Bueno amigos, creo que les gusto mucho esta historia por sus comentarios, espero que les agrade el capitulo de hoy, pues sinceramente no espere que la gente le gustara una historia como esta. Principalmente, pensé que no habría capitulo, pero estos no serán muy seguidos, pues necesitan su tiempo para sus ideas. A propósito, creen que Ash debe de tener un legendario. Pues la verdad ya tengo un legendario para Ash, pero como mínimo pondría 5 pero dos no son para batallas en este caso, sino que les cuida y si lo desean un lucario. Saludos a JennDelCarmen y a todos los demás que han apoyado esta historia; los obligo a amar a Latias. Espero que les agrade mis otras historias de parejas inusuales como el Mi Crystal que es una historia que pensé y la realice. Acepto críticas positivas como negativas, nada de OC's por el momento.

-Batalla de la Frontera-

-Gracias de nuevo por dejarme estar aquí nuevamente señora Ketchum- dijo Gary, el nieto del profesor Oak y rival de Ash. –No puedo creer que ya ha pasado más de un años desde que Ash desapareció, sigo sin poder creer que el decidiera jamás volver.- decía Gary mientras ayudaba a limpia r la casa con Mr. Mime, el Pokemon de Delia.

-Fue mi culpa sabes, yo le creí a Misty y no le hice caso a Brock, hasta tu abuelo me convenció de que eso era lo mejor… y ahora Ash debe estar odiándome- dijo la madre de Ash mientras miraba con tristeza una foto de él durante su victoria en la liga Naranja.

-Se que Ash debe estar ahí, aun me falta preguntarles a muchas personas incluso Paul lo busca para su revancha, pero se que él también lo estima mucho al igual que Brock.- expreso Gary mientras miraba las medallas de Ash en diferentes ligas hasta que vio unas inusuales. -¿Señora Ketchum, qué son estas medallas?- pregunto Gary sin reconocer los símbolos de la batalla de la frontera.

-Son los siete símbolos de la batalla de la frontera, aquel reto que completo cuando viajo por Kanto nuevamente- dijo Delia mientras miraba el titulo de cerebro de la batalla de la frontera.

-Creo que voy a participar en ese reto- dijo Gary mientras una sonrisa se formo en su rostro.

Ya había amanecido en la pirámide de batalla, justo donde se daría aun encuentro entre Marina y Brandon por la medalla valor que el día anterior fue concedida a una castaña que durante 28 largos días peleo contra los regis de Brandon y sus otro Pokemon. Durante aquella noche se hospedó Lucy la reina del pico y Scott el presidente y fundador de la batalla de la frontera. Lyra la castaña que había completado la victoria en los 7 lugares destinados a los duelos con los cerebros estaba decidida a encontrar a Ash Ketchum, pero también sabía que no era la única que desarrollo los sentimientos por aquel joven apasionado por lo Pokemon, su amiga Marina los desarrollo después de encontrarse con Ash ya que fue el quien la ayuda a salir de una depresión y dolor que la abrumaban. Lyra miraba las nubes desde la ventana del cuarto donde había pasado la noche.

-"Ash, me gustaría saber si acaso nos has extrañado… bueno la verdad te he extrañado mucho desde que desapareciste. Por lo que veo Lucy desarrollo sentimientos por ti, no se si tu y ella tuvieron una relación o… bueno solo me gustaría abrazarte de nuevo sentir como tus brazos me rodean como cuando perdía en los gimnasio de Orre. Te extraño y me duele saber que has cambiado… pero hare lo que sea para volver a verte y traerte de nuevo.- pensaba la castaña mientras vio como los rayos del sol mostraban la extensión del bosque donde estaba la pirámide.

