Free no me pertenece es propiedad de Koji Oji y Futoshi Nishiya, yo solo lo uso sin fines de lucro. Este fic es un Au (universo alternativo) Gender bender (genero contrario en algunos personajes). Las parejas manejadas en este fic son Makoharu, Rintori, Reigisa mas otros personajes que se vayan anexando a la historia.
Dedicado a mi hermana Noda y a todas las personas que leen el Fic, es para mí demasiado triste y doloroso decir esto, pero como tiene un principio y un fin, este fic llega a su final, este es el ultimo capitulo, pero como no se que a muchos quizás no les guste el final tendré un final alternativo como ya se los había dicho anteriormente, ya que se que algunas no les gusto que Nitori se quedara con Rin y la querían con Momo les daré gusto, pero como toda acción tiene una reacción pues se los dejare a su imaginación y a su gusto y espero que no me odien con ninguno de los dos finales.
Para su buena suerte decidí hacer el final en dos partes, espero lo disfruten.
Cap. 13
El final
El día por fin había llegado, quizás ese día hubiera llegado hace tiempo, si tan solo hubiese confiado en el nada de eso había pasado, pero eso ya no tenía importancia, ahora estaba caminando hacia el altar donde le esperaba su sempai, sonrió de medio lado, después de mucho se casaría con la persona que quería, recordar como Rin había entrado al instituto y como había entrado al club de natación y de cómo la regañaba por ser desordenada en la habitación que compartían, se había alegrado cuando le dijeron que estaba embarazada pero también sufrió cuando Sousuke apareció, todo su entorno cambio, luego Same nació antes de tiempo y estuvo a punto de perderlo, suspiro, pero después de todo ya nada de eso importaba, ahora ella y su hijo estarían junto a Rin, los tres serian una familia, la familia que ella siempre había querido, sonrió ampliamente cuando llego al altar junto a él, podía sentir el calor de sus mejillas, no había duda estaba emocionada, tan emocionada que solo escucho a Rin dar el sí y por supuesto ella darlo, un tierno beso sello la ceremonia que acababa de terminar, ahora eran marido y mujer, tras algunos papeleos ahora ella era la señora Matsuka, la fiesta fue sencilla, pero muy linda, había algo que ella quería decir, no se podía quedar callada, tenía que decirlo. Durante la fiesta ella decidió hacerlo, decir aquello que la estaba preocupando, a fin de cuentas eso no podría ocultarse por mucho.
-Rin- dijo en un susurro mientras sujetaba la mano del chico- Hay algo que tengo que decirte- vio como el chico la miro y le sonrió esperando lo que ella quería decirle –Rin sempai, estoy embarazada-
-Ya no soy tu sempai Aii, recuérdalo-
Al parecer Rin no había escuchado el resto de lo que acababa de decirle –Estoy embarazada – volvió a decir pero esta vez con un tono un poco más alto, el cual logro ser escuchado por Gou y por todos sus amigos presentes, todos dirigieron sus miradas sorprendidas a los novios, ellos sonrieron pero no dijeron nada.
-¿¡Embarazada!?- Grito el pelirrojo mientras golpeaba la mesa con ambas manos y se ponía de pie.
-Si- asintió con la mirada baja y las mejillas sonrojadas- lo.. lo siento no pensé que…- sin poder terminar su frase sintió como era abrazada con fuerza, pudo escuchar también algunos sollozos, alzo sus brazos rodeando el cuerpo que la abrazaba, poso su cara en el hombro del chico, luego se aparto un poco, subió su mano hacia la cara del peli rojo, limpio las lagrimas de este sonrió y le beso, por un momento ella había creído el se enfadaría con la noticia, pero no fue así.
-Estoy tan feliz Aii- escucho que le decía al oído, realmente estaba feliz.
-¡Voy a ser papá!-
Giro su cabeza al ver que el peli rojo que había gritado a todos la gran noticia, tras felicitaciones el día de su boda termino.
Los meses pasaron rápidamente, su cuñada Gou había tenido una linda niña muy parecida a Seijuro Mikoshiba, más bien era una copia exacta del chico, pero con la diferencia que era una niña, ahora ella estaba en labor de parto, estaba feliz por saber que su bebé nacería pronto y que el embarazo había sido diferente al de Same, ahora su bebé estaba a punto de nacer, Rin había pedido estar presente y ser el que cortara el cordón umbilical pero al empezar a ver la cabeza del bebé prefirió salirse, esto facilitaba el trabajo de Rei, tras varios minutos de dolor escucho el llanto de un bebé, vio como su amigo le pasaba el bebé a una enfermera y este le envolvía en una mantita de color amarillo, eso no le decía mucho el color amarillo siempre había sido un color neutral, deseaba tanto saber que era su bebé. Vio caminar a Rei hacia la puerta y salir por unos minutos, la enfermera que cargaba a su bebé se acerco a ella entregándoselo.
-Felicidades es una niña-
Sujeto a su bebé con cuidado y la miro, su pelo tenía el mismo color al de ella, quien lo diría, sonrió ampliamente al ver entrar a Rin quien traía cargando a Same, vio como ambos se acercaban hacia ellas, Rin deposito un beso en su frente mientras Same se sentaba a un lado de ella y estiraba su mano destapando la mantita de la cara de su hermana.
-Ella es muy bonita, se parece a ti mamá-
-Gracias Same- respondió al escuchar a su hijo, realmente estaba feliz su familia estaba completa.
