Bien, iniciemos bien el regresó a clases. Trate de hacer muy bien el capitulo, pues entrando a la escuela se reducirán mis horarios de escritor. Espero poder continuar la historia y si no puedo, espero que alguien logre adoptarla, pero por el momento seguiré trabajando para ustedes mis amados lectores. No soy muy bueno con las batallas y espero ayuda de ustedes o algo por el estilo.
-Lucy encantada, más sobre la sombra de Ash-
Un avión estaba sobrevolando los cielos, aquel avión tenía como pasajeros a ciertas personas que se podían distinguir un poco de las demás. Paul, el rival de Ash en la liga Sinnoh estaba de regresó, el iba a competir en la batalla de la frontera tal y como lo haría su hermano. Maylene decidió viajar con ellos por invitación de Reggie quien sabía que había una química en Pauli y Maylene aunque estos dos lo negaban rotundamente. Sí, ellos eran opuestos y eso generaba constantes peleas entre ellos dos.
-"Sólo relájate Reggie, solo relájate, falta muy poco para llegar a Kanto y después de eso ellos dos se calmarán"- pensaba el hermano mayor de Paul, ya que desde que se fueron las peleas entre su hermano y su amiga no habían cesado. Por culpa de ambos el estaba con mucho dolor, y debajo de su ropa había vendas que lo ayudarían a sobrevivir. No había ruido, en eso Reggie se asusto, pero lo que vieron sus ojos era demasiado para él. –"Esto es increíble, lo mejor será tomarle una foto."- pensó el peli negro quien sacó de su bolsillo la pokedex que le dio el profesor Rowan para poder viajar a Kanto.
Justo a lado de donde el estaba sentado estaban dormidos pero muy abrazados Paul y Maylene. Parecía que el peli morado estaba abrazándola para darle calor, eso sería creíble si no se tomaran de las manos y Maylene no reposara su cabeza en Paul.
-"La próxima pelea de ellos dos y les muestro esta foto. Parece que él profesor Rowan le gustará ver esto".- decía en su mente el hermano mayor de Paul. Después de sacar la foto y además guardarla muy bien el peli negro se dispuso a dormir pues solo faltaban dos horas para llegar a Kanto y nos las iba a desaprovechar viendo a esa par de tortolitos.
Mientras tanto en ciudad Verde, la actual miembro de la Elite Four de Kanto así como la octava líder de gimnasio de la liga Kanto acababa de perder una batalla con el nieto del renombrado científico el Profesor Samuel Oak. Sencillamente, se podía decir que no fue una batalla fácil pues en el campo estaba Gengar noqueado por los poderosos ataques de Umbreon. A pesar de que el Gengar de Agatha sencillamente puede acabar con muchos, ese no era el caso de Gary. Después de la liga Johto, se le ofreció al joven el puesto de líder de gimnasio de Ciudad Verde, pero este rechazó la oferta argumentando que seguiría los pasos de su abuelo.
-Vaya, quien diría que eras tan poderoso muchacho. A pesar de que la batalla fue 1 vs 1, has cumplido todas mis expectativas que tenías obre ti. Sencillamente tienes todo lo necesario para ser el líder de esta gimnasio, pero ¿por qué estas aquí? ¿Por qué me vienes a retar después de tanto tiempo?- esos cuestionamientos los hacía la anciana mientras miraba al castaño de ojos verdes. –Dime Delia, ¿cómo esta Ash?- Agatha preguntó algo que no sabía, pues aquel muchacho solo supo de él hace no más de un año, exactamente después de lo que sucedió con lo del exilio del héroe de muchos. Vio como la que una vez fue su alumna e hija empezaba a romper en llanto.
