su rostro para verla y trato de sonreír, fue una lánguida sonrisa.
En ese momento, al ver esa mirada tan vacía y llena de dolor, Pinako Rockbell se pregunto por cuantos años mas iba a poder vivir, deseo que fuesen muchos mas, los suficientes para que pudiera volver a ver el rostro radiante de felicidad de su adoraba nieta.
----------------------------------------
Si de algún modo aquellas cartas que solía escribir servían para desahogar solo una milésima parte de su dolor, no lo supo hasta que la necesidad de retomarlas abarcaban parte de sus pensamientos. Pasaba tardes enteras sintiendo aquella necesidad de expresar aunque fuese en un papel, lo que no se atrevía a gritar, por temor a que nunca llegasen a oídos de Ed lo mucho que le había falta.
Esa mañana Winry se miro al espejo, vestía un pantalón corto negro, una camiseta blanca ceñida al cuerpo y sobre ella una sudadera color verde agua, unas botas con calentadores, era un atuendo sencillo pero en realidad con eso le bastaba para lucir bien. Aunque ese día al ver la persona que el espejo le proyectaba no se reconoció y eso le aterro. Antes solía lucir radiante, giraba tantas veces sobre sus talones para observar cada parte de ella, retocaba su pelo o alisaba su ropa, aunque desde luego nadie lo sabía, y al pensarlo hacía que su sonrisa se agrandara aun mas frente al espejo, ahora solo veía a una lánguida joven, que en los mejores años de su vida se marchitaba lentamente sin una posible cura.
Sus ojos habían adquirido esa apariencia cristalina, como si continuara llorando y sus labios permanecían mas a menudo juntos y lacónicos que mostrando una sonrisa. Se llevo las manos a la cara, sintiendo aproximarse un nuevo llanto; detestaba ver esa figura frente a ella, se odiaba por lucir de esa manera, para cuando el nudo en su garganta estaba por aflorar, la viva imagen de Edward se filtro debajo de sus manos y aun con los ojos cerrados lo puedo ver por primera vez, sonriendo con la apariencia de cuando regreso hace ya cinco años.
Deslizo sus manos por su cabello y lo ato en una cola con un listo, abrió los ojos, imito al Ed de hace unos minutos y cuando se vio sonriendo, comprobó que su belleza aun seguía allí.
Bajo las escaleras y escucho al tiempo que salía de la cocina la voz de su abuela.
-"Winry, continuas lamentándote la perdida de Edward, hasta cuando volverás a ser la de antes"-
-"Cuando nos reencontremos abuela" –Pinako se sorprendió de su respuesta; a pesar de los años que había pasado sin él, ella continuaba aferrándose a esa falsa esperanza.
-"Y si eso no sucede, que harás Winry querida" –
-"Prefiero no pensar en eso" – Y antes de que se quebrara frente a ella, salio de la casa sin un rumbo fijo.
Pinako permaneció de pie, sin hacer nada por retenerla y arrepintiéndose de sus últimas palabras, observar a su nieta de esa manera verdaderamente le dolía, y ella también deseo que tanto Ed como Al, regresaran pronto.
-ED POV-
No supe mucho o bien, si lo supe, pero paso tan rápido o yo estaba tan absorto en mi propia felicidad por volverte a ver, que creo mi cerebro no almaceno esa última información.
Mi último recuerdo vago, fue como Roy Mustang alzaba la mano, juntaba sus dedos y levantaba el pulgar, señal de victoria. Después todo se torno negro y un remolino de emociones estremeció mi ser. Creo que me desmaye por unos minutos, y lo primero que sentí fue la fría mano de Alphonse que me sacudía incesantemente. Abrí los ojos lentamente, aun me encontraba aturdido por lo pasado, un viento tan frío pero igual de puro helo mi cara y en ese momento me incorpore rápidamente.
En Berlín, en el otro mundo, el frío era mucho mas lacerante y tenía una sensación completamente distinta a la de ahora. En cambio este viento logro que castañera una vez los dientes, cuando respire sentí como mis pulmones fueron golpeados por una oleada fría, pero no me importo, por que recocí todo, comencé a reír mientras miraba a todos lados, y la belleza de aquel pasaje, que en realidad no tenía nada de bello; es decir tan solo era una extensión oscura; pero en ese momento no lo vi así, ante mi se mostró mi mundo, del cual nunca debí salir.
-"Hermano, sabes donde estamos... estamos en..."-
-"Vamos Al, tenemos que llegar a Rizembull lo antes posible"- Ni siquiera le di tiempo de terminar pues lo único que ocupo mi mente fue en llegar a tu lado Winry.
