TRINIDAD
CAPITULO V: UNA NOCHE PARA DECIRTE... TE QUIERO.
Estaba por cumplirse un mes desde que Roy subiera al poder. Aunque era poco el tiempo se comenzaban a notar visiblemente algunos cambios dentro de las políticas de los militares. Siempre rodeado de gente importante, visionara y hasta cierto punto avariciosa. Pero Roy Mustang había aprendido en tan solo una semana a lidiar con ellos, mostrándoles una actitud amable pero que dejaba en claro quien era el que mandaba y decidía si se hacía o no.
Mención aparte merecía el hecho de que en su núcleo de confidentes solo se encontraba; Breda, Falman, Havoc, Fuery; y desde luego la única persona que conocía cada paso que daba y hacia que dirección Riza Hawkeye. Siempre atenta a cubrir todas las necesidades de su fuhrer; y seguir indagando en los plan de los hombres del comité, que para sorpresa de ella y Roy se habían mantenido distantes en invadir su espació, dedicándose solamente a sus labores y no dejándoles ver signos de motines.
La misión de Edward y compañía había terminado hace un mes, pero Roy sabía que no regresaría inmediatamente, apostaba que fullmetal seguía su propio rumbo. Tratando como siempre de resolver el mundo, o por lo menos el de él y el de su hermano, sin ayuda de nadie, estableciendo sus propias barreras, como lo había hecho desde un principio. Así que durante ese tiempo no había de que preocuparse. Exactamente la mañana anterior a primera hora con la llegada del correo, llego una escuálida carta de Ed dirigida a su jefe; informando que estaría en Central al siguiente día antes del atardecer.
A las 15:00 hrs; Roy designo a Fuery como el encargado de esperar en la entrada a Ed y escoltarlo hasta él, impidiendo toda interrupción venida de cualquier nombre que no fuera él mismo o Hawkeye; en caso de que no pudiera cumplir con esa misión, se le permitió llevar con el algunos hombres que lo escoltaran. Desde luego Fuery rechazo esa orden indignado.
Media hora mas tarde, desde la acera posterior; una gran armadura fue la primera señal de que fullmetal se acercaba. Al lado de esta, una joven con ropa de excursión y largos cabellos rubios avanzaba con ligeros pasos y detrás de ambos cerrando la caravana, Edward con su abrigo rojo revoloteando con cada paso del joven, cargando detrás de el una maleta de viaje. Fuery les hizo señas con su mano elevada, cuando los tres estuvieron frente a él, lo saludo como correspondía.
-"Edward Elric, el jefe pide te reportes cuanto antes con el"- anuncio, después de saludar a Al y Winry
-"Si ya lo se. Ahora voy con el Coronel, y no era necesario que te mandara conozco bien el camino. Al, Win ustedes esperen, no tardare mucho" –hablo, para después pasar de largo a Fuery
-"Ed, espera. Debo escoltarte hasta el jefe. Es mi deber, además pronto descubrirás que Mustang ya no es mas Coronel. Y Alphonse, no puedo dejarte ir también te espera a ti, y a usted también señorita Rockbell."
A regañadientes Ed acepto que Fuery lo siguiera. Estaba por girar en el segundo corredor a la derecha, hasta donde el recordaba la oficina de Mustang estaba ubicada justamente en la segunda puerta por esa dirección. Pero Fuery que hasta entonces se había mantenido detrás de el, lo detuvo colocándose ahora a la cabeza del grupo y guiándolos hacia Roy.
Fullmetal pregunto el porque, del cambio de dirección, pero no obtuvo respuesta alguna, solo continuaba subiendo y atravesando los largos y lustrosos pasillos por los cuales casi nunca transitaba. Se encontraba ahora en uno, que a juzgar por la decoración y la cantidad de insignias y pancartas que figuraban por todo el lugar, se trataba del piso donde laboraban los mas altos rangos de la milicia.