De repente la castaña se separo de la ventana y se dirigió a su mochila, abriendo esta saco su gorro blanco con moño y también saco un collar plateado metálico de una pokebola. La castaña miro con sus ojos brillosos aquel objeto mientras lo volteaba para leer la siguiente frase:

"Nunca te rindas"

Una lágrima bajo por las mejilla derecha, ella observaba aquel collar que hace tiempo Ash le había regalado. Fue durante una batalla de cuartos de final donde perdió contra un oponente que no perdió ni un solo Pokemon, aquel día ella estaba decidida a ganar, pero ella llevo a los límites a su Pokemon. La presión estaba en ella, jamás se dio cuenta en los errores que cometió. Si no fuera por la intervención de Ash, tal vez todos sus Pokemon no estarían con ella. Ella le dolió todo eso, ella ese día abandono el centro Pokemon y se fue corriendo, ella casi muere ese día por su estupidez y ella lo sabía.

-Creo que es hora de levantar a Marina.-dijo la castaña mientras se limpio un poco los ojos para después ver una foto suya con Ash y Marina. En la foto se podía apreciar como ambas jóvenes abrazaban al chico de Pueblo Paleta, mientras el sonreía. La castaña la guardo en su bolsillo y después se puso el collar.

Mientras tanto en otra habitación se encontraba Marina, aquel atuendo blanco que traía reposaba sobre una silla a lado de la cama. La peli azul estaba recostada en la cama mientras abrazaba sus piernas, cosa que hacía siempre cuando estaba triste, triste cuando Ash perdía una batalla o ella perdía un concurso o batalla en Orre. La peli azul estaba despeinada y traía unos shorts rosas pastel, pero había algo que traía puesto y era curioso. Cubriendo la parte de arriba de su cuerpo estaba una camisa azul con mangas blancas. Si uno conoció a Ash en sus inicios sabría que aquel conjunto lo uso durante la liga Kanto, Naranja y Johto, aquel atuendo característico de él junto a su legendaria primera gorra.

-Creo que es hora de cambiarme para el reto.- dijo en voz baja Marina mientras se paraba, cuando ella trataba de quitarse aquel atuendo, más ella lo abrazaba y se lo dejaba puesto. –Ahh… como quisiera que estuvieras aquí en estos momentos Ash- dijo Marina mientras se tiraba a la cama y miraba al techo tratando de hallar una respuesta. Ella recordó cuando se encontró por primera vez con Ash.

-FLASHBACK-

-ERES UN ESTÚPIDA-

Aquel grito se escucho en todo el bosque, aquel grito era de un hombre, exactamente de una edad madura, tal vez dieciséis años. En medio de aquel bosque estaba un joven de cabellera azul oscura, gorra amarilla y azul con una chaqueta roja, se podía notar en su rostro que estaba molesto, mejor dicho furioso.

-Cállate Jimmy, yo… no es mi culpa sabes y hago todo lo que puedo- se defendió la joven de cabellera azul celeste que estaba frente a él.

-Enserio... jajaja que gracioso Marina, sino mal recuerdo es por tu culpa que mis pokemon ya no están conmigo- dijo en tono elevado aquel joven llamado Jimmy mientras miraba con furia a la joven.

-No fue mi culpa… yo… yo solo.- murmuraba la peli azul mientras sus ojos color celeste se tronaban vidriosos.

-¿NO FUE TU CULPA?- el joven miraba con una sonrisa a la Marina la cual sabía que cada cosa que le diría sería verdad… una dolorosa verdad. –Te recuerdo que la culpa es tuya, quien fue la niña tonta que creyó que el mundo es color de rosa, la estúpida que confió en aquellos sujetos… es cierto fuiste tu.- con cada paso hacía que la joven peli azul retrocediera. Los ojos oscuros de él penetraban los de color esmeralda de ella.

-Por favor ya…-

-Ya que, ya no quieres verme, bien pues haznos un favor a todos… desparece de la vida de los demás.- dijo el joven de gorra mientras se daba la vuelta y tomaba su mochila.

Las lágrimas no tardaron en brotar, Marina se dio media vuelta y empezó a correr para alejarse de su ex amigo. La peli azul corría en medio del bosque, no sabía a donde iba, pues las lágrimas de un corazón roto nublaban su vista. Marina no se dio cuenta que justo frente a ella se encontraba una raíz de un árbol cercano, la peli azul se tropezó lastimándose la rodilla y embarrándose de tierra y un poco de lodo. Marina estaba llorando mientras su rostro estaba sucio por el lodo que la embarro, trato de pararse pero el dolo de la rodilla, el dolor de su piel lastimado entrando en contacto con la tierra, provocaban que la joven gimiera de dolor. De repente su vista se aclaro y pudo ver a un joven de gorra roja con un pikachu en su hombro. Aquel joven de tez morena clara y ojos color chocolate se acerco a la joven.

