Hola amig s le vengo a traer un nuevo capitulo de la historia. Primero que nada lamento no haber podido subir continuación. La escuela me esta consumiendo mi tiempo y una vez terminada las historias me dedicare a los drabbles y one-shots. Con este es el quinto a sexto capitulo, no recuerdo muy bien, pero espero que lo disfruten como yo disfruto de sus reviews. Por cierto Jenn, sigue así con la historia y espero que les agrade. El harem queda así: Lucy,Marina,Lyra,Cynthia y Sabrina. Los pokemon de Ash son los siguientes que seran nombrados en el próximo capitulo:
-Charizard
-Garchomp
Bueno, no quiero decir nada más. Si desean, me pueden dar ideas pero ya no hay más chicas ok.
-Oh Elegido-
Satoshi miraba como salía el sol en el horizonte, ver algo así todos los días lo hacía reflexionar pues en su interior constantemente se libraba una batalla entre su odio y su amor. Odio por quienes desearon verlo sufrir y le dieron la espalda como aquellos que le provocaron heridas emocionales a Sabrina así como a muchas personas; pero había algo, un pedazo del corazón de Ash aun quedaba presente en su alma corrompida, esa pequeña parte sabía que buscar la venganza lo haría sufrir más y peor aun, le alejaría de las personas que ama.
Poco a poco muchas imágenes llegaban a la mente de Ash, entre ellas las de Marina, Lyra, Lucy así como las de su madre, Scott, Brandon, Drake y muchas personas más. Lamentablemente Satoshi había nacido en su corazón, pero, hace tiempo algo sucedió que lo marco para siempre, eso algo le hizo ver que aún podía tener un poco de esperanza su corazón o al menos eso veía Sabrina en los ojos de Ash.
- Las extrañas, ¿verdad? –preguntaba la de cabello violeta mientras dirigía su mirada hacía Ash. Ella sabía que su amor por Ash era genuino pero, él le amaba pero también amaba a Marina como a Lyra.
- Sí, pero, ¿quién quiere estar con alguien como yo? – enfadada aquella pregunta enfado por completo a Sabrina, inconscientemente Satoshi tomaba palabras.
-¡Ash, no digas eso! – grito la peli morada mientras el azabache le miró extrañado pero aquella mirada había destruido lo poco que el odio llegó a su corazón y que durante más de un año lo ha estado consumiendo en la oscuridad. Dolor, a ella le dolía verlo así. –Muchas personas darían lo que fuera por estar contigo- ahora un sonrojo apareció en las mejillas de Sabrina mientras sus orejas se agachaban y lo miraba a los ojos. –Mejor dicho quien quiere estar con un monstruo como yo ¿verdad?- ella sabía que aquel experimento la había convertido en lo que es ahora pero Ash y no Satoshi fue quien la rescato de esa soledad.
Enojo, enojado consigo mismo. Ash sentía como su alma luchaba entre el bien y el mal que habitaban en su interior.
Sabrina soltó unas lágrimas que desencadenaron a Ash de la oscuridad y el odio habitado en su corazón.
-No es verdad, yo te amo y te quiero Sabrina- dijo Ash mientras limpiaba alguna de las lágrimas de la joven quien miraba con dolor a Ash. Odiaba todo lo que había sucedido. –Sabrina, tú has sido la única que me ha apoyado desde aquel incidente además de que me has cuidado como yo te he cuidado. Tú eres hermosa y no lo dudes; además no fue Satoshi sino yo Ash Ketchum quien te rescato- sonreía Ash para ver a Sabrina quien se sonrojo por lo dicho.
-Yo quiero que siempre seas Ash… mí Ash- poco a poco la distancia entre ambos jóvenes se empezó a reducir. –Sí te debo de compartir, así lo hare-
Así la distancia se termino y los labios de ambos jóvenes se unieron. Un pequeño y tierno beso se dieron pero para ellos había mucha pasión. Poco a poco ambos se separaron mientras Ash observaba a Sabrina y como esta puso su colita alrededor del azabache en señal de felicidad.
-Gracias-
-¿Por qué?- preguntó una sonriente Sabrina.
-Por estar aquí conmigo… pero sabes que- Ash no pudo continuar ya que la peli violeta puso un dedo en su boca.
-Sabes, quiero conocer a Marina, Lyra y Lucy.- al parecer a Sabrina no le molestaría compartir a su Ashy. Los ojos violetas de la joven miraron a Ash. –Además ya quiero conocer a mis hermanas de novio o algo así. Tu serás solo nuestro Ash Ketchum.- Ash noto algo en las palabras de Sabrina y eso era "¿Hay más verdad?" pro lo que le miro nerviosamente. –Ya sabía que había otra. Cynthia-
Ash lo confirmó moviendo la cabeza.
