Free no me pertenece es propiedad de Koji Oji y Futoshi Nishiya, yo solo lo uso sin fines de lucro. Este fic es un Au (universo alternativo) Gender vender (genero contrario en algunos personajes). Las parejas manejadas en este fic son MakoHaru, Rintori, Reigisa, más otros personajes que se vallan anexando a la historia.
Dedicado a mi hermana Noda y a Laura (amiga). Quizás tarde un poco más de lo planeado para escribir el capitulo 4, ya que me lastime y estar en la computadora con una sola mano es difícil. De ante mano les agradezco que lean la historia n.n dejen reviews.
Nota: Esta historia puede sufrir alteraciones en las parejas ya anunciadas.
Cap 3
Encuentro, regreso y sucesos.
Nada era más relajante como sentarse en el parque, hace tres años que no estaba en ese lugar, ciertamente pensó que solo estaría ausente un año pero por una cosa o por otra esto no fue posible. Un niño de aproximadamente dos o tres años llamo su atención, el niño estaba en cuclillas curiosamente estaba amarrando algo en su dedito, el niño se levanto y corrió hacía el, se sorprendió un poco, acaso estaba soñando con su viejo de nuevo.
-¡Papá!-
-eh- un momento ese niño le estaba llamando papá, aquel niño levanto su pequeña mano mostrándole un pequeño escarabajo y sonrió.
-Same, ven aquí no molestes a la gente-
Rin, dirigió su mirada a aquel chico que se acercaba por el niño, no podía creerlo era Momotaru, vio como el niño alzo sus brazos pidiendo que lo alzaran y vio también como el niño le decía papá.
-¿Momotaru?-
-¿Rin sempai? ¿Qué hace aquí?- dijo mientras levantaba al niño y lo colocaba en su brazo y miraba al bicho en la pequeña mano,
-Yo acabo de volver de Australia, iba a quedarme un año pero por cuestiones dure tres años ahí-
-Ya veo- sonrió- espero cumpliera su sueño Rin Sempai-
-Si- desvió su mirada levemente- tú por el contrario veo que eres papá-
-Sí, así es, este es Same, cumplirá pronto tres años y….-
Momotaru no pudo terminar su frase ya que una linda chica se acerco a ellos.
-Same, Momo no deberían alejarse tanto, me preocuparon-
-Mamá-
Rin se deshizo de la sonrisa en su rostro al ver que la chica que les había interrumpido no era nada más y nada menos que Nitori, ella había cambiado bastante, se había vuelto mucho más bonita de como la recordaba, su cabello había crecido y le sentaba muy bien, su corazón comenzó a latir rápidamente, realmente estaba enamorado de ella. Pero ahora ella tenía un hijo y lo compartía con Momotaru, no pudo evitar sentir como algo se le rompía en su interior, quería abrazarla y besarla, quería explicarle que se había ido y que le había pedido a Nagisa que le explicara que había tenido que irse.
-Ai,¿Co.. como estas?- atino a preguntar, maldición acaso eso era lo único que podía decirle después de no verla y que se la habían negado.
-Ri….Rin sempai, que.. ¿Qué está haciendo aquí? Etto mmm bien gracias-
El no podía entender bien que estaba pasando quería preguntarle tantas cosas
–Sera mejor irnos ya es muy tarde, que pase buena tarde Rin sempai.-
-Espera Ai yo… - aquella frase no la termino pues cuando reacciono Nitori y Momotaru ya iban lejos –tsk- trono la boca en sonido de queja, como había podido ser tan tonto, quería hablar con ella, pero que lograría con eso, suspiro, que caso tendría si ella ya tenía una familia.
-¿Rin chan? ¿Eres tú?-
El día era perfecto para llevar a Same al parque a jugar, pues ya había quedado con Nagisa para que Nanami jugara con su hijo, realmente apreciaba su amistad así como la de los demás chicos de Iwatobi, ellos habían aceptado guardar su secreto y no contarle nada a Rin, ella realmente quería que el fuese feliz, respiro hondo, ciertamente faltaba poco para el cumpleaños de Same, era una lástima que solo conociera a la pequeña hija de Nagisa y Rei la cual tenía la misma edad de Same, Makoto y Haruka aun no habían tenido hijos pese a que ambos tenían buenos empleos y estaban próximos a casarse, Gou disfrutaba demasiado de la presencia de Same pues había sido idea suya la de hacerle una enorme fiesta de cumpleaños.