-Estas bien, no te paso nada malo- aquellas palabras hicieron que la joven soltara unas lágrimas señalando su rodilla, la cual tenía una herida. –Ya veo, debo de limpiarte la herida, pero por lo que veo necesitare sacar parte de la tierra que esta adentro de ella.- el joven de ojos color chocolate se quito la mochila que tría puesta y saco algunas cosas como alcohol y vendas.

Marina solo se quedaba mirando al entrenador mientras más lágrimas salían de sus ojos color esmeralda. Ella se sintió extraña, pero su corazón le dolía, le dolía recordar la pelea que tuvo con Jimmy. Ash vio que estaba llorando, y paso su mano por el rostro de ella secando algunas lágrimas que bajaban mientras ella miraba incrédula lo que hizo el peli negro.

-Ya tranquila, es solo una herida si la limpio no te pasara nada y zas estarás mejor- decía con una sonrisa cálida el entrenador de pueblo Paleta.

Los ojos color esmeralda miraban a los ojos color chocolate de él. Las lágrimas aun salían de los ojos de ella, pero ella se sentía extraña, ella quería contarle todo, era como si ya lo hubiera conocido. Ash abrió la botella de alcohol y puso un poco en una gasa de algodón y le limpio la cara a Marina, pues esta llena de lodo y tierra y de paso su mano nuevamente limpiándole las lágrimas una vez más.

-Ya tranquila no voy a hacerte daño, verdad pikachu- dijo el azabache mientras el roedor asentía la cabeza dando su característico "cha".

Ash ahora agarro otra gasa y le puso alcohol nuevamente, esta vez la mano esta dirigida hacia la rodilla de Marina, pero esta agarro la mano de Ash.

-Va… va a doler.- dijo con una voz cortada debido a la pelea que tuvo con su amigo momentos antes.

-Sí va a doler, pero solo un poco, además tengo que extraer la tierra de la herida por lo que tengo que…- de repente un sonrojo pareció en el rostro del joven azabache. –Por cierto mi nombre… mi nombre es Ash, mucho gusto- dijo presentándose el mismo.

-Ma…Marina- dijo la joven mientras soltaba la mano de Ash. –Lamento haber… haber… tomado… tu solo… tu solo tra…- la joven no podía expresar en palabras las disculpas. Su mente y su corazón eran un mar de emociones.

-Tranquila, no importa se que va a doler ven toma mi mano y si te duele apriétala.- dijo Ash mientras veía como la joven asentía. –Ok, aquí vamos.-

Después de eso Ash pasó a desinfectar la herida. Con la gasa empezó a limpiar alrededor y después paso la gasa sobre la piel expuesta y empezó a presionar para que el alcohol limpiara. Marina derramo más lágrimas y no lo soporto, pero lo extraño fue que se lanzo al pecho de Ash y agarro la playera de él y la puso en su boca mientras se ponía en una posición que Ash pudiera usar para limpiarle la herida. Así pasaron después de unos minutos, después Ash le succiono un poco en la herida sacándole la tierra que pudiera estar ahí. Agarro las vendas y después procedió a ponerlas para cubrir la herida.

-Ya esta.- dijo Ash mientras amarraba las vendas para que no se cayeran.

-Duele- expreso la joven mientras miraba como Ash movía sus manos.

-Dolor, dolor vete ya- dijo Ash de manera infantil mientras le daba un besito en la rodilla a Marina, tal y como su madre le había enseñado. –Ya esta, con estas palabras mágicas el dolor desaparecerá Marina.- dijo Ash mientras guardaba las cosas en su mochila. -¿Me puedes decir que te paso?- pregunto el joven.