A Delia le dolía recordar eso, pero más le dolía el hecho de que después de un año ella no tuviera el valor de ir a buscar a su hijo. Agatha regresó a Gengar a su pokeball mientras caminaba. Sencillamente le destrozaba ver a su hija de esa manera, pues perder a alguien como Ash quien era la viva imagen de su padre es algo que nadie quiere vivir. Podía ser que Ash estuviera maldiciendo a muchos en esos momentos, pero no a su madre. Él azabache sabía que a la madre hay que amarla como si fuera la primera vez, escucharla, recibir los regaños para no volver a caer de nuevo. Delia le enseño muchas cosas a su hijo, pero todo se fue a la basura ese mismo día. "Samuel Oak" la persona que consideraba su amigo y al que consideraba el mentor de Ash le convenció de que le apoyará para convencer al joven Ketchum de abandonar todo por lo que había luchado. Cada lágrima que caía era del dolor de Delia por perder a su hijo, aquella persona que le recordaba mucho a su marido.
Gary miraba a la madre de su gran amigo y rival, el que le apoyo con su nueva carrera. Le dolía ver a la mamá de Ash así, el trato de hacer lo posible para traer a Ash de vuelta con su madre, pero todo era en vano. El joven feliz y sonriente que amaba a los Pokemon despareció de un día para otro. Al principio nadie lo sintió pero el mar y la tierra cambiaron. El tiempo cambio a veces se podía sentir el dolor de alguien el aire, es como si alguien hubiera muerto. Gary odiaba a su abuelo, comprendía muy bien el enojo y la renuncia de Tracy, pero no podía comprender que después de todo su abuelo haya insultado a Ash como entrenador. Para Gary, ahora el apellido Oak era un insulto para él.
-Hija, no llores, sé que el esta en algún lugar. Yo soy culpable también, jamás lo fui a ver cuando era necesario- Gary estaba muy sorprendido por lo que dijo Agatha. La miembro de la elite Four se estaba comportando de una manera diferente, ¿podría ser que enserio era la madre de Delia y abuela de Ash? La anciana puso una de sus manos en el hombro derecho de Delia mientras esta mantenía la cabeza baja ocultando sus lágrimas. –Delia, recuerda que llorar no sirve de nada. Eres muy fuerte lo recuerdas, tu y Red eran muy fuertes. Ash no se daría por vencido tan fácilmente o ¿sí?- aquellas palabras encendieron algo que dentro de la madre de Ash estaba dormido desde hace mucho: la llama de la pasión.
La castaña dejo de llorar, recordó todo lo que paso y lo que aprendió con Agatha desde que ella era una niña. Aquel viaje que hizo con Ivysaur cuando aún era un Bulbasuar, los peligros que pasó y de cómo conoció a su mejor amigo y futuro esposo. Ash era la viva imagen de Red, quien a pesar de tener todo en contra logro salir adelante.
-Tienes razón de nada me sirve derramar lágrimas. Si quiero recuperar el cariño y obtener el perdón de mi hijo luchare por él- expresaba Delia mientras miraba a su maestra con determinación. Esa mirada había desaparecido hace mucho tiempo, la última vez que se vio una así fue cuando Ash batallo contra Agatha el mismo día que entro al reto de la Batalla de la frontera. Entonces Delia sacó una pokeball que mostraba unas hojas en ellas.
-Así que Leaf ha vuelto, interesante, muy interesante. No seré fácil de vencer- ahora Agatha estaba con una mirada desafiante ante la mirada de determinación de Delia. Gary no comprendía mucho al respecto, pero recordó haber visto en e cuaderno de su abuelo un dibujo de una niña castaña, junto a uno chico parecido a Ash y otro parecido a él con los nombres en comillas; "Leaf", "Red" y "Green". –Muy bien, demuéstrame lo que sabes hacer, sal Arbok- grito la anciana mientras una pokeball se alzaba en el aire y de ella salía una cobra morada.
-Muy bien, sal Mr. Mime y demostrémosle de que somos capaces- de repente apreció el conocido señor Mime quien estaba feliz de salir de la pokeball, pero se hayo en una situación distinta a los quehaceres del hogar. Él Pokemon psíquico sabía que era una batalla y no iba a defraudar a su entrenadora por lo que vio con ferocidad si se le puede decir así a Arbok quien gruñía.
Mientras tanto en la pirámide de Batalla para ser más exactos en medio del campo de batalla se encontraban el Profesor Samuel Oak, Drake Thompson el campeón de las Islas Naranjas, Scott el dueño y creador del reto de la batalla de la frontera y además muy buen amigo de Agatha y Oak y por último un Brandon quien junto con sus Reggies estaban en completo shock al escuchar lo que había pasado con el trío de aves legendarias y de cómo Ash fue conoció al guardián de los mares.
