Pesadillas:
La noche de hoy se sentía más fría que de costumbre. Muy probablemente por la gran tormenta que hay en la ciudad. Akane llevaba un rato tratando de conciliar el sueño, el pequeño bebe que llevaba en su vientre la había despertado con una infinidad de patadas, como si estuviera desde ya entrenando para una batalla. Había ido a la cocina en búsqueda de agua tratando de calmar sus pensamientos que le hacían ruido en su cabeza cada vez que intentaba dormir, regreso al dormitorio intentando hacer el menor ruido posible, se recostó en su cama y no pudo evitar contemplar a su esposo como casi siempre lo hacía cuando su sueño era interrumpido. Pero a diferencia de otras noches, Ranma se encontraba perturbado en sus sueños, ella no lo sabía pero en ocasiones el soñaba con ella entre sus brazos muerta en los estanques de jusenkyo. El mayor temor de Ranma aparte del temor que le tiene a los gatos, ha sido el de perder Akane. Y el aunque sabe que es afortunado de tener Akane ahora en su vida, no puede evitar tener pesadillas con el peor susto que se llevo en toda su vida. Akane mira como los puños de Ranma están fuertemente apretados y tiemblan como si tuviera temperatura o algo similar. Al tocar su frente sintió como un sudor frio invadía su rostro y ella intento despertarlo de una manera delicada pero nada hacia efecto en Ranma. Mientras el soñaba en todas las cosas que pensó cuando tenía Akane en sus brazos inconsciente. ¿Qué voy hacer sin ella? ¿Cómo se lo diré a los Tendo? Nunca que te dije que te amaba, nunca nos besaremos alguna vez. Y fueron todos esos pensamientos, todo ese dolor de imaginar sus días sin su sonrisa, sin verla enojada o golpeándolo sin ninguna razón, imaginar que nadie lo celaría como ella. Eso fue lo que le rompió el corazón por qué no era posible imaginar una vida sin Akane, porque prefería discutir con ella sin confesarle su amor que no verla nunca más. "Que atormentaran tus sueños, amor mío" susurro Akane. Tomo asiento en la cama esperando que Ranma en cualquier momento se despertara, porque aunque tratara de seguir evitando su sufrimiento en esa pesadilla, la realidad es que Ranma no reaccionaba ante sus llamados. "Quiero decirte que te amo, Akane" grito Ranma en su sueño, el esperaba que ella reaccionara en cualquier momento, como ocurrió en la vida real pero en su sueño ella no dijo su nombre, no volvió a respirar y sus manos no lo volvieron a tocar. "Akane por favor despierta, yo te amo y siempre te he amado. Disculpa por haber sido un sin vergüenza contigo, pero si soy honesto nunca supe cómo actuar contigo que no fuera con indiferencia o ser un completo patán. Akane por favor despierta, que tenemos una boda a la cual estar. Recuerdas tu y yo nos tenemos que casar, dirigir el dojo recuerdas. Akane por favor despierta por qué no podre seguir sin ti." Dijo Ranma y pudo sentir como una mano se apoyaba en su hombro y lo movía de su lugar. "Ranma nos tenemos que ir" dijo Ryoga. Ranma pudo ver de reojo como Shampoo, Mousse, su padre, el guía de jusenkyo y su hija estaban todos a lo lejos contemplando la escena, shampoo fue la primera en llorar y Ryoga insistió una vez más pero ahora su voz sonaba sumamente diferente. "Ranma despierta, tenemos que irnos." insistía Ryoga en mover su hombro y una vez más escucho una voz totalmente de mujer "Ranma despierta, por favor que me estas preocupando" miro a su regazo y no se encontraba Akane, miro a su alrededor y no había nadie salvo el. Akane decidió intentarlo despertarlo con más fuerza, así que agitaba sus hombros, mientras decía una y otra vez "Ranma, despierta" y cuando por fin el reacciono se levanto de la cama para tomar asiento y tomo una gran bocanada de aire. Akane estaba desconcertada por lo sucedido y Ranma en cuanto la miro lo único que fue capaz de hacer fue abrazarla y decir "Me alegra de que estés bien". /p