-Same, es hora de ir al parque con Nanami- Nitori no pudo evitar sonreír al ver que Momotaru cargaba a Same simulando ser un avión. Los tres salieron rumbo al parque. Nitori y Momotaru habían empezado una relación después del nacimiento de Same ya que Momotaru se le había confesado y ella había notado que sentía cierta atracción y con el tiempo comenzó a quererlo, especialmente porque Momotaru trataba a Same como si fuese su propio hijo, Nitori observo a su pequeño hijo, y no pudo evitar recordar que Gou le había dicho que se parecía a su papá cuando era más joven, quien lo diría, su pequeño Same se parecía a su abuelo Matsuoka, a pesar de los ruegos que le hizo Gou para que Same llevara este apellido ella se negó.
-Nitori me adelantare con Same-
Nitori asintió levemente y miro su reloj ya casi era hora de que llegara Nagisa, busco una pequeña banca y se sentó, por un momento perdió de vista a Momotaru y a su hijo así que se levanto de su lugar y fue a buscarlos, que sería de ella si perdiera de vista a si hijo, tras caminar unos minutos en el parque diviso a Momotaru quien cargaba a su pequeño.
-Same, Momo no deberían alejarse tanto, me preocuparon-
-Mamá-
Su corazón comenzó a latir rápidamente cuando desvió la mirada para ver con quien platicaba Momotaru, no podía creerlo era él.
-Ai,¿Co.. como estas?-
-Ri….Rin sempai, que.. ¿Qué está haciendo aquí? Etto mmm bien gracias- ella no podía evitar no ponerse nerviosa, no quería verlo, aun sentía enojo tan solo de recordar aquel beso cuando ella le iba a decir que estaba embarazada, desvió su mirada y se coloco detrás de Momotaru, si no se iban pronto terminaría llorando –Sera mejor irnos ya es muy tarde, que pase buena tarde Rin sempai- dio me dia vuelta y comenzó a caminar después de haber tomado la mano de su novio, sentía como las lagrimas comenzaban a llegar a sus ojos, le llamaría por teléfono a Nagisa y le pediría una disculpa por no haberla esperado como habían acordado. Hace tiempo que no sabía de él, porque ahora.
Todo para ellos había ocurrido de la mejor manera, después de aquella primera pelea su relación mejoro demasiado, tanto que Haruka decidió estudiar en Tokyo junto a Makoto. Ella quería ser nadadora, pues desde el viaje con Rin aprendió muchas cosas. Makoto por su parte quería enseñar a niños y como no si le había gustado demasiado cuando ayudó a su entrenador con los niños, en especial al hermano de Kisumi.
Al principio Makoto y Haru vivían en departamentos diferentes pero Haru por alguna razón extraña le pidió que vivieran juntos, aunque, si lo pensaba bien, esa propuesta salió después de que Haru pasará por él a la universidad.
Flashback
-Makoto chan, realmente eres muy alto y guapo-
Escuchó que le decían varias chicas él solo atinaba a sonreír tontamente y a rascarse detrás de la nuca.
-¿Makoto chan usted tiene novia?-
- Eh no, no yo no tengo una novia- contestó sonrojándose más. Las chicas solo gritaban de la emoción -pero yo tengo una prometida- sonrió de oreja a oreja y de sus ojos salió un brillo cuando se percato de que Haruka estaba esperándole en la entrada de su universidad. Se olvido de qué estaba rodeado de chicas y corrió al encuentro con la peli negra.
-¡Haru!- grito mientras se acercaba hasta quedar frente a ella y la beso ante las miradas de las demás chicas.
- mmm es una lástima que Makoto chan tenga una novia- escucho decir pero, no presto atención.
-Makoto, a partir de hoy viviremos juntos.
