Advertencias: Yaoi. Si no te gusta no leas.

U/A

N/A: Tanto ni Naruto como los personajes no me pertenecen a mí, sino a Masashi Kishimoto.

NaruSasuNaru (No del todo segura si serán sukes. Avisaré más adelante)

Drive and ride está muuuy basada en los videos y canciones de Lana del Rey. Cualquier parecido con éstos, ya he advertido. Lana es mi droga para escribir en esta historia c:
(Si no has visto ninguno de sus videos, NO los veas… puede que te hagas un poco de… ¿Spoiler?)


La estridente risa de Naruto le nubló por unos segundos los pensamientos. Recordaba pocas cosas… Había ido a la biblioteca, se había encontrado allí con el rubio (supuso que lo planearon, en su estado ya no sabía mas detalles), y luego él le ofreció "divertirse", lo que en palabras más directas significaba drogarse en la costa, cuando fuera completamente de noche y ningún alma rondara por la Isla de Grain. Sí. Eso era divertirse para ellos dos.

-Naruto~.- Canturreó. Dios. Sí que hacía efecto aquél vicio prohibido.- Pásame un poco más, para algo te compré, maldito narco.-

-Oye, no soy narco.- Naruto le dio una pequeña calada al cigarro que tenía en la boca y exhaló.- Sólo vendo por… diversión. Supongo.-

Y volvió a reír. Sasuke se le acercó casi arrastrando y le quitó el cigarro de la mano para fumar un poco él. Se encontraban enfrente del mar, sentados delante del coche de Naruto (un Ford 1941, del que alardeaba todo el tiempo de haber comprado con su propio dinero) haciendo exactamente lo que llevaban un tiempo haciendo. Perder tiempo. Viajar cerca de 40 km desde Londres hasta la vacía costa, ver las estrellas brillar por encima de ellos dos, y drogarse por el estrés que habían estado acumulando en la semana… Aunque esas salidas las hubieran hecho sólo tres veces anteriormente.

-Sasuke… Nunca me contaste. ¿Qué es de tu vida? No sé nada de ti.-

Naruto miraba hacia el mar oscurecido por la eminente noche con una expresión realmente relajada en su cara. El pelinegro giró para mirarle y volvió la vista al frente.

-Ni deberías saber.- Dijo serio. O eso intentó, ya que su voz sonó como si quisiera falsificar la profunda voz del típico chico malo de alguna película. Al escucharse a sí mismo no pudo evitar reír y Naruto vio ese gesto en él.

-¿Sabes? Deberías dejar de tratar ser arrogante cuando estás tan drogado…-

Dijo Naruto después de quitarle el cigarro y darle una profunda calada. El "rubio norteamericano" -como le decía Sasuke- estaba un poco más acostumbrado a consumir marihuana que el pelinegro, por lo que la droga recién empezaba a surtir total efecto en su metabolismo luego de unos dos minutos. No es que fuera mucho más tiempo, pero ese pequeño rato extra de "conciencia" le dejaba observar como Sasuke se destensaba rápidamente. Era una buena vista… Mirar su refinado rostro suavizándose y perdiendo la mirada hacia adelante, parpadeando lentamente. Naruto no conocía bien los motivos, bien podría tratarse de su maldita mente adicta, pero le gustaba mirarle así. Parecía el único momento de su vida en el que el pelinegro podía relajarse. Y sonreír.

Desviando sus pensamientos a un rincón de su mente, le entregó al pelinegro lo que quedaba del cigarro y como pudo intentó incorporarse. Ya debía ser hora de volver, y si tenía que manejar sería mejor estar lo más limpio posible. Se dirigía a la puerta de su coche cuando escuchó el interrogante de Sasuke detrás de su espalda.

-¿No vas a querer más?-

Naruto se giró a mirarle con una extraña expresión en su rostro, entre serio y aburrido.

-Sasuke… No creo que puedas verlo, pero el cigarro acaba de terminarse.- Ante lo mencionado el pelinegro bajó la mirada a su mano para ver efectivamente el cigarro consumido en su totalidad.- Además estoy intentando dejarlo. Ven que te llevaré donde está tu auto…-

Ante lo mencionado Sasuke dejó salir un resoplo que no llegó a ser una risa.

