Free no me pertenece es propiedad de Koji Oji y Futoshi Nishiya, yo solo lo uso sin fines de lucro. Este fic es un Au (universo alternativo) Gender bender (genero contrario en algunos personajes). Las parejas manejadas en este fic son Makoharu, Rintori, Reigisa mas otros personajes que se vayan anexando a la historia.

Dedicado a mi hermana Noda y a todas las personas que leen el Fic, es para mí demasiado triste y doloroso decir esto, pero como tiene un principio y un fin, este fic llega a su final, este es el ultimo capitulo, pero como no se que a muchos quizás no les guste el final tendré un final alternativo como ya se los había dicho anteriormente, ya que se que algunas no les gusto que Nitori se quedara con Rin y la querían con Momo les daré gusto, pero como toda acción tiene una reacción pues se los dejare a su imaginación y a su gusto y espero que no me odien con ninguno de los dos finales.

Para su buena suerte decidí hacer el final en dos partes y esta es la última parte, espero lo disfruten.

Cap. 14

El final parte 2

¿Qué era lo que mas agradecía en la vida? Sin dudar, agradecía a Nagisa ¿Por qué? Simple, porque ella le dio 4 hermosos hijos, Nanami, Airi, Eita y Kichiro. Pero lo que mas agradecía era haber conocido a Nagisa, recordó como Nagisa había sido tan insistente con él, con eso de pertenecer al club de natación y no, no se arrepintió de haber entrado, si bien le había costado trabajo aprender a nadar pero todo valió la pena, ¿Cuándo se empezó a enamorar de ella? Mmm no podía recordarlo, pero si podía decir que sintió atracción por Nagisa cuando ella empezó a verlo más temprano para enseñarle a nadar, las ganas de poder compartir algo con ella fueron las que lo ayudaron a nadar especialmente a enamorarse de ella.

Ciertamente la forma en la que ambos hicieron las cosas no estuvo bien, es decir embarazarse en secundaria no era parte de lo que él quería pero cuando vio a Nanami todo cambio, se esforzó mas en sus estudios y pronto se graduó como doctor. No podía negar que no era una buena vida y como tenerla si el tenia una hermosa familia.

-Rei chan, Rei chan-

Escucho que le llamaba la peli rubia, el, solo atino a sonreír bobamente mientras la miraba un ligero quejido salió de su boca en señal de que le "hacia caso"

-Entonces si Rei chan?-

-Si, si- atino a contestar mientras la veía brincar emocionada, esta así le duro muy poco pues comenzó a preguntarse por aquello a lo que le había dicho que si, ciertamente le daba miedo preguntar, pues sabía que Nagisa se molestaría y cuando eso pasa, un escalofrió recorrió su cuerpo, suspiro largamente y dio media vuelta, quizás lo mejor era no preguntar y esperar "lo peor".

El día en el consultorio no fue muy tranquilo en especial para él, especialmente porque Nagisa no había ido a verlo, eso realmente le inquietaba pues ella siempre había ido a llevarle a comida o había ido a verlo con cualquier pretexto, pero ese día no sucedió, iba y venía atreves de aquella habitación, el sonido de su celular le saco de su inquietud.

-Nagisa! ¿Qué ah pasado?-

-Rei chan necesito que vengas a la casa no tengo tiempo de explicar, es urgente.-

Después de aquellas palabras, tomo su maletín y salió corriendo, no podía explicarlo pero tenía un mal presentimiento, las palabras de Nagisa era como si fuesen de angustia ¿Acaso alguno de sus hijos se puso mal? No, si eso hubiera pasado Nagisa los hubiera llevado con el inmediatamente ¿entonces Nagisa era la que se sentía mal? Era mas probable ella acostumbraba a cargar para sí misma los dolores.

No tardo mucho en llegar, vista desde afuera, su casa parecía ser de lo más normal del mundo, camino hacia la puerta principal, alargo su mano hacia la perilla, trago saliva, abrió aquella puerta y entro.

-¡Feliz cumpleaños!-

Era obvio que se había sorprendido al escuchar aquel grito, su cumpleaños, ¿Acaso era hoy? Como había podido olvidar su cumpleaños, sonrió y quito una lagrima que corría por su mejilla, estaba realmente feliz, ver a sus amigos ahí reunidos a su esposa y sus hijos, su pequeña Nanami se acerco a él con un lindo regalo, al abrirlo se sorprendió pues dentro vio la cosa más hermosa y perfecta que él había visto, un hermoso dibujo de su familia hecho obviamente por su hija, y unos cuantos garabateos de sus pequeños Airi, Eita y Kichiro. Aquel panorama era simplemente perfecto.

&&&FREE&&&

Un año había pasado demasiado rápido, sus pequeños mellizos habían crecido, era tan gracioso ver el parecido de ellos en sus hijos Mizu y Umi, ella estaba realmente agradecida de tenerlos, en especial cuando estuvo a punto de perderlos en ciertas ocasiones pero eso ahora ya no importaba, ahora ella disfrutaba de tener una familia. Ese día habían decidido pasarla los cuatro juntos, Makoto, Mizu, Umi y ella, era tan agradable sentir la arena y él agua en sus pies y los rayos del sol pegándole en la cara, sintió un pequeño tirón a su cabello y giro su cara hacia su pequeño Mizu este estaba haciendo lo posible por no tocar el agua, suspiro, desde que había crecido era tan difícil bañar al pequeño Mizu este le tenía un pavor al agua, ella lo abrazo.