Al igual que el, Al y Winry se cuestionaban el porque de conducirlos hasta ahí, acaso estarían molestos por que se habían demorado en regresar; no eso no podría hacer después de todo, Edward se tardaba por lo general ese tiempo en volver cada que su misión había sido cumplida. Al estaba a punto de preguntarle a su hermano, pero se abstuvo, al girar hacia el y ver como el rubio se había detenido de pronto girando la cabeza hacia atrás y a la derecha. Y es que a diferencia de los otros tres Ed pudo percibir la fugaz pero acéchate mirada de un hombre; de un militar que no conocía.
No digo nada de eso al respecto y se conformo con frenar, frente a una gran puerta de roble. Fuery toco con los nudillos de su mano y casi inmediatamente una voz les autorizo el paso. Al abrirse las imponentes puertas, se apareció una gran sala, de paredes blancas y cortinas rojas, unos ventanales hacían que la luz del día bañara el lugar.
–"Adelante chicos el jefe los espera" –Les recordó el militar, avanzaron hacia la izquierda donde se encontraban unos escritorios con varios documentos y expedientes, lo que les hizo creer a los tres que alguien hacía uso de estos, pero seguramente se encontraban fuera en algún lugar del cuartel. Al fondo vieron por primera vez una puerta de menor tamaño por la que entraron; Fuery repitió la operación y ahora una voz conocida para todos les hablo.
La segunda habitación resulto ser una oficina, de menores dimensiones que la anterior, pero mas grande que la que solía usar Roy. Contaba con lo necesario, dos escritorios, uno al centro y el otro al lado, algunos archiveros, un librero, una pequeña sala y una mesa destinada solo a la cafetera y demás alimentos matutinos. Con decoración similar a la de afuera, excepto claro con materiales visiblemente mas finos, y sobre la chimenea un gran escudo que delataba el nombre de la sala donde estaban y el puesto que ocupaba el hombre que permanecía sentado en la silla de cuero de espalda a ellos.
Se encontraba leyendo la inscripción en latín que estaba escrita en el escudo; cuando una voz grave hizo que apartara su rostro de ahí para fijarlo en el escritorio.
-"Fullmetal, como siempre trayendo fuera de tiempo tus informes"
-"Co...Coronel Mustang es usted" –tartamudeo las primeras palabras que se vinieron a la mente.
-"No te equivocas, desde hace un mes deje de ser Coronel, para ser el líder de toda la milicia, el fuhrer" –exclamo triunfante Roy, mientras se giraba y observaba engreídamente a su subordinado.
-"Ja, no lo sabía. Pero supongo que debes de estar satisfecho, no, esto es lo que siempre habías querido, fuhrer" –su sarcasmo había vuelto tan pronto vio el rostro del hombre.
-"Tal vez si hubieras regresado en cuanto tu misión termino. Te habrías podido enterar de mi nuevo cargo y hasta felicitarme"
-"Sabe. A diferencia de ustedes los militares amaestrados yo tengo mejores cosas que hacer; y no tengo porque darte explicaciones de lo que hago en mis horas fuera la milicia"
Winry se sorprendió de que Ed no mostrara el mínimo respeto frente a su superior, ni aun cuando se conocía la posición con que este contaba ahora.
-"Edward en eso te equivocas. Que no se te olvide que tu estas bajo mi mando, lo estabas cuando llegaste aquí, cuando saliste a tu misión y lo sigues estando a tu regreso"
-"No, claro, tu eras mi jefe mientras eras Coronel pero ahora ya no mas. No creo que te sea útil ahora que tienes a todos comiendo de tu mano. Puedes asignarme otro jefe, cualquiera es mejor que tú."
-"Edward Elric, era Coronel y me obedecías, ahora soy fuhrer y también lo harás. Porque mi palabra es la ley, y lo que yo diga incluso sin palabras, se debe hacer sin cuestionarlo; basta con que baje mi pulgar y tu no serás nada."
