¡Hola! He vuelto con más \(°v°)/
Primero que nada, muchísimas gracias a las personitas que se toman el tiempo de leer esta historia y por los amables reviews que me llenan de alegría y me motivan a seguir *modo cursi: on*
Ahora sí, les dejo leer. Disfruten.
Capítulo dos. Eso es espiar.
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-¿Rin?-.
Ahí estaba, parado, observándolo intrigado, mientras comía una paleta de helado y sujetaba una bolsa de compras.
-¿H-haru?-.
Cuando el pelirrojo creía que su nivel de detective podría superar al del mismísimo Sherlock Holmes, la simple mención de su nombre con esa voz monótona que conocía muy bien y la mirada atenta del joven sobre él, le resultó como una bofetada en la cara. A ver, por qué demonios se tenía que encontrar con alguien conocido en ese mismo momento donde lo primordial era pasar desapercibido y por qué demonios tenía que ser justamente Haru. Haruka…¿Cómo era posible?¿Cómo lo habían descubierto?
-¿Qué haces?- el de ojos azules lo miraba extrañado desde arriba con sus cejas levemente fruncidas. Levantó apenas la cabeza y luego miró a su alrededor. -Las personas no dejan de mirarte. Pareces un sospechoso-.
Ah claro, a lo mejor esa era la causa de su descubrimiento. La gente seguía alerta del hombre vestido todo de negro, en cuclillas, que maltrataba arbustos y que madres se mantendrían alejadas por el bien de sus hijas.
Rin lo sujetó rápidamente de un brazo y tapó su boca con la otra mano. Lo jaló hacia él, haciendo tirar su helado en el proceso. Ahora se encontraban ambos arrodillados tras el arbusto. No podía permitir que Sousuke viera a Haru allí parado desde donde el de ojos verdeazulados estaba, por lo que lo ideal era esconderlo también.
-Shhh, haz silencio. Estoy… tratando de averiguar algo-. Le acalló Rin con su dedo índice en forma vertical sobre sus labios y en voz susurrante. El pelirrojo aún tenía su mano en la boca de Haru, podía sentir el pegajoso de sus labios en su palma.
La repentina acción tomó por sorpresa al pelinegro, la cara de Rin estaba demasiado cerca y- un momento, su aperitivo recién comprado había volado por los aires y caído al piso. Haru, al instante se recuperó de su mini trance y puso cara de enfado.
-Mef debfes um helamdo…
-¿Eh?
Rin seguía teniendo su mano sobre él. Haruka la tomó y la apartó bruscamente para poder hablar correctamente.
-Me hiciste tirar mi helado, ahora me compras otro-. sentenció. Obviamente eso sonaba a una orden. Haru miró a su costado y Rin siguió su mirada, allí descansaban los restos de lo que antes había sido su paleta de helado, que por cierto, no iba ni por la mitad.
-Lo siento-. Se disculpó el pelirrojo. No fue su intención tirárselo, no se había percatado de eso en medio de la conmoción.
-Son ¥150-. Haruka extendió su mano, como incitando a que Rin le pague. Así se podría comprar otro helado, ya que él desperdició el suyo.
-¡¿Qué?! No pienso pagarte-. Haru soltó un gruñido de disgusto. –Por cierto, ¿qué traes en la bolsa?-. Su atención recayó en la bolsa de compras que todavía sujetaba Haruka.
-Se acabó la caballa en casa y-.
-No digas más, gracias-. Le cortó el pelirrojo, podría seguir viviendo perfectamente sin escuchar esa historia.
-Pero bueno, ¿Qué haces? Antes dijiste que tratabas de averiguar algo…
-Um…bueno-. Rin dirigió su vista hacia Sousuke que, a la distancia, parecía estar muy entretenido tecleando algo en su celular. Haru dirigió su atención al mismo lugar donde Rin parecía estar mirando.
-¿Yamazaki?¿Lo espías?- preguntó. El error ya estaba hecho y no podía volver en el tiempo. Haru lo había descubierto, ocultarle la verdad no tendría sentido.
-Sí, bueno, no…tal vez-. Se sonrojó por el bochorno.- No le diría espiar, solo quiero averiguar algo que lo ha cambiado.
- Eso es espiar-. El pelirrojo gruñó en señal de desacuerdo, sin embargo, el pelinegro frente a él prosiguió:-¿Cómo "algo que lo ha cambiado'"?
- Bueno, hace unas semanas que ha empezado a estar más alegre, sonríe todo el tiempo. También comenzó a llevarse mejor con todos y hasta acaricia a los animales.
- Eh… ¿eso no es algo bueno?-. Aunque le resultaba difícil imaginarse a Yamazaki sonriente y feliz por la faz de la tierra, no le parecía tan mal.
- Claro que sí-. enfatizó Rin.-Pero, es extraño, fue muy repentino. Lo conozco desde hace años y nunca lo había visto así.
- Ahora que lo mencionas, Makoto también está un poco extraño. No es raro en él sonreír, pero últimamente está más distraído que lo normal.
-¿Distraído?¿Cómo?
-Por ejemplo…- miró al cielo como buscando en sus recuerdos-. El otro día no me fue a sacar de la bañera porque tenía que contestar una llamada importante y llegamos tarde a clases. Al día siguiente no entregó el trabajo de Historia porque se le olvidó hacerlo e incluso ayer faltó al entrenamiento…
-Vaya, ¿un Makoto irresponsable? Eso es nuevo.-Haru hundió sus hombros fingiendo desinterés y Rin puso su mano sobre su barbilla de forma pensativa. Esa actitud en Makoto era muy extraña.-Y, ¿qué es eso de 'sacarte de la bañera' de todos modos? ¿Quieres decir que te ayuda a salir de tus problemas o algo así?
-Ah, no él-.
Iba explicarle el extraño pero para nada homosexual ritual que compartían él y Makoto todas las mañanas antes de ir al colegio, cuando repentinamente el pelirrojo y, repito, en un gesto para nada homosexual, le cubrió nuevamente con su mano la boca mientras le callaba con otro "shh" en su oído, indicándole que guardara silencio y estuviera quieto. Hizo un gesto con su cabeza para que Haru mirara hacia el problema. Sousuke se estaba moviendo ¡e iba directo hacia donde estaban ellos! El pánico comenzó a correr a través de las venas de los dos chicos escondidos tras un arbusto bajo la sombra de un árbol. Serían descubiertos, serían-
-¡Sooooooousuke!-. gritó un joven que pasó a su lado a toda prisa. De cabellos olivos y ojos verdes como esmeraldas, agitaba su brazo y cruzaba la calle lo más rápido que podía para reunirse con el gran moreno. Éste le recibió con una sonrisa en sus labios para luego invitarlo a pasar a tomar algo al café.
Los otros dos jóvenes observaban la escena con los ojos bien abiertos al igual que sus bocas.
¿Qué demonios estaba pasando?.
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Y… Makoto salvaje aparece. Imagino que ya esperaban su aparición, pues aquí lo tienen y más gay que nunca.
Trataré de subir el próximo capítulo lo más pronto que me sea posible, pero la maldita escuela me ocupa mi tiempo *suspira*.