-Todo estará bien Mizu, yo estoy aquí- dijo Haru mientras le abrazaba fuertemente y se metía al mar, al principio Mizu había llorado y se había aferrado a ella como si su vida realmente corriera peligro, quien lo diría su hijo teniéndole miedo al agua, caso contrario al de Umi ella parecía disfrutar tanto estar dentro del agua que cuando Makoto la sacaba ella lloraba, no pudo evitar sonreír, su familia era perfecta.

El día termino rápido, sus hijos y ellos estaban realmente cansados, su día familiar había sido demasiado lindo habían disfrutado de todo, y ella después de tanto tiempo había podido comer caballa de nuevo, ahora la caballa ya no le causaba repulsión como hace unos poco meses atrás ahora volvía a disfrutarla. Sus hijos habían caído dormidos justo al llegar a casa, aprovecho mientras Makoto se bañaba para preparar la cena, todo estaba listo, caballa para ella y para Makoto, suspiro al verle parado en el marco de la puerta mientras secaba su cabello castaño.

-Huele muy bien Haru- escucho que le decía Makoto mientras se sentaba aun lado de ella.

-Los niños están durmiendo- le dijo mirándole a los ojos para volver a mirar su plato de caballa.

-Haru-

Levanto la mirada al escuchar su nombre, un beso la tomo por sorpresa, su corazón comenzó a latir rápidamente al mirarle a los ojos, él le sonrió y asintió con la cabeza, aun ella seguía sin entender como Makoto podía leerla tan fácilmente, ambos se levantaron de la mesa y se dirigieron a su habitación tomados de la mano, sus miradas se entrelazaron por unos momentos antes de comenzar a besarse, al principio aquellos besos eran un poco bruscos, poco a poco la intensidad comenzó a disminuir, pronto las ropas les estorbaban y comenzaron por formar parte del piso, las manos de él comenzaron a tocar su cuerpo, era tan cálido como siempre, un gemido salió de su boca al comenzar a sentir a Makoto dentro de ella, sus manos acariciaron aquella ancha espalda que tanto le gustaba, paso sus manos por el cuello de este atrayéndolo a ella para besarle.

-Makoto- dijo entre susurros y gemidos, tras varios minutos de caricias besos y palabras dulces, ambos terminaron su unión.

Después de varios meses todo comenzó a cambiar de nuevo en su casa, en cuanto a su relación con Makoto todo marchaba de maravilla, pero saber que Kisumi trabajaba con él la irritaba demasiado, ese día especialmente odiaba tener que verla a la hora de la comida, ciertamente le gustaba hacer enojar a Kisumi cuando llevaba a sus bebés con ella y cuando ella misma se ponía de cariñosa con Makoto, no tardo mucho en llegar al jardín de infantes donde trabaja su esposo, evidentemente estaba enojada al ver Kisumi encima de Makoto y este tan ingenuo como siempre no se percataba de las dobles intenciones de esa pelirosa, peligrosa mas bien, soltó una pequeña carcajada al ver el parentesco entre Kisumi y la palabra peligrosa. Makoto al ver a Haru y a sus pequeños corrió hacia ellos dejando atrás a Kisumi.

-Haru, justo a tiempo-

Ella solo le miro dándole a entender que era mejor comer, sin esperárselo Kisumi se sentó con ellos y comenzó a jugar con los pequeños Mizu y Umi. La comida no le estaba cayendo muy bien que digamos, ella diría más bien que es culpa de Kisumi ella siempre le provocaba malestar, todo comenzó a empeorar, se levanto de su asiento y corrió al baño a vomitar. Makoto la alcanzo un momento después.

-¿Y los niños?¿Los dejaste con Kisumi?-Le vio negar con la cabeza y eso le tranquilizo un poco.

-Están con Nagisa, ella paso a saludar y está con ellos, Haru vamos con Rei para que te revise-

Ella asintió antes de volver a vomitar, realmente se sentía mal, una vez calmada ella Makoto sus hijos y Nagisa fueron con Rei.

Este tras revisarla y hacerle unos rápidos estudios por fin supo el motivo de su malestar.

-Makoto sempai, Haruka sempai, ¡Felicidades! Van a tener un bebé-

-¡Ohh felicidades Mako chan Haru chan!-

Un bebé, llevo su mano a su vientre y luego una mirada a Makoto fueron más que suficientes para descubrir que estaba feliz por la noticia, varias lagrimas corrieron por sus mejillas y un fuerte abrazo de parte de Makoto le calmaron demasiado. Pronto su pequeño Mizu y su Pequeña Umi tendrían un hermano o una hermana, suspiro, esto es realmente la felicidad.

Fin