A esas alturas de la discusión, los ánimos de ambos se habían calentado mas de lo debido y ni uno ni el otro cedería bajo las ordenes del otro. Los dos; igual de orgullosos y petulantes; sacaba sus argumentos sin inmutarse por la mirada del otro o por el rango o poder. Antes de que eso pudiera empeorar; Riza intervino entre la batalla de miradas y argumentos que se lanzaban continuamente.
-"Edward por favor tranquilízate. No sabes lo que estas diciendo; además deberías de escuchar primero los argumentos de Mustang, antes de reclamar"
No fue sino hasta ese momento, en que su voz se escucho, que los tres visitante repararon en la presencia de Riza. La joven mujer había permanecido en una esquina, en completo silencio viendo la manera de actuar de ambos. Estaba preparara para ese tipo de escenas. Lo platico con su superior antes de que Ed llegara; le había pedido que fuera mas blando con el; y creyó que había aceptado, pero al verlos discutir como dos enemigos acérrimos, la llevo a intervenir.
-"Deacuerdo; y bien fuhrer porque se niega a dejarme ir, no le cuesta nada; basta con que de una orden y el mundo estará a sus pies; como bien lo manifestó. Entonces que tanto es pedir que me incorporen a una nueva brigada" –trato de razonar, pero esa arrogancia con la que hablaba y sarcasmo cada que se dirigía a él, lo ponía cada vez mas molesto.
-"Te lo dije; tu estas bajo mi mando, no solo por el poder que me confiere estar aquí; sentado frente a este escritorio y portando este uniforme. Lo que te doblega es algo mucho mas grande, o acaso ya olvidaste "esto" – agitando con su mano enguantada el expediente de incorporación al ejercito de Edward.
-"Eres un maldito bastardo. No se para que demonios quieres en tu mundo de ensueño, a alguien que te desprecia y quiere verte en la ruina Mustang; pero si así lo deseas que entonces así sea." –termino cediendo Ed, al conocer el contenido de esos papeles, que entre otras cosas hablaban de la verdad de su hermano y el; y la causa de estar en la milicia.
-"Ed te equivocas; el fuhrer no te retiene a su lado por simple capricho. Hay una poderosa razón para hacerlo; y esta es..."
-"Teniente Hawkeye; en ningún momento se le concedió el permiso de hablar, así que absténgase de hacer cualquier comentario" –intervino con tono autoritario y molesto Roy; acallando las palabras de la mujer
-"Si, lo lamento" –fue todo lo que alcanzó a decir, después de que salió del trance que le ocasionaron la frialdad de sus palabras.
-"Entonces fullmetal, estoy esperando tu reporte" –actuó como si nada hubiera sucedido.
Resignado y teniendo que tragarse su coraje; comenzó con el relato detallado de la misión, procurando de que ningún punto pasara desapercibido. Aunque para Mustang todo eso no parecía tener importancia, aparento lo contrario, le había bastado con la pelea de bienvenida, así que puso cara de estar interesado con todo eso. Cuando Ed termino una hora mas tarde, le ordeno con la mano que saliera junto con Al, que había intervenido a ratos en la historia ayudándole a su hermano con los pequeños detalles.
Winry se levanto, se disponía a seguirlos cuando la voz de Roy la detuvo.
-"Sra. Rockbell; aún no he dicho que podía salir; le importaría quedarse un rato aquí"
Antes de que Ed se regresara a partirle la cara a Roy, lo desollara y después transmutara sus restos en otra cosa. El alquimista agrego al notar el rostro de intranquilidad de la joven.
-"Ah! Descuide la teniente Hawkeye se quedara aquí, si eso es lo que la incomoda; además solo quiero que me cuente como le fue en el viaje"
Ya mas tranquilos los dos hermanos; Win les hizo una seña con su rostro y regreso a la oficina. Se instalo en el lugar que ocupara minutos antes y respondió con agrado cada pregunta que le formulaba el hombre. Aunque su rostro se desviaba con frecuencia hacia la mujer que se ocupaba cabizbaja en su trabajo. Aparto su rostro cuando Riza se puso de pie con algunos expedientes en mano y salió sin dedicarle palabra alguna a su superior.