Te prometí tantas veces que regresaría a ti, que finalmente lo he cumplido y aunque ahora estábamos mas cercas, y por primera vez en 5 años supe que verte de nuevo ya no era una ilusión, eso me impulso a querer verte cuanto antes.
Salimos de aquel lugar sin decir nada ni uno de los dos. Ciudad Central no había cambiado, o al menos para mí así era, no me quede a comprobarlo. Lo primero que hicimos fue tomar el primer tren rumbo a Rizembull. El día apenas estaba aclarando y me permití imaginarte durmiendo aún, debajo de las frazadas, con tu rostro sin preocupación alguna.
Note como Al me miraba de forma divertida, pero cuando le pregunte que pasaba, movió sus manos de un lado a otro mientras decía que todo estaba bien.
-"Nada, es solo que yo también quiero ver pronto a Winry"-
Después de eso centro su vista en el recorrido, viendo pasar casas, árboles y praderas mientras nos acercábamos cada vez mas a ti.
-AL POV-
Aunque soy escasos años mas chico que mi hermano, la gente suele decir que es diferente. Lo avalan diciendo que Ed es impulsivo y eso lo lleva a cometer actos sin pensar en las posibles consecuencias, aunado a las incontables ocasiones en las que explota cual olla de presión, haciendo muecas de indignación. Todo aquellos les hace pensar que es menor que yo. Yo en cambio he aprendido a ser mas pasivo y contemplar todas las disyuntivas antes de tomar una decisión. Sobre mí recae el hacer entrar en razón a mi hermano.
Nada de aquello me molesta en lo absoluto, me agrada ver las repentinas explosiones de Ed y solo las personas que lo conocen en serio, saben como explota de acuerdo a la ocasión. Cuando lo hace por enojo su hiperactividad es mas notaría, agita brazos y piernas al tiempo que grita, cuando lo hace por alegría su rostro parece aun mas joven de lo que es, suele hacer comentarios sosos, y reírse de ellos llevándose una mano a la nuca.
Ahora que hemos descendido del tren, noto esa especie de explosión.
-"Casa, estamos en casa Al"- Escucho como lo grita a pleno pulmón mientras extiende sus brazos, me limitó a sonreír, verdaderamente estamos en Rizembull, nuestro hogar y antes de emprender la marcha, escucho de nuevo a Ed decir, ahora con un dejó de nostalgia . –"En nuestra casa, hermano finalmente hemos retornado"-
-ED POV-
Al comprender la magnitud de mis propias palabras, la inevitable realidad llegó de golpe. "Nuestra casa, finalmente hemos retornado". Cuantas veces deseé haber podido pronunciar esas palabras, cuando me encontraba en Alemania soñando con mi hogar, con este momento, lo añoraba con toda mi alma. Pero ahora que es una realidad, comienzo a tener miedo.
Un iracundo temor comienza a invadir mi cuerpo, es una tontería pero no lo puedo evitar. ¿Winry, aun continuas viviendo en este lugar¿Win, alguna vez haz pensado en nosotros y esperando paciente nuestro regreso?. Incluso me atreveré a sonar egoísta, pero mi corazón embargado de amor me impide hacerlo de lado. ¿Winry has pensado en mi, solo en mí tantas veces como yo lo hago contigo, y has pasado tardes esperando mi regreso?.
Que tonterías digo, lo lamento. Se que nos quieres de la misma manera, nos aprecias como hermanos. Y si lo haz hecho, no solo has esperado por mí, si no también por Al. Lo lamento, soy un tonto al pensar que pudieras compartir mis sentimientos.
-"Hermano hemos llegado"-
La emoción de Al es tal, que por primera vez descubro que es incapaz de controlar sus emociones, ha echado a correr los metros que faltan. Ahora su felicidad me contagia y yo también salgo corriendo, él abre la puerta y para mi sorpresa no arrasa por toda la casa buscando a Winry a la abuela Pinako, en su lugar se queda de pie, como si hubiera sido congelado, me pongo detrás de él y comprendo su impresión.
Es la misma casa que nos daba asilo durante nuestras estancias en Rizembull, la forma no ha cambiado en lo mínimo, ni siquiera los muebles, seguro ha de haber alguno nuevo entre ellos pero de momento no lo noto. Lo único que soy capaz de observar, es la atmósfera: un lugar que se debate ente el amoroso calor maternal de siempre y el halo de cambio irrefrenable, de tristeza y dolor.
-"Abuela Pinako, Winry..."- Detecto como la voz de mi hermano se ha quebrado, agradezco que sea el quien hable, de lo contrarió sería mi voz al borde del llanto la que se escucharía.
