¡KOTOMI SIGUE DE FIESTA! xDDD
Como festejo de mi primer año en Fanfiction, también realice el primer capítulo de esta historia. Metiéndole mucha más trama y acción que antes (?) (Eso suena a anuncio de película de acción xD) Y he de decir, que ME ENCANTA COMO VA ESTA COSA SENSUAL *Inserte corazón aquí*
Disclaimer: Pokémon Special y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Nintendo, Kusaka y Yamamoto. Yo solo juego con ellos en mi retorcida mente ya que deseo que estos dos estén juntos. TwT
Advertencia: CrackShipping. Posible OoC
Shipping: ViridianShipping (Silver x Yellow) (¿Alguien me dice porque estos dos son tan sensualmente sensuales? xD)
Nota de la Autora: Exámenes y trabajos finales... Kotomi pierde la cabeza *Referencia a los Simpsons* xD
Capítulo 1.
La rubia simplemente no podía creerse lo que acaba de escuchar ¿emparejarse con su compañero pelirrojo? Simplemente era una opción que no lograba entender y no iba a aceptar. Se encontraba en pleno shock. Tenía la cabeza gacha mientas observaba fijamente sus manos, pensando en que todo eso debe ser una broma, una pesadilla. Abría y cerraba la boca, demostrando que quería decir algo, más las palabras no lograban formarse y salir de su boca. Estaba atónita sin duda.
—¿Y-y qué opina S-Silver de esto? ¿Él sabe de esto?— La preocupación por su amigo pelirrojo empezó a alterarla, dudaba mucho de que si esa era una buena idea pero aun así no le quitaba su preocupación por el ánimo que tomaría su compañero.
Yellow seguía alterada, viendo fijamente a los dos hombres, los cuales uno no podía mirar a los ojos a la chica a causa de la pena por tener que obligarla a aquello, y el otro seguía viéndola fijamente, sin perderla de vista ni un segundo.
—Lo sé... Estoy consciente de todo este plan...— Sin que diera mucha señal de su presencia, la otra voz que provenía desde la cocina apareció, era sin más ni menos Silver. Se encontró todo el tiempo dentro de la cocina reflexionando de la noticia que le dio su padre recientemente... Al observar más detenidamente al chico de ojos plateados, se lograba apreciar que él no estaba de acuerdo con aquello ya que tenía la mirada perdida y le era imposible dar la mirada a la rubia.
Yellow se levantó para verlo y le ocurrió lo mismo que al pelirrojo, le era inevitable darle la mirada. Tenía la mirada distante y no sabía que decir al respecto, es posible que incluso en las mejillas de la rubia estaban coloreadas por un tono carmín, pero no a causa de un pulso acelerado sino porque la chica empezaba a tener ganas de llorar, odiaba aquella situación. Sabía que no era culpa de su tío y no que no debía descargar su ira contra de él, ni contra Giovanni y mucho menos en contra de Silver... No sabía qué hacer en esos momentos.
—Silver... Yo...— Yellow, nerviosa y con una clara incomodidad, trato de hablar. Se sentía verdaderamente culpable por aquello, así que busco alguna forma de disculparse con él.
—Sin duda es una pena por tener que llevarlos a este punto, pero no se puede hacer nada más, lo siento por obligarlos pero, son las reglas…— El pescador se puso entre los dos Holders mientras los miraba a cada uno de vez en cuando.
Yellow estaba un poco más tranquila, pero un no lograba salir del shock ocasionado, parecía estar escuchando lo que su tío decía, más una palabra hizo que por fin reaccionara; "Reglas", resonaba esa palabra en su mente, escuchándola constantemente y siendo lo único posible en que pensar.
Reglas, reglas, reglas… Son unas estúpidas reglas si se pone a pensarse bien. ¡¿Obligar a que unos chicos estén juntos… SOLO POR SER HIJOS DEL BOSQUE?! Sin duda no encontraba la razón de tener que arruinar la vida de dos personas de aquella forma. Sin que lograra soportarlo más, salió corriendo de la cabaña, sin decir nada ni hacer nada más que eso. Dejo su sombrero, a la familia de ratones eléctricos. Simplemente quería escapar de aquella horrible realidad.
—¡Yellow! — Wilton trato de detenerla, pero fue inútil la chica solo quería correr y alejarse de aquello.
—Parece que la chica no tomo la noticia muy bien. Es normal que reaccione así. — Giovanni, tranquilo y desde su lugar saco el comentario. Al final de cuentas él paso por lo mismo. Realmente estaba bastante tranquilo pese a la situación que se estaba presentando.