-Yo- la joven suspiro. –Yo hice cosas malas-

Marina empezó a contarle todo a Ash desde el principio, pikachu escuchaba atentamente junto a su entrenador lo que decía la joven. Con cada palabra que decía la joven, cada recuerdo hacía que la herida en el corazón se abriera más. Ella soltaba lágrimas y lágrimas, pero ahí estaba Ash quien las secaba. El escucho toda la historia de principio a fin. En parte sabía que Marina confió mucho en ellos, peor no es para que su mejor amigo o ex mejor la agarrara contra ella, pues se suponía que los dos estaban viajando juntos. Marina no lo soporto más y con sus manos cubrió su rostro mientras rompía en llanto. De repente la peli azul sintió algo agradable, ella lentamente separo las manos de su rostro y vio que estaba asiendo abrazada por el azabache el cual estaba sonrojado por lo que hacía.

-Ya tranquila… todo estará bien.- de repente miro hacía el cielo y vio como este estaba de color naranja rojizo. –Creo que va a anochecer, creo que será mejor que te quedes a dormir conmigo.- dijo Ash viendo a la chica la cual de repente se puso roja por lo que dijo.

-Con… contigo- repitió Marina. –Dormir… contigo-

-Sí… espera no pienses mal… quiero decir que no me molestaría dormir contigo… pero no en ese sentido… solo quiero decir… ahh creo que dormirás en mi tienda y yo dormiré afuera.- expreso el azabache mientras pikachu reía por la actitud de Ash.

-FIN DEL FLASHBACK-

La joven de cabello azul cielo miraba fijamente el techo. De repente sintió que algo bajaba por su mejilla, una lágrima recorría una mejilla rosada al momento de recordar como conoció a Ash. Después de eso Marina se paro de la cama y se puso sus vestimentas habituales que eran una playera rosa con una sudadera blanca encima, unos shorts negros, pero esta vez sin el gorro blanco. Los ojos de Marina se posaron en una foto vieja en donde Lyra, Ash y ella aparecían.

-Como quisiera que todo fuera como antes- murmuro la joven mientras miraba esa fotografía.

En otro lado de la pirámide de Batalla, estaba levantada la Reina del Pico. Lucy, es una hermosa joven de tal vez unos 24 años, ella tiene el cabello negro con mechones rojos que contrastaban con los ojos del mismo color. Lucy estaba levantada y lista para ver la batalla de Brandon contra Marina. Ella sabía que Marina tardaría mucho en lograr vencer a Brandon, ya que sus tres regis como sus demás Pokemon, estaban a un nivel semi-legendario. La peli negra caminaba por los pasillos de la pirámide sin notar que la castaña de graciosas venía en la dirección contraria. Ni una estaba concentrada en lo que había delante de ella, por lo que no tardaron en chocar y salir de sus pensamientos.

-Parece ser que no estamos del todo despiertas, verdad- decía riendo la dueña del símbolo de la fortuna mientras miraba como la castaña reía por eso.

-Me parece que en realidad estábamos pensando en otra persona- dijo Lyra mientras sus mejillas se tornaban un poco rojas como las de Lucy. –Por cierto Lucy, ¿Enserio te gusta… te gusta Ash?- pregunto la castaña nerviosa, sin recibir respuesta de la peli negra, pero sus mejillas y sus movimientos hacían que la respuesta fuera un sí.

-Lo sabía te gusta Ash- dijo la castaña mientras señalaba a Lucy la cual no podía estar más roja de la cara.

-No… no es cierto- dijo la joven peli negra volteando a otro lado, ella sabía que Lyra le estaba mirando. –Además tú también lo amas, o me equivoco. No solo vienes a ayudarlo.- de repente la mirada de Lucy era desafiante, dio en el clavo. Lyra estaba muy roja abría la boca, pero de ella solo salía el silencio. –Parece que tu y yo nos enmaramos del mismo chico de ojos chocolate.- después de decir eso una sonrisa se esbozo en el rostro de Lucy, pero sus mejillas también se tiñeron de un color rojizo.