Puedo decir que nunca en mi vida, había sentido ese tipo de sentimientos, mi estomago parecía hundirse como si estuviera siendo tragado por un enorme agujero negro. Y si hubiera querido moverme, mis piernas no me responderían ,así que permanezco en el mismo lugar, mientras Al se atreve a mas y avanza unos pasos hacia la sala. Continua preguntando por las dos mujeres, hasta que ambos percibimos un pequeño ruido.
Giramos nuestras vistas hacía la cocina, y ahí frente a nosotros aparece la abuela Pinako, con sus ojos dilatados por la sorpresa. No ha cambiado en nada, siempre supe que era una especie de super-mujer, si no de que otra forma explicaba en mi niñez su peculiar tamaño.
Se acerca a nosotros, no dice nada y solo sabemos que se alegra por su rostro lleno de felicidad. -"Winry ya sabe que están aquí"-No era precisamente una bienvenida, pero eso me devolvió el habla.
-"¿Winry no esta aquí?"- Pregunto, descubriendo que mi voz a retornado.
-"Ed, Al, deben de buscar a Winry cuanto antes. Nada le alegrara mas que saber que han vuelto"-
Nos detuvimos unos minutos para preguntar a que se refería, pero ella solo nos digo que seguramente la encontraríamos cerca de río. Después de eso nos indico con la mirada que nos marcháramos y ambos echamos a correr hacía ese lugar.
-WINRY POV-
No comprendo como es que mis recorrido siempre terminan aquí... en el lugar donde solíamos gastar nuestra infancia en pequeños juegos. Tú, Al y yo, pasábamos gran parte de nuestros días alrededor de este lugar.
A los demás niños de la aldea les atemorizaba bajar hasta acá, pero tu Ed, siempre encontrabas la forma de alentarnos a Al y a mí a seguir avanzando. Durante nuestras primeras expediciones apenas llegábamos a la mitad, pero en menos de 6 meses llegamos a este río. Ideamos un pequeño atajo y poco a poco se convirtió en nuestro lugar secreto.
Lo recuerdas Ed, la última vez que recuerdo permanecimos los tres toda la noche, observando las estrellas y comportándonos como si de pronto volviésemos a tener 6 años.
Tal vez mis pasos me traen a este lugar, porque esperan al final del día encontrarte. Pero eso no ha pasado, y finalmente he comprendido que nunca pasará. Aun así estaré un rato mas aquí. El viento ha comenzado a soplar, haciendo que el frío viento del norte cale mis huesos.
Veo el viejo roble donde nos agazapábamos, y ahí me dirigo. Mi estado anímico no ha mejorado en todo el día, no puedo volver aun a casa, mi abuela comenzara de nuevo a preocuparse.
Mientras espero mi vista ha vagado por el río¿A cambiado o soy yo quien lo hizo?. Nunca nos atrevimos a nadar mas debajo de donde Ed nos decía, aseguraba que después de nuestra pequeña marca, las aguas se volvían mas turbias y era cierto, de ese lado el azul cristalino desaparecía para tornarse casi negro y era tan fría que si alguien hubiese caído no habría sobrevivido mas de unos cuantos minutos.
Creo que comienzo a experimentar esa sensación, mi corazón ha empezado a sumirse en esa negrura y frialdad que solo la desesperanza es capaz de lograr. Me duele... esta eterna espera comienza a lacerarme y por momentos me impide respirar. Quisiera escapar de esta realidad, de este dolor y sufrimiento en que me veo sumida, pero se que de nada serviría. No sirve correr y alejarme cientos de kilómetros, si tu cruel recuerdo y perdida me acompañaran como un fantasma. Aún no he aprendido a lidiar con esa sensación, y no se si quiera
Temo que si lo aprendiera, tú dejarías de formar parte de mí, es algo tonto. ¿Pero si olvido lo que significaste para mí¿Si olvido que una vez te ame¿Estaría perdiendo mi esencia o simplemente sería una persona egoísta?. Tengo miedo Ed.
No puedo permitirme llorar de nuevo, giro mi rostro de un lado a otro, prefiero sentir el frío quemar mis mejillas que regocijarme en mi dolor. La ladeo a la derecha y me parece ver tu silueta. Había jurado no llorar mas, pero mi mente me ha jugado una mala pasada imaginando que vienes hacía mi.
Lo siento Ed esta noche también llorare por tu ausencia.
-ED POV-
Conforme nos acercamos al río, aparto todo pensamiento de mi mente, no quiero pensar en nada. Ya suficientes ilusiones me he hecho mientras estuve lejos de ti, que hacerme una nueva y verla al segundo desbaratada, me resultaría difícil de afrontar.
