Capítulo 3: el ingenio japonés

En la guarida de Mefistófeles, el pelirrojo era fuertemente castigado por su amo invisible, el hombre estaba suspendido en el aire mientras varias descargas eléctricas le recorrían el cuerpo, -Me decepcionas Mefistófeles, prometiste traer el cristal y aun no veo resultados, no me hagas pensar que no puedes con una sencilla tarea- salía la voz demoniaca de la estatua, -Perdóneme, amo- decía el pelirrojo entrecortadamente, -Deme otra oportunidad, le prometo que esta vez no fallare- decía mientras se retorcía por el dolor.

Un silencio sepulcral inundo la cueva, y de repente el dolor seso y Mefistófeles cayó al suelo, -Muy bien, te daré la oportunidad que pides, tienes hasta la próxima luna nueva, un mes exactamente, si en ese plazo no logras tu cometido, te condenare al olvido- finalizo la demoniaca voz, perdiéndose poco a poco hasta apagarse. Mefistófeles se incorporó lentamente, puso su mirada en la esfera, la cual se ilumino con la nueva pista de la ubicación del cristal de plata.

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Alice y Seborga caminaban por central park, en una zona algo apartada del resto de los transeúntes, los dos iban cabizbajos pensando en sus propias preocupaciones, la chica. En los dos rubios, y el gato en el cristal, finalmente los dos se detuvieron, y soltaron un suspiro al unisonó. -Problemas del corazón- pregunto el felino, -Ve, no sabes cómo encontrar el cristal?- contesto la chica, -Si- dijo el gato agachando las orejas.

Los dos se tumbaron en el pasto boca arriba, -Dime Seborga, es posible estar enamorada de dos personas al mismo tiempo?- pregunto de repente la castaña, el gato ladeo su cabeza para verla, -Creo que primero deberías preguntarte que sientes realmente, digo, no los conoces tanto como para haber desarrollado ya sentimientos tan profundos- dijo serio el gato, -Ya se!... Es solo que, siento como si ya los conociera, no sé explicarlo pero...- Alice dejo la frase en el aire.

No pudo continuar, ya que en ese momento sonó su celular, Alice se sentó y miro la pantalla del aparato, -Hablando del rey de roma, o uno de ellos- dijo burlón el gato al ver también el numero en la pantalla, -Chao Monika- saludo algo sonrojada la italiana, -Guten tag- sonó la voz seria al otro lado del auricular de la alemana, -Estas ocupada?- dijo sin cambiar su tono de voz, -No para nada, porque, quieres ir al cine?- dijo ilusionada la castaña, -En otra ocasión Alice, necesito que vengas al metropolitano, creo que encontré una pista sobre el cristal de plata- respondió un poco más calmada la ojiazul, pero sin perder el tono serio

Sin esperar respuesta, Alice y Seborga se pusieron en marcha al museo, habían pasado tres días desde que conocieron a Monika, en ese tiempo ya la habían puesto al corriente sobre su misión como Sailor Scauts y la importancia de hallar el cristal de plata; para sorpresa de la chica y el gato, Monika comprendió de inmediato la situación, pero aún no se acostumbraba a la convivencia con su nuevo equipo.

-Es una suerte que tengamos a alguien en el equipo que tenga acceso a información útil- dijo Seborga una vez que llegaron al museo, -Oye yo también ayudo!- se quejó la italiana mientras caminaban a la parte posterior del edificio, -Y se agradece tu esfuerzo, pero independiente de tu misión como Scaut, deberías buscar un empleo- dijo el felino haciendo hincapié en el desempleo de la chica, llegaron a la misma puerta que usaron el día que conocieron a la alemana, Alice toco tres veces y esperaron respuesta.

No esperaron mucho, ya que Monika les abrió casi de inmediato, la chica traía puesto su uniforme de guardia de museo, -Aquí estamos Capitana!- dijeron Alice y Seborga haciendo un saludo militar, -No es momento para juegos, síganme- dijo algo irritada la chica, los tres caminaron por varios pasillos, hasta que llegaron a una oficina, - Este es el archivo de exposiciones del museo, por favor no toquen nada- indico Monika dejando pasar a Alice y Seborga.

