TRINIDAD

CAPITULO III: INVESTIGACIÓN.

Finalmente el día había terminado; al igual que el papeleo y demás trabajo de oficina. Al contrario del trabajo los festejos apenas comenzaban, tan pronto la teniente y Roy salían de su oficina Havoc, Breda, Fuery y Farman, los esperaban listos para ir a celebrara a algún bar el próximo asenso de su Coronel y amigo.

Roy trataba de pensar lo menos posible en ese nuevo cargo; no tenía las intenciones de ilusionarse, pues algo dentro de él le decía que todo estaba planeado. Y no solo se trataba de una intuición, era algo que ahí estaba y que la misma Hawkeye se había percatado. Aún así, sabiendo aquello se dispuso a disfrutar esa noche, como si fuera genuino, después de todo sus compañeros así lo creían y después de unas cuantas copas Roy lo llego juzgo igual que ellos.

Mientras los cuatros militares disfrutaban la noche Roy sostenía una conversación con Riza.

-"En verdad, no piensa decirles nada; va a dejar que sigan creyéndose todo eso."-hablaba mientras jugaba con su bebida.

-"Para que hacerlo, no quiero causarles problemas, ni que se preocupen ya bastante tengo con verte a ti preocupada, como para que ellos le hagan segunda."- después de esto se llevo la copa a la boca y bebido de éste, cerrando por un momento los ojos. Permitiéndole a Riza en ese corto periodo sonrojarse por sus palabras.

-"No me refería a eso y usted lo sabe. Estoy segura que si ellos lo supieran tendríamos mas oportunidades de frenar todo esto."- ahora imito a Roy y bebido de su vaso.

-"Se hace tarde y mañana tenemos trabajo por hacer. Bien señores se acabo la fiesta, es hora de irnos."- decidió terminar con la platica.

Conocía bien a Riza y sabía que por nada del mundo iba a ceder; era una de las personas mas tercas que el conociera; y eso a él le agradaba, pues finalmente los fundamentos de ella estaban mejor cimentados que los de él, razón por la cual era él el que terminaba cediendo. Pero esta vez no seria así, era la primera y muy posiblemente no la última en que el la contradijera.

Farman y Fuery se separaron del grupo, dirigiéndose a los dormitorios de central. Breda y Havoc se despidieron de Roy y Riza, unos metros mas adelante.

Quedando jefe y subordinada a solas; ya no era extraño que cada que salían él terminara acompañándola hasta su casa. Así que no sorprendió a Havoc y Breda cuando se despidieron y ellos se encaminaron uno al lado del otro. Pero precisamente era en esas ocasiones. Cuando quedando a solas Teniente y Coronel, militar y alquimista, superior y subordinada; hombre y mujer. En las que Riza se sentía por vez primera vulnerable frente a alguien; existían otras tantas ocasiones en las que ambos permanecían a solas; en la oficina, cuando salían a cumplir alguna misión y ella permanecía al lado de él, como su igual o hasta cierto punto como alguien superior a él; pues era ella la que debía cuidarlo. En todos esos momentos no existía nada que pudiera hacerla dudar; pero en esos momentos en los que se encontraban ellos dos solos caminando uno al lado del otro, bajo el manto nocturno, Riza Hawkeye no podía dejar a un lado ese temor y sentimiento de vulnerabilidad que se apoderaban de ella.

El porque, se lo pregunto muchas veces, pero nunca atinaba a darse a una respuesta certera; pero seguramente se debía a ese último factor. En donde no se veían como en la mayoría de la veces, con rangos y formalismos, sino mas bien eran en esos momentos un hombre y una mujer.

Y el sentirse vulnerable no se debía a otra cosa que no fuera a su condición de mujer, una que permanece en constantes riñas con ella misma; para no llegar a sentir otra cosa que no sea compromiso laboral con el hombre que permanecía a su lado y hacía el cual había jurado lealtad en todo momento y situación; sin importar las adversidades. Y para ella Roy Mustang no puede ser visto como un hombre, a sus ojos tan solo es un superior; y para lograrlo había llegado a levantar una muralla que cercara su corazón y sentimientos, quedando como custodia la razón, y si algún día un sentimiento mas profundo llegase a traspasar a la lógica, Riza tendría que hacer uso de todo su autocontrol, tragárselo y ahogarse en él, aunque le lastimara, pero este nunca debía emerger. Pero la razón la traicionaba en esos momento y liberaba sus sentimientos; logrando confundirla y haciéndola sentir derrotada.

