Disclaimer: Hetalia no me pertenece.


Querido diario:

Hoy también fui genial. Tan genial como solo puede ser el vigente campeón del mundo de fútbol. Espera, mejor le pongo mayúscula a Campeón, que así queda mucho más awesome, kesesesese. Sí, eso quiere decir que Oeste y yo somos oficialmente los mejores. Mucho mejores que los perdedores de Holanda, España, Inglaterra... Y un tal Australia, que creo que está emparentado con el gafotas del piano. O le dieron el nombre en rebajas y salió perdiendo con la oferta, kesesesese.

Sé que ya han pasado unos días desde mi impresionante, magnífica, esperada victoria ante los perdedores finalistas (no recuerdo quiénes eran, me emborraché tanto en la celebración que tengo lagunas del tamaño de mi genialidad) pero he estado ocupado con otros asuntos. He bebido, he gritado, he bebido más para curarme de la afonía y como no hacía efecto seguí bebiendo. Normalmente me funciona. Puede que después entrara en coma etílico y que al despertar me fugara del hospital con un camisón que dejaba a la vista mi evidente y enorme genialidad... Pero no entraré en detalles. Lo dejaré en que he estado liado, diario.

Me estoy planteando qué hacer para que todo el mundo sepa de mi victoria. Los perdedores como ellos necesitan que les recuerde que son inferiores a mí o empezarán a tener ilusiones estúpidas de que pueden ganarme en el futuro. Mein gott, qué poco awesome. Lo que decía, estoy entre emborrachar a Iggy y hacer que una adaptación de We are the champions (Oresama is the champion) o hacer eso y además ponerle un traje regional alemán al cejotas. De mujer. Porque así conseguiría que Hungría le hiciera fotos sin tener que pedírselo yo, kesesesese.

Amo mi mente. Y mi cuerpo. Y mi todo. Y haré que todo el mundo me ame porque yo lo valgo, kesesese.

Seguiré siendo awesome hasta la próxima entrada.

-Oresama