Capítulo 2: el orgullo alemán
Alice se encontraba en clase de geografía, estaban viendo la división geopolítica de Europa, pero como era costumbre Alice ponía más atención al dibujo en su cuaderno del misterioso hombre enmascarado, había pasado una semana desde que se transformó en Sailor Itaria, y desde entonces las cosas habían estado relativamente tranquilas.
Antes de que sonara la campana que marcaba el final de la clase y el inicio del descanso, Alice ya se encontraba en el parque disfrutando de su almuerzo, -Bon apetito!- se dijo a sí misma la castaña degustando su platillo favorito: pasta. De repente, la italiana sintió un peso extra en sus pies, y al bajar la vista descubrió a Seborga acostado sobre sus zapato y jadeando, -Seborga? Pero que haces aquí?- dijo mientras acomodaba al cansado gato en su regazo.
-Te he estado buscando toda la mañana, porque no me dijiste que tu escuela es tan grande?- dijo jadeando el gato, -Escusa, es que la escuela esta dividida en los cuatro edificios que rodean al parque- explico la castaña, -El edificio frente a nosotros es el de primer año, a la derecha segundo, atrás tercero y a la izquierda está el auditorio y el gimnasio- termino la chica.
Cuando Seborga recupero el aliento (y comió algunas albóndigas ofrecidas por Alice), le entrego a la castaña un dije circular del tamaño de su broche, -Ve? Que es esto?- dijo examinando el objeto circular, -le hice unas mejoras al fragmento que encontramos el otro día, anda, ponlo debajo de tu broche- respondió el felino sin dar más explicaciones, la chica obedeció y coloco el dije plateado bajo su broche.
Al instante este emitió un pequeño destello, y cuando desapareció el broche se había trasformado en un espejo de bolsillo, -Genial, está más bonito, aunque ya no lo voy a poder usar con mi uniforme- se quejó la castaña, -No te fijes en eso- le espeto un poco enojado Seborga, -Ahora además de permitirte acceder a tus poderes, podremos mantenernos en contacto si nos encontramos lejos- explico el felino.
Cuando Alice hubo terminado de guardar los trastes de su almuerzo y su nuevo espejo, empezó a caminar por el parque seguida por Seborga, -Y ahora qué debemos hacer?- dijo rompiendo el hielo, -Pues tú debes concentrarte en controlar tus nuevos poderes y encontrar al resto de las Scout, yo me encargare de buscar el cristal de plata- dijo sonriendo el gato, -Y porque es tan importante él cristal plateado?- pregunto curiosa Alice.
-En primera, es cristal de plata, no cristal plateado- corrigió Seborga, -En segunda, ese cristal es el mayor tesoro del milenio de plata, o sea el reino lunar, no lo digo por un valor monetario, sino que en el contiene el poder de la luna, si cayera en manos equivocadas seria el fin del mundo- dijo serio el felino, -Si es tan importante porque no está en una caja fuerte, ve?- se quejó la castaña, -Bueno, si te soy sincero, no sé porque desapareció del reino lunar- explico con una gotita el gato,-Solo sé que nuestra primera misión como equipo es encontrarlo- explicó serio el gato.
-Suena como mucha presión, no sé si logre hacerlo- se quejó encogiéndose y abrazándose las piernas Alice, -Oye, tranquila bambina, me tienes a mí para ayudarte, y cuando encuentres a las demás no tendrás que seguir con la carga tu sola, veras que todo saldrá bien- dijo el felino dándole una sonrisa, la chica empezó a sonreír y acaricio la cabeza del gato.
-Tienes razón, nosotros podemos!- dijo poniéndose de pie la italiana, -Así se habla- coincidió Seborga, -Lo conseguiremos, y nada nos detendrá...- Alice se dio la vuelta tan rápido, que no se fijó y chocó contra otra persona cayendo de sentón, -Ay!, que gran golpe!- se quejó la chica, -Disculpa, te hiciste daño?- dijo una voz dulce.