Cuando la puerta se cerro detrás de ella. Fijo su rostro en Roy, y con suma franqueza cambió su platica, hacia algo que no era tan de su incumbencia.
-"Coronel... digo Mustang...es decir fuhrer Mustang"
-"Esta bien; puedes decirme solo Roy" –intervino al notar las dificultades de la joven al dirigirse hacia el.
-"Si, gracias. Coronel... Roy, se que no debería de meterme en esto; pero no cree usted que fue un tanto descortés con la Teniente Hawkeye. Ella solo quería aligerar las cosas entre usted y Ed. También se que Ed en ocasiones puede ser algo molesto y a cualquiera hace perder la razón; le aseguro que no es el único. Pero también puedo asegurarle que no lo hace concientemente; y tal vez por eso la Teniente se apresuro a hablar sin su consentimiento " – hablo de corrido sin tomar aire, con sus manos en el regazo y levantando una ceja al tiempo que alargaba sus labios; logrando un aspecto inocente con este gesto.
-"Puede que tengas la razón; pero veras, el problema con fullmetal va mas halla de simples riñas y discusiones por ver quien ejerce mayor autoridad. Y eso ella bien lo sabe"
-"Creo entender; y si no hay nada mas que me quiera preguntar me retiro. Hasta pronto Coro...Roy"
Se puso de pie y con un gesto cortes salió de la oficina a reencontrarse con sus compañeros que la esperaban sentados, con su nueva misión.
De regreso a la oficina Riza, se topo en los pasillos con Ed que despotricaba de nuevacuenta en contra de Roy y su famosa misión; lidiando al mismo tiempo con Fuery, que como la primera vez los escoltaba a la salida y trataba de convérselo de que su viaje podía resultarles beneficioso. Al cruzarse ambos militares se dirigieron una rápida sonrisa de ánimos y cada uno continuo su marcha.
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Antes de abrir la puerta; Riza respiro lo mas hondo que sus pulmones le permitieron, exhalo y cambiando su semblante. Entro a la oficina; donde el hombre trabajaba sin prestar aparentemente mucha importancia a la persona que entraba. Lo paso de largo sin mirarlo y continuo con su trabajo como si nada malo pasara entre ellos. Como de costumbre una hora antes de que su jornada terminara; la joven mujer comenzó a acomodar todos los libros, expedientes y demás papeles que había usado. Escucho como la silla de Roy se arrastraba; pero no le presto atención en su lugar siguió acomodando los expedientes en el archivero, de espaldas a los escritorios. Antes de que cerrara la gaveta sintió como unas manos le rodeaban la cintura , juntando su cuerpo con el de ella y apoyando su cabeza en su hombro.
-"Estas enojada conmigo" –le susurro Roy; mientras ejercía un poco mas de fuerza en sus brazos para sujetarla.
Conocía el ceño fruncido y la seriedad que imperaba desde la tarde en el rostro de Riza, se debía a que estaba molesta y el sabía la razón. Le había hablado de manera determinante en la pelea entre él y Ed; a sabiendas de que ella solo trataba de ayudar. Por desgracia para él se había dado cuenta cuando las palabras ya habían salió de sus labios; y aunque Winry no se lo hubiera dicho, estaba seguro que Riza hablo sin pensarlo. Raro en ella pues era sumamente cautelosa con todo lo que hacia y decía. Pero consiente de su error se disponía a enmendarlo, a como diera lugar. Asunto prioridad de todo fuhrer; se digo así mismo mientras, ideaba una forma de disculparse.
-"Hay una razón para estarlo" –le devolvió la respuesta con esa pregunta, utilizando el tono de voz mas serio y de indiferencia que podía.
