Wow, 4141 palabras. Hace bastante tiempo que no escribía tanto para un capitulo xD Aunque… No estoy segura si esto es un nuevo record para mí .-. Meh.
Ok, me había propuesto que actualizaría este fic pronto, y así fue. Aquí está el capítulo número 3 de este extraño y sensual fic :D En este capítulo siento que cambie un poco el modo de narrar los hechos, pero me gusto más ya que ciento que habia perdido el "profesionalismo" tan poco que tenía, y de este modo me gusta mucho mas el cómo quedo la verdad.
Me queda menos de un mes de vacaciones, entrare a mi último año antes de entrar a la universidad. Por lo que quizás me tarde más en actualizas a partir de agosto xD Por lo que tratare de escribir lo más que pueda en lo que eso llega. No se si actualice precisamente de este fic ya que tengo un montón y medio de fics que quiero hacer. Meh, ya veremos que hago XD
Disclaimer: Pokémon Special y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Nintendo, Kusaka y Yamamoto. Sin fines de lucro ni dañar la imagen de los personajes que aquí se utilizan.
Advertencia: CrackShipping. Posible OoC
Shipping: ViridianShipping (Silver x Yellow)
N/A: 2:18 am estoy terminando esto. Tengo un poco de sueño; pero la noche es aun joven por lo que seguiré escribiendo xD
Tiempo y recuerdos.
—¡P-Pero Yellow! ¡¿Sabes lo que significa eso?! ¡¿Qué pasara con el próximo guardián del bosque?! — El hombre estaba que se le reventaba el corazón al saber aquella confesión por parte de su sobrina, se levantó de su asiento y en el acto se llevó las manos a la cabeza tratando de que así no perdiese más la cordura por lo ocurrido.
—Yellow aún no ha terminado de decir su propuesta… Así que no se altere aun. — El pelirrojo tomo la palabra del lugar tratando de tranquilizar así al pescador que estaba por sufrir un ataque de ansiedad.
Wilton llevo su mirada negra hacia el pelirrojo cuando este le hablo, vio cómo su mirada plateada reflejaba una enorme tranquilidad; inmediatamente volteo a ver a su sobrina, vio como los ojos ámbar de la rubia reflejaban miedo y seguridad al mismo tiempo, no podía creerse como una mirada podía compartir dos significados completamente opuestos al mismo tiempo. Sintió como podía confiar en ambos chicos a pesar de lo que se había dicho hasta el momento. Dio un respiro profundo para así tranquilizarse y seguido volvió a tomar asiento en aquel sillón que estaba sentado hace unos segundos, esperando atento todo lo demás que tenían por decir.
—Silver tampoco puede hacer esa tarea, al menos no por el momento; entendemos en verdad lo importante que es procrear al próximo guardián. Pero simplemente nos es algo que nos pone en una situación incómoda para ambos. Por lo que tengo una idea para que Silver y yo no sintamos una gran incomodidad y al mismo tiempo poder cumplir con las reglas. — Tenía la mirada gacha y hablo nerviosa; inclusive algunas de las palabras que pronuncio estuvieron a punto de salir con un notorio tartamudeo. Levanto su mirada ámbar hacia su tío que cuido de ella desde que era pequeña y logro ver como la mirada de su tutor estaba intrigado por saber más respecto a la idea que tenía. —Danos tiempo. Tiempo para que nos conozcamos mejor, arreglemos lo que tengamos que arreglar y nos acostumbremos a la idea de estar juntos… Así para que al menos no sienta que me estoy fallando a mi misma. —
Wilton lo pensó, él sabía que era necesario que estén juntos lo más pronto posible para que no tardase más en nacer el guardián, el nacimiento del próximo guardián ya se ha retrasado demasiado tiempo. Realmente odiaba la idea de tener que obligar a su sobrina, aquella que cuido como si fuese su propia hija a tener que hacer algo que estaba en contra de su voluntad y sus principios. Le dolía al pescador tener que hacer algo como eso.