Alice subió la mirada, y se encontró con la chica más hermosa que había visto en su vida; era alta y de complexión un poco tosca, pero eso le resaltabas sus rasgos y la hacían verse fuerte pero delicada, tenía cabellos rubios y con un corte chico, sus ojos eran de un azul claro, y su piel era clara, mas no pálida. Alice no respondía, por lo que la chica volvió a insistir, -Te hiciste daño- dijo extendiendo su mano para ayudarla a levantarse.
-Ve?...A…sí, estoy bien- dijo Alice tomando su mano, el tacto fue suave, -Debes tener más cuidado, podrías lastimarte- dijo la chica en un tono serio, Alice agacho la cabeza, en parte por el regaño y en parte porque estaba sonrojada, -Si, lo tendré más en cuenta- dijo todavía con la cabeza oculta, la oji azul iba a retirarse, cuando noto el uniforme de Alice, -Eres alumna de esta escuela?- pregunto viendo con más detalle el escudo en la solapa del saco de Alice, la castaña solo movió la cabeza de forma afirmativa, -Dime, me podrías decir en donde está el edificio de primer año?- pregunto sin quitar el tono serio, pero relajando un poco su expresión.
-Es aquel, cruzando el parque- señalo a la derecha la italiana, -Danke, con permiso- se retiró la oji azul, Alice solo vio como la rubia se dirigía al mismo edificio donde ella tomaba clase, -Por cierto, mi nombre en Monika Belschmit- dijo la rubia volteando a ver a Alice, -Yo soy Alice Vargas- grito la italiana levantando la mano en saludo, Monika solo inclino la cabeza en despedida y siguió su camino.
Alice vio a la rubia alejarse, por algún motivo que no entendía pero que no le importaba, ese encuentro la había puesto muy feliz, la oji azul había hecho que el corazón de la italiana latiera casi tan rápido como...-Te Gusta!- dijo burlón Seborga, sacando de sus pensamientos a la pobre y ruborizada italiana, -Eso no es verdad- grito la chica y moviendo sus manos frente a ella en defensa, -No te hagas, que incluso me ignoraste todo este rato- dijo el gato con una sonrisa burlona.
Para fortuna de la castaña, el timbre que indicaba el fin del descanso sonó, y por primera vez en su vida, Alice agradeció el reinicio de clases, -Mira la hora, me tengo que ir, nos vemos en la casa- grito corriendo hacia el gimnasio, dejando al pobre gato confundido.
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Mientras tanto, en una cueva subterránea, Mefistófeles vigilaba a Alice en la misma esfera, -Pero quien lo diría, nuestra pequeña Scout está enamorada de dos personas- dijo burlón el pelirrojo, toco la esfera y la imagen cambio, dando lugar a la vista del museo metropolitano, donde se veía a varios trabajadores colocar varios colgantes donde se anunciaba una exposición de minerales de Berlín.
-Puede que hoy mate dos pájaros de un tiro, y aunque no encuentre el cristal de plata, una cosa es segura- dijo regresando la imagen a una donde mostraba a Sailor Itaria, el misterioso enmascarado y Seborga en su último encuentro, -La chiquilla Scout no tendrá que preocuparse por ver quién es su verdadero amor, porque no pasara de esta noche- rio de forma maléfica el villano.
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Alice caminaba feliz de regreso a casa, el resto de las clases trascurrieron con tranquilidad, y la única preocupación en su mente era si debería hacer fetuchini o pizza para cenar. Al entrar en su departamento, le llamo la atención que Seborga no se encontrara en él, -Puede que este por ahí paseando- se dijo a si misma mientras se quitaba los zapatos y se acomodaba en el sillón, prendió la tele aunque sin poner mucha atención.
Su mente entonces comenzó a recordar a los dos rubios, los dos habían aparecido en un momento en el que ella había requerido ayuda, pero había algo diferente en los dos, cosa que le extrañaba tomando en cuenta que a los dos a penas y los conocía, no pudo seguir analizando la situación debido a que su espejo comenzó a brillar, -Pero que raro- dijo abriendo el espejo, -Chao? Alice, puedes escucharme?- era Seborga, -Chao Seborga! También puedo verte- contesto viendo la imagen del gato en el espejo.