La oficina tenía tres estante con archiveros y anaqueles en las paredes, y en medio había una mesa con varias carpetas abiertas, -Que es todo esto?- dijo el gato saltando a la mesa y comenzando a inspeccionar los artículos en esta, -Son los reportes de las exposiciones de los últimos cinco años, me llamo la atención que últimamente la mayoría de las exposiciones temporales son sobre minerales, joyas y rocas- explico la alemana, acomodando algunos archivos para que los vieran, -Aunque esta en particular me parece extraña- dijo poniendo en frente un afiche en el que se veían varios diamantes de colores, Alice trato de leerlo, pero este estaba en alemán.

-Que tiene de raro?- pregunto viendo las gemas de colores, -según el reporte enviado de Berlín al museo, han habido varios incidentes en las ciudades en las que ha estado la exposición, es por ello que no había sido autorizado ni permitido su exposición en este museo- explico la ojiazul poniendo una serie de hojas al alcance de la castaña, -había?- pregunto de repente Seborga, -Por eso los llame, ayer en la noche, antes del cambio de turno el director nos mandó a llamar, al parecer llego una extraña orden de un donador anónimo que solicitaba que el museo prestara las instalaciones para la exposición- explico la rubia.

-Bueno, pero que tiene eso de raro?- pregunto la Italiana restando importancia, -Que una exposición que ningún museo quiere albergar por los problemas que ha causado, sea patrocinada de la nada por un extraño no es raro para ti?- pregunto Monika en tono escéptico, -La verdad no, ve- dijo con una sonrisa nerviosa la castaña, haciendo que resbalara una gota de la frente de la alemana y el felino.

-Tal vez...- empezó a decir Seborga, ambas chicas lo vieron esperando que hablara, -No sé qué tan cierto sea pero... en el milenio de plata se decía que el cristal fue dividido en siete partes que se conocieron como critales arcoíris, y estas fueron enviadas a la tierra para protegerlas de la oscuridad, pero es una leyenda- conto el felino no muy convencido de su teoría, hubo un silencio mientras analizaban que tan probable era la relación entre la leyenda y las joyas de la exposición, -Sea como sea, creo que deberíamos investigar un poco más sobre estos cristales- concluyo la rubia.

-Creo que yo conozco a alguien que puede ayudarnos- dijo la italiana para sorpresa de los otros dos, -Voy a hablarle de una vez, a ver si puede venir de inmediato- dijo sacando su celular y marcando un número, espero a que contestaran, mientras la ojiazul y el felino solo podían preguntarse de quien se trataba.

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Dos días después de la reunión, Alice y Seborga se encontraban sentados en las escalinatas del museo, era casi la noche y un fuerte viento soplaba en la ciudad, -Te dije que te pusieras suéter- regaño Seborga a la italiana viendo como esta tiritaba de frio, -No pensé que fuera a soplar un viento así- dijo Alice frotándose los brazos para entrar en calor. El frio se intensificaba, pero de repente, sintió un peso extra en sus hombros, al levantar la vista vio a Monika cubrirla con una chamarra, -Deberías haberte cubierto mejor, pescaras un resfriado- le dijo la ojiazul.

La alemana se sentó al lado de Alice, se creó un silencio un tanto incomodo, el cual Seborga decidió romper con lo primero que se le vino a la mente, -Y dime Monika, ya terminaste tu turno?- dijo el felino, -Eh..., no, todavía me faltan dos horas más, pero pedí un descanso para ver porque tardaban tanto- contesto la alemana, aun no se acostumbraba a la habilidad parlante del gato, -Disculpa, pero a mi amiga a veces se le va el tiempo en su clase especial- dijo la castaña, mientras se abrigaba con la chamarra de la alemana.

Pasados unos cinco minutos, Alice vislumbro por fin entre la gente a la persona que había citado, -Sakura! Por aquí!- grito la italiana mientras se ponía de pie y agitaba las manos, se acercó a ellos una chica de rasgos asiáticos, con cabello liso y corto de color negro, sus ojos eran de un café claro, que contrastaban con la piel blanca de su rostro, llevaba puesto el mismo uniforme de la escuela de Alice, pero abrigada por un abrigo color azul marino.

