DISCLAIMER: KUROKO NO BASUKE Y LOS PERSONAJES NOMBRADOS EN ESTA HISTORIA NO SON DE MI AUTORÍA. PERTENECEN A FUJIMAKI TADATOSHI. ADEMÁS, ESTA HISTORIA ES UNA TRADUCCIÓN DE LA HISTORIA DE JENS THE HOMO.

Advertencias: Desórdenes alimenticios, AoKise unilateral, autoflagelación. Multi POV.


Aomine es el último en notar que algo está mal en Kise. Akashi y Kuroko han intercambiado miradas por unos pocos meses hasta que Midorima y Momoi advirtieron la disminución de peso del modelo. Incluso Murasakibara se da cuenta que Kise se ve mucho más delgado que antes y trata de arreglar las cosas ofreciendo o compartiendo alguno de sus bocadillos con el rubio, quien agradece la tierna intención pero lo rechaza.

Aomine no lo ve. Claro, Kise ya no le pide que tengan one-on-one tan seguido como antes (la verdad es que ya no lo hace siquiera) y se ve algo cansado todo el tiempo, pero como nadie dice nada, Aomine asume que es su imaginación. O que tal vez Kise está muy ocupado en su trabajo.

Sea lo que sea, no es problema de Aomine. Si Kise quiere hablarlo (si es que hay 'algo' de lo que hablar), entonces bien. Si no, eso está bien también.

Porque en serio, a Aomine no le importa de todos modos.

"Camina con Ryouta de camino a tu casa, Daiki, y habla con él."

Aomine se detiene en medio de una flexión lanzándole una mirada amenazadora a Akashi. El de cabellos rojos lo mira devuelta con la misma antipatía.

"No quiero."

Akashi enarca una ceja. "¿Crees que me importa que quieras? No te estoy preguntando, te ordeno que lo hagas. Habla con Ryouta de camino a tu casa."

Aomine se pone de pie. "¿Qué se supone que debo hablar con él? Lo dices como si tuviera algo que decirle."

"Así es." Akashi parece complacido con la repentina cooperación de Aomine.

"¿Qué cosa?"

Akashi lo mira como si hubiera preguntado algo tan estúpido como 'cuánto es 1 + 1'. Aomine siente un estremecimiento recorrer su espina.

"Como el capitán, es mi deber velar por los miembros de mi equipo pero no te dañaría, tampoco, preocuparte por tu compañeros de equipo y darte cuenta de que algo está mal, Daiki." Akashi entrecierra los ojos peligrosamente. "Además, creo que es en parte tu culpa que Ryouta no se esté sintiendo bien. Hazte cargo."

Aomine quiere responderle algo de vuelta, pero la mirada en los ojos de Akashi le dice que si se atreve a hacerlo, las consecuencias pueden ser… no muy placenteras. Así que se lo promete, asegurando que caminaría con Kise hacia su casa.

Eso no significa que está feliz por ello. ¿Y a que se refiere Akashi con que es en parte su culpa? ¿Qué le ha hecho a Kise para que se sintiera mal?

Kise se ve mucho más delgado de lo que Aomine recuerda. Ciertamente, tenía lo mismos y fuertes músculos y seguía siendo igual de alto como siempre, pero su cuerpo se veía como si fuera más pequeño que antes. En su piel pálida se translucían fácilmente huesos que sobresalían en partes que debería haber más carne. A pesar de haber dicho que no le importaba, Aomine sintió una punzada de preocupación en su pecho mientras recorría con la mirada el cuerpo de Kise.

Pero espera, Akashi no le dijo que observara a Kise al cambiarse. ¿Por qué demonios estaba mirando el cuerpo semidesnudo de un chico, además con tanto interés? Cálmate y deja de mirar, Aomine se regaña a sí mismo.

"Oye, Kise." El rubio da un salto y mira en dirección a Aomine con los ojos muy abiertos.

"¡A-Aomnecchi…! Me asustaste."

"Mi error." Un silencio incómodo sigue a la disculpa poco entusiasta de Aomine. Aclara su garganta y decide continuar con la tarea que Akashi le ordenó.

"Oh, sí, uh… ¿harás algo después de la escuela?"

"¿Hoy? No, ¿por qué?"

"Estaba pensando que podríamos caminar juntos a casa." La verdad es que Akashi fue el que pensó en ello pero Kise no necesitaba saberlo.

El rubio se ilumina y le sonríe brillante. "¡Claro! ¡Pero tienes que apresurarte al cambiarte porque no te esperaré por mucho!"