-Genial, la primera llamada fue un éxito- dijo el felino, Alice pudo ver que el gato se tocaba el símbolo de luna en la frente, -Oye Seborga, se te va a caer tu lunita o porque te tocas la frente?- pregunto entre burlona y curiosa la italiana, -Muy graciosa, yo también tengo poderes eh!, vístete y ven de inmediato al museo metropolitano, tengo la leve sospecha de que nuestro amigo pelirrojo está planeando algo- y con esto corto la llamada, la castaña se quejó fuertemente, y a regañadientes se cambió el uniforme por ropa de diario y salió de su casa, tomo el metro y al estar esperando el tren pudo ver en uno de los anuncios un cartel donde informaba sobre la exposición en el museo.
-Esto me suena como a muchos problemas- se dijo la italiana, -Me pregunto si te volveré a ver- pensó mientras la imagen del rubio enmascarado aparecía de nuevo en su mente. Después de veinte minutos de viaje, al fin llego a su destino, el museo metropolitano estaba atiborrado de gente, Alice estaba por cruzar la calle para entrar al museo, cuando un maullido capto su atención, al voltear vio a Sebprga cerca de una parada de autobús.
-Dime Seborga, de que se trata?- dijo imitando una película de espías, -Tenemos que colarnos a esa galería y encontrar a Mefistófeles antes de que vuelva a ocasionar otro desastre- dijo el gato siguiéndole el juego, -porque no solo compramos unos boletos y entramos como la gente normal?- preguntó la castaña con ironía, -Porque no se permiten animales, y no creas que te pienso dejar sola- contesto ofendido el felino.
Después de una discusión de cinco minutos y de echar un volado, Alice y Seborga estaban recorriendo la parte trasera del edificio buscando una salida de emergencia, al fin lograron dar con una que para su suerte estaba abierta; ya dentro del edificio, comenzaron a recorrer los pasillos no transitados por los visitantes, -Me sorprende no habernos topado con algún guardia aun- dijo de repente Seborga, -Eso es porque somos muy buenos y nadie nos puede atrapar- dijo burlona Alice, -Tu no deberías estar aquí- dijo una voz al tiempo que le ponían una mano en el hombro.
Al darse la vuelta, se topó con un guardia de seguridad flaco, un poco pecoso y de cabello y ojos cafés con piel rosada, -Esquer veras...yo...me perdí!- trato de excusarse Alice, -No me digas, y porque estas con un gato si se prohíben los animales?- dijo el guardia tomándola del brazo, la castaña estaba muy nerviosa, Seborga entonces brinco sobre el guardia rasguñándole la cara, -Corre! el gato mientras emprendía la huida, Alice lo siguió sin pensarlo, los dos escuchaban al guardia correr tras de ellos.
Corrieron por varios pasillos, hasta que al pasar una puesta se encontraron en la sala donde se llevaba a cabo la exposición, -Fiu, estuvo cerca- se tranquilizó Alice, pero el gusto le duro poco, -Disculpe señorita, pero los animales están prohibidos en el museo- dijo una voz dulce detrás de ella, Alice se dio la vuelta lentamente, solo para ver a la misma chica rubia de la mañana, -Monika!- dijo alegre y sorprendida la italiana, -Eh? Eres la chica de la mañana- dijo la oji azul reconociendo a la castaña.
-Trabajas en el museo?- pregunto la castaña mientras cargaba a Seborga, -Si, lo siento, pero debo pedirte que te retires o dejes al gato a fuera- dijo en un tono autoritario pero tranquilo la rubia, -Oye tu acento es curioso, eres alemana?- dijo saltando olímpicamente la orden dada por la ojiazul, la alemana no contesto, si había algo que no toleraba era las personas alborotadoras, -lo lamento señorita, pero debo pedirle que se retire del museo- ordeno borrando todo rasgo de amabilidad la alemana.
Alice se quedó estática, por un lado quería seguir averiguando más de la chica, por otro el cambio de actitud de esta le daba miedo, y por otro lado sabía que debía encontrar una excusa para quedarse, para su mala suerte, el enemigo decidió atacar en ese momento. Varios gritos llamaron la atención de ambas chicas, varios guardias iban corriendo en dirección al fondo de la sala, mientras varias personas habían empezado a correr a las salidas del museo.