-Técnicamente, el poder esas aves es lo suficientemente poderoso para destruir a la Tierra. Pues pueden despertar a Graudon y Kyogre. Pero de todos los legendarios solo unos cuantos manejan semejante poder.- explicaba Drake al momento de que recordaba a la profesora Ivy diferente al momento de enterarse que Ash desapareció. –Puede que no sea un súper campeón como Lance o Cynthia, per de algo estoy seguro. No fue casualidad que él me haya derrotado. Él puede hacer que sus Pokemon alcancen poder inimaginable. Por otro lado nos enteramos que algo había pasado en el reino de Rota y la profesora Ivy fue.-
-Al igual que yo Drake, pero algo más paso ahí.- decía Oak mientras todos los presentes le miraban. Oak sabía que Ivy no estaba cuando llegó ya que perdió contacto con ella, pero en ese momento gracias a la reina pudo saber sobre la historia que ocultaba Ash y su conexión con una leyenda entre las leyendas Mew y el sacrificio uno de los Aura Guardianes más poderosos Sir Aarón. –La profesora Ivy no se encontraba, de hecho ella esta desaparecida. Por lo que sabemos despareció cuando entro en el rango del árbol del comienzo. Pero la verdad, lo único que encontré fue su ropa. Lo lamento mucho- dijo el profesor ya que se le declaro por muerta a la profesora Ivy hace unos pocos meses.
-El reino de Rota es uno de los lugares más bellos, pero aquel que se atreve a ingresar a las tierras del Árbol del Comienzo son atacados por los Reggies de ahí.- explicaba Brandon mientras recordaba como capturo a sus tres golem. –Sinceramente, la reina Ilene ha advertido a viajeros que en el árbol del comienzo, se hayan muchos Pokemon diferentes, de todas las regiones. Su magnitud es muy diferente, por lo que hay que explorar a fondo para encontrara Pokemon raros.- de repente el rostro de Brandon cambio a uno más serio. –Una vez una joven fue al árbol, no me acuerdo de su nombre, pero casi causa el colapso de aquel lugar. Lo sé porque mis Reggies sentían como Mew poco a poco perdía la vida- ahora estaba claro que si los guardianes de la formación rocosa detectaron a Ivy, ella no pudo haberse enfrentado a ellos.
-Pero hay algo más, aquella vez que le árbol casi sucumbe a la irrupción de aquella mujer, estaban presentes Ash como sus viejos compañeros de viaje- informaba Oak quien estaba decepcionado de May y Max Balance. Todos los presentes miraban al viejo científico quien pensaba en algo, algo más que las leyendas. –Sí Ash estuvo presente aquella vez, eso quiere decir que el salvo al Árbol de una catástrofe. ¡Claro, ya sé!- ahora todos estaban confundidos, sabían que Ash debió salvar aquel lugar, pero Oak parece haber descubierto algo.
-¿Qué es profesor?- pregunto el campeón mientras Scott y Brandon miraban al científico.
-Puede que sea una suposición, pero la ropa de la profesora Ivy estaba intacta, además de que no había presencia de los Reggies. Yo estuve presente en ese momento, por lo que es una suposición mía respecto a lo que pudo sucederle.- ahora todos estaban más confundidos, pero parecía que sabían que Oak descubrió algo de la profesora. –Ash debió de haber ido al Árbol del Comienzo, por lo tanto algo sucedió por lo que debe de haber una conexión. Además de que se ha dicho que la reina es visitada por cierto personaje parecido a Ash.- todos los presentes sabían del cambio de Sato o Ash y de que él viajaba muy seguido pero nadie sabía a donde, ni siquiera Lucy con la que construyó una relación sólida de grandes amigos conocía mucho sobre él después de todo lo que sucedió.