Wilton se quedó en la puerta observando el lugar por el que había corrido esta Yellow, estaba preocupado por ella, quería ir para poder tranquilizarla y estar con ella, pero no sabía si lo mejor era dejarla sola en ese momento, debía terminar de procesar todo aquello. Sin duda el pescador estaba confundido con respecto a qué hacer con su sobrina.
Silver aunque seguía un tanto incomodo por la situación en la cual lo metieron, aun así se puso la decisión de ir tras Yellow, por lo que con determinación se dirigió hacia la entrada donde Wilton lo detuvo.
—¿Qué planeas hacer? —
—¿Qué acaso no es obvio? Yellow se dirigió al bosque… Dejo a Chuchu por lo que no posee Pokémon con ella. Puede que se pueda comunicar con los Pokémon pero aun así eso no hace que no esté en riesgo de que algún Pokémon salvaje la ataque. — Hablaba mientras clavo su mirada plateada fríamente sobre Wilton, este sabía que eso era cierto y que él no podría ir a protegerla ya que no poseía un Pokémon lo suficientemente fuerte para aquello. Por lo que sin más que decir dejo ir a Silver.
—Jaja, esta sin duda fue una mejor oportunidad de la que creí. — Con una sonrisa en el rostro, Giovanni soltó el comentario al aire.
—¿Por qué lo dices? — Pregunto Wilton un poco confundido. Más Giovanni no le dio una respuesta.
¿Era prudente lo que estaba haciendo? Después de lo que paso en la cabaña, era lógico que ella quisiera escapar y estar sola, él también quiso hacerlo en tanto le informaron de aquello. Sabía que debía dejarla sola; pero no cuando ella se adentró en el bosque a esas horas de la noche. Era, sin duda alguna, algo peligroso.
Seguía caminando a través del bosque buscando a la rubia mientras tenía a su Pokémon de hielo, Weavile al lado de él. Decidió sacarlo por si necesitaba de él en algún momento. Su mente seguía en un gran desvarió; no lograba salir de ese estado desde que su padre le dijo que debía hacer. Aquello ocasiono claramente que tuviera la gran incomodidad que se hizo presente al momento que estuvo al lado de la rubia. Pero a pesar de aquella incomodidad, sentía fuertemente que no podía dejarla sola, no al menos en esa situación. Ella lo había ayudado cuando este estaba en busca de quien era su padre, por ello tenía un gran respeto y agradecimiento hacia la rubia a pesar de que terminaron descubriendo que su padre era el líder del Team Rocket, pero no podía culpar a la sanadora de aquello, ella no podía hacer alguna diferencia en aquello. Sin que ninguno de los dos se diera cuenta, con forme convivían aunque sea un poco en los ratos de coincidencia que les tocaba se empezaron a tener más cariño y confianza entre ellos y eso provocaba que les sea más fácil el poder estar en compañía del otro.
Por eso debía ir a buscarla, le debía el apoyo que anteriormente ella le demostró.
Weavile empezó a sentir una presencia, pero no una de peligro, sino una que él ya conocía. Atravesando el arbusto que estaba al lado suyo corrió hacia la dirección que sentía aquello. Silver se vio un tanto confundido ya que su Pokémon no hacia ese tipo de cosas. Así que lo siguió.
Tras lograr atravesar unos arbustos, logro ver que era lo que hizo que Weavile corriera, estaba Yellow sentada en la base de un árbol abrazando sus piernas y ocultando su rostro. Empezó a entender por qué Weavile corrió hacia esa dirección de aquella forma, Yellow ya leyó los pensamientos de él cuando era un Sneasel; debe de hacer quedado alguna conexión entre ellos después de eso.
Parece que Yellow no se dio cuenta de la presencia de los dos ahí presentes, así que Silver decidió llamar su atención hablándole.
—Irte del lugar sin tus Pokémon y entrar a estas horas al bosque, es algo peligroso sabes. —
Yellow finalmente alzo el rostro al reconocer aquella voz, alzo la mirada para poder ver aquella mirada plateada que la estaba mirando. Empezó a sentir un poco de vergüenza, no solo porque hizo que el pelirrojo fuera hasta allá solo por ella, sino porque estaba llorando, por lo que tenía los ojos húmedos y un poco enrojecidos. Volvió a agachar la mirada para poder esconder su mirada ámbar y llorosa.
—¿Qué haces aquí Silver? — La rubia logro hablar tratando de hacer la mejor pregunta posible con su mente nublada y confusa.