-"Por lo que paso en la tarde"
-"A eso"
-"Riza sabes que lo que dije fue sin pensarlo, una estupidez mía. O acaso crees que yo le hablaría así a la única mujer que dejo use pantalones en lugar de faldas"
-"Eso fue porque sabías que tu vida peligraba si me obligabas" –le recordó ahora entre divertida pero sin dejarle en claro su molestia.
-"Eehh, si bueno... puede que tengas razón. Pero ese no era el punto; el punto era que me decías que estaba perdonado y que no estas molesta conmigo" – pronuncio en un apenas imperceptible susurro, usando una voz tan inocente; que era capaz de lograr que todos sus pecados expiraran en ese preciso momento, frotando la punta de su nariz en el cuello de Riza.
Divertida por su forma de actuar, Riza soltó una ligera risita girándose y quedando de frente a él. –"Te perdono" -concluyo dándose por vencida. Roy feliz de haber logrado otra de sus metas, le devolvió la sonrisa y beso fugazmente sus labios. Para después levantar sus cosas e invitarla a cenar; parte de la deuda.
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Su nueva relación como pareja, era una de las tantas cosas, que permanecían en el anonimato y era desconocida por todos.
Riza nunca se imagino envuelta en problemas del corazón y mucho menos respondiendo un con un lento Si, a la pregunta de Roy. Y Roy jamás hubiera imaginado que seria el primero en dar el paso para una nueva relación. Pues por lo general eran las mujeres las interesadas en él y ellas eran las que lo invitaban y no a la inversa. Pero también sabía que Riza no era una mujer cualquiera, única en su especie; una extraña flor entre miles tan parecidas y que trataban en vano de ocultarla. Ya desde hace mucho Roy; lenta y sigilosamente había puesto sus ojos en ella; pero gracias a los miles de impedimentos que existían entre él y ella. Tales como:
-Cero tolerancia a las relaciones entre miembros de la milicia.
-En caso de mantenerse en secreto, sería considerado como acoso sexual.
-En caso de hacerse publica, su sanción seria destitución para ambos.
-Ella pertenecía a su brigada y cualquier insinuación, podría ser mal vista por los demás miembros.
-Ella era una experta en uso de armas de fuego, y cualquier insinuación le costaría la vida (en el mejor de los casos).
-Y finalmente, ella nunca había mostrado el mínimo interés en él, o por lo menos no como estaba acostumbrado a observar. Razón por la cual, ella nunca aceptaría tener algo que ver con Roy.
Había preferido dejar las cosas como estaban, como superior-subordinada. Hasta el cumplimiento de su mas grande meta laboral, misma que se había cumplido. Y teniendo suerte con eso, decidió aprovecharla para preguntarle en la fiesta si deseaba empezar una relación con él.
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-"Teniente aburrida, de nuestra fiesta" –la abarco después de varios intentos, mismos que habían sido frustrados por diferentes secretarias que lo invitaban a bailar.
-"No, nada de eso; me divierto viéndolo bailar con cuanta chica se lo pide"
-"Pero yo no soy el único; usted también no se ha negado a ninguna mano varonil que la saca a bailar"
-"No pensara que solo usted se puede divertir hoy" –Había permanecido sentada en una mesa apartado de los demás, con sus codos sobre ésta y su vista fija en la pista de bailé, hasta ese momento que giro hacia donde Roy estaba y le sonreía
-"Creo que hizo bien en vestir hoy esa falda. Ya cuantos le han dicho lo bien que luce" –pregunto con cierta picares.
-"Hmm! no se, cada tonto con el que he bailo no deja de decir eso" –respondió aburrida, retornando su vista al frente.
En lugar de que Roy le dijera algo mas le extendió su mano, invitándola a bailar, gustosa acepto la propuesta del hombre. Mientras se desplazan al compás de la música, Roy no podía dejar de mirarla fijamente, observar cada delicado movimiento de su pareja de baile, y disfrutar de la cercanía de sus cuerpos y rostros. Por el contrario cada que sus cuerpos se juntaban mas de lo permitido Riza, sentía su rostro enrojecer aun mas. El alquimista bien nota ese detalle, y se atrevió a preguntarle:
-"Riza, si te dijera lo bien que te ves hoy; pensaras que soy un tonto mas"
-"No lo creo, Coronel" –le respondió con una sonrisa, pero con total seriedad.