-Así que mi pupilo ha viajado ahí. Pero ¿por qué?- se preguntaba Scott mientras se sobaba el mentón intentando saber la razón de que Sato viajará a Rota. –Puede ser… puede ser que algo más haya sucedido durante el viaje. Puede que May y Max conozcan más sobre eso, pero sería Brock en el único que puedo confiar ahora a pesar de lo que le hizo a Lucy- explicaba Brandon mientras recordaba lo que le sucedió a Lucy.
-¿Qué le sucedió a Lucy?- preguntaba Oak quien no comprendía mucho sobre eso y qué hizo Brock, aquella persona que no le dio la espalda a Ash.
-Muchas cosas mi amigo, muchas cosas- dijo Scott mientras miraba al científico.
Mientras tanto en la habitación donde durmió Marina también se encontraban Lyra, aquella joven alegre que en más de una ocasión iba a ser asesinada por Marina y Lucy, conocida como la Reina del Pico y acreedora del símbolo de la fortuna.
-Bueno Lucy, nos puedes decir cómo Ash y tú se conocieron.- preguntaba Marina mientras Lyra le veía con emoción mientras agarraba otro sándwich de mantequilla de maní con mermelada. La reina del pico solo suspiró, por lo que ambas jovencitas se miraron. -¿Es un mal recuerdo?- pregunto Marina, parecía que sí pero la reina del pico negó con la cabeza.
-Es un buen recuerdo, pero, fue gracias a Ash que conocí a esa persona. Su nombre es Brock y era muy buen amigo de Ash, pero el trato de conquistarme y lo logró- expresaba Lucy un tanto triste pues eso hace tiempo que había sido. Lyra tomo una de las manos de Lucy para que esta volteara a ver a la castaña quien le sonreía. –Bueno, pase el día con ellos y poco a poco me iba gustando más y más.-
-Así que te enamoraste de Brock, pero que sucedió- ahora Lyra estaba con la intriga ya que ella conoció al moreno conquistador de chicas, pero para que Lucy se pusiera triste de esa manera puede deberse a algo. La reina del pico sonrió un poco pero de manera triste. Marina como Lyra se acercaron a ella y le abrazaron. –Sí te duele mucho recordarlo, no importa, parece ser que Ash debió de haberte ayudado de una muy buena manera- dijo inconscientemente Lyra pero sus palabras podían tener doble sentido para Marina y Lucy la cuales se sonrojaron a más no poder y entonces paso.
-Bueno, se los contare- habló Lucy mientras ambas chicas se separaron un poco de ella para que pudiera relatar muy bien su historia. La de ojos escarlata respiró hondo debido a que aquel recuerdo no era de los mejores que tenía. –Bueno, verán aquel día yo…-
-Flashback-
Lucy, la reina del pico iba caminado hacía la ciudad Azafrán. Después de enterarse que un viejo amigo la había invitado a cenar y que ese viejo amigo era Brock, no podía describir su felicidad. Ya habían pasado cerca de 4 meses desde que Ash acepto el puesto bajo el nombre de Sato. La reina iba con el cabello suelto como siempre, su vestimenta consistía en un vestido morado que dejaba ver sus bien torneadas piernas, unos guantes morados y unas sandalias de tacón de color negro. Las calles de la ciudad azafrán de día era muy hermosa y reencontrarse con Brock era algo que anhelaba.
-Espero que él me recuerde o por lo menos pasemos un agradable rato- decía la reina quien no notaba que se había sonrojado. Ella caminaba por aquel bello lugar donde la gente salía a trabajar y muchos entrenadores iban a retar al gimnasio de la ciudad.
-Escuchaste eso, el líder de gimnasio acaba de derrotar a tres entrenadores seguidos. Dicen que ni la antigua líder no podía hacer eso y que esta desapareció desde hace tres meses- dijo un joven entrenador de cabellera negra.
-Enserio, no lo puedo creer. Lo voy a retar para ver si puedo ganarle con mi Haunter y Gastly- decía un entrenador de cabello negro purpura mientras corría con su amigo.
