Free no me pertenece es propiedad de Koji Oji y Futoshi Nishiya, yo solo lo uso sin fines de lucro. Este fic es un Au (universo alternativo) Gender bender (genero contrario en algunos personajes). Las parejas manejadas en este fic son Makoharu, Rintori, Reigisa mas otros personajes que se vayan anexando a la historia.
Dedicado a mi hermana Noda y a todas aquellas que leen el Fic, muchas gracias. chan chan chaaaan este fic empieza llegar a su fin. Pero como no quiero que acabe le meteré relleno, es decir este capítulo es relleno, el próximo quizás sea el final, pero, como el final que tengo que pensado es algo lindo, no estoy muy conforme, solo por eso, les daré un final alternativo para todas aquellas que no querían que Nitori se alejara de Momo, pero como todo acto tiene una consecuencia, muchas me odiaran por el final alternativo, ya que con una decisión puede cambiar el mundo de todos alrededor. Por cierto una disculpa por tardar tanto en actualizar, lo que pasa es que me quede sin internet.
Nota: Esta historia puede sufrir alteraciones en las parejas ya anunciadas, nada es seguro. Pasen a leer mis otros fics algunos están mal escritos porque es cuando comenzaba. Este capítulo contiene R18.
Cap. 12
Lo que hace un amor.
Ella no podía creer lo que le acababa de decir Nitori por teléfono, ciertamente estaba contenta pues nadie más que ella, pues llevaba mucho tiempo esperando a que eso sucediera, ahhggg, se lamentaba, su amiga desde hace una semana había vuelto a retomar su relación con su hermano y esté se había enterado que Same era su hijo y enterarse también del nacimiento de los gemelos de Haru y Makoto le había sorprendido mucho, suspiro, se había perdido de mucho estando en su luna de miel, pero estaba muy feliz con su ahora esposo, en especial por los pectorales tan perfectos que tenia, cerro sus ojos y mordió su labio recordando los pectorales, quizás ya era tiempo de volver, había estado lejos alrededor de 5 meses disfrutando de su luna de miel, pero ahora quería volver y ver a su nueva cuñada y los bebes Tachibana, se preguntaba si los niños serian parecidos a Makoto o Haru, respiro hondo antes de levantarse al baño y vomitar, el desayuno de esa mañana no le había caído nada bien, tanto que seguía en la cama, y su marido, el había salido a buscar a un doctor y medicinas para el estomago.
Toc toc toc. Escucho que tocaban a su puerta, se aparto de la taza del baño con mucha dificultad, al abrir la puerta vio que se trataba de su marido y el doctor que había ido a buscar, la revisión fue como siempre.
-Todo está en orden, pero tengo una sospecha, me gustaría que te hicieras un estudio solo para confirmarlo, pienso que podrías estar embarazada-
Su corazón comenzó a latir rápidamente, dirigió su mirada a Mikoshiba y este a ella, ambos sonrieron, a pesar de que solo fuese una sospecha eso los emocionaba demasiado, volvió a mirar al médico y asintió con la cabeza, después de ciertas indicaciones el doctor se fue.
-Sera mejor volver e ir con Rei chan para que te revisé-
-si- asintió mientras se recostaba en la cama, a pesar de los ascos y los mareos estaban felices, un bebé es algo que ella y Mikoshiba querían.
No tardaron mucho en regresar a Iwami, y que Rei confirmara su embarazo, tenía alrededor de 4 meses y medio, según Rei su bebé era niña, sus preguntas comenzaron a salir ¿Se parecería a ella o a Mikoshiba? ¿O.. acaso se parecía a su papá o a su mamá así como Same se parecía a su papá? Sonrió de medio lado, eso sería divertido, una niña parecida a su papá como Same. Aquella noche les dio la noticia a su madre, sus suegros, su cuñado, su hermano y su amiga Nitori. Su noticia había sido linda, pero lo que más la emociono fue saber que su hermano Rin y Nitori se casarían. También le sorprendió saber que Momotaru y Sousuke habían empezado una relación.