Desde hacía años que trato de buscar a otros posibles progenitores para aquel trabajo para que así la rubia no se viera involucrada en todo ello; busco y busco sin tener éxito alguno. Cuando menos se dio cuenta, la fecha de que su sobrina tenía que ser notificada de un matrimonio arreglado había llegado. Sentía que le había fallado a pesar de que hizo todo lo que pudo. Sin embargo, al saber que ambos estaban dispuestos a intentar una convivencia sana para los dos a pesar de que los forzaran a estar juntos le alegraba, sabía que así su sobrina no sufriría demasiado. La única condición; era un poco de tiempo.
Tiempo del cual casi no disponían, tiempo del cual podían arriesgar todo o salvarlo, ya que en aquel periodo de tiempo que fuese podría nacer amor entre ellos, una conexión invisible pero poderosa.
Tras unos minutos en buscar los pros y contras de aquella idea, logro encontrar más pros que contras, aunque los pros solo iban en beneficio para ambos chicos. Pero para esas alturas, ya no le importaba tener que retrasar un poco más el nacimiento del próximo guardián. Todo con tal de que sea para el bienestar de la rubia.
—De acuerdo, me parecen justas las medidas que dices, lo dices ya que buscas el bien para ustedes dos. Y solo ustedes dos son los afectados en esto, tienen derecho a querer un poco de tiempo. — Contesto con una pequeña sonrisa y mirada de seguridad sobre los chicos, sabía que hacia lo correcto al concederles aquel tiempo que pedían.
El rostro de Yellow se ilumino pese al agotamiento que esta tenia, el saber que su tío, la persona más cercana a ella apoyaba aquella propuesta la dejaba más que aliviada y tranquila; sentía como un gran peso que había sobre sus hombros disminuía. Silver de igual manera se sintió más aliviado de que aceptara el pescador, pese a que su mirada plateada no lo reflejaba, o mejor dicho, no se sabía que era lo que reflejaban ya que estaban cerrados; pero se podía divisar una pequeña sonrisa de tranquilidad en el rostro del pelirrojo.
—Pero, deben estar conscientes de que el guardián no puede esperar para siempre. Llegará un momento en el que no tendrán otra opción. — Hablo mostrando una gran seriedad en su voz, estaba consciente de que llegaría el momento en el que tendría que obligar a los chicos a estar juntos estén listos o no. Quería que ellos entendieran aquello de igual forma.
Los ojos ámbar que había en la habitación decayeron un poco al saber que no podría escapar de su destino, pero volvió a alzar la mirada con la misma seguridad que reflejaban pocos segundos atrás. Yellow hizo un leve movimiento con la cabeza para dar a entender que aceptaba lo que se enfrentaría tarde o temprano; mientras que con el pelirrojo con solo verlo se sabía que él ya había aceptado aquel destino.
La guardiana no se guardó más la felicidad que tenía, no lo dudó ni un segundo para levantarse de su asiento y lanzarse a los brazos de su tío formando así un abrazo entre ambos pescadores. La enorme y brillante sonrisa no tardó en aparecer en el rostro de la rubia; se sentía libre de aquel peso y sentía que podía hacer lo impensado ahora que tenía una preocupación menos, al menos por un tiempo más; Wilton por su parte sonreía al ver la bella sonrisa en el rostro de su sobrina que siempre adoraba ver, aquella sonrisa siempre iluminaba sus días.
—Gracias; muchísimas gracias tío. Prometo no defraudarte.
El intercambiador miraba la conmovedora escena que tenía frente suyo. Él de igual forma que la rubia se sentía mucho más tranquilo, tendría el tiempo suficiente para poder arreglar unas cosas que le causaban inquietud a su mente, alma y corazón. O eso esperaba ya que no sabía cuánto era ese tiempo extra que el pescador le estaba otorgando. Un poco avergonzado por interrumpir aquel momento que tenían los pescadores, decidió preguntar.
—Lamento arruinar el momento; pero, ¿De cuánto tiempo extra estamos hablando? — Llamo la atención de los dos haciendo que ambos deshicieran su abrazo que habían formado. Yellow se puso de pie y miro a su tío curiosa, agradecía a Silver por haber hecho aquella pregunta ya que ella nunca pensó en ese detalle y le era conveniente saber cuánto era el tiempo que tenía.
