¡I'm back!
Aquí lo tienen muchachas. ¡SouMako y RinHaru para el pueblo! (~‾▿‾)~
Capítulo cuatro. Ambiente de cita.
.
En un día tan maravilloso como el de hoy, las personas aprovecharon para salir de sus casas a pasar un divertido y agradable día bajo el sol y la confortable sombra de los árboles. Las calles del centro de Iwatobi estaban repletas de gente, a pesar de ser feriado. Siendo que sólo unas pocas tiendas abrirían en todo el día, las personas igualmente salían a caminar, a pasear, a disfrutar. La plaza central, de un verde fantástico, era punto común de la mayoría, y varios niños se divertían en los juegos, mientras corrían y gritaban. Ancianas que alimentaban palomas, grupos de amigos que salían a juntarse y enamoradas parejas decoraban el agradable espacio.
Los jóvenes se sentaron en uno de los bancos de madera que aún permanecían desocupados. Makoto tenía entre sus manos un rico cono de helado de vainilla y chocolate que había comprado en uno de los puestos ambulantes que había en las esquinas de la plaza. El chico le dio una lamida y sonrió al comprobar que sabía igual de delicioso a como se veía.
–En verdad comes mucho… –le dijo repentinamente Sousuke. –Cuando quiera invitarte a un restaurante me va a salir muy caro.
–Pero yo puedo pagarme siempre mi parte. –agregó, para luego fruncir el ceño. –Y parece como si me estuvieras llamando gordo.
–Jaja, para nada. Es esencial para un deportista alimentarse bien, pero creo que deberías comer más saludable.
–Luego lo bajo en el gimnasio. –dijo Makoto inflando sus cachetes de forma infantil antes de darle otra probada al helado.
–Me parece bien. –Cielos, Makoto era taaan adorable, y por ese motivo le acarició suavemente su cabeza, revolviéndole un poco sus cabellos con su mano.
El moreno no tenía idea de cuándo éste chico había entrado a su corazón, pero en un momento lo hizo y ya no quería que se fuera nunca. Le gustaba tanto. Tal vez todo empezó en las prácticas conjuntas que tenían sus equipos, algunas charlas casuales que compartían, su espectacular nado de espalda que lo había cautivado, su hermoso trasero, porque vamos…ese tesoro no lo tiene cualquiera. O tal vez aquella vez que Makoto amablemente se prestó a escucharlo cuando necesitaba descargarse y hablar de su hombro. No sabía muy bien cómo ni cuándo, pero así era. Makoto pudo enamorar al frío, al distante y al lejano Sousuke con su cálida presencia y su confortable sonrisa. Y cuán grande fue su sorpresa cuando el castaño se le confesó primero un día tras la pileta del Samezuka. No pasó mucho tiempo para que comenzaran a salir y progresaran poco a poco con su relación.
– ¿Está bueno? –preguntó el de ojos aqua señalando el helado de Makoto.
Éste se detuvo un momento, miró a su compañero directo a los ojos, volvió su mirada al alimento y, levantando su brazo con el que lo sostenía, le manchó la punta de su nariz con crema mientras sonreía juguetonamente.
–No sé, tú dime.
Ah, no. Eso requería venganza. Mientras Makoto reía por su travesura, Sousuke rodeó con sus dedos la muñeca del castaño y la levantó hasta enterrar el helado completamente en su boca y nariz, dejándole una expresión atónita en su rostro junto con mucha crema.
Se desató una fuerte contienda entre ambos para ver cuál manchaba más al otro. Cuando se cansaron (en verdad porque se agotó el helado) se miraron por un instante, con su caras embarradas de crema y estallaron en carcajadas. Se comportaban como unos completos niños y eso era muy divertido. Makoto sacó de su bolsillo un pañuelo de mano que tenía bordado "M.T." en una de sus esquinas con el que pudieron limpiarse las caras. En el momento en que Sousuke terminó, le pareció ver algo extraño en los pies de Makoto.
–Em… Creo que tienes…un problema de medias. –dijo pausadamente mientras observaba sus pies.
– ¿Eh? – miró hacia abajo, entre sus zapatillas sin cordones y sus pantalones levemente levantados, y justamente, tenía un problema. ¡Se había puesto medias de diferente color! Dios mío, qué vergüenza, ¿qué persona se ponía una media verde y la otra celeste? Además había caminado media ciudad así. Makoto señoras y señores. Su rostro empezó a tomar un tono rojizo. –N-no, bueno, resulta que estaba tarde para nuestra c-cita luego de dejar a mis hermanos y me tuve que cambiar muy rápido. Estaba tan nervioso que no me di cuenta y debí haber elegido mal…
–Bueno, exceptuando las medias, hoy estás muy lindo. –Sousuke sonrió galante. –No es que a diario no lo estés, sin embargo.