Hago caso a lo que Al me dice, y observo hacía donde su mano señala. En ese momento mi corazón ha dejado de latir, siento como el mundo desaparece para mí y aquella sensación de temor ha desaparecido totalmente suplantada por una oleada de calor, que me hace pensar que el invierno ha terminado.
Mi primer impulso había sido echar a correr y estrecharla entre mis brazos, pero la mano de mi hermano ha frenado mis intenciones, con un gesto en su rostro comprendo que me quiere decir. Avanzo algunos pasos vacilante y la descubro ahí, sentada en nuestro viejo roble, con su profunda mirada perdida, sus dorados cabellos tan largos como recordaba comienzan a ondear, giro su rostro al otro lado y después puedo sentir como nuestras miradas se han encontrado. Ella permanece un instante observando con sus bellos ojos azules sorprendida, mismos que comenzaban a llenarse de lágrimas, pensaba que se pondría de pie y correría hacia nosotros. Pero en su lugar se agazapo mas contra el tronco, rodeo con sus brazos sus piernas y apoyo su cabeza, de inmediato supe que estaba llorando. Su cuerpo se agitaba de tal forma que hacía que él mío sufriera.
Mis pasos por primera vez fueron vacilante, ansiosos por llegar a ella pero temerosos de no saber que decirle. Y aun, mientras estaba de pie frente a Winry, mi mente no podía pensar con claridad, lo único que pude hacer fue agacharme hasta quedar a su altura, tome su rostro entre mis manos, lo mas tiernamente que estas me permitían... y la vi por primera vez en cinco años, el rostro con el que yo tantas veces había deseado poder ver de nuevo, ansiaba que su mirada azul como el zafiro desafiara a la mía, en donde yo estaba dispuesto a perder.
A esa distancia tan corta sus labios me parecieron tan maravillosos, que me hubiera gustado poder besarlos. Pero algo en ese maravilloso cuadro no encajaba, sus lágrimas bañaban su rostro y torturaban mi alma. ¿Qué mal has tenido que sufrir para que llores de esa manera?.No me atreví a preguntárselo, en su lugar pronuncie.
-"No llores pequeña, no me gusta verte así, nunca me ha gustado"-
El continuo mar de lágrimas pareció detenerse en ese momento. Extendió su frágil mano hasta posarla en mi mejilla, la observe de reojo e inmediatamente regrese mi vista al frente, su voz sonaba apagada e incrédula.
-"¡Ed regresaste! ... eres tú... dime que es cierto Ed"
-"Tonta, claro que soy yo"- De inmediato cambie mi respuesta. –"Lo siento Win ,lo siento tanto, no debí haberme marchado sin despedirme de ti, sin jurarte antes que regresaría tu lado"-
-"Creí que nunca volverías. Pensé que te había perdido, todos lo decían pero me negaba a aceptarlo. ¡Ay Ed porque tardaste tanto!"-
-"Lo intente, lo intentamos Al y yo, pero sin alquimia tardamos tanto tiempo que creí que te había perdido. ¿Winry careciste de mí todo este tiempo?"-
Aun no había dejado de abrazarla, ella se recostó en mi pecho, y asintió en un pequeño gesto con la cabeza, después volvió a hablar –"No había día que no pensara en ti. Y tu Ed ¿Alguna vez te acordaste de mí?"-
-"Todo el tiempo pequeña, pasaba los días atesorando volver a verte y por las noches besaba tu recuerdo"- Esa confesión de mi parte me sorprendió tanto como a Winry, mis palabras eran sinceras y el momento me hizo pronunciarlas.
Al escucharme hablar de esa forma se aparto de mí, me escrutinio por unos instantes con su mirada, esta había sufrido un enorme cambio, percibí de nuevo esa chispa que adornaban sus ojos azules y que yo siempre había amado. Y sin darme tiempo a reaccionar se hecho sobre mí, sus brazos rodearon mi cuello, me hizo perder el equilibrio y ambos caímos sobre la hierva, ella encima de mí. Nuestros cuerpos hicieron contacto en ese momento. Y él mío experimento una extraña pero agradable sensación.
Se incorporo un momento apoyando su pequeño puño sobre mi pecho y me miro de tal forma, que creí que me iba a besar, sus labios se separaron de pronto, y pude escucharla hablar. –"Ed ¿Dónde esta Al?"-
En ese momento recordé que mi hermano debía de estar por algún lugar, y antes de que yo diera con él, Winry se puso de pie y la vi lanzarse a sus brazos, Al la recibió con la misma alegría...pero de algún modo no sentí celos... sonreí y mientras los observaba comprendí que nuestra lucha por regresar a nuestro hogar había llegado a su fin.