-¿Qué habrá sucedido con Sabrina?- se preguntó la reina del pico para sí misma mientras caminaba en dirección al restaurante donde le había citado el joven moreno. Para la gente era difícil saber quien era Lucy, más aun para los entrenadores novatos, pero para los líderes, ella era alguien con la que no se podía jugar. –"Desde que Ash "murió" y Sato "nació", parece que mucha gente sufrió por eso. Sabrina, Cynthia, y sus dos acompañantes de Orre, además de sus rivales como Paul Y Gary. Pero siento que algo esta mal y que la suerte poco a poco se nos termina."- pensaba la peli negra que sin notarlo llegó al restaurante donde el ex compañero de Ash lo había citado.
Frente a ella estaba un restaurante de lujo, es exactamente donde el ex criador Pokemon le había citado. Hace mucho tiempo que ella no se sentía así de nerviosa. Respirando profundamente y llevándose una mano al pecho, decidió entrar.
-Hola, muy buenas tardes señorita- expresó el encargado de las reservaciones en el restaurante. -¿Tiene reservación?- preguntaba amablemente el joven, el cual parecía estar en sus treinta.
-Sí, pero es a nombre de un joven llamado Brock, mi nombre es Lucy y yo…-
-Ah, ya esta. Usted es la joven Lucy, sí usted tiene reservación con el joven Brock y la señorita Sakura.- dijo el joven sonriendo sin notar la expresión de tristeza en el rostro de la Reina del Pico.
-Ya… ya veo- expresaba de una manera un poco apagada la reina del pico.
-Muy bien señorita, si es tan amable de seguirme- dijo el recepcionista para después empezar a caminar seguido de Lucy. Después de unos segundos la joven As llegó al lugar donde se encontraba el moreno. Su corazón latía rápidamente después de años y años, el estaba ahí, pero junto a él estaba una joven de cabello azul y ojos carmesí más brillantes que los de Lucy. –Aquí esta, si me disculpan compromiso- expreso el joven para retirarse.
-¡Lucy, jaja, es bueno volver a verte!- expreso de manera feliz el aspirante a doctor Pokemon.
-Sí, es bueno volver a ver a los amigos- dijo de manera feliz la peli negra. Después los ojos de ella inspeccionaron de pieza cabeza al moreno, el cual había aumentado un poco la masa muscular, pero seguía igual. Después ella inspecciono a la joven peli azul de cabello corto la cual sonreía. –Mil disculpas, me llamó Lucy- habló la reina extendiendo su mano a la joven de ojos rojos como los de ella.
-Mucho gusto, soy Sakura Adams- se presentaba la joven de manera sonriente luciendo un vestido verde con algunos detalles en forma de flores.
-Sakura, ella es Lucy la reina del Pico de Batalla y una gran entrenadora como persona- decía Brock presentando de diferente manera a Lucy la cual le provocó un fuerte sonrojo.
-G-Gracias- expreso la joven de pelo negro.
-Lo mejor será sentarnos para poder platicar de mejor manera.- expresaba el moreno quien se había sentado junto a su amiga. Lucy por su lado vio como Brock estaba muy pegado a Sakura. De repente Brock se puso más serio y miro a Lucy. –Has sabido algo de Ash- preguntaba el moreno a la joven Lucy la cual negó con la cabeza a pesar de que sabia muy bien que Ash era un cerebro de batalla.
-Lo lamento- expresó Lucy ya que sentía ira y tristeza a la vez, pero el último sentimiento es algo que iba a sentir…
-Bueno, no es momento para ponernos tan tristes, verdad Sakura- dijo Brock tomando la mano de la joven de cabello azul. Lucy miro aquella escena, por dentro la joven cerebro tenía una lucha entre celos y tristeza. Normalmente ella es muy segura y serena, pero cuando lo conoció a él y estaba con él ella se perdía. De repente su mente le estaba diciendo que lo confirmara y su corazón le decía que no le iba a agradar.
-Ustedes dos son…-
-Bueno… sí somos- dijo Brock un tanto avergonzado con un sonrojo en sus mejillas mientras Sakura hizo algo que Lucy no esperaba y le dio un beso en la mejilla al moreno.