Aprendamos a ligar, patrocinador: Sousuke Yamazaki.
Makoto se perecía a un tomate en su mejor punto de maduración, y no supo cómo responder a eso. Era la primera vez que otro chico le llamaba "lindo" y que fuera Sousuke… Lo único que se le ocurrió, fue apoyar su cabeza suavemente en los hombros de su reciente novio.
.
.
A unos 10 metros, cierto pelirrojo observaba la escena sin pestañar, con sus manos alrededor de sus ojos simulando ser binoculares. Era más que obvio que Sousuke y Makoto salían, había que ser ciego para no verlo. Rin asumió ésta situación calmadamente, estaba muy feliz por su amigo, aun así, no entendía por qué no le había dicho una sola palabra de lo que sucedía en su vida.
–Oye Haru, míralos, están más que enamorados. ¿Por qué no nos dijeron nada? Nosotros jamás los juzgaríamos… ¿Verdad que no? –giró su cabeza hacia un costado al no percibir respuesta alguna. Lo único con lo que se encontró fue un espacio vacío en al asiento de madera. – ¿Haru? ¡Qué demo-! ¡¿Haru?!
Comenzó a llamarlo más fuerte, pero el pelinegro no estaba por un ningún lado. ¿Sé habría ido? ¿Se habría cansado de todo y se fue? A lo mejor se molestó con él, después de todo, le obligó a seguirlo.
Sus ojos buscaban con desesperación al chico, sin lograr resultados. Hasta que a lo lejos, dio con una mata de cabellos azules oscuros a un lado de un carrito ambulante. Se acercó a él corriendo con prisa.
– ¡Haru! ¿Qué crees que ha-? –su pregunta quedó a medio hacer al ver que la persona frente a él cargaba dos vasos de plástico de refresco entre sus manos, con su usual gesto de estoicismo.
– Qué. Tenía sed. –Típico de Haru. Mira que irse así de repente y casi matarlo del susto. Tanto alboroto por una simple gaseosa. Por otro lado, le aliviaba saber que no se había ido.
–La próxima, avísame si vas a hacer algo tan imprudente. Qué si te ven, ¿eh?
–Pero sólo tenía sed. –repitió. –Compré uno para ti también. Pensé que a lo mejor querrías. Si no lo quieres, se lo doy a alguien más. – Haru giró su cabeza hacia un costado, parecía ofendido por la actitud del pelirrojo.
Rin tomó un vaso de sus manos.
–Sí quiero…gracias.
–Hm. –esa era su forma de decir "de nada".
Una atmosfera incómoda se dio entre ellos. ¿Qué demonios pasaba? Ninguno hablaba, sólo se concentraban en beber los refrescos. Por alguna razón estaban nerviosos. A Haru le sudaban un poco las palmas de las manos y Rin no sabía dónde posar su vista. Del suelo al cielo, del cielo a los niños que jugaban, de los niños al suelo nuevamente y luego a Haru. Allí fue donde notó que el chico tenía atrapada entre sus hebras oscuras una pequeña hoja.
–Tienes atorada una hoja. –le señaló el pelirrojo apuntándose él mismo a su propio pelo.
– ¿Eh? – Haru comenzó a pasarse su mano libre por su cabellera revolviéndola y consiguiendo que la hoja se le ocultara más entre sus hebras.
–Espera. La estás enredando más. Déjame hacerlo. –Rin se acercó a Haru y llevó sus dedos a su cabeza, comenzando cuidadosamente a apartar los mechones. Cuando hubo terminado, sus miradas se encontraron y se congelaron por un instante.
Dos muchachas que pasaban por allí rieron por lo bajo ante la escena. Sus comentarios "son muy tiernos" y "se ven tan lindos", provocaron que ambos se separaran abruptamente y se sonrojaran bastante.
–M-mejor vayamos a ver que hacen Makoto y Yamazaki. –dijo Haru. Su corazón estaba latiendo a un ritmo acelerado. Más del que él podría soportar. Lo de recién había sido muy sorpresivo.
–C-cierto. –le apoyó el pelirrojo y los dos comenzaron a caminar en dirección a la pareja.
"Los que están saliendo no somos nosotros". Pensaron ambos mientras sentían que el calor no desaparecía de sus caras.
.
.
.
Las cosas se ponen calientes por aquí. ( ͡° ͜ʖ ͡°)
¡Gracias por leer!