&FREE&
Tenían 4 meses de haber nacido y para sus ojos eran los bebés más perfectos de todo el mundo, tanto Haru como Makoto, los adoraban, la niña, Umi, tenía el cabello color azabache como Haru pero los ojos verdes como Makoto y su misma personalidad, reía mucho cuando la miraban ó la cargaban, el niño, Mizu con el pelo castaño como Makoto pero los ojos Azules como Haru y su misma personalidad. Ese día sus hijos se quedaron en casa de sus abuelos junto con sus tíos Ran y Ren, según su suegra "el tiempo a solas con tu pareja es importante" y a suplicas de sus cuñados ahora ella estaba a solas con su marido, no podía negar que quería estar a solas con Makoto, suspiro, el estaba tomando un baño, respiro hondo y sujeto la perilla de la puerta, nunca había sido tan atrevida, sintió sus mejillas calentarse mientras se tornaban de un leve color rojizo, desvió su mirada, sin pensarlo dos veces giro la perilla y termino entrando al cuarto de baño, el sonido de la regadera cayendo y el calor del vapor solo lograron alentarla a lo que tenía en mente, sin hacer mucho ruido se quito su ropa dejándola caer en el piso, su corazón latía rápidamente, ¿Cómo era posible que después de tantos años el siguiera provocándole tantas cosas? Poso su mano en la orilla de la cortina moviéndola ligeramente, sus ojos recorrieron el cuerpo de Makoto de abajo hacia arriba, pudo ver perfectamente aquellas torneadas piernas y aquellos bien marcados muslos, poco a poco fue subiendo su mirada, aquellos duros y redondos glúteos la hicieron morderse los labios solo por unos segundos para luego retomar de nuevo su mirada seria, diviso la fuerte y ancha espalda, dio un paso adelante y abrazo la espalda que tenia frente a ella.
-Haru-
Escucho que él la nombraba mientras se gira para quedar frente a ella, ahora el agua caliente recorría el cuerpo abrazado de la pareja, tomo con ambas manos la cara del castaño y lo beso, sintió el calor de las manos de su compañero recorrer su cuerpo, al parecer no era la única que había estado esperando por ese momento. Sintió como él posaba una de sus manos en su espalda y la otra bajaba hasta uno de sus glúteos para luego alzarla, el frio del mármol ahora chocaba con su espalda, ella rodeo con ambas manos el cuello del chico sin dejar de besarlo abrió ligeramente las piernas para permitirle la entrada a un miembro lo suficientemente ya erecto, aquel miembro se fue abriendo paso dentro de ella, haciéndola disfrutar de un gran placer, los gemidos de ambos se chocaban contra la pared mientras eran ahogados por el sonido de la regadera, tras unos minutos así, cerraron la llave y el sin soltarla la saco de la ducha para llevarla depositarla en la cama, el chico estaba arriba de ella, lo miro a los ojos, esos hermosos ojos verde, volvió a besarlo, el seguía respondiendo a los besos de la chica obviamente sin dejar de tocarla, las yemas de sus dedos recorrían la figura de la chica, sus besos habían sido pausados, el había comenzado a bajar por su mejilla hasta llegar a su cuello, cerrar sus ojos le permitía disfrutar sentir la respiración caliente rebotar en su piel, un fuerte gemido salió de ella al sentirle de nuevo dentro de ella, el vaivén de sus caderas comenzó a ir al mismo ritmo que el de él.
-Makoto para-
Vio como el chico la veía un poco confundido, pero este accedió a parar y salió dentro de ella, quería hacer esto más que nada, respiro hondo y recordó "una pareja debe hacer cosas nuevas para no aburrirse" como siempre su suegra le daba algunos consejos, se levanto de la cama y se alejo entrando al baño. La cara de Makoto seguía en completa confusión, quizás ahora el estaba pensando en si hiso algo mal o quizás en que la había lastimado, tardo menos de 5 minutos para salir ahora portando un lindo vestido corto transparente en color negro y sobre su cabeza una diadema con orejas de gato del mismo color de su vestido, camino hacia la cama sentándose al lado de Makoto, este tenía la cara completamente roja.
-Nya-
Dejo salir un pequeño maullido de gato mientras se colocaba arriba de Makoto, ella sabía perfectamente bien que Makoto adoraba los gatos y vestirse así para él no había sido completamente su idea.