Poco a poco, la hermosa joven que es cerebro de batalla sentía como su corazón se rompía en pedazos. Ella sintió lo que llaman "el amor duele", ella quería llorar por el hecho de solo ver esa escena. Ella quería salir corriendo de ahí. ¿Fue su culpa? Claro que lo era, por qué no decirle que lo amaba cuando se conocieron; dolor y dolor era lo que sentía en su corazón. Una sonrisa forzada se dio en el bello rostro de la joven mientras un dolor solo perceptible para ella se mostraba en sus bellos ojos color carmesí.
-Estoy… estoy feliz por ustedes- expreso la bella entrenadora quien sonreía al ver las muestras de cariño que se daban el joven aspirante a Doctor Pokemon y aquella joven de cabello azul. –Estoy feliz- dijo en voz poco audible para ella mientras bajaba la mirada.
-Fin del Flashback-
-Esa es la razón de por qué ese día yo me enamore del frío Sato, bueno, aun no les he dicho como me enamore jeje- decía la joven peli negra mientras sonreía a las chicas las cuales estaban enojadas con el joven moreno.
-¿Pero cómo te enamoraste de Ash?- preguntaba Lyra de golpe.
-Bueno… yo la verdad.- la joven trataba de articular las palabras. –La verdad yo…-
-Flashback-
Lucy caminaba por las calles de la ciudad Azafrán de manera triste. Ella presencio como la persona que ama estaba con alguien más, para ella su primera mor, fue el más doloroso. A pesar de que en toda la comida lograba fingir al cien porciento felicidad, era un hecho de que esa emoción ya no estaba presente y en cambio, solo la tristeza y el dolor se apoderaron de su corazón.
-¿Por qué?- una pregunta que se hace la gente muchas veces que no puede entender algo.
De repente la mujer vio un lugar donde podía dejar de lado las penas, pero solo era una ilusión, aquel lugar era un bar. La peli negra dudo al principio pero ella quería ahogar sus penas en alcohol, ella quería olvidar a Brock y su amor por él. Rápidamente la joven se metió al bar, no le importaba mucho lo que la gente pensase de ella. Ahí se la pasó por varias horas bebiendo hasta que ya no pudo más y salió.
El alcohol no la había afectado mucho pero a penas y podía mantenerse de pie y ya casi eran las doce de la noche, un tiempo en donde la ciudad Azafrán se transforma en un lugar peligroso. De repente la visión de la de ojos carmesí empezó a ponerse borrosa y empezaba a sentirse mareada. Los efectos del alcohol se empezaban a sentir y no notó a un hombre, borracho pero aún más que ella. El hombre la vio, vio todo su cuerpo y la siguió hasta que le toco el trasero haciendo que se asustará e indignara Lucy.
-Oye nena, ven te voy a mostrar algo que te dejará pidiendo más – dijo el hombre quien al parecer sonreía pervertida mente aun más al ver los pechos de Lucy quien empezó a retroceder. – Ven vamos, déjame saborearte- decía aquel hombre pervertido mientras le joven de ojos carmesí no sabía que hacer, bebió hasta el punto que no recordaba la defensa personal.
-N-no p-por favor- decía la de ojos carmesí con miedo mientras retrocedía hacía un callejón justamente donde había oscuridad y edificios de locales además de no haber gente. Elle retrocedía mientras que aquel sujeto sacaba una cantimplora y bebía lo que podría ser más bebida. Sus zapatos y vestido no ayudaban en mucho pues ella se cayó en un charco cercano mojándose y haciendo notar más sus atributos.
-Ahora si tendré una buena noche con una dulzura como tú – ahora ella estaba indefensa el alcohol la tenía mareada sentía que perdía todo, lo que iba a ser un hermoso día de felicidad terminó siendo una noche de terror.
-No ¡Au!…- ella no terminó pues el hombre se le abalanzo y le tapo la boca. Las lágrimas corrieron por las mejillas de Lucy quien sentía impotencia. Ella era una líder de la batalla de la frontera, debía saber cuidarse y mírenla ahora, como si de una adolescente inmadura se tratase.