-Una disculpa Alice-san, la clase de matemáticas me entretuvo- dijo la azabache mientras deba una reverencia en saludo y en disculpa, -Ve, no te preocupes- dijo la italiana restándole importancia, -Sakura te presento a mí...amiga Monika Belshmidt, Monika, ellas es mi compañera Sakura Honda- las presento la castaña, -Un placer- dijo la alemana haciendo una inclinación de cabeza como saludo, -El placer es mío Monika-san- dijo con una reverencia la chica, de repente un maullido llamo la atención de las tres, Seborga vio a la italiana con una cara de"ve al grano", -A si, Sakura trajiste la información que te pedí?- pregunto la italiana mientras cargaba al gato, -Así es Alice -san, pero me gustaría que fuera en otro lugar- dijo la azabache en un tono parecido a la súplica, las tres se dirigieron al museo guiadas por la alemana.

-Y entonces, son compañeras de clase o solo de escuela?- pregunto la alemana mientras conducía a las otras chicas por el museo, -Alice-san y yo vamos a clases juntas, pero como mi programa de intercambio abarca otros objetivos, tengo algunas clases extra- explico Sakura, -Sakura es de Japón, no es genial ve?- dijo la italiana en tono cantarín. Llegaron a la zona de oficinas, pasando algunos guardias y otros empleados que preguntaron por las chicas, Monika se excusaba diciendo que eran amigas de la escuela y que tenían que hacer un proyecto.

Al fin llegaron a una oficina desocupada, las chicas entraron y Monika serró con seguro para evitar interrupciones, -Monika-san, tu también vas en nuestro instituto?- pregunto la japonesa mientras sacaba su computadora de su mochila, -Si, aunque acabo de entrar- dijo la alemana mientras acercaba dos sillas para que ella y Alice se pudieran sentar a los lados de la japonesa. -La información que me pidió es algo peculiar, pero aquí esta- dijo la azabache mientras aparecía en la pantalla de la compu una presentación.

-Los cristales de la exposición son conocidos como Cristales arcoíris, tienen miles de años de existencia, para los científicos estos cristales contiene propiedades únicas, pero no así valiosas o de relevancia. Por otro lado, para los supersticiosos o creyentes de la magia, estos cristales son portadores de la mala suerte y el caos, se cree también que el conseguir fusionarlos traería para su portador un gran poder, pero esto obviamente son solo mitos- explico la joven mientras pasaba la presentación.

Las otras dos chicas empezaron a sacar sus conclusiones, -Este es sin duda un posible objetivo para el enemigo- pensó la alemana, -Esto es imposible, se supone que esto es solo del conocimiento del milenio de plata, o no?- pensó Seboega, -Como se fusiona un cristal?- se preguntó la italiana, -Disculpe Alice-san, pero puedo saber para que quería saber esto?- pregunto la japonesa sacando de sus pensamientos a los otros tres, -Es que esos cristales llegaron ayer al museo para ser exhibidos, y Alice me hizo el favor de preguntarte para saber mejor que era lo que debo cuidar- contesto la ojiazul, provocando un sonrojo en la castaña.

Ya entrada la noche, las tres chicas y el gato se encontraban enfrente del museo, el cual ya estaba cerrando, -Muchas gracias Sakura, nos ayudaste bastante- dijo alegre la italiana, -No fue nada, aunque admito que no es lo que acostumbro investigar- dijo un poco tímida la japonesa, las tres se despidieron, siendo la japonesa la primera en retirarse, la italiana y la alemana vieron como la chica se alejaba antes de hablar entre ellas, -Así que ya podemos saber quién mando traer la exposición, solo queda esperar a que aparezca para detenerlo- dijo la rubia cuando se aseguró de que estaban solas, -Ve!- fue la respuesta de la castaña.

Las chicas y el gato habían comenzado a caminar, cuando una explosión llamo su atención, al voltear vieron mucho humo saliendo de un camión de carga estacionado cerca del museo, y a una figura negra corriendo por la acera en dirección al metro, Monika tomo a Alice y se ocultaron tras unos botes de basura, -El enemigo se a adelantado, hora de entrar en acción- dijo Seborga una vez estuvieron seguros de que nadie los veía, -Por el poder del prisma lunar/Por el poder de la tierra- dijeron al mismo tiempo las chicas.

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Mefistófeles se metido al metro, deteniéndose cerca de la entrada, llamando la atención de los usuarios, -Bien, es hora de ver que tan cierta o falsa es la leyenda de los cristales arcoíris- dijo el pelirrojo sosteniendo frente a si el cristal rojo, -Alto hay!- grito una voz femenina detrás de él, al voltear vio a Sailor Itaria y Sailor Doitsu, -Sea lo que sea que estés planeando, no te permitiremos que continúes con tu plan- dijo Sailor Doitsu, -Deja los cristales y no te haremos daño- dijo Sailor Itaria.