Wilton los miro a ambos por unos cortos segundos para luego llevarse la mano haca el mentón apoyando su brazo en uno de los costados del sillón; debía pensar de la forma más fría posible cuanto era el tiempo que podía dejarle a ambos entrenadores. Por su parte como tío, daría todo el tiempo que fuese necesario hasta que su sobrina estuviese lista. Pero como una de las personas que se hicieron responsables en asegurarse que el próximo guardián naciera lo más pronto posible, quería que fuera el menor tiempo posible.
Ambas partes de él estuvieron en disputa dentro de su mente, pero al final logro llegar a un resultado, un tiempo que esperaba fuera suficiente para ambos Holders. —Tienen un aproximado de dos años para poder estar preparados. Quisiera darles más tiempo chicos; pero no puedo permitir que las cosas se retrasen más de lo debido. —
Intercambiador y sanadora estuvieron de acuerdo con el tiempo propuesto, ya habían pedido demasiado por lo que no podían pedirle aún más. Al menos eso era lo que la sanadora sentía, temía que ya estuviese causando demasiadas molestias por lo que sentía que no era correcto pedir más. Mientras que el intercambiador no hubiera tenido ningún problema con pedir más, pero sabía lo que pasaba por la mente de la rubia, sabía que ella quería dejar de ocasionar mayores retrasos, sabía que ella estaba ya más que agradecida por haber aceptado la propuesta. Por eso decidió quedarse callado, encontraría el modo de poder realizar todo lo que tenía que hacer.
Ambos volvieron a aceptar el trato haciendo un leve movimiento con la cabeza en forma de asentimiento.
Los estómagos de ambos Holders regurgitaron, delatando los estómagos vacíos de ambos entrenadores, para Wilton le fue imposible no soltar una ligera carcajada al ver que los dos habían ignorado el hecho de que tuviesen hambre, toda por estar completamente concentrados en aquel problema. Las mejillas de Yellow se tiñeron levemente mientras que Silver desvió un poco el rostro tratando de no darle importancia al sonido que hizo su estómago.
—Tienen hambre eh. Jaja, bueno, vengan que tengo comida para ustedes. — Aun estando un poco divertido por el sonido que escucho, el pescador invito a ambos entrenadores a dirigirse hacia su cocina para que los dos pudiesen llenar el evidente vacío que tenían en sus estómagos. Yellow le siguió sin problema alguno, aunque les haya costado un poco más el lograr convencer a Silver; al final este término aceptando.
La cena fue silenciosa, nadie decía nada, nadie comentaba nada ni añadía nada, simplemente los dos que estaban comiendo estaban concentrados en disfrutar su comida y el pescador les observaba. Lo único que se escuchaba en la habitación era el sonido de los cubiertos de metal golpeando en ocasiones contra los platos de vidrio que el azabache había usado para serviles la comida al pelirrojo y la rubia.
El ambiente nunca se volvió en uno incomodo, por más silencioso que estuviera. Wilton logro entender rápidamente que ambos chicos estaban bastante agotados y que por eso no querían hablar de nada. Bueno, hablando por su sobrina ya que él sabía que el pelirrojo no se animaría a conversar amigablemente durante la cena solo porque sí. De hecho eso le extrañaría de parte de él. Vio a ambos chicos y al verlos solo quería una cosa para ellos, quera que ambos descansaran lo más pronto posible.
Tras haber llegado a un acuerdo, llenar sus estómagos y que las mentes y almas de Yellow y Silver estuvieran tranquilas; la rubia se dirigió a su habitación, arrastrando los pies mientras se frotaba un ojo con la mano y soltaba un profundo bostezo. Si la rubia no cayo dormida a mitad del camino fue gracias a Arceus que le dio la energía suficiente.
—Buenas noches. — Fue lo último que pronuncio la rubia antes de que esta cerrara la puerta de su habitación. El cansancio que tenía era demasiado ya que no solo hizo lo que debía hacer día a día, sino que además utilizo el Viridian Mint en mayor cantidad de lo que acostumbraba usar y la noticia que su tío le dio le estreso. Su cuerpo no podía más.
Jamás paso por su mente el hecho de que un Silver igual de cansado que ella y que este seguía en su casa pese a lo tarde que era. El cansancio en el pelirrojo era evidente, por lo que al momento que la rubia dejo el lugar, el pelirrojo prácticamente dejo caer todo su peso en uno de los sillones, hecho la cabeza para atrás y soltó un gran y largo suspiro. Estaba agotado. De su boca salió ahora un bostezo y sus ojos empezaron a cerrarse olvidando por unos segundos en donde se encontraba.