-Bueno… pero yo te quiero la primera noche y jugaremos a las maid- decía seductoramente la ex líder de gimnasio mientras Ash hacía volar sus imaginación con la imagen de Sabrina vestida de Maid junto a sus orejitas y su colita sentada sobre él mientras se besaban. Sabrina al ser psíquica de sonrojo como Ash ya que ella jamás pensó que su Ashy la imaginara Así. –A-Ash-
-Lo disfrutare- expreso el azabache mientras acariciaba la espalda de Sabrina y esta a su vez besaba el cuello de su amado.
De repente de la cueva salió la hija de Ash quien rápidamente llegó.
-Papá, Mamá, Ivy tiene hambre y quieren que regresen.- expresaba la Lucario quien se percato de la manera en que estaban sentados sus "padres". Un sonrojo apareció en la Pokemon chacal.
Ash y Sabrina se miraron.
-¡No pienses mal!- gritaron ambos mientras un sonrojo invadía los rostros de los jóvenes. La hija de Ash estaba mirándolos.
-Mejor me voy- expreso la lucario mientras se retiraba no son antes estar soltar una risa.
-Muy bien, hemos llegado al gimnasio de Ciudad Verde – dijo de manera tranquila un joven de cabello negro un poco largo mientras vestía una chaqueta negra y miraba aquel imponente lugar donde una vez residió el antiguo líder y dueño del segundo Pokemon más poderoso sobre la tierra y el plano material sin contar al trío Dragón y el Pokemon Alfa. – Bueno – ahora el joven se volteaba a ver a unos muy sonrojados Paul y Maylene. -¿Por qué tan sonrojados mis queridos Paulene?- dijo con picardía en sus palabras el hermano mayor de Paul.
Rojos, ambos estaban rojos por lo dicho.
-N-No s-somos "n-novios"… además quien quiere ser novio de una chica tan débil y tonta como ella.- Auch… Paul no midió sus palabras esta vez a pesar de todas las peleas que habían tenido antes ahora sí que algo pasaría.
-Enserió… tú eres un estúpido que no puede pensar más que en sí mismo- respondía Maylene quien estaban enojada mejor dicho estaba furiosa.
-Chicos tran-…-
-¿A sí? Pues mira nada más la clase de mujer que eres. Tonta y estúpida. Te vencí fácilmente ese día además de que lo repetiré una vez más… eres patética- un sonido fuerte se escucho y un Paul tirado en el suelo miraba incrédulo lo que paso mientras se tocaba su mejilla izquierda la cual estaba colorada. Reggie lo miraba mientras que Maylene le miraba con odio y dolor en sus ojos.
-Y-Yo… ¡TE ODIO!- gritó la líder de gimnasio mientras apretaba los puños. -¡NOQUIERO VOLVER A VERTE NÚNCA!- gritó la joven para después salir corriendo de ahí mientras lágrimas bajaban por sus mejillas.
Paul veía las consecuencias de sus actos.
-Qué hice- murmuro el peli morado mientras perdía de vista a Maylene.
-Qué hiciste…- ahora Reggie estaba molesto ante la actitud de Paul hacía la mujer que ama. –Lo que hiciste fue dañar a la chica que amas y no me mientas hermanito, yo sé perfectamente que la amas con todo tu corazón. – el de cabello negro le extendió la mano a su hermano quien la acepto. –Ella te ama y esas cosas que dijiste le dolieron mucho.- Reggie era comprensivo con su hermano ya que era muy nuevo en el tema del amor.
Paul miró para abajo mientras apretaba sus puños.
-Soy un idiota- murmuro el peli morado.
-Lo eres, pero lamentarse no va a arreglar nada.- decía el hermano mayor del rival de Ash mientras le ponía una mano en su hombro. –Ves a buscarla- esas palabras fueron un detonante en Paul quien sin dudarlo asintió para dirigirse a la misma dirección a la que fue Maylene.
-"Maylene, necesito encontrarte, tengo miedo de perderte y estar solo"- reflexiono Paul sobre los que sentía. El sabía que aquel miedo al amor se debía a que perdió a una persona importante para él; la madre de Paul falleció durante su primer viaje y el peli morado no pudo hacer nada. –"No quiero perderte a ti"- pensaba de manera triste el arrogante Paul quien corría con todas sus fuerzas mientras desaparecía en el horizonte.
-Suerte, hermano- murmuro Reggie mientras las puertas del gimnasio de Ciudad Verde se abrieron. Gary Oak había entrado en escena y había presenciado todo lo de la familia Shinji. Reggie se giro para ver al castaño quien estaba serio pero feliz. –Es un gusto volver a verte Gary-
-Lo mismo digo- menciono el primer rival de Ash. –No te quedes ahí, pasa-
Y así ambos jóvenes se adentraron en el gimnasio de Agatha donde le iban a esperar más sorpresas.