-¡Kyaa!-
Escucho un grito de Makoto quien ahora la sujetaba por los hombros y la miraba con cierta fascinación, pudo darse cuenta que tanto la cara como las orejas de su marido estaban completamente rojas, seguido de eso sus labios fueron besados con pasión y desesperación, tras varios minutos de jugueteos, volvieron a ser una sola persona, poso sus manos en los anchos hombros de Makoto, dejo salir algunos gemidos justo antes de terminar, ambos se sujetaron de las manos y se miraron a los ojos, finalizaron su día de juegos con un lindo y tierno beso.
&FREE&
El amor nos llega a todos por igual, sean grandes o pequeños, niños y niñas, niños y niños, el amor simplemente a todos nos llega incluso a los que no creen en él.
El no entendía mucho de eso, ni siquiera sabía que era el amor, podía entender que los mayores sentían "eso" por otras personas como su mamá y su tía Gou y los amigos de su familia. Tampoco podía entender muy bien que estaba pasando con su mamá, él sabía perfectamente bien que Momotaru Mikoshiba no era su papá pero le tenía cariño pues él había cuidado de ellos desde antes que naciera, pero ahora su papá resultaba ser el señor de pelo rojo y dientes de tiburón que le caía muy bien en especial porque se parecía a un tiburón y esos animales le gustaban.
Aquel día su mamá le había bañado y le había puesto un lindo traje, su papá le había dado un bonito regalo y se dirigían a casa de su amiga. Al llegar pudo ver a la mamá y al papá de su amiga cargando bebés mientras los recibían con una gran sonrisa, dirigió su mirada a su mamá y después de recibir una aceptación de parte de esta corrió hacia la parte trasera de la casa, al llegar se quedo parado mirándola, se veía tan linda con su vestido blanco con flores y sus sandalias blancas, su cabello estaba sujeto en dos coletas parecían orejas de conejo, eso le gustaba, su corazón comenzó a latir rápidamente cuando la vio correr hacia él, apretó su puño con fuerza cuando ambos estuvieron frente a frente. Extendió el regalo que le había dado su papá y se lo entrego, verla sonreír le provocaba muchas cosas que no sabía explicar, sentía como si miles de hormigas corrían dentro de él o como si mariposas estuvieran revoloteando.
Pero todo eso aumento cuando sintió a Nanami dándole un beso en su mejilla, su cara se torno en un color rojo cuando ella le sujeto la mano y lo llevo lejos de los otros niños.
-Same, cuando seamos grandes yo me quiero casar contigo-
Aquellas palabras le habían dejado un poco pasmado, pues pensó que no había escuchado bien, paso saliva y la miro a los ojos.
-¿No quieres casarte con migo?-
Sonrió, estiro su mano hasta sujetar la de ella y asintió dejando salir un sonido de aprobación, sintió como ambas manos de la niña sujetaban las de él, de pronto ella soltó una de sus manos, sintió un pequeño tirón y ambos comenzaron a correr por el patio, ella sin soltarlo lo jalo llevándole hasta donde estaban los adultos.
-Mamá, Same y yo nos casaremos cuando seamos grandes-
-Mmmm ¿De verdad?-
Sintió como la mamá de su amiga lo miraba con una sonrisa, el solo pudo asentir afirmando a lo que Nanami había dicho.
-¿¡Que!? Mi pequeña Nanami ya está pensando en casarse-
-Estate tranquilo Rei chan que mi hijo cuidara muy bien de tu pequeña-
El estaba realmente confundido pues no entendía por qué el decir que se casaría con Nanami cuando fuesen grandes, alteraba a las personas, vio como su padre Rin calmaba al papá de Nanami y su mamá solo reía con la madre de la niña peli azul, nunca lo había pensado de esa manera, Nanami tenía el mismo color del pelo que su papá y los ojos de su mamá, el no se parecía a su mamá ni tampoco a su papá pero su tía le había dicho que se parecía mucho a su abuelo, suspiro.
-Same, vamos a jugar-
-Si- Asintió sin soltar la mano de la niña, caminaron junto a los demás niños y siguieron jugando, quizás el no entendía nada sobre que es el amor o por lo menos no todo lo significa, pero podía estar seguro que si lo que él sentía por Nanami era amor entonces no quería entenderlo, solo quería vivirlo o sentirlo, pues era demasiado complicado explicar las mariposas en su estomago y más aun cuando esas mariposas parecen revolotear sin ninguna razón, pero como lo dicen todos, el amor es algo que nos llega a todos.