En la sala solo quedaron los guardias, las chicas, el gato, y el malvado pelirrojo, este último había roto una vitrina y tomado un cristal tornasol, lo que había accionado la alarma, -Alto hay, levante las manos y deje el cristal en el suelo- grito uno de los policías apuntándole a Mefistófeles, Monika noto que Alice no había corrido con las demás personas a la salida, por lo que se puso frente a ella como defensa.
Mefistófeles vio a los guardias y rio, -Tontos, como si sus baratijas fueran a detenerme- dijo mientras lanzaba a los guardias por los aires, Alice y Monika se cubrieron el rostro, fue en ese momento que el pelirrojo noto su presencia, -A pero miren que tenemos aquí- dijo con falsa sorpresa el pelirrojo, -Sea lo que sea que estés tramando no funcionara- dijo Seborga saltando de los brazos de Alice, -Una vez más te has equivocado, ese no es el cristal de plata- dijo serio el felino, Monika estaba en shok, había visto a un hombre aventar a todos sus compañeros sin esfuerzo y a un gato hablar.
-No te perdonare que hallas lastimado a personas inocentes- dijo de repente Alice, cosa que tomo por sorpresa a Monika, -Por el poder del prisma lunar, Acción!- grito Alice al tiempo que su cuerpo brillaba, cuando este seso, se había trasformado en Sailor Itaria, el pelirrojo olvido por un momento a la ojiazul y centro sus ataques en la italiana, quien a duras penas esquivaba los ataques del malvado.
-Que haces aun aquí? Debes irte- le dijo Seborga a la alemana, esta iba a retirarse cuando vio que una esfera de energía casi le da a Alice, la alemana entonces corrió hacia donde estaba Sailor Itaria, y por poco logro quitar a la chica de la trayectoria de la esfera explosiva. -Gratcie! Me has salvado!- dijo la castaña abrazando a la rubia, -Oye concéntrate!- dijo algo sonrojada la ojiazul, -Tomen esto!- grito Mefistófeles lanzando una nueva esfera de energía asía las chicas, la alemana se puso frente a la italiana, y para asombro de todos, un escudo se formo enfrente de ambas chicas.
-Qué demonios?- fue lo único que alcanzo a decir el pelirrojo, Monika también estaba sorprendida, y más cuando su frente comenzó a brillar, mostrando un símbolo extraño, -Quien lo diría, encontramos a otra guardiana- dijo Seborga acercándose a las chicas, y más fue su sorpresa cuando este dejo una pluma frente a Monika, -No hay tiempo para explicaciones, toma esta pluma y di "por el poder de la tierra, acción"- ordeno Seborga a la ojiazul.
Monika tomo la pluma, pero no decía ni hacia nada, la confusión y el miedo la tenían paralizada, Mefistófeles noto la duda en la chica, por lo que reuniendo energía en un brazo, se lanzó contra la chica con intención de estrangularla, pero antes de que el villano lograra su objetivo, Sailor Itaria aventó a la alemana lejos de la trayectoria del villano, la rubia rodo en el suelo, y al levantar la vista vio al pelirrojo sujetando por el cuello a la italiana.
-Itaria!- grito alarmada la chica, -Por el poder de la tierra, acción- dijo de forma involuntaria, su cuerpo comenzó a emitir luz y sus ropas se desprendieron, en su lugar apareció con un traje de marinero de dos piezas, la superior de color negro y arriba de su ombligo con un moño verde, igualmente la falda era del mismo color, tenía también medias verde traslucidas y botas a la rodilla color café, una capa se adhirió al traje así como un collar negro adornaron su cuello, finalmente una tiara dorada con una estrella apareció en su frente.
Al terminar su trasformación, Mefistófeles y Saloir Itaeia se quedaron asombrados, Seborga solo rogaba que la nueva guardiana pudiera ayudar a su amiga, -Y yo que creía que este día no podía ser peor- se quejó el pelirrojo, Monika por otro lado no reflejaba emoción alguna en su rostro, solo veía fijamente al villano, -Ok, primero destruiré a tu amiga y después te destru...- -Cállate- dijo al fin la alemana con enojado, -No sé qué está pasando, no sé qué signifique esto, y mucho menos sé quién demonios eres tu- dijo avanzando hacia Mefistófeles, -Solo se, que no dejare que sigas lastimando a gente inocente, y sobre todo- dijo al estar a un metro del villano, -No permitiré que lastimes a esa joven- dijo señalando amenazante al villano.