-¡QUÉ HACE USTED AQUÍ!- una furiosa Marina estaba agarrando al profesor Oak del su camisa mientras el anciano tenía un poco de miedo por la fuerza de la chica. Lyra al igual que Lucy estaban furiosas, ellas querían sacar a sus Pokemon para poder atacar al profesor que traiciono y destruyo la inocencia de un joven como Ash. -¡RESPONDA!-
Dolor, había un dolor en las palabras de la chica. Brandon observaba la situación junto a Scott quienes decidieron no intervenir y hacer una lucha que desde un principio las chicas tenían las de perder. Unas lágrimas se formaron en los ojos de Marina quien con ver al Oak solo recordaba a Ash y las historias que le contaba sobre el profesor.
-¿Por qué lo hizo?- Marina soltó a Samuel mientras se dirigía de nuevo hacia donde Lyra y Lucy estaban. El dolor que tenía la joven era mucho. -¿Por qué odia a Ash?-
Esas palabras fueron un gran golpe para el profesor de Kanto quien en verdad estaba molesto con los jóvenes.
Marina abrazo a Lyra mientras empezaba a llorar. La escena era desgarradora, se notaba claramente el dolor y la furia en las miradas de las jóvenes.
-Yo jamás le haría eso a Ash. Desde que lo conozco el siempre ha tenido un talento excepcional que se ha ido afinando a lo largo de los años. Yo había partido hacia el reino de Rota para investigar ciertos asuntos con el árbol del comienzo.- Oak explicaba de manera resumida lo que pasaba. Lyra y Lucy prestaban atención pero no estaban muy convencidas de lo que sucedió realmente. –La profesora Ivy fue a aquel lugar para investigar. Lamentablemente perdimos contacto con ella y cuando fui me entere de algo.- aquella seriedad en la que hablo el profesor llamó la atención de las jóvenes.
Brandon y Scott sabían de lo que hablaría.
-Ash esta vivo bajo el seudónimo de Satoshi y como se que ya saben esa parte de la historia, necesitamos encontrarlo cuanto antes.- aquellas palabras solo estremecieron a las jóvenes. Oak sabía bien que aquel impostor solo deseaba ver el dolor de aquel a quien consideraba un amigo y nieto.
Lucy estaba molesta.
-¡CÓMO SE ATREVE A DECIR ESO!- las lágrimas no tardaron en aparecer en la alterada Reina. Scott sabía perfectamente que esto sucedería, pero era algo que debían evitar. –él, él confió… él confió en usted…- ella no podía dirigirle la palabra al científico ya que el dolor que tenía era grande. –Solo dígame…-
Lucy llamó la atención de todos. Ella miraba al suelo.
-Solo dígame-
Brandon y Scott miraron a la reina mientras varias lágrimas caían al suelo.
-Solo dígame… será Satoshi ¿verdad?- ella sabía bien que Satoshi era el lado más oscuro de Ash. Ella estaba aterrada de que la frialdad del octavo cerebro superara al poco corazón puro de Ash. Lucy añoraba estar con aquel joven que le cuido ese día.
-Lucy… Ash te aprecia mucho. Tú sabes que el jamás se comportaría de manera fría.- expreso Brandon quien desde la llegada de Ash como nuevo miembro de la batalla de la frontera, Lucy había cambiado poco a poco. Pero cuando se enteró que Ash fue vetado de la liga él no salía tanto. Goodshow no pudo evitar aquellos pues las empresas privadas habían comprado la Liga Kanto como la de Sinnoh. –Ash es alguien muy fuerte. Él una vez ha derrotado ha la oscuridad- imágenes de la batalla con Ash quien estaba bajo el control del Rey del Pokelantis llegaban a la mente del arqueólogo. –Debes de confiar Lucy. Todos debemos de confiar en él-
Aquellas palabras causaron una sonrisa triste en la cerebro de batalla quien procedió a retirarse. Marina iba a decir algo solo para ser detenida por Lyra.
-Ella necesita estar a solas.- dijo Lyra quien poco a poco se le formaban lágrimas en los ojos al perder las esperanzas de que Ash jamás regresé. Pero de pronto recordó como los tres se divertían en el viaje para sonreír por la nostalgia de aquellos recuerdos que cada día se alejaban cada vez más. –Marina, vamos a caminar- las caminatas muchas veces calmaban a las jóvenes más aún si eran con el azabache.
La peli azul asintió para empezar a caminar por donde se fue Lucy junto a su hermana. Cuando ambas jóvenes e fueron salió Drake.
-Debiste decirles la verdad. Sabes que Ash esta oculto en ellas como en su pasado.- el campeón de la liga naranja sabía que Ash estaba "ocultó", estaba fragmentado en pedazos del aura que se fusionaron con las chicas. –Debemos de traer a Riley Quinoa, el debe de ayudarnos con esto- dicho esto Scott saco su pokenav para llamar al único usuario del Aura que tenía relación con Ash.