-Lo extraño-

Aquellas palabras hicieron que la peli negra volteara a ver a la castaña la cual estaba mirando al suelo en señal de tristeza. Unas gotas de agua se formaron en los ojos de Lyra. Lucy se dio cuenta de eso y le puso una mano en el hombro a la castaña mientras le sonreía.

-Tranquila, yo se que el viejo Ash esta ahí, y cuando las vea a las dos de seguro se pondrá feliz.- dijo Lucy tratando de reconfortar a la de ojos color avellana.

-Tienes razón- dijo secándose las lágrimas, para después darle una sonrisa a la joven as de la frontera. –No me sirve de nada llorar. Se que Ash esta ahí, y quiero verlo, quiero ver de nuevo su sonrisa alegre. Pero también Marina se siente atraída por él, aunque ella siempre lo negó cada vez que le preguntaba.- decía Lyra sonriendo mientras recordaba la cara roja de Marina cuando ocultaba sus sentimientos por Ash.

-Se ve que ha cambiado mucho, pero ustedes dos tienen la misma determinación en sus ojos que él.- expreso Lucy mientras la castaña sonreía. –Parece que las tres tenemos mucho trabajo para traerlo de regreso. Oye ¿tienes hambre?- aquella pregunta fue respondida con el peculiar sonido del estomago que hizo que la castaña se avergonzara. –Bien vamos a comer-

-Sí-

Mientras tanto en Pueblo Paleta, Gary Oak se preparaba para salir a retar a los ases o cerebros del frente de batalla. El castaño tenía todo un equipo de Pokemon fuertes, desde su blastoise, umbreon, dodrio, nidoking, aerodactyl y electrivyre. Gary y la madre de Ash viajarían a ciudad Verde, más precisamente al gimnasio de aquella ciudad para poder hablar con Agatha y preguntarle sobre el reto de la batalla de la frontera.

-Muy bien señora Ketchum, vamos a ir a ciudad verde a ver a Agatha en el gimnasio de la ciudad. Si es cierto lo que dicen, ella sabe donde se encuentra Scott, y por ende sabremos la localización de Ash.- dijo el castaño mientras preparaba su mochila y su ropa la cual era como la primera que uso durante sus inicios como entrenador, salvo que traía la mitad de la pokebola que partió con Ash.

-Entendido Gary, solo quiero que Ash me perdone por lo que hice. Si es necesario yo también luchare.- dijo la señora mientras lanzaba unas pokebolas al aire mientras aparecían Mr. Mime, un Ivysaur de diferente color, un satryu y un eevee.

-Entendido, pero tengo entendido que los ases pueden estar al nivel de un campeón, y también hay que cumplir ciertos desafío impuestos por ellos. Al parece lo que investigue es que algunos de ellos pueden tener Pokemon clase legendarios. Si Ash pudo derrotarlos, creo que tendré que dar todo mi esfuerzo para saber donde se encuentra.- dijo Gary mientras salía de la casa al auto que tenían para ir a Ciudad Verde.

-Muy bien entonces vamos- dijo Delia mientras subía al carro, pero en ese momento apareció Misty quien estaba frente a ellos.

-¿Y ustedes dos a donde van?- pregunto Misty sin saber a donde iban ellos dos.

-Eso no te importa Misty. Sabes deberías de irte sino quieres ser manchada cuando arranque el auto.- dijo Gary de manera seca haciendo que la peli naranja se apartara del camino. –Sabes algo, a veces me pregunto ¿por qué Ash decidió viajar contigo y por qué te soporto todo ese tiempo?- dijo de manera enojada el castaño para poner en marcha el carro e ir a ciudad Verde.

-"Así que van por él"- pensaba Misty mientras su cara mostraba una sonrisa. –"Ash lamento todo lo que hice, pero necesito regresarte a un viejo amigo que te quiere ver"- se dijo Misty así misma mientras empezaba a caminar por la dirección en la que el coche de Gary fue. La peli naranja tenía una cara de determinación en encontrar a quien alguna vez fue su amigo y que por culpa de otras personas lo orillo a desparecer de la tierra, tal y como muchos querían entre ellos Trip.