-Shh… las niñas buenas guardan silencio, además lo disfrutarás.- ella sentía miedo, iba a perder algo que no quería perder. Poco a poco el hombre le empezaba a tocar los pechos y metía la mano sintiendo el brasier que los sostenía. Las lágrimas fluían por el rostro de ella. De un momento a otro el sujeto le rompió el vestido mostrando el pecho, aquel hombre se aparto un poco y sostuvo su rostro. –Vamos a jugar- después de eso le beso la frente y la despojo del sostén dejando al aire sus bien formados pechos.
-N-no – sollozaba Lucy mientras sentía como iba a ser violada. La gran y poderosa reina del pico ahora solo era una niña indefensa. El hombre tocaba aquellos atributos de Lucy pero ella no sentía placer ni nada solo miedo.
-¡Suelta a la señorita!- se escucho un grito en el callejón. El hombre miró y vio a un joven vestido con jeans y una chamarra azul marino y su rostro cubierto por mechones de cabello y la sombra de la gorra, una gorra roja.
Él sujeto se hecho a reír, parecía que no estaba tan borracho pues se lograba sostener muy bien sin tambalearse. La visión de Lucy mejoraba y podía apreciar muy bien al joven… Satoshi estaba ahí para salvarla. Un cuchillo, un cuchillo apareció en la mano del sujeto quien sonreía de manera sádica. Él se agacho y lamio una mejilla de Lucy quien soltó unas lágrimas.
-Mi amor, cuando termine con ese bastardo te enseñare lo que es un hombre de verdad- rápidamente se paro mientras miraba al joven Satoshi quien era inexpresivo en ese momento. De un momento a otro se agarró a correr para acabar con Ash. –Vas a morir- sin saber a quien se enfrentaba aquel hombre intento encajarle la navaja en su estomago.
De un momento a otro los ojos empezaron a notarse, unos ojos color azul quien veían los vacíos ojos cafés del sujeto quien sintió algo; terror el terror invadió al violador. Antes de apuñalar a Sato el le agarró su brazo y lo apretó de manera fuerte.
-¡Argh!- gruñía aquella persona que quería propasarse con Lucy, sentía el dolor y después sintió una patada en el estomago para sentir un puñetazo que hizo que saliera volando impactando contra un pared pero sin riesgo de morir. Ash miraba al sujeto con rabia, lo veía a él pero de alguna manera se calmo.
-Ash- dijo Lucy sin creer lo que acababa de apreciar. Por instinto o no se paró y salió corriendo en dirección a Ash. El azabache miró a la dirección donde debería de estar Lucy pero sintió como era abrazado por ella, Lucy estaba abrazándole y llorando. –Ash vuelve- decía la reina del pico mientras la lágrimas brotaban de sus ojos abrazaba a Ash de manera más fuerte.
Satoshi o Ash estaba impactado por la reacción de la bella mujer quien lloraba por que el volviera, lloraba por ver una sonrisa de él, por sentir la felicidad e inocencia que hace mucho él perdió por culpa de muchas personas. Él no sabía como reaccionar, no sabía que hacer pero entonces de alguna manera u otra él le abrazo y le dio una calidez a Lucy que ella quería sentir que no estaba sola.
-Lo lamento, lamento lo que sucedió- habló Ash mientras escuchaba los sollozos de la bella joven. Poco a poco se separó del abrazo y agarro el mentón de ella ignorando el hecho de que casi estaba desnuda. Los ojos carmesí llenos de sabiduría y fuerza ahora estaban llenos de un dolor y tristeza muy profundos no por le hecho de que iba a ser violado nada más, el perder a ese amor y de repente no sentir que vale nada para descubrir algo más y es que desde ese momento ellos se volvieron amigos. – Lamento todo, prometo que un día volveré a serlo – expresaba con una sonrisa que le dio esperanza a ella.
Lucy entendió algo y no el hecho de perder al amor de tu vida, Ash volvería por ella y aunque le costará él regresaría y Satoshi desparecería.
-Fin del Flashback-
Lyra y Marina no podían creer lo que escucharon, por dentro ellas sentían rabia hacía aquel violador. Algunas lágrimas bajaron por las mejillas de Lucy cayendo en el suelo. Lyra hizo lo único que sabía hacer y le dio un abrazo a la bella Reina. Marina por alguna razón sintió que la breve aparición de Ash se debía a ellas, sabían que Ash estaba aún en el alama de Satoshi quien solo era un mascara de dolor y sufrimiento.