El pelirrojo vio de reojo a las personas en el metro, y en un rápido movimiento, tomo a una chica que para horror de las Scout, se trataba de Sakura, -Les tengo un mejor trato Scouts, dejen de fastidiarme y no matare a la chica- dijo con una malvada sonrisa el pelirrojo, las chicas vieron como Sakura trataba de zafarse del villano, en eso llego el tren, cargo a Sakura con un brazo como si fuera un paquete y con un largo salto, llego hasta al andén y subió al techo del tren, -Rápido, se escapa- grito Sailpr Doitsu mientas saltaba el torniquete y corría al andén, Sailor Itaria la siguió, pero para mala suerte de las dos, el tren partió alejándose del andén.

Itaria no lo pensó dos veces, salto a las vías y comenzó a correr tras el vagón, siendo seguida de cerca por Doitsu, al entrar al túnel, y antes de que el tren se alejara más con el villano y su rehén, Sailor Doitsu decidió que era hora de probar su nuevo ataque, -Golpe terrestre!- grito al tiempo que golpeaba una de las paredes del tunel, para asombro de las chicas, el túnel dio una gran sacudida, que provocó que el tren se meneara a tal forma que el pelirrojo tuviera que brincar para evitar caerse de este.

Por fortuna, el tren no se desboco o parecido, por lo que se alejó de la zona de lucha, el villano soltó bruscamente a la japonesa, encarando a ambas Sailors, una lucha entre ambos bandos empezó, Sakura busco refugio mientras veía como ambas chicas enfrentaban al pelirrojo, -Aquí estas, y que bueno que estés bien- dijo una voz tras Sakura, al darse la vuelta, vio a Seborga, -No hay tiempo para explicarte, sígueme, este lugar no es seguro para ti- dijo el gato asombrando a la chica.

Sakura estaba en shok, pero los ruidos de la batalla la regresaron a la realidad, la chica veía como las Scout peleaban con algo de esfuerzo contra Mefistófeles, -No me oíste, hay que irnos de aquí- volvió a insistir el felino,-Yo...yo no... Yo no puedo hacer nada, mientras...que Monika-san y Alice-san están en peligro- dijo la japonesa, ahora siendo el gato el asombrado, -Pero como... Lo sabes?- dijo viendo fijamente a la chica, -Sé que son ellas, aunque su aspecto es diferente, puedo sentir que se trata de ellas- dijo la azabache viendo a las dos chicas.

En ese momento, una marca apareció en la frente de la japonesa, acción que al parecer no pasó desapercibida por los combatientes, -Sera posible?- dijo asombrada Sailor Itaria, Seborga supo que no había tiempo que perder, de la nada hizo aparecer una pluma que extendió a Sakura, -Si quieres ayudarlas, entonces por favor acepta esta pluma y di "por el poder Neptuno, acción"- dijo el gato viendo directamente a los ojos de la chica, Sakura tomo la pluma y la observo a detalle, -No lo permitiré!- grito enojado el pelirrojo, arrojando una esfera de energía hacia la chica.

-Sakura!- gritaron las chicas y el felino, antes de que el ataque le diera, Sakura cerro los ojos y grito la frase, -Por el poder de Neptuno, acción- grito poniendo la pluma frente a ella. En ese momento, una gran luz la cubrió, sus ropas, estas desaparecieron rebelando un traje de marinero rosa claro, con .y el pañuelo color azul oscuro, unas calcetas blancas cubrieron y unas sandalias cafe aparecieron en , unas mangas asi como moños color rosa aparecieron, y finalmente una cinta azul adorno su cuello y una tiara con una estrella aparecio en su frente.

Al terminar el resplandor, apareció la nueva integrante del equipo, para alegría de Itaria, Doitsu y Seborga, y horror de Mefistófeles, -No es educado que un hombre ataque a una mujer, hare que se responsabilice de sus acciones- dijo algo timida la japonesa, -Questo e magnifico!, damas y caballero, les presento a Sailor Nihon- dijo orgulloso el felino. -Bien, ataquemos las tres- dijo alegre Itaria lanzándose una vez más a la batalla, siendo seguida por Doitsu, Sailor Nihon vio a las chicas enfrentar al villano sin temor, y aunque ella quería ayudar, no sabía cómo.