"¿Desde cuándo has tenido que esperar tú por mí? ¿Acaso no eres tú el que se toma todo el tiempo del mundo para cambiarse?"

"¡Eso es porque soy modelo! No puedo salir con el pelo desordenado o con la camisa arrugada, ¡puedo toparme con alguna fan! Y mis fans estarían decepcionadas si es que me ven todo feo. ¡O puedo cruzarme con un paparazzi! ¡Eso sería terrible!" Kise hace un puchero y luego hace una mueca horrorizada.

Kise suena y actúa como siempre pero aun así Aomine no puede evitar pensar que algo se siente… forzado y poco natural. La sonrisa en el rostro del modelo es la que normalmente usa para su trabajo, no es la que usa con sus amigos.

¿Por qué tiene que prestarle tanta atención a las expresiones de Kise? Es solo porque los huesos del otro chico son tan visibles que está buscando algún tipo de confirmación de que lo que sucede al otro no es serio, ¿que Kise seguirá siendo el mismo de siempre a pesar de haber perdido una importante cantidad de peso? Porque si Aomine nota la diferencia, entonces es demasiado.

¿Tal vez Akashi quiere que hable con Kise sobre su delgadez excesiva? Si es así, Aomine no tiene idea de cómo hablar del tema. No puede llegar y preguntarle a Kise algo como eso. ¿Y si el modelo ha estado tan estresado que ha perdido peso a causa de eso, sin darse cuenta de ello o si el mismo está tratando de ser más delgado? Sería realmente incómodo hablar de ello si es que no era intencional. No, Aomine necesita encontrar una forma más natural y despreocupada para acercarse a Kise.

"¿Estás bien?" Bueno eso suena natural… la verdad no.

Kise frunce el ceño. "¿A qué te refieres?"

"Es solo que estás… menos animado últimamente. Y Akashi dijo que era mi culpa o algo así." Aomine se rasca la parte trasera de su cuello, avergonzado. Demonios, ¿por qué Akashi tiene tal poder sobre los miembros del equipo que les es imposible ir en contra de sus órdenes (a menos que tengan ganas de morir, por supuesto)? Ahora mismo, Aomine estaría en cualquier parte menos aquí, teniendo una conversación embarazosa con Kise.

No hubo respuesta. Nervioso, Aomine lanza miradas a Kise que parece un poco confundido. "… ¿Kise?"

"Estoy bien."

No lo está, Kise nunca responde con tan pocas palabras. Aomine da un paso hacia él. "Mira, no sé qué es lo que te sucede, pero si hay algo que puedo hacer, solo dímelo, ¿bien? Te ves mucho más delgado y ya que estás tan cansado pensé que pudo ser causa de tu trabajo, como si te hubieran pedido hacer dieta o algo así. Y si es eso lo que sucede, entonces está bien. Pero tienes que estar seguro que no afecte tu vida."

"Oh. ¿Entonces está bien que me haga daño por el bien de mi trabajo siempre y cuando no tenga un efecto negativo en la forma que juego?"

Bien, algo definitivamente está mal. Kise nunca le habla a Aomine en ese tono.

"¡No es eso lo que quise decir! Si es necesario perder un poco de peso por tu trabajo, entonces no se puede evitar pero si te agota, ¿no sería mejor renunciar? No es bueno para tu salud el-"

"¿A ti que te importa? ¡Nunca antes te había preocupado qué era lo que me estaba pasando antes! ¡¿Por qué ahora?!"

"¿Cómo que no me preocupo? ¡Si me importa! ¡Solo que no voy diciéndoselo a la gente a cada rato!"

"¡Tal vez deberías! ¡De esa forma podrías hacerte más popular!"

"¿Qué demonios, Kise? ¿Por qué estás tan furioso conmigo? No te he hecho nada, aun si Akashi lo cree, ¡así que deja de gritarme! Maldición, así no eres tú. ¡¿Qué mierda te hicieron en tu trabajo para dejarte así de mal?!"

Kise no le grita. En vez de eso, se congela y fija sus ojos en los de Aomine. Va a llorar, es lo que Aomine piensa y antes de que pudiera disculparse con Kise por haberle gritado, Kise lo interrumpe.

"¡Sé que soy horrible y asqueroso pero también sé que te quiero a ti!"

El sonido del casillero de Kise se cerró fuertemente haciendo eco en el silencio del camerino.