—Si gustas puedes quedarte a dormir. — Wilton hablo tranquilo desde la cocina, se encontraba terminando de lavar los trastos que ambos entrenadores habían utilizado. El azabache sin dudarlo y animado le ofreció posada al pelirrojo al ver lo agotado que este estaba. Además, no se sabía dónde estaba Giovanni como para que el intercambiador pudiera ir a la casa oculta del creador del equipo Rocket, por lo que pensó en que esa era la opción más favorecedora para el chico.
—No puedo aceptar la oferta. —
—¿Eh? ¿Por qué no? Es tarde y tu estas igual de agotado que Yellow. Puedes dormir en el sillón, y créeme cuando te digo que es más cómodo de lo que parece. — Trato de convencer al pelirrojo animado.
El chico simplemente negó con la cabeza mientras se levantaba con pesadez de aquel sillón en el que se encontraba, volteo a ver al pescador quien ahora se encontraba a espaldas suyas secándose las manos con un trapo de cocina aparentemente blanco. —No creo que sea algo correcto el quedarme. Después de todo, no quiero que Yellow se incomode aún más si me llega a encontrar dormido por la mañana. — Dijo tranquilo. Su mirada plateada miro por un segundo la dirección que la rubia había tomado pocos minutos atrás.
El pescador se quedó en silencio, pensando respecto a lo que acaba de decir Silver, y conforme más lo pensaba, más creía que en ese aspecto el pelirrojo tenía la completa razón.
—Entonces… ¿Dónde planeas ir a descansar? — Le pregunto preocupado el pescador dejando de secarse las manos pero teniendo el trapo en manos para poder dejarlo en su lugar en tanto terminara su plática con el pelirrojo.
—Tengo una base cerca. — Y por base se refería a la casa de su padre. Sabía que aunque Giovanni se había ido sin decir a donde, tenía un lugar de descanso seguro. Y ese lugar era la casa de Giovanni.
Wilton no pudo decirle nada ya que no le dio tiempo a pensar en que decir ya que de una forma rápida el intercambiador se fue de la casa sin decir ni una sola palabra más. El pescador trato de relajarse y estar tranquilo por el pelirrojo, no era que no confiara en sus palabras, pero sentía que pudo leer sus pensamientos, ya que podía apostar que el chico iría a la casa escondida en el bosque.
—Espero no le ocurra nada en el camino. — Pese a que no conociera al pelirrojo del todo bien, eso no evitaba que se preocupara por él. Sabía que Silver era un entrenador fuerte, pero temía que algo más le pudiese ocurrir.
El bosque estaba más tranquilo de lo que había estado en su anterior visita; la luna, con su brillo plateado se lograba ver a través de la variedad de hojas que era habitual para ser un bosque, iluminando así un poco el camino de aquel chico que caminaba con las manos en las bolsas del pantalón. Él caminaba con cierto desinterés hacia cualquiera que sea su destino, o al menos eso era lo que reflejaba su rostro porque en su mente estaba recordando en todo lo sucedido y todo lo que vendría a continuación… Tenía clara una cosa, sus días tranquilos que había tenido todos los días, pronto iban a acabar.
Levanto un poco la mirada para así clavar su fría y tranquila mirada en la luna, como si al verla pudiera descargar todas sus preocupaciones en esta; podía estar tranquilo aunque sea unos cortos segundos nada más. Dio un suspiro, uno de esos tantos que acostumbraban salir de su boca y cerro sus ojos, suspendiendo así la conexión de ambos colores plateados que estaban en conexión, bajo la mirada y siguió su camino hacia la casa de su padre que de a poco se lograba divisar entre el frondoso bosque.
Tenía varias cosas que charlar con su padre, las tenía desde que empezó toda la situación con aquella "grata" sorpresa que se llevó desde aquella tarde, pero nada más no había tenido la oportunidad de poder conversar con él y que le explicara respecto a esas reglas que lo habían retenido sin tener opción alguna.
