Hola a todos.
Estoy pensando subir mas capítulos a la semana, no se d capítulos por semana, pero no lo aseguro
Así que empecemos con el capitulo.
Después de ver la tele por mucho tiempo, los dos chicos se quedaron dormidos.
Astrid tenia su cabeza encima del pecho de Hipo, el tenia su cabeza en la orilla del sofá.
Después de varias horas, Astrid se levanto y al ver que estaba recargado de Hipo se separo bruscamente a lo que despertó a Hipo alertándolo y dirigiendo su mano abajo del sillón y sacando un tipo de arma de madera afilada que se veía demasiado peligrosa.
Al ver ese movimiento rápido, Astrid se impresiono demasiado por su agilidad.
-Wow-
-Oh, lo siento, pensé que… ya sabes…-
-¿¡Cómo hiciste eso, sin lastimarte, todo esa arma esta llena de picos!?- pregunto sorprendida
-Oh, no se, creo que es por practica y se de donde agarrarla, supongo- dijo rascándose su cabeza
Astrid saco su reloj y vio que ya eran casi las ocho de la noche, ya había oscurecido y Astrid tenia que irse.
-Bueno Hipo, fue muy divertido, pero me tengo que ir-
-Oh, claro, te acompaño- se levanto del sofá, agarro una chamarra y una linterna
Ambos salieron de la casa del chico, Hipo saco su linterna y alumbro un poco, aunque había todavía luz ya que seguía la fiesta, con menos personas pero seguía.
Tuvieron que pasar por el mismo lugar, teniendo que saludar a medio mundo para no parecer maleducados.
Después de un tiempo, empezaba a llover , aunque no caía en el lugar ya que estaba cubierto se escuchaba, pero no parecía que fuera nada mas una lluvia, se escuchaba una tormenta mas que fuerte.
La tormenta se escuchaba cada vez mas y mas, hasta al punto de poner demasiado nerviosos a la gente.
Lo que asustaba al publico era que el techo se empezaba a cuartear y algunos aparatos dejaban de funcionar, las ventanas con un grosor demasiado grande para no romperse se empezaban a romper, algunos aparatos de oxigeno se descomponían entre otros.
Todos empezaban a preocuparse cada vez mas y mas.
Era tan fuerte la tormenta que destruyo todos los conductos del bosque a otro lugar, ya que el agua se agitaba mucho en el fondo del mar, donde se encontraban los ductos y como ya mencionado eran de un material algo débil.
Aparte de destruir los ductos del bosque, destruyo el C – M y el F – L.
Astrid estaba muy alterada, cuando se escuchaban las paredes y el techo cuartearse se asustaba cada vez mas, se preocupaba de sus padres y de su familia y conocidos.
Pero sentía lo que soñaba, al estar con el chico con una cara boba e inocente no tendría de que preocuparse.
Ese chico estaba ahí, abrazándola, tratando de calmarla.
Ese chico inexplicablemente era Hipo.
Astrid demasiado confundida sentía que debía quedarse con el y esperar, pero se contradecía ella misma ya que no se iba a quedar sin hacer nada
Pero pudo mas la decisión de quedarse con el chico.
-Hipo ¿qué hacemos?- pregunto asustada.
-Calmada, no te preocupes, podemos ir… no se, ¿quieres ir a mi casa y esperar a que pase la tormenta o que quieres hacer?-
-¿Qué es mas seguro?-
-Ir a la casa, pero… no creo que puedan reparar los ductos del bosque al siguiente día, así que tendrías que esperar varios días… conmigo…- respondió nervioso
Astrid lo pensó un momento pero asintió nerviosamente –Claro-
Al caminar hacia la casa había demasiada gente pero no estaban caminando, estaban corriendo, no se controlaban y empujaban a la gente bruscamente.
Hipo preocupado decidió abrazar a Astrid mientras caminaban hacia la casa y llego un momento en el que Hipo empezó a recibir golpes y empujones haciéndole demasiados moretones y gritaba de dolor pero no se dio por vencido.