—¿Qué acaso no es obvio? Vine por ti. — Soltó como comentario sin pensar en la forma que aquello se entendía. Cuando comprendió eso, le fue inevitable no tener un sonrojo en sus mejillas e inmediatamente trato de cambiar el sentido que la frase tenia. —Tu tío se quedó preocupado al ver que saliste así y más cuando te vio adentrándote en el bosque… Así que…— No se le ocurrió que más decir.
Por suerte, no hizo falta ya que a Yellow parecía no importarle mucho eso. Eso o su mente estaba muy confusa como para percatarse de aquello. Posiblemente las dos.
—¿A caso no te molesta todo esto? Lo que quieren que hagamos— Yellow trato de buscar un tema de conversación con Silver. Aunque quizás no fuera el mejor, pero de paso quería saber la opinión del pelirrojo.
Silver no supo que decir. Simplemente suspiro tratando de buscar las mejores palabras que decir, las cuales nunca llegaron. Prosiguió a tomar asiento al lado de la rubia.
—Tal parece que tú tampoco estás de acuerdo con toda esta situación... Es absurdo que nos obliguen a hacer esto... ¿No crees?—
—Es posible... Pero son cosas que se deben hacer... El Viridian Mint es un don que se debe preservar.— El pelirrojo hablo tratando de parecer lo más tranquilo posible, a pesar de su enojo por la decisión que tomó su padre.
—Pero no debe ser de esta forma. No obligando a dos personas... No...— El llanto volvió a salir de los ojos de la rubia. Más que molesta, estaba indignada.
El pelirrojo volvió a suspirar. Realmente entendía el cómo se sentía Yellow en ese momento –él estuvo o más bien esta igual que ella- pero aun así... No se le ocurría nada para poder consolarla. Un modo para poder tranquilizar aquel sentimiento que en esos momentos inundaba el blando corazón de la rubia.
Ideas de que hacer; ninguna.
Posicionó su mirada plateada encima de su Weavile, tratando de buscar alguna idea al ver a su Pokémon. Este noto que su entrenador estaba confundido de que hacer, por lo que decidió darle una idea. Se acercó a una de las piernas de Yellow y le abrazó la pierna con sus garras. La rubia se sorprendió al sentir aquel tacto en su pierna, por lo que levantó un poco la mirada para poder encontrarse con una mirada segura de parte del Pokémon de hielo; tratando de decirle que todo estará bien a pesar de la situación. Eso logro que Yellow lograra soltar una pequeña sonrisa, y con su mano acaricio a Weavile en forma de agradecimiento.
Silver suspiro una vez más; ahora tenía una idea. Pero no estaba seguro si era lo más prudente, no quería ocasionar un momento incomodo entre los dos. Posiciono su mano enguantada sobre su cabeza, pasando sus dedos entre las hebras rojizas que lo caracterizan tratando de pensar un poco. Decidió hacerlo.
Con uno de sus brazos lo paso por encima de los hombros de la rubia y con su otro brazo termino de formar aquel abrazo un poco torpe, pero cálido. La rubia no entendía, sus ojos ámbar estaban abiertos como platos y en cada milímetro de su rostro expresaba confusión y sorpresa.
—Sé que esta no es la forma más prudente para que el guardián nazca... Pero uno a veces debe hacer cosas que no siempre son gratas... La vida no siempre es justa...— Lleno de melancolía, el pelirrojo dijo lo primero coherente que logró entrar en su mente. La rubia logro sentir las palabras que su compañero dijo, entraron en su corazón. Correspondió el abrazo que el pelirrojo le estaba dando aunque sus lágrimas seguían saliendo, manchando un poco la chaqueta negra con rojo del intercambiador.
Los dos hombres adultos seguían en la cabaña, el pescador se encargó de llevar a la habitación de la rubia a los tres ratones eléctricos, tranquilizándolos y diciéndoles que no se preocupen más y que disfruten el tiempo que aún les queda para estar juntos. El ex-líder de gimnasio seguía en su asiento, pensando un poco en lo que esperaba que el pescador regresará a la sala.
El rostro de Giovanni estaba sin expresión alguna, serio y tranquilo es lo que más se podía describir de aquel hombre de cabello negro. Wilton por otra parte, se le veía avergonzado por lo que había hecho. Odiaba la situación casi tanto como lo estaba haciendo su sobrina.
—¿Por qué existen esas reglas tan crueles?— El pescador regreso al lugar con dos vasos de agua en la mano, uno para Giovanni y otro para él.