-"Me alegro. Teniente sabes que esta noche y fiesta, no solo esta dedicada a mí; sino a todos ustedes, Havoc, Breda, Fuery, Falman, que desde el principio aceptaron estar a mi lado, sin cuestionar nunca mi palabra. Pero por sobre ellos, e inclusive por sobre mí, esta noche, esta totalmente dedicada a ti. Aunque muchos lo ignoren, yo no habría podido llegar a este día, sin tu ayuda. Te prometo que un día te devolveré esa gratitud" –le hablaba en un tono bajo
-"Le agradezco, pero yo solo hacia mi trabajo"
-"Riza, porque lo haces. Desde hace algunos años estas bajo mi mando, y nunca he escuchado salir un reproche de tus labios, y me has impulsado a seguir adelante, frente a todo y todos."
-"Se lo prometí lo recuerda. Le jure lealtad, todos los días de mi vida"
-"Solo por eso" –pregunto desilusionado, esperaba que su respuesta fuera otra.
-"Le jure lealtad, todos los días de mi vida, a ti Roy, mas no a la milicia, o a tu rango." –lo que dijo fue simplemente la verdad...una verdad que ella bien conocía, pero que nunca creyó abandonaran su corazón.
-"Nunca creí que esa haya sido la razón. Riza, para mi este es el momento oportuno, lo hubiera hecho hace mucho, pero desconocía eso de ti. Riza Hawkeye, te gustaría empezar una relación conmigo, quieres ser mi novia" –pregunto en voz tan baja que apenas era un susurro.
-"Conoces bien las leyes, que pasara si se llegasen a enterar. Tu ahora eres el fuhrer y debes actuar como tal" –su respuesta inmediata hubiera sido un si, pero había muchas que pensar aún.
-"Por eso mismo, creo que este es el momento propició, como fuhrer puedo brindarte una mayor protección. Esto será un secreto, nadie tiene que saberlo, hablaremos solo en el momento en tu así lo dispongas."
-"En ese caso, mi respuesta es si" –y la sonrisa que la había acompañado toda la tarde, hasta ese momento fue de verdadera alegría.
Por largo tiempo Riza había esperado, y soñado en ese momento. Se preguntaba a menudo que era lo que Roy veía en otras mujeres que ella no poseyera, en ese instante nada de eso importo, porque puso que también que era la primera vez que él proponía tal cosa; la leyes y sanciones miliares, no pudieron frenar los verdaderos deseos de la rubia; ya abría tiempo para pensar en como evadirlos. Roy deseaba con ansias poder besar sus finos labios, pero se contuvo y solo se limito a imitarla.
CONTINUARA...
Dolce-Saito: Espero verte pronto y tambien tu inspiración, gracias por el review, Milly: saludos igual, ojala que te guste este cap. sip; Motoko Asakura: amiga este cap. lo pude hacer sin complicaciones, ojala haya quedado bien. Hime-Cagalli-Alchemist: no te preocupes si no llegan tus reviews, luego te paso la lista de todos los que me debes, para que cambies de compu, ok. no mentira, sabes que se te quiere jeje. Y por favor, quita ya el arma de mi pobre cabeza, que por eso no me sale el 6to cap. (sniff) Beautifly92: Gomen Nasai, espero que no haya pasado mucho tiempo, te prometeria subir rápido el 6to cap. pero de todo lo que escribi, nada me ha gustado; pero tratare. Gracias a ti y a tu primo por leer.San-Neechan: que le voy a hacer a Roy, pronto lo sabras, por cierto cuando vas a actualizar tu fic, Soi Fong: Ni te fijes por la tardanza, pero me dio gusto verte de nuevo amiga.
TAO JUN SHINOMORI