Fin del flasback
El vivir con Haru le hacía muy feliz, el vivir juntos les favorecía en muchas cosas, sin embargo siempre llegaban tarde pues Haru no perdía la costumbre de permanecer en la bañera. Los tres años en la universidad pasaron rápidamente, Makoto se graduó en pedagogía y rápidamente consiguió un buen trabajo como educador de jardín de infantes, pues según él, la mejor manera para enseñar y aprender era a niños. Haru por su parte se convirtió en nadadora profesional y también consiguió un buen trabajo y grandes patrocinadores.
Ambos decidieron quedarse un año más y después volver a con sus amigos y familia. Ese día era perfecto cumplían siete años siendo novios y para su buena suerte ambos tenían el día libre. Después de un lindo paseo por el parque regresaron a su casa para degustar de la rica cena que Makoto había preparado.
-Haru, ¿Te gusto la cena?-
Su novia asintió mientras terminaba su último bocado. Ella tenía otros planes para con su novio.
-Haru, ¿Pasa algo?- pregunto al ver a su novia pensativa, acaso, ¿Habría hecho algo mal?
-Makoto yo... Quisiera tomar un baño con Makoto-
Makoto al escuchar tal propuesta no pudo evitar sonrojarse y sonreír tontamente. -Está bien, prepare el baño- ciertamente no era la primera vez que estaban juntos de esa manera, si lo pensaba bien desde que llegaron a Tokyo hace cuatro años lo hacían.
Después de que Haru hubiese lavado los trastes y limpiado todo, se dirigió a la habitación que compartía con Makoto y preparó ambas pijamas para después del baño.
-Haru, el baño está listo- Dijo mientras se recargaba en el marco de la puerta. Su novia le miro y sonrió, paso cerca de él y se metió a la bañera, mientras esperaba al peli castaño empezó a juguetear con su pequeño delfín de plástico.
-Lamento la demora Haru- dijo mientras entraba al baño. Haru se sonrojo levemente al verlo, no era la primera vez que lo veía así, pero ciertamente le encantaba mirarlo, degustaba ver tus torneados muslos y su bien trabajada espalda. Nunca había sido necesario cruzar alguna palabra para saber lo que ambos querían, Makoto se metió dentro de la bañera haciendo que Haru le diera la espalda, realmente le gustaba estar de esa manera. Poso su mano en el hombro de su novia y comenzó a besarla, su piel era suave, lisa, en pocas palabras perfecta, su corazón comenzaba a latir rápidamente, la temperatura de ambos cuerpos comenzó a subir. Sentir la mano de su novio recorrer su cuerpo le gustaba, movió ligeramente su cabeza acercándola a la de su novio para besarle. Al cabo de un rato, ambos cuerpos quedaron frente a frente, amándose, disfrutándose, el agua se convirtió en testigo de la entrega de su amor.
Su vida volvió a ser apresurada, al cabo de dos meses ambos se encontraban en un torneo, Makoto apoyaba a Haru desde las gradas, la había notado un poco extraña esa mañana, quizás la caballa le había caído un poco mal aunque a pesar de ello no se le sorprendió que su novia ganara, llevaba alrededor de un año practicando y mejorando sus tiempos, ella se había convertido en una de las nadadoras mejor pagadas, para Haru y Makoto eso no les importaba mucho pues él se encargaba de todos los gastos y Haru solo se preocupaba por hacer lo que más le gustaba.
Ese dia se sentía mal, quizás la caballa le había hecho daño, pero, nunca antes la caballa le había hecho algo así, siempre le había comido, tenía escalofríos y ver el agua le mareaba un poco, a todo eso se le sumaban unos dolores intensos en el vientre, hacía mucho tiempo que los cólicos no le pegaban tan duro, terminar el torneo fue casi un castigo, después de recibir sus medallas se dirigió a vestidores, ella realmente esperaba que Makoto se diera cuenta que lo necesitaba, no se sentía nada bien, con un poco de trabajo logro sentarse cerca de su casillero, un mareo acompañado de un frio interno la perturbo.
-¡Haru! ¿Estás bien?-
Ella se levanto, le alegraba tanto que Makoto estuviera ahí, que se hubiera percatado que se sentía mal –Makoto…..- se puso de pie para acercarse a él y decirle lo que le pasaba, su mareo aumento y sintió como algo corría de entre sus piernas, su vista comenzó a nublarse hasta que no vio nada.
-¡Haru, Haru, Haru…!-
