Hola

Después de un tiempo vuelvo a traerles un capitulo de mi historia, empecemos.

Algunas minutos antes de que Astrid llegara con Hipo, él se encontraba agonizante.

Muy triste y deprimido ya que consideraba que ya no iba a resistir más, era demasiado dolor de los cientos de golpes que había recibido de toda la gente que trataba de protegerse.

En ese momento tan profundo que había considerado todo lo que había hecho en su vida tan pobre y podría decirse miserable, pensó en sus padres, sus amigos, entre ellos su mejor amigo Tooth y por último la chica que había conocido apenas hoy, que extrañamente sentía un atracción muy fuerte, Astrid.

Para fortuna de él este no era el final, él tenía toda una vida por delante que sin duda tendría que valorar.

Casi a punto de desmayarse, por su puerta entró alguien, al ver que no era nadie que él conociera, rápidamente se le vino a la cabeza –un ladrón-

Aunque en ese momento no importaba para nada que se robaran algo de ahí ya que en ese momento lo importante era su salud.

Así que en lugar de enfrentarlo, se escondió debajo de la cama en donde estaba recostado ya que era el único lugar que estaba cerca en donde podría esconderse y viendo la situación era su única opción.

El supuesto ladrón no agarraba nada, lo que a Hipo le llevo a pensar que solo se estaba refugiando, haciendo algo de lo que haría que su vida diera un giro completo a su vida.

Le llamo la atención.

La persona rápidamente fue a verlo y lo único que hizo fue agarrar a Hipo, cargarlo y sacarlo de la casa.

Hipo forcejeando y gritando no lograba nada ya que en la condición que estaba solo se lastimaba más.

Hipo terminó desmayándose por completo, consiguiendo que a la persona se le hiciera más fácil llevárselo.

El trataba de evadir a toda la gente que estaba desesperada y preocupadas.

Lo llevo a un lugar que mas bien estaba completamente cerrada en el limite de la zona, puso un tipo de explosivo en la pared, destruyéndola.

Al destruirla se podía ver docenas de helicópteros alrededor de ellos, uno se acerco y en el se subió el tipo con un Hipo que no sabia nada de lo que pasaba.

Era toda una locura lo que sucedía, parecía como si fuera una inauguración, habían cientos de botes y barcos, por no contar los helicópteros.

Después de varias horas, Hipo ya no se encontraba más en su hogar, se encontraba en un hospital en un lugar llamado Nueva York.

En aquel hospital se veían demasiados doctores, pero muy pocas personas, entre ellas Hipo, quien se encontraba sentado en un sillón que había en el cuarto en donde estaba hospedado.

Reflexionaba sobre lo que había pasado, lo único en lo que podía pensar era que él había sido secuestrado y llevado a un lugar demasiado extraño en el que estaba siendo examinado varias veces.

No esta para nada feliz de estar ahí, su aire estaba demasiado contaminado para su gusto y el espacio era tan reducido que era desesperante estar ahí.

Alguien interrumpió sus pensamientos al entrar por la puerta con algo de brusquedad, era un señor no muy alto, cabello rojizo, un poco gordo y de vestimenta formal.

-Chico, déjame presentarme, me llamo Estoico, necesitamos preguntarte algunas cosas que necesitamos saber-

Hipo asintió sin verlo y dándole la espalda totalmente-

-Te importaría si me puedo sentar- Hipo no respondió y lo único que pudo hacer fue mover un poco su cabeza.

El señor se sentó y saco un tipo de libreta de su bolsillo y empezó a preguntarle.

-¿Sabes que tipo de actividades hacían en el lugar en donde estabas?-

Hipo empezó a abrir la boca y dijo lo primero que se le vino a la mente.

-Cosas maravillosas-

-¿Tenías familia ahí?-

-Si, y sigo teniendo, ¿no cree?-

-Uh, okey, este… sigamos, ¿hay alguna persona que conozcas de las que te voy a mencionar?- Hipo se puso atento y quieto.

-Dennis Serp-

Hipo negó

-Louis Ipsti-

-No-

-Sunshine Corazón-

-No-

-Peter Swang-

-No-

-Un tal Brutacio…-

-Creo, creo que si-

-Okey, sigamos, Bob Coin-

-No-

-Brutilda Thorson-

-Si-

-Adam Arsenal-

-No-

-Demetrio González-

-No-

-Luisa Hidalgo-

-No-

-Patán Mocoso-

-Si, lo odio-

-Aja, Eret-

-Si-

-Y por último Patapez Ingerman-

-Si-

-Esto sería todo, gracias- se levantó de la silla y abrió la puerta para irse.

-¡Espere!, ¿por qué me preguntó esto?-

-Lo siento, es todo- se salió de la habitación

Hipo rápidamente se levantó y corrió para alcanzarlo, se abalanzo contra él, tirándolo y haciendo que se golpeara en el piso.

-Dígame que pasó- agarro la corbata que tenía puesta y lo enredó en su cuello.

-Lo siento, se confidencial-

-Deja eso de confidencial ¡DIME!- ahorcándolo brutalmente.

Por suerte un señor de baja estatura, rubio y con bigote y barba muy grande, vio aquel acto y tuvo detener a Hipo.

-¡DETENTE!, ¡lo estas matando!- corrió y saco una jeringa de su bolsillo, pero antes de que le inyectará, lo soltó.

Estoico tosiendo le dijo –detente Bocón, no es su culpa, s-solo está asustado-

-¡Estás loco!, ¡este tipo está demente!- amenazando a Hipo tratando de inyectarle un sedante.

-¡N-no era mi intención, solo necesito saber que ha pasado!-

-Tu hogar ha sido destruida por una tormenta, ¡eso es lo que ha pasado!, y te recomiendo que no vuelvas a hacer lo que has hecho ahorita, porque si no fuera por nosotros, no hubieras sobrevivido!-

Hipo confundido, preguntó.

-¿Y que ha pasado con las demás personas que se encontraban ahí?-

-Puede que algunos hayan muerto o hayan sido trasladados a un hospital que ha sido saturado, y algunos como tu han sido trasladados ha este lugar, para que hubiera cupo-

-¿Puedo ir a ver a ese hospital, si mi familia se encuentra ahí?-

-Lo siento, pero no estas en condición de poder irte del lugar-

-¡Pero necesito ver a mi familia!-

-Apenas pudimos tratar de curarte de todos los moretones, cortadas y hasta raspones y quemaduras que tenías, y si haces esfuerzos muy bruscos como el que acabas de hacer, no podremos hacer mucho contigo, estarías destrozado-

-Pero si solo es ir al lugar y encontrar a mi familia-

-No me has escuchado está saturado, te costará horas encontrarla y no podrás mantenerte de pie tanto tiempo-

-Necesito ver a mi familia, por favor- con cara suplicante, y fue tanto que hasta se puso de rodillas.

Bocon pensando que "si fuera mi familia, creo que haria lo mismo" todas las personas harían lo mismo.

-Ugh, okey, te enviaremos con un guardia, pero no vayas a intentar correr y seguiras todas cada una de las ordenes ¿okey?-

-Si-

Bocón lo llevo con el guardia llamado Ferguson y este ultimo le puso un chaleco y salieron de la instalación.

Dirigiéndose al hospital Los Ángeles.

Bueno aquí termina el capitulo recuerda que puedes dejar tus criticas.

Hasta luego