Conocía muy bien a lo que se iba a enfrentar próximamente Roy; y su carga se volvía el peso para ella, y su desgracia para ella era su sufrimiento. Estaba consiente que lo que le esperaba no iba a ser empresa fácil; que se iba a enfrentar a toda la milicia y poderosos solo, sin otra arma que su temple frío y calculador; no, eso era mentira, y ella mejor que nadie lo sabía. Roy Mustang no estaba solo en esto, ella; Riza Hawkeye permanecería con él, a su lado, lo apoyaría y acompañaría hasta él final, y si era necesario se convertiría en su escudo. Estaría con el en todo momento, finalmente se elevarían juntos a la cima, ella detrás de él; siempre. Recordándole sus metas y trayéndolo de vuelta una y otras vez a la tierra.

-"Teniente..."

-"Que, que pasa"- respondió sobresaltada al escuchar la voz de Roy.

-"Hemos llegado a su casa. Le pasa algo."- pregunto Roy mirándola a los ojos, al ver su forma un tanto torpe en responder.

-"A sí. No estoy bien, solo un poco cansada. Gracias Coronel lo veré mañana en la oficina."- en realidad la había tomado totalmente despistada, tan absorta se encontraba en sus reflexiones, que no reparo en que habían estado caminado y mucho menos que ya estaba en la puerta de su casa.

-"Teniente. Puedo pedirle una última cosa."- al ver ella asintió con la cabeza, hablo nuevamente.-"Si llegase a perder la cabeza, en estos días; cuento con usted para traerme de vuelta a la realidad."

-"Claro"- fue todo lo que sus labios secos y sus cuerdas vocales, presionadas por el dolor pudieron pronunciar.

-"Gracias, sabía que podía contar con usted. Hasta mañana."- fue la primera vez que se despedía de ella depositando un beso en su mejilla.

Suerte que Roy se alejo en cuanto se despidió de ella; y no tuvo la oportunidad de verla sonrojar hasta la raíz de su cabello. Cuando la figura del hombre desapareció en la esquina. Riza abrió la puerta de su casa, y sin prestarle mucha atención a Black Hayate camino hasta la cocina, le sirvo comida al perro y después de beber ella una vaso de leche, se dirigió sin mucho ánimos apenas dejándose guiar por el arrastre de sus piernas a su habitación.

Hecho un vistazo al reloj que había en su mesa; marcaban 3:45. "Genial debí haberme rehusado a ir con ellos. Mañana debo estar temprano en el cuartel y ahora lo único que quiero es no pensar.". se decía a si misma mientras cambiaba su uniforme por una pijama y se metía debajo de las sábanas. Tuvo la impresión de que tan solo habían transcurrido unos cuantos minutos, cuando estiro su brazo para detener la alarma. Aún así no reprocho, ni permaneció mas tiempo acostada; se puso de pie tomo una ducha, se alisto, tomo un rápido desayuno y salió rumbo al Cuartel General.

No le extraño que al traspasar la puerta, lo primero que se topara fuera con cuatro hombres con ojos adormilados, que hacían juego con un par de ojeras. Así que su saludo no fue tan efusivo como en la mayoría de las veces. Prefirió no molestarlos y se encamino a su escritorio, donde de inmediato comenzó a trabajar. Un cuarto de hora mas tarde hizo su aparición Roy Mustang, el cual lucía fresco, todo lo contrario a sus subordinados. Después de saludar y escuchar las mas recientes noticias, entre la que figuraba como numero uno, su próximo asenso, que se había esparcido como dinamita por todo el cuartel. Antes de que empezaran a trabajar, Roy les reasigno sus labores a cada uno. Para sorpresa de cinco militares las tareas de Riza, fueron repartidas entre los cuatro hombres, y a ella se le asigno una nueva, misma que fue conservada en secreto entre ella y su Coronel.

La semana estaba por tocar a su fin; Havoc, Breda, Fuery y Farman, finalmente habían logrado coordinarse para cumplir con sus labores y con las de la teniente; aunque estas últimas fue donde encontraron trabas. Para el cuarto día comenzaban a admirar aun mas a Riza, se preguntaban y si no fuese porque en esos días la vieron mas atareada que nunca, le hubieran preguntado, como lograba coordinarse para cumplir con todos esas labores ella sola, y aún quedarle tiempo para atender los de Roy. Pero de algún modo nunca llegaron a preguntárselo; cualquiera que fuese la misión de ella, sin duda implicaba, por demás, aplomo, paciencia, entrega y tenacidad. Como siempre era la primera en llegar y estos días junto con el coronel la última en dejar la oficina.

La mayor parte del día Roy trataba de abarcar, todo su trabajo y para no molestar a su teniente, lo hacía sin reprochar. En las últimas horas abandonaba su trabajo y se acercaba a ella para contribuir en algo. El jueves por la noche; permanecían juntos; sentados uno al lado del otro, compartiendo los mismos archivos, que se encontraban en el escritorio de ella. Se encontraban murmurado algo por debajo de una bitácora; ninguno de los dos se había percatado de la cercanía de sus rostros y hubieran podido permanecer un largo rato mas, de no ser porque ambos sintieron frente a ellos cuatro miradas.