Pese a que aquel hombre se había ido sin decir donde, él sabía que estaría en su casa, se lo había prometido desde hacía años. Y por lo que sabía, el hombre ha cumplido aquella promesa todos los días
«Habían pasado apenas unos cuantos días desde que la batalla contra Arceus, Dialga, Palkia y Giratina. Algunas heridas físicas que había provocado aquella gran batalla todavía estaban en proceso de sanar completamente. Pese a estar heridos, eso no evito que los involucrados en la batalla hayan parado con sus actividades diarias. Al contrario, las realizaban como si nada hubiese pasado. Aunque unos aún les costaba un poco el tener que hacer ciertos movimientos.
Este último caso era la situación para el líder del Team Rocket quien estuvo al borde de la muerte por enfermedad, y en esos momentos estaría muerto de no ser porque Celebi le salvo la vida. Débil aun por la enfermedad que asecho su cuerpo durante varios años, volvió a tomar el liderazgo del ya olvidado Team Rocket, aunque esta vez actuaban con mayor cautela para no levantar sospechas, no al menos por el momento. Aun no consideraba que fuese el momento correcto para dar anuncio del regreso del Team Rocket.
Ese día era uno importante para el hombre, después de varios años de búsqueda y trágicos acontecimientos que habían ocurrido a lo largo de aquel tiempo, por fin se podría encontrar con su hijo; esta vez tendrían un encuentro mucho más tranquilo y privado, en una situación donde pudieran convivir como padre e hijo.
Se encontrarían en el lago Furia, en Johto. Giovanni sabía que para su hijo le era más fácil llegar a Johto que dar toda la travesía hasta Kanto solo para un tiempo corto que estarían juntos, y para él no le ocasionaba ningún problema dar aquel viaje, no le importaba siempre y cuando fuera para aquel pelirrojo que era de su sangre. Ademas de que le servía para que de paso pudiese entrenar un poco por el camino. El hombre quería hablar de tantas cosas con su hijo; vivencias que vivió cuando era un niño enmascarado, como se las arregló para escapar, su vida después de huir de aquel lugar, todas las aventuras que ha vivido como un Holder… Quería recuperar el tiempo que perdió durante tanto tiempo con su hijo.
Sin embargo, en el poco tiempo que lo ha visto, sabia una cosa perfectamente de él. No podría entablar una gran conversación con él debido a que así era el chico principalmente y también por el resentimiento que tenía este por su padre, por crear el Team Rocket, por todo lo que aquel equipo le hizo a todos los Pokémon que utilizaron…
El líder le propuso a su hijo unirse al Team Rocket, y este tenía el propósito de destruir todos los planes que su ambicioso padre tenía. Eso podría crear una barrera más gruesa en su relación padre e hijo de lo que ya era. Aun así, haría lo posible para tratar de unirse un poco.
Había llegado temprano al lugar, no quiera llegar ni un solo minuto tarde a aquel importante lugar. Tomo asiento entre uno de los múltiples asientos que había en el lugar. Tenía en mano una Heavyball, por una de las partes era traslucido lo que se lograba ver al Pokémon en su interior. En esta Heavyball hecha especialmente por Kurt se lograba ver al Pokémon oso que no le pertenecía al líder. Planeaba regresarlo a su legítimo entrenador esa misma tarde.
—¿Estas ansioso por volver con Silver? — Le hablaba al Ursaring que devolvería de una vez por todas a su hijo, hacía años que se lo había quedado y pudo comprobar como su hijo logro entrenar al Pokémon con tanto detenimiento, ya que este Pokémon era increíblemente fuerte. Con todos los años que Ursaring paso al lado de Giovanni, este noto algo desde hacía bastante tiempo; Ursaring extrañaba a su entrenador, aquel entrenador pelirrojo que le capturo y entreno desde hacía varios años. No era que no disfrutara de la compañía de Giovanni, pero no era lo mismo.
Así fue como el hombre se decidió en entregarle el Pokémon a su hijo lo más pronto posible, se lo comento a Ursaring y logro notar y sentir como este se alegraba por ello. El Pokémon oso estaba compartiendo unos pensamientos con el hombre que podía leer aquellos pensamientos gracias a su Viridian Mint, todos esos pensamientos eran de gratitud por haber cuidado de él todo ese tiempo.