Salor Itaeia sintió un nudo en el estómago, la alemana había dicho casi lo mismo que el enmascarado, pero un nuevo apretón en su cuello la hizo regresar a la realidad, -No me hagas reír, que harás para detenerme?- rio burlón el pelirrojo, pero antes de que siguiera mofándose de la situación, la ojiazul le había dado un fuerte puñetazo en el rostro, momento que Sailor Itaria aprovecho para zafarse del agarre. Aprovechando el dolor de su rival, ambas chicas corrieron a refugiarse detrás de uno de los stands de la exhibición.
-Doitsu eso fue genial! casi a gritos la italiana, -No es momento para festejar, y no me llames así- grito la alemana, -Tenemos que encontrar un plan para derrotarle...y después tu y yo tendremos una plática muy larga- dijo un poco más calmada, en ese momento apareció Seborga con parte de su cola chamuscada, -Creo que alguien ya se enojó- dijo tratando de apagar el fuego en su cola, -Muy bien gato, ahora que hacemos- exigió la rubia, -Pues ahora creo que es buen momento de que uses tus poderes- dijo el felino al fin apagando su cola.
-Muy bien, esto es lo que aremos, tu creas un escudo frente a ustedes dos, y tu Itaria vuelves a usar el ataque de la otra vez, capito?- -Capito- dijo la italiana con una sonrisa , -Oye, pero yo no sé cómo hacer eso!- dijo un poco histérica la alemana, -Solo di "escudo terrestre" o algo por el estilo- grito impaciente el gato.
Antes de que pudiera reclamar la falta de instrucciones, un nuevo proyectil del pelirrojo las hizo salir de su escondite, -Esta bien- grito resignada la ojiazul, -Escudo terrestre- grito a todo pulmón, y para su sorpresa, un escudo Verde traslucido se proyectó frente a ella, logrando evadir los disparos de Mefistófeles, Sailor Itaria aprovecho la ocasión y lanzo su ataque, -Tiara lunar, Acción- grito lanzando su ataque al malvado, quien por estar concentrado en la alemana, recibió el ataque de lleno en el estómago.
Mefistófeles cayó de espaldas, cuando se incorporó, lanzo una mirada asesina contra las chicas, -Nos veremos en otra ocasión- dijo antes de volver a desaparecer. Apenas desapareció su rival, Sailor Itaria soltó un suspiro, -Muy bien, ahora quiero que me expliques que esta pasando aquí?- dijo algo molesta la ojiazul, Sailor Itaria empezó a tartamudear y decir frases incomprensibles, por lo que Seborga opto por entrar a escena.
-Eres una de las nuevas guardianas de mundo, destinada a pelear contra las fuerzas del mal- explico el felino, la alemana se quedó callada por un momento analizando la breve explicación, -Muy bien, los dos van a tener que explicarme más a detalle todo esto- dijo con un suspiro resignado la rubia, Sailor Itaria empezó a sonreír, esperaba una negativa por parte de la alemana, pero ver lo contrario la animo mucho, -Entonces aceptas- dijo juntando sus manos con cara de cachorrito.
-No he dicho que esté de acuerdo con todo esto de salvar al mundo- dijo fríamente causando una cara de desilusión en la chica y el gato, -Pero, supongo que puedo ayudarlos y escuchar lo que tengan que decir- dijo soltando la primera sonrisa en todo lo que Itaria llevaba conociéndola, -Bienvenida al equipo, Sailor Doitsu- dijo Seborga también sonriendo.
De repente, las sirenas y ruido del exterior hizo que recordaran en donde se encontraban: una sala de exposición deshecha y material regado por el piso, -Hora de huir- gritaron al unísono Itaria y Seborga corriendo a la salida, -Hey dijeron que me explicarían que está pasando!- grito enojada Sailor Doitsu corriendo tras la italiana, -Sígueme y te lo contare todo...lejos de la policía- grito sonriendo la italiana.