-Nihon, tu eres protegida del planeta Neptuno, pídele que te preste sus poderes para poder ayudar a tus compañeras- explico Seborga mientras esquivaba los ataques del pelirrojo, la japonesa asintió y cerro sus ojos, conectándose con su planeta guardián, al abrirlos, sabía que era lo que tenía que hacer, -Mina, cúbranse por favor- grito Nihon mientras corría hacia el villano, las otras chicas hicieron lo que su nueva compañera les dijo y se alejaron de su trayectoria.

-Espada del amanecer- grito mientras que en su mano derecha aparecía poco a poco una espada de hoja plateada y mango rojo, las otras dos chicas veían como Sailor Nihon manipulaba la espada contra el villano, -Nihon, eres increíble!- grito euforia Itaria mientras veía como su amiga hacia frente al pelirrojo, -Ola de Neptuno, corta!- grito mientras que de la hoja de la espada se formaba una ola que golpeo al villano aturdiéndolo, -Nuestro turno Itaria- dijo Sailor Doitsu reanudando su combate, ambas chicas corrieron asía Mefistófeles, aprovechando que aún estaba aturdido,-Golpe terrestre, retumba!- grito la alemana dándole un gran puñetazo a Mefistófeles que lo lanzo al aire, momento que aprovechó Sailor Itaria para lanzar su ataque, -Tiara lunar, acción- grito lanzando su ataque, el cual dio de lleno al pelirrojo.

Mefistófeles callo pesadamente al suelo, pero para asombro de las chicas, este se volvió a levantar, -Ustedes...están equivocadas si creen que con eso me vencerán- dijo el villano avanzándonosla ellas, -Y que tal esto?- dijo una voz de la nada, de repente, una patada en la cara de Mefistófeles lo mando a volar nuevamente, una figura apareció frente a las chicas, Doitsu y Nihon no sabían quién era, mas no así Itaria, -Se encuentran bien?- dijo el enmascarado viendo a las chicas de reojo.

Sailor Itaria se quedó muda, hecho que no paso desapercibida por las otras dos chicas, -Sailor Itaria, lo conoces?- pregunto Nihon levantando su espada en defensa, -Y más importante, es amigo o enemigo?- dijo Doitsu, un poco molesta, Itaria no contesto a ninguna de las preguntas, solo veía al rubio enmascarado, - No soy estúpido, sé que contra cuatro no tengo oportunidad, y más que el ataque de agua me debilito- dijo Mefistófeles incorporándose, aunque para mala suerte, también tenía los cristales, -Aun así, no perdí en esta ocasión- y con eso, desapareció.

Las chicas el enmascarado corrieron a encontraba el pelirrojo, pero este no dejo rastro, -Demonios, se llevó los cristales- maldijo Doitsiu, -Pero...era solo una leyenda no? Lo del poder y eso?- dijo afligida Nijon, -Esos cristales no crearan al cristal de plata- dijo de repente el enmascarado, -Sim embargo, si contienen un poder que podría ser peligroso y darle una ventaja en esta lucha- explico el rubio. Las tres chicas se vieron entre sí, ahora tenían una nueva preocupación.

-No se preocupen, Si trabajan en equipo, pueden vencer cualquier obstáculo- dijo con una sonrisa el enmascarado, -Por ahora es mejor que se vallan, de seguro la policía no tarda en llegar- dijo a modo de despedida el rubio, comenzando a caminar en dirección a la oscuridad del túnel, -Espera!- grito Saloir Itaria corriendo hacia el enmascarado, este se detuvo y volteo a verla, -Esto, volveré a verte?- pregunto algo afligida la chica, el enmascarado sonrió, camino hasta Itaria y puso una mano en su rostro, -En tanto tú me llames, yo estaré aquí para protegerte- dijo el rubio antes de retomar su viaje.

Sailor Itaria vio al enmascarado alejarse, Seborga se acercó a donde estaban Nihon y Doitsu, vio el rostro de confusión de la japonesa y el de molestia de la alemana, -Les parece si seguimos su ejemplo y nos vamos a casa?, además, creo que hay cosas que explicarle a nuestra nueva compañera- dijo el felino con una gotita en su frente, -Ve- fue lo único que dijo la italiana antes de que tuvieran que correr por el ruido que hozo la policía al entrar al túnel.