Esa noche mientras regresábamos a casa, Winry caminaba en medio de los, tomaban nuestras manos y no parecía querer soltarlas... de hecho yo tampoco deseaba esa separación. Antes de entrar a la casa, nos hizo prometer a Al y a mí que nunca la volveríamos a dejar, ambos asentimos y antes de que yo corriera tras el delicioso olor de la comida de la abuela Pinako, escuche como Al de decía algo.
-"Prometí que lo traería de vuelta Win."-
-"Lo se Al y no tengo como pagarte. Pero no solo estoy feliz por Ed, si no por ti también, amo a los dos y no podía seguir sin saber nada de ustdes"-
Edward se acerco sin hacer ruido hasta a orilla del río donde Winry, había estado observando desde hace algún tiempo.
Habían salido los dos juntos a dar un paseo. El invierno hacía una semana que había terminado y ahora los días comenzaban a ser calurosos.
Conforme los días habían transcurrido, Winry había recobrado sus animos, sus largos y profundos silencios melancólicos habían sido suplantado por sus interminables sonrisas y risas; mismas que se dejaban ver desde que despertaba hasta que se marchaba a su habitación para dormir.
Ed le había propuesto ese paseo, necesitaba confesarle algunas cosas y Al siempre había insistido que esas cosas necesitaban decirse con palabras. Pero ahora que ella se había adelantado y él la dejo esperando que ella mencionara algo primero. Pero no lo había hecho y eso comenzaba a inquietarlo.
El agua era tan clara que Ed vio el reflejo de ambos, le sorprendió que ella no mencionara nada; era obvió que al igual que él Winry lo estaba viendo. ¿O acaso de nuevo su mente estaba abrumada y no se había percatado de su presencia?. Pensó algo coherente con lo cual llamar su atención, pero fue la voz de ella la que se escucho primero.
-"Ed, Hemos pasado mucho tiempo lejos el uno del otro. Todo ese tiempo había pensado en ti y sin embargo nunca había reparado en cuando habíamos cambiado"-
-"¿A que te refieres Win?"-
-"Es simple, creo que una parte de ti aun continua en aquel mundo. Es decir, miras tus ropas, continuas usando las mismas de aquel lugar"-
-"Winry, no ha sido fácil para nosotros. Es cierto que en ocasiones Al y yo seguimos recordando Berlín, pero eso no significa que no deseemos estar aquí. De hecho esto es lo que siempre habíamos soñado... es decir, yo siempre había querido estar aquí... contigo"-
-"Te lo agradezco Ed"-
-"Esta bien. Además yo no soy el único que cambio en estos años. Tu lo haz hecho y creo que eres aun mas bella de lo que recordaba"-
Winry alzo la mirada hasta encontrarse con la sonrisa de Ed. Sentía de nuevo su corazón rebozar de ilusiones y le hubiera gustado lanzarse a sus brazos y besarlo, pero aun no encontraba las fuerzas necesarias para hacerlo. No fue necesario, él se acerco a ella y al instante sintió como sus labios hacían contacto con los de él. Winry sonrió, tomando con su mano la mejilla de Ed, cuando se separaron.
Pasaron el resto de la tarde juntos, divirtiendo como lo hacían en su niñez. Se recostaron sobre la hierbas Ed le tendió a Winry su chaleco, su blusa blanca había terminado totalmente mojada, dejando ver partes de su cuerpo, cuando se lo ofreció las mejillas del alquimista se ruborizaron ligeramente y ella sonrió por ese gesto.
Acostado uno al lado del otro, dejando que el sol secara sus cuerpos, no habían dicho nada en mucho tiempo, no había necesidad de decir nada. Cuando Winry poso su mano en la de él, Ed recordó algo que debía decirle. Pronunció su nombre y al no obtener respuesta, se enderezo un poco solo para ver que ella se encontraba profundamente dormida.
-"No importa, mas tarde sabrás lo que siento por ti"-
Volvió a recostarse, escuchando tan solo el armonioso respirar de la joven. Recordando entre el estupor del sueño que empezaba a invadirlo, que en Berlín había soñado estar así con ella.
Lady-Scorpio, Maria-Elric, melikagome, kagome-elie11, Maggi, Unubium, Nekito-chan, espiaplan, Queka-chan, Neko-O, niyushi takamiya, NausicaÄ, Karolina-Phantom, NEKO-RIZA-MUSTANG, SLENE JAIME, Keila, selene, electra, sol96, .Love.Crazy.Girl. Muchas gracias a todas ustedes, por tomarse la molestia de leer y dejarme sus reviews.
Sherrice Adjani...