El líder estaba tan concentrado en lo que Ursaring tenía que decirle que nunca se dio cuenta de cuando la presencia de su hijo había llegado. Este noto que su padre aún no se había dado cuenta por lo que hizo un sonido con la garganta para que su progenitor levantara el rostro para verle. Lo cual funciono.
—¡Silver! — Una sonrisa se hizo visible en el rostro del hombre, se levantó rápidamente del asiento en el que estaba cosa que le provoco que una de las heridas le doliera, mostrando claramente su expresión de dolor en el rostro. Trato de ignorar el dolor lo más rápido posible para concentrarse en el hecho de que tenía a su hijo, su único y querido hijo frente suyo.
El mencionado le miro sin expresar alguna emoción claramente visible. Con las manos en los bolsillos y la mirada plateada clavada en su progenitor, aun si creer que estaba parado frente a él.
El hombre de cabello obscuro hizo un movimiento con sus brazos que dio a entender que quería darle un abrazo a su hijo, este sin embargo rechazo aquel gesto, aun no se encontraba listo para eso.
Tras haber sido su abrazo rechazado, lo primero que hizo fue entregarle el Ursaring a Silver, este se sorprendió al ver a su Pokémon con él después de tanto tiempo. Una sonrisa fue clara en el rostro del pelirrojo. Saludo al Pokémon oso mientras le miraba con tranquilidad. Increíblemente ese Pokémon le traía demasiados recuerdos del pasado, de su empiezo como Holder y de cómo peleo con Gold ese día. Quien hubiera dicho que aquel con el que estuvo en constante pelea se haya vuelto su mejor amigo. Aunque las peleas entre ellos jamás han terminado
—Me alegro ver tu sonrisa, hijo. — Comento el líder al ver la expresión que había en el rostro del pelirrojo. Al ver su sonrisa el hombre viajo entre sus recuerdos llegando a los constantes recuerdos de él cuando era tan solo un pequeño niño; ese pequeño niño que siempre sonreía y que le encantaba jugar con su Sneasel. Aquel niño que al parecer ya no estaba. La melancolía se apodero del rostro del líder.
Ambos se quedaron en silencio por varios minutos, hundidos en sus pensamientos y recuerdos. Ninguno se animaba a decir nada, más que nada porque no sabían que decir, no sabían de qué hablar. El tiempo el cual estuvieron separados fue crucial para aquella relación.
Un suspiro salió de los labios del pelirrojo, estaba pensando en cómo empezar una conversación. Pero su padre le gano en hablar.
—Tengo una casa escondida entre el bosque y la ciudad Viridian. Ursaring sabe cómo llegar hasta allá. Cada vez que me necesites, te prometo que siempre estaré en la casa… Esperándote. —»
Hasta la fecha, cada vez que necesitaba de su padre iba a aquella casa, y como su padre digo; siempre ha estado ahí.
Por fin después haber estado hundido entre sus recuerdos, por fin había llegado a la casa de su padre; una simple casa de madera para no llamar la atención. Aunque aquello no funcionaba del todo bien debido al tamaño que tenía; era una casa un tanto más grande que las que había en la ciudad Viridian. Aunque suponía que eso era lógico ya que ahí es donde se encontraban la mayoría de los reclutas del Team Rocket sirviendo a su líder.
Entro a la casa, al momento que entro muchos de los reclutas que ahí había le hicieron una reverencia como señal de saludo. Tal parece que le tenían un gran respeto al ser hijo de su líder. El pelirrojo simplemente les ignoraba completamente, no es que les odiara completamente pero prefería evitar toda relación con ellos. Estaba ahí en busca de una persona, su padre.
Con pasos firmes caminaba por la casa tratando de llegar a la oficina de Giovanni, sabía que él siempre se encontraba ahí haciendo papeleo u organizando un sinfín de archivos pendientes de los reclutas que había. Cruzo la puerta que daba acceso a dicha oficina y sin dar chance a su padre de siquiera saludarle le hablo con una seria voz aunque también se le notaba cierto enojo al momento que hablo.
—¡¿Me podrías explicar porque yo tengo que involucrarme en esto del próximo guardián?! ¡¿Y por qué nos escogieron a Yellow y a mí?! —
Si les gusto el fic, dejen un review que nunca ha matado a nadie uwu
Espero actualizar pronto este fic, por mientras me retiro.
Chao nwn/