Caminaron y caminaron hasta llegar, soltó a Astrid y salió ilesa pero Hipo al momento de soltarla rápido corrió a su cocina y agarro un medicamento en un cajón.
Agarro una jeringa y le introdujo el liquido.
Se sentó en el sofá y cerro los ojos y se lo inyecto en el brazo.
Grito muy poco y empezó a llenarse de lagrimas en los ojos.
Astrid demasiado confundida se acerco y se puso atrás de el, y empezó a acercar su mano lentamente, hasta que le toco el hombro, Hipo volteo cuidadosamente hacia atrás con ojos llorosos.
Astrid preocupada pregunto -¿Qué… que te pasa?- pregunto cuidadosamente.
-No puedo controlar… demasiados gol-golpes… necesito u-un medicamento para no… estar grave- respondió llorando
-Tranquilo- se acerco y se sentó al lado de el y vio su cuerpo completo lleno de manchas de sangre.
Se preocupo demasiado y grito -¡Estas lleno de sangre!, necesitas atención rápido-
-No conozco a nadie que sepa de esto-
-Yo-yo puedo ayudarte-
-¿Enserio?- pregunto algo animado
-Claro, solo… necesito que te quites… la playera y el pantalón para limpiarte y curarte las heridas-
-Oh, claro- primero se quito la playera y después el pantalón y se acostó en el sofá
Astrid impresionado porque en realidad no era un chico debilucho, ya que tenia un torso no tan formado pero si para fantasear con el.
-Astrid nerviosa busco alcohol y empezó a ponérselo en las heridas, y como las heridas las tenia en todo el cuerpo tuvo que ponerle demasiado alcohol en el cuerpo, pero sentía algo de… atracción hacia el, sentía algo que nunca había sentido, empezó a tocarlo mas de lo que debía.
Hipo al darse cuenta de lo que estaba pasando se sonrojo demasiado y sintió que tenia que pararlo, así que la interrumpió diciendo –eh… las vendas están en el mismo cajón-
Astrid al tomar conciencia se sonrojo igual que el chico –oh, claro-
Fue por las vendas y regreso a ponérselas muy cuidadosamente.
Al terminar Astrid bostezo al igual que Hipo.
-Bueno Hipo, ya tengo demasiado sueño y veo que tu también- sonrió
-Creo que es muy obvio- le devolvió la sonrisa.
-Necesitaras ayuda para levantarte-
Astrid lo ayudo a sentarse y lo llevo a su cuarto, pero en ele recorrido de 15 metros, el chico se estaba muriendo casi casi.
Cuando por fin habían llegado lo ayudo a acostarse en su cama y la chica se acomodo en un sofá que estaba cerca de su cama, se acurruco y cerro los ojos.
Cuando estaba a punto de dormir, cae un relámpago que termino asustando a Astrid haciendo que se levantara de golpe y diera un grito.
Hipo se despertó y vio a Astrid que se veía demasiada alterada da.
-¿Estas bien?- pregunto con los ojos medio abiertos y algo inconsciente de lo que pasaba.
-Oh, s-si, si no te preocupes…- de repente cae otro relámpago haciendo que diera un grito ahogado -…Creo que estaré bien-
Hipo se levanto cuidadosamente y prendió una vela que alumbraba todo el cuarto. Se acerco a Astrid y la agarro de la mano y la llevo a su cama y le dio señas de que se acostara.
-Oh, no puedo acostarme, debes dormir ahí y tener mas libertad de moverte-
-Por favor Astrid esta cama es como de 5 metros- Y en realidad no exageraba tanto esa cama era gigante.
-O-ok-
Astrid se acostó temerosamente y se acomodo.
Hipo igual se acostó un poco mas rápido ya que ya quería seguir durmiendo, pero hizo algo que era muy inesperado y fue que se acurruco al lado de Astrid y la abrazo.
Astrid algo incomoda no hizo nada para evitarlo ya que seguía teniendo la creencia de que con el no pasaría nada malo aunque fuera el peor de los casos…
Bueno aquí termina el capitulo, espero les haya gustado y hasta la próxima.