Aomine solo mira, no creyendo lo que había escuchado. ¿Kise de verdad piensa eso? ¿Por qué Akashi le dijo a Aomine que hablara con Kise si no iba a salir bien? Y espera, ¿alguna vez le dijo a Kise era horrible y asqueroso?"

Aomine se da cuenta que demoró en reaccionar cuando Kise lo empuja para salir del camerino, chocando su hombro con Aomine antes de desaparecer en el pasillo.

"¡¿Qué mierda te pasa, Kise?!"

El modelo no se voltea a mirarlo otra vez.

-x-

Sé que soy horrible y asqueroso, pero sigo queriéndote a ti.

Se arrepiente de lo que dijo pero no puede retirar sus palabras.

Está mal, lo sabe, pero su corazón pertenece a Aomine.

No puede dejar que Aomine sepa aun, no cuando sigue siendo horrible.

Perfección, necesita recordar eso. Perfección, eso es a lo que apunta. Perfección.

Tiene mucho camino que recorrer. Por eso es que Aomine pelea con él.

Aomine no puede soportar sus defectos.

Por ejemplo la suave piel de su brazo. Es suave y tierna pero no es perfecta. Puede ver sus huesos claramente, pero aún hay carne en el camino.

Eso no está bien. Sus huesos son hermosos, y si alguien puede verlos, ellos los encontrarían hermoso también.

Necesita hacer más ejercicio, hay muchas partes en el que no son musculares. En vez de eso son suaves.

Suaves y asquerosas.

Como el mismo.

Necesita cambiar.

Cometió un error al desayunar medio tazón de arroz. Se odió a si mismo todo el día por eso; ¿cómo puede controlar un desliz como ese? No puede sorprenderse al ver que Aomine no lo ama porque no tiene control de sí mismo ni de lo que come.

No ha comido nada después de eso. No puede, va a ganar al menos 100 kilos por el error que cometió al desayunar.

Por esa razón se encerró en su habitación, desesperado buscando maneras de arreglar su error. Hacer flexiones es bueno, como los son las sentadillas.

Incluso después de trabajar y amonestarse por horas, se siente gordo y miserable.

No es más que un fracasado.

Debió haber escupido el arroz antes de tragarlo. O mejor todavía, no ponerlo ni siquiera en su boca. Así no tendría que sentirse culpable por nada.

La vaga idea de forzarse a vomitar lo hace dirigirse al baño.

El olvida sus planes tan pronto como entra el baño.

Eso es porque sus ojos se posaron en la navaja de afeitar que su padre usaba para afeitarse.

Las navajas son afiladas, ¿cierto?

Lo suficientemente afiladas para sacar la grasa y las asquerosas fallas de su cuerpo.

Mira tras de él para asegurarse de que nadie estaba mirando, aun cuando estaba solo en su casa.

Que tonto.

El frío metal de la navaja se siente bien en su piel desnuda.

No puedo alcanzar la perfección si no controlo mis impulsos. No más arroz al desayuno. No más.

Todo lo que toma es un rápido corte a su muñeca. La piel se corta en dos como si fuera papel.

La sangre brota.

Se quedó mirando su muñeca, embobado por lo fácil que resultaba dañarse a sí mismo.

La sangre pulsando fuera de su cuerpo se ve bien. Y tal vez, su sangre imperfecta lo hace una persona imperfecta, el cambiará para mejor una vez que ya no haya más en él.

Valía la pena intentarlo.

Otro corte en su muñeca y un camino de sangre bajó hasta su mano hasta que cayó al suelo dejando una gruesa mancha roja.

Gota tras gota, gota tras gota, gota tras gota.

Hipnotizándolo.

Las voces escaleras abajo lo traen de vuelta. Sus padres deben haber vuelto.

Luego de limpiarse a sí mismo en el baño, empuja la manga de su polerón para cubrir su maltratada muñeca para esconder los cortes de los acusadores ojos de sus padres.

No lo necesitan saber. Él puede luchar contra su fealdad por el mismo.

El grueso líquido escapaba de sus muñecas lentamente, tiñendo su manga de un color rojo, formando flores de sangre mientras se hundía en el material.

Es lindo.

El dolor lo atacó después un rato.


Hola~ Aprovechando mi poco tiempo, trataré de adelantar los pendientes.

Debo decir que la idea de que Kise se haga daño me hace sufrir, pero en cierto sentido esta historia supo llegarme y por eso lo traduzco.

Espero entiendan toda la idea de la autora ;w;

Besos~