-¿Tú? ¿Dejar esto? No me hagas reír. Además no quiero regresar todavía.-

Y se mantuvo en el suelo para mirar luego hacia el frente. Pero no pudo ver como el rubio se acercaba a zancadas a su posición y le pateaba. Oh, eso sí, al menos pudo sentir su pie dando con fuerza contra su espalda. Cuando cayó en la fría arena ya estaba lo suficientemente cabreado como para levantarse como un resorte e intentar darle un puñetazo. Y se quedó en sólo un intento, porque se tambaleó apenas estuvo de pie y cayó de cara al suelo. Con ambos brazos al costado de su cabeza cerró con fuerza los puños, agarrando arena de paso mientras dejaba escapar un grito angustiado de ira, que resultó de lo más cómico para Naruto, ya que lo miró y sonrío, y luego rompió a reír estruendosamente sosteniéndose el abdomen. Sasuke se incorporó de a poco y le fulminó con la mirada, pero al ver que el rubio no parecía interesarse en él se dirigió lentamente al automóvil. Abrió la puerta del copiloto y se dejó caer muy lentamente. La cabeza comenzaba a explotarle dentro de su cráneo y no quería estar otro minuto más allí. No supo en qué momento su compañero dejó de reír y se subió también al carro, arrancando de paso. Bajó la ventanilla todo lo que pudo y aún con los ojos cerrados comenzó a sentir la fría pero reconfortante brisa del mar chocando contra su cara. Si Naruto seguía manejando así de rápido como iba, sería probable que una de dos cosas pasarían: o chocarían contra cualquier cosa en el camino debido al estado del conductor, o llegarían demasiado rápido a su destino. Y Sasuke odiaría más que nada la segunda opción. Así que cuando sintió que el camino se alisaba demostrando que ya habían llegado a la ruta, le dijo que redujera un poco la velocidad –casi gritando, ya que el ruido del viento ingresando por la ventanilla tapaba el sonido de su voz.-

-¿Qué pasa Sasuke? ¿Tienes miedo que choquemos? Relájate y duérmete si quieres, princesita.- Se burló él.

-Lo que no quiero es llegar a casa temprano, imbécil. Por algo vine aquí.-

Respondió el pelinegro con un tono cortante. Cuando sintió que la velocidad disminuía un poco abrió finalmente los ojos y sacó su brazo por la ventanilla. Sintiendo el frío del viento chocando contra él, abría y cerraba la mano, casi absorto en lo que hacía. Sí… Eso era viajar para él… No había nadie más allí que ellos dos, y por suerte el rubio solía callarse más de lo normal en la noche.

Antes de conocer a Naruto su vida había sido un completo desastre emocional desde hacía mucho tiempo. Desde los trece años que no experimentaba algo tan cercano a la felicidad, a reír sin preocuparse de nada. Podía asegurar que su felicidad terminó cuando Itachi decidió mudarse a Estados Unidos y estudiar allí en Stanford: Aquello no hubiera sido un problema si su padre no lo hubiese visto como tal. Uchiha Fugaku intentó obligarle a quedarse en Londres. ¿La razón? Quería que su hijo mayor siguiera la tradición de la familia y ocupase el rango político que le tocaba: Ser un Lord de título hereditario. Pero Itachi sólo se fue, abandonando a su hermanito menor a su propia suerte, echándole su propio destino sobre sus jóvenes hombros.