—El bosque es muy quisquilloso para escoger al guardián. Un poder tan especial como el Viridian Mint tiene que cumplir requisitos especiales.— Giovanni respondió a la aparente pregunta de su acompañante.
—Explícame una cosa... Tú también posees el Viridian Mint, así que tuviste que haber pasado por lo mismo.— Wilton se le veía curioso ante la respuesta que recibiría. Así tal vez podría entender un poco más el cómo se sentía Yellow en ese momento.
—Así es, yo tuve que cumplir los mismos requisitos en su momento. Me encontraron a una chica que tenía sangre del Viridian Mint. Así que nos obligaron a casarnos para poder tener un bebé. Para poder tener a Silver. Al momento que él nació y darnos cuenta que no poseía el Viridian Mint nos dejó confusos, no entendíamos porque ya que habíamos seguido las reglas al pie de la letra. Pero lo que lo sabíamos era que la guardiana ya había nacido.— Empezó a explicar un poco su historia.
—Que era Yellow.—
—Así es... La madre de Silver, al enterarse de que había sacrificado todo para que al final este no haya poseído el Viridian Mint la dejo furiosa. Por eso se fue dejándome al pequeño. Hasta el momento no sé qué fue de ella.— Siguió recordando de todo lo que le paso cuando criaba al pequeño pelirrojo.
Wilton también empezó a pensar por todo lo que tuvo que haber pasado Silver de pequeño, con solo el hecho de su rapto por Mascara de Hielo era suficiente por decir…
—Sabes… Los padres de Yellow murieron cuando ella era pequeña. A partir de ese momento yo fui el que se hizo cargo de ella. Siempre fue una niña adorable. Aún recuerdo su expresión cuando descubrió que podía leer los pensamientos de los Pokémon. Y desde pequeña que a ella le encantaba estar en el bosque, aunque no se adentraba mucho en ese entonces. La crie como si fuera mi hija, para que no sintiera la falta de sus padres. — El pescador también se adentró en sus pensamientos y recuerdos del pasado, no se podía quejar, había pasado grandes momentos al lado de Yellow
Aquel lugar se volvió el lugar donde ambos hombres podían recordar.
Finalmente, Yellow pudo tranquilizarse; aclarar su mente y tener las cosas un poco más claras. E inclusive una idea llego a su mente, una para que pudiera cumplir aquellas reglas que se le habían impuesto y no sentirse tan incómoda al cumplirlo. Le dijo la idea a Silver y a este le pareció que podían intentarlo, así que se encontraban de regreso a la cabaña dispuestos a contarles la idea.
Silver dirigía la caminada, mientras que Yellow se quedó atrás de él, no solo por el hecho de que Yellow caminaba más lento que el pelirrojo, sino que aparte ella se había acostumbrado a quedarse atrás. Observaba la espalda del pelirrojo con detenimiento, y se lograba apreciar como este ha crecido en todos los años que llevan desde que se conocieron. Las hebras rojas de este seguían siendo largos, seguían midiendo un poco más de los hombros de este. Realmente el chico se había acostumbrado a poseer el cábelo a ese largo. Por alguna razón, eso le pareció un poco gracioso a la rubia.
Weavile seguía fuera de su Pokéball, caminando al lado de su entrenador y observando de vez en cuando hacia la rubia. Aquel Pokémon en verdad había tomado cierto cariño hacia Yellow. El pelirrojo seguía inmerso en sus pensamientos; pensando en que si todos los hijos del bosque y poseedores del Viridian Mint debían cumplir esas reglas en el momento indicado, ¿Qué habrá pasado con Lance?
—Ahh, Silver…— La rubia con voz temblorosa llamo la atención del pelirrojo, caminando un poco mas rápido para poder posicionarse a su lado. El pelirrojo al voltear, se sorprendió con lo que vio.
—¿Un Nidoking? —
Si, les terminare los capítulos en la parte más dramática (?) xD Mi ser bien mala OwO
Ya lo dije y lo volveré a decir. ¡AMO ESTE FIC! Y sin duda alguna siento mucho como he mejorado a comparación del primer Viridian que subí xD Eso ya tiene un sensual año QwQ
Quiero actualizarlo lo más pronto posible, tengo un montón de ideas para este fic… Pero la escuela me consume en este momento, estoy a final de semestre… Y pueeees, hay que salvarlo xD
Si les gusto, por favor déjenme un humilde review. Prometo que actualizare lo más pronto posible.
Chao nwn/ Deseen que no muera.