Havoc y compañía habían caminado hasta donde se encontraban, pretendiendo despedirse, pero al verlos de esa forma, quedaron sorprendidos y olvidaron porque estaban ahí. Roy al darse cuenta de la situación en la que se encontraba, fingió una tos y se separo de Riza algunos centímetro. Ella se mostró mas preocupada por cerrar y alejar de su vista su trabajo, que en como se encontraban; levanto su vista hacia donde estaban ellos y a diferencia de Roy, se mostraba tranquila.

-"Venimos a despedirnos; y a ver si no querían acompañarnos, vamos a comer algo."- hablo Havoc tratando de no prestarle atención a la escena anterior.

El vamos por algo de comer; significaba en realidad; vamos al bar por algo de comer y beber. A Roy pareció agradarle la invitación, y de encontrarse en otra situación habría aceptado gustoso. Pero declino su oferta al recordar su prioridad.

-"Te lo agradezco Havoc, pero aún tengo que terminar esto."- respondió amablemente Riza.

-"Y usted que dice, Coronel, viene con nosotros."

-"No, esta vez no, me voy a quedar un rato mas con la teniente, necesito esos papeles cuanto antes."

-"No es necesario que se quede Coronel, si gusta puede ir con ellos yo estaré bien, a lo máximo estaré aquí tres horas mas y me voy."

-"Perfecto, entonces señores ya oyeron a la teniente tres horas y nos vamos. Los veré el mañana por la mañana."

-"Hasta mañana entonces."- se despidieron y a los 5 minutos, quedaron nuevamente a solas Roy y Riza.

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-"Adonde vas."- le pregunto al ver que su primer teniente se ponía de pie.

-"A buscar unos libros

-"Yo iré por ellos; realmente no logro encontrar alguna similitud en todo esto, y me parece por demás normal. Además necesito estirar un poco las piernas."

Riza aprovecho la salida del Coronel, para apoyar su frente en el filo del escritorio, cerrar sus ojos y tratar de recobrar las energías. Continuaba preguntándose hasta cuando se sabría la verdad y si aún permanecía lejos de esta, cuando escucho que la puerta se abría, hizo caso omiso a Roy que entraba cargando los libros y dos tazas de café.

-"Cansada Teniente?"- le pregunto al tiempo que se sentaba y le extendía la taza

-"No, solo estaba memorizando estos documentos y tratar de asociarlos a un evento en particular. Gracias"- agrego al tomar la taza de manos de él.

-"ah! ya veo, y como va. Se puede hacer ese tipo de conjeturas."

-"Pues para eso necesito estos libros. Pero prefiero estudiarlos en mi casa, necesito un baño antes de seguir con esto"- apilo los libros que estaban frente a Roy y los junto con todo su trabajo, dispuesta a retirarse.

-"Quiere que la acompañe hasta su casa"- interrogo mientras la imitaba y se ponía de pie. Ante la negación de su compañera, agrego" –Déjame hacerlo, siento que tu carga de trabajo no se compara a ninguna de la de nosotros. No me gustaría que pensaras que me aprovecho de mi rango."

-"descuide Coronel, nunca lo he pensado y no podría hacerlo. Además yo acepte esto, usted ya tiene suficientes preocupaciones, así que por favor deje que yo me encargue de esto sola."

No pudo seguir insistiendo ante la determinación y sonrisa que le mostró. Salieron juntos del cuartel y en al entrada de éste se despidieron, alejándose cada uno por su lado.

Como consecuencia de haber permanecido mas tiempo despierta, Riza iba ligeramente atrasada . Mientras caminaba acelerando el paso, se reprochaba el haberse levantado tarde, lo que había descubierto la noche anterior sin duda era todo un hallazgo y era la principal pauta para indagar mas en el asunto, tanto como los altos mandos lo hacían. Le hubiera gustado informárselo a Roy tan pronto, sus hipótesis fueron veraces con el último expediente que reviso; pero el reloj marcaba mas de las tres de mañana y no creyó conveniente marcar tan tarde a su casa, seguro estaría dormido.

Entro casi corriendo al Cuartel, apenas respondió las buenos días que le dirigían alguno hombre. Entro saludo a los hombres que ya estaban ahí, para sorpresa de ella y alivio no le preguntaron el porque de su retraso; al contrario la detuvieron antes de que entrara a la oficina que compartía con Roy.

-"Teniente Hawkeye, espere no creo que sea oportuno entrar". Ante la ceja levantada de Riza, que equivalía a no entender el porque, Farman la puso al tanto.

-"Como usted no había llegado aún, yo respondí una llamada del General Haruko, me pidió que le comunicara con el Coronel. Antes de abandonar la oficina, escuche que Roy , pronuncio un tanto asombrado el nombre de los hermanos Elric."


CONTINUARA...

Gracias por todo y review por favor

----- TAO JUN SHINOMORI---