Uchiha Itachi se fugó la noche en que cumplió 18 años. Y Sasuke recordaba aquella vez como la peor noche de su vida… Cuando todos dormían intentó irse sin que nadie lo notara, pero su padre lamentablemente despertó. Y esa noche en la casa Uchiha todos los miembros de la familia gritaban, a excepción de él. Sólo veía a su hermano sosteniendo con fuerza una maleta, a su padre cerca de él alzándole la voz cada vez que Itachi intentaba hablar y a su madre asustada intentando calmar a su primer hijo y a su esposo. Las expresiones en las caras de los dos varones nunca se le borrarían de la mente… Itachi, que siempre mantenía aquella serena mirada miraba con verdadero odio a su padre, y éste, al ver cómo le faltaba el respeto le devolvía el gesto con completo desprecio. Una expresión demasiado fuerte para ofrecerle a un hijo. Eran cerca de las 2 de la madrugada y todavía nadie le había visto a él, de sólo trece años, parado a la entrada del salón mirando todo sin comprender, con miedo de lo que escuchaba.

Cuando finalmente su hermano le vio, su rostro se transfiguró por completo a la sorpresa de ver a su hermanito allí, observando todo con lágrimas cayendo sin control desde sus oscuros ojos. Pero aquello no cambió nada. Su hermano, su amado hermano mayor agarró su maleta rápidamente y salió disparado por la puerta. Sin despedirse. Lo único que pasaba por su mente era que su adorado hermano le había abandonado para siempre. Y la carga que llevaba Itachi sobre sus hombros se desplazó por completo hacia él ese día.

Quizá por eso se interesó cada vez menos en la universidad, estando tan sólo en el segundo año. Con el tiempo pudo comprender a su hermano y suprimir su odio hacia él, y cuando pudo hacerlo fue cuando se desvió por completo del camino impuesto por sus padres (sin que aquellos lo notaran, ya que seguía asistiendo a la universidad) y quizá por eso conoció a Naruto…Y Ahora parecía que se estaba convirtiendo en el primer amigo que estaba haciendo. Y realmente le hacía sentir bien, de algún modo disfrutaba mucho estar con él.

-¿Cuándo comenzaste a vender drogas?- Preguntó Sasuke de repente. Naruto se giró para verle por apenas un segundo y respondió.

-Hace poco. Eres uno de mis primeros clientes, en realidad.- Y rió.- He estado aquí en Gran Bretaña desde un par de años… Son todos demasiado aburridos por aquí, ¿Sabías?-

-Nadie te dijo que vinieras aquí… Puedes irte si no te gusta, norteamericano. Nos sobran personas como ustedes.- Dijo engreídamente. La estridente risa de Naruto no se hizo esperar.

-¿Qué harías tú sin mí, europeo presumido?-

Sasuke sonrió levemente e ignoró aquél comentario, desviando la vista a su ventanilla. La ruta casi a oscuras, iluminada por pocos faroles y las luces del coche de Naruto eran una linda vista si uno estaba demasiado acostumbrado a la ciudad.

-Nunca te pregunté de qué parte de Estados Unidos eres…- Preguntó Sasuke luego de un par de minutos de puro silencio.

-Florida. Miami, para ser exactos. Amo el mar, por si no lo has notado…-No hubo respuesta de parte del pelinegro. Mejor así, ya se estaban acostumbrando rápidamente a todo aquello… El silencio de los sábados por la noche de mediados de Julio, con las vacaciones comenzando para Sasuke, ya que el rubio no asistía a la universidad a pesar de tener 2 años más que el pelinegro.

- ¿Qué haremos la semana que viene?-

Volvió a hablar el rubio tras quince minutos de puro silencio, cuando parecía que su compañero estaba en un sueño posible. Ya estaban cerca de donde Sasuke había dejado su automóvil en la noche (un estacionamiento de 24 hs., cercano a un casino).

-No lo sé…- Respondió honestamente.- La semana que viene empiezan las vacaciones. Podríamos juntarnos cuando queramos…-

-Está bien… El sábado que viene, a las 7 pm. En este estacionamiento, ¿te parece?- Inquirió el rubio, y el menor le sonrió como una muda respuesta.


Hola a todosss, regresé. (Cuesta escribir D:)
Realmente esta historia me está costando muchísimo escribirla, los primeros capítulos serán difíciles de entender, gomenn!… es que necesito desarrollar así la historia, más adelante se atarán todos los cabos sueltos.

Gracias a todos los que me leyeron y dejaron reviews!

-Uchiha Nicore V.-