-Ambas son muy lindas Same, tu mamá y tu hermana son muy lindas-
-Si, como se llamara?-
Ambos se miraron y sonrieron, antes de que pudieran contestar la pequeña comenzó a llorar.
-Se llamara Ahiru- respondió la peli gris mientras la mecia.
-Ahiru- escucho al pequeño Same repetir el nombre, vio como el niño se acercaba y besaba la nariz de la bebé y agarraba su manita, vio como la puerta de su habitación se abría y entraban sus amigos, sus padres, su suegra y su cuñada, todos habían ido para conocer a la recién nacida.
Quizás no viviría feliz para siempre como en los cuentos, pues se enfrentarían a muchas clases de problemas pero eso no importaba porque tenía a su alrededor personas que la habían apoyado en todo momento, ahora ella no solo tenía grandes amigos, tenía una familia y eso para ella, era la felicidad.
&FREE&
Nunca pensó que podía enamorarse tanto de una persona y mucho menos pensar que todo empezó por un beso, ¿Pero todo empieza de esa manera no?, no, no en su caso no había sido así pero eso ya no importaba, ahora no podía creer que él estuviera viviendo con su novia, habían decidido comprar entre los dos una casa donde cupieran los dos, pues el departamento donde vivía ella solo era para una persona y era demasiado incomodo para ambos, suspiro, no había sido fácil poder encontrar una casa que le gustara a ella pero la habían encontrado, lo mas difícil de estar con ella no había sido cambiarse de casa, ni comenzar a vivir juntos ni acompañarla a las rehabilitaciones de su hombro, no, todo eso comparado con lo que estaba viviendo ahora había sido el paraíso.
Sabía perfectamente bien que le costaría demasiado poder lidiar con ella y más en este estado pero por lo que parecía el era un masoquista.
-¡Momotaru Mikoshiba!-
Su paz se había terminado – Ya voy, ya voy- dijo mientras tomaba el plato y corría hacia donde estaba Sousuke.
-¿Acaso quieres que me muera?-
-No, Sousuke eso no-
-Tú ya no me quieres porque me estoy poniendo gorda y fea-
-No digas eso, eso no pasara- la tomo de las manos y la beso, tú no te estás poniendo gorda ni fea-
-¡Cállate! Tu solo lo dices para que no me sienta mal. Vete-
Había veces que no sabía qué hacer si reír o llorar pero cuando pasaban cosas como esas solo quería reír, pero no lo hacía porque sabía que ella se ofendería y haría un drama, respiro hondo y se alejo de la pelinegra
-¿A dónde vas?-
-Me dijiste que me fuera, me voy-
-Te dije que te fueras pero no que te fueras ahora, te vas porque estoy fea verdad ¿Ya no me quieres porque estoy gorda?-
Realmente quería reír nunca pensó que la vería de esa manera, realmente le parecía divertido pues podía verla en su forma tsundere en todo su esplendor, podía agradecer que el embarazo a Sousuke le sentaba muy bien incluso se le hacía más atractiva, camino hacia ella y la beso tiernamente.
–Nunca te dejare aunque te pongas gorda y fea-
El embarazo de Sousuke no fue nada sencillo, en especial por los cambios bruscos de humor, pero eso siempre le gusto, el nacimiento de su bebé llego en la temporada de invierno el parto fue podría considerarlo como inusual pues ella le gritaba que la dejara y que no la dejara al mismo tiempo, que no la tocara pero que no soltara su mano, sonrió de lado si algo podría agradecer era ese embarazo pues logro conocerla mucho más de lo que él quería, pudo ver su lado amable y el peor de ellos.
Tras una hora de gritos, jaloneos, empujones y pellizcos su bebe nació, una pequeña y regordeta y sonrosada niña con el pelo color azabache, nunca había visto cosa tan linda, nada se le comparaba ni siquiera cuando él estuvo presente en el nacimiento de Same, en ese entonces Same le parecía lindo, pero nunca pensó que ahora su bebé fuera mucho más linda que lo que él hubiera pensado.
-Suéltalo Yukki el es mío-
-¡No! No es tuyo el es mío-
-Tu mocosa como puedes decir eso, tengo más privilegios-
-Que no él es el mío tamben, cuando yo sea gande me casade con papá-
-Ya ya dejen de pelear, las quiero a las dos-
-Tu cállate, que este peleando con mi hija por tu amor no quiere decir que te yo te ame te quedo claro, jum-
-Papá, papá mira encontré un escadabajo te lo doy como plueba de mi amol-
-Aléjate de el Yukki, el es mío-
Suspiro, su vida había cambiado desde que había nacido su hija, pensó que con el nacimiento de está, los jaloneos pararían y todo sería lo más normal posible pero al parecer nada cambio, Sousuke y su hija Yukki solían "pelearse" por su amor, pero al final del día aquellas peleas parecían no haber ocurrido antes, ciertamente tanto Sousuke como Yukki eran muy parecidas físicamente pues ambas tenían el cabello largo y quizás a veces Yukki tenía la misma actitud que su madre aunque a veces se parecía a él, pero ver a su pequeña a los ojos lo enamoraba mas en especial con ese color café claro parecido a sus ojos, amaba a su hija y sobre todo amaba a Sousuke, lo pensó una vez y al perecer lo seguiría pensando siempre, el era masoquista.