-Ya Lucy, todo esta bien- decía la castaña quien impresiono a Lucy pues al parecer era lo que decía Ash y no Satohi. Lyra es la chica más encantadora con su bella actitud y que extrañaba mucho, sobre todo los paseos. – Mira, lo que nos dijiste nos ha dado muchas cosas que Marina y yo queríamos saber. Gracias a ti sabemos que Ash esta ahí, solo debemos rescatarlo. – dijo Lyra mientras tomaba las manos de Lucy para regalare un sonrisa.
-Nos volvimos amigos, pero para mí con el tiempo se volvió alguien especial para mí- habló Lucy mientras le devolvía el gesto a Lyra, una sonrisa llena de esperanza.
-Sabes, yo quiero que DP vuelva a ser el mismo y sí por ello debo de esforzarme aún más, lo haré. Lucy, debes de ayudarnos para hablar con Brandon y Scott para ver a DP, digo Ash es Ash- por alguna razón se le olvido a Marina que ese era el apodo que le dio a Ash en Orre ya que ella amaba salir a comer helado con él como ir de compras. –Debemos de ir por él- dijo de manera positiva la de ojos color esmeralda que heredó la determinación del azabache.
-Y confesarle lo que sentimos- decía Lyra sintiendo mientras unas Marina y Lucy se sonrojaban.
-Bueno, podemos decirle- decían ambas chicas mientras jugaban con sus dedos. –Y compartirlo, ¿verdad?- dijeron ambas chica mientras se miraban y Lyra sonreía ante dicha propuesta.
Mientras tanto en un lugar, para ser más exactos una montaña, se encontraba la persona que hace mucho dejó después de enterarse que era un mediocre. Satoshi miraba la salida del sol como todos los días lo hacía recordando aquellos momentos que se van como las hojas se van con el viento al caer el otoño. Los ojos color chocolate de él les faltaba el brillo característico de Ash pero a fuerzas pedían estar con ellas. De repente la brisa fresca toco su rostro.
-Ash- se escucho una voz que hizo que Ash mirará a aquella dirección, saliendo de la cueva aparición el rostro de la bella Sabrina quien estaba vestida con una bata rosa que traía diseños del símbolo de Ash; su pelo era diferente, en vez de ser verde ahora era violeta y sus ojos ahora eran carmesí. Unas orejas como de Espeon salían a cada lado de cabeza y una cola dividida en dos puntas se apreciaba. –Prometiste que vendría a ver el sol contigo- parecía molesta pues infló sus mejillas.
-¿Te vas a quedar ahí o vendrás a acompañarme?- decía de manera feliz el azabache mientras miraba el solo asomándose por el horizonte. La peli morada de acercó al tronco donde estaba sentado para sentarse a lado de él abrazando su brazo derecho.
-¿Cuán regresarás?- preguntó de manera triste Sabrina para mirarlo con unos ojos brillantes.
-¿Por qué debo de regresar?- preguntaba respondiéndole a Sabrina.
-Ellas te aman y te extrañan, tu madre te extraña y yo… te extraño- respondía tristemente Sabrina mientras cerraba los ojos para que una lágrima saliera. Pero sintió como alguien le toco la mejilla y abrió sus orbes carmesí para ver como Satoshi limpió su lágrima.
-Volveré cuando sea necesario- esta vez habló Ash y no Satoshi para que le plantara un beso en la frente a Sabrina mientras un sonrojo se hizo evidente en su rostro. –Yo también las extraño, extraño a cada una y te extraño mucho mamá- agregó el azabache para después sentar a Sabrina sobre sus piernas mientras ella abrazó su cuello. Ambos contemplaban el sol que le daba esperanzas a Sabrina como a todos. Todos los que miraban el sol, Paul, Misty, Gary, Delia, Agatha, Cynthia, Marina, Lucy, Lyra, todos aquellos que lo extrañan aun tenían esperanzas de verlo una vez más.
-Dos cuerpos en una tumba-