Los segundos pasaban mientras la llamaba sonaba. Oak junto a los otros cuatro hombres miraban la pantalla del comunicador de Scott.
-Hola- y en ese preciso momento Riley se mostró en la pantalla. La viva imagen de Sir Aaron presenté. –Scott… ¿eres tú? Es un gusto volver a verte mi amigo- decía alegre el azabache quien recordó a su viejo amigo. Pero de pronto la felicidad desapareció al ver la seriedad en los rostros de Brandon, Drake y al increíble profesor Oak. -¿Sucedió algo?- preguntaba el usuario del aura al suponer que se trataba de algo más allá de lo que se imaginaban.
-"No perturbes la armonía del fuego, hielo o rayo,
no sea que los titanes produzcan destrucción
sobre el mundo en el que ellos chocan,
aunque el gran guardián del agua,
surgirá para calmar la lucha,
sola su canción fallará,
y la tierra se convertirá en cenizas,
¡Oh elegido!,
en tus manos reúne,
sus tres tesoros combinados
doma a la bestia de los mares."
Rápidamente los ojos de Riley se abrieron. Aquellas palabras resonaran en su mente. Los cuatro hombres le miraron confundidos e incrédulos.
-La leyenda… siempre estuvo mal.- con esas palabras las personas le miraban diferente. -¿Dónde esta Ash?- preguntaba con un semblante serio el usuario del Aura. A simple vista parecía solo una pregunta pero para las personas que hablaban con él representaba algo más.
-"No perturbes la armonía del fuego, hielo o rayo,
A menos que desees ver a los titanes destruirlo todo,
Sobre el mundo una oscuridad le ocultara mientras el plano existencial desparecerá,
Tiempo y Espacio colisionarán una vez más.
Los poderes del alma chocan sufriendo conmoción contra la naturaleza,
Todos lloran la tristeza de los titanes al luchar,
Aunque el guardián de los mares surgirá nadie le escuchará,
La leyenda del cielo vendrá,
Y los titanes de la tierra y mar despertarán,
No perturbes la armonía del Yin y Yang,
A menos que desees ver a los hermanos luchar,
El frío corazón sufrirá ante un dolor sin igual
Su canción fallará y los indignos desaparecerán,
Y todo el mundo se convertirá en cenizas,
¡Oh gran Elegido!
En tus manos esta la fuerza de tu alma ha de brillar
Reúne los tesoros combinados,
Aquel que te ha guiado una vez más unido a ti estará
Tu alma purificará todo el mal.
Doma a la luna y el sol,
Doma a la bestia de los mares
Como domaste a la bestia de los cielos
¡Oh gran Elegido!
Perdónanos y guíanos en este nuevo mundo,
Ayúdanos a ver después de que decidimos no ver,
No dejes que nuestra existencia como la de ellos desaparezca,
Todo el mundo recae en usted…
Todo el mundo recae en ceniza"
Riley repitió cada palabra. Brandon como Scott, Oak y Drake estaba más que impresionados más no decir asustados. Samuel recordaba aquel evento, aquella vez que Lugia despertó. Brandond recordó que vio Ho-Oh por primera vez al ver a Ash.
-Necesitamos encontrarlo cuanto antes.- la seriedad de Riley aumentó. –Algo perturbará a los titanes y por ende nosotros necesitaremos de Ash una vez más. Me dirigiré a Kanto para mañana en un avión, esperó verlos. Nos vemos pronto.- y así corto la llamada Riely quien rápidamente ocultó el pokenav.
-"Fire, debí saber que tu regresarías. No te basto con matar a mi maestro ¿verdad?"- pensó Riley mientras rápidamente se dirigía a toda prisa a la ciudad más cercana. La tristeza y la ira se apoderaban de aquel joven noble quien se dirigía de manera rápida por el bosque en el que estaba. –"Lamento todo Delia, debí ser más fuerte, debí de quedarme junto a mi hermano, debí de hacerme responsable de lo que sucedió aquella vez en Rota."- una lágrima descendió del peli negro quien corría de manera rápida todo el bosque.
Ash y Sabrina llegaron a una casa ocultada en una cueva. La cas era grande ya que la cueva era grande. Loa rayos del sol llegaban a un bello jardín que era como otra entrada para aquel lugar parecido a donde estaban. Había hermosas flores como algunos arbustos con fresas y moras que daban un hermoso ambiente de paz y tranquilidad. Sabrina disfrutaba estar en un ambiente así.
-Vamos a ver a la pequeña Ivy- dijo Sabrina quien abrazó el brazo de Ash quien a su vez le dio un beso en su frente. –Vamos a ver a nuestra pequeña- expreso Sabrina mientras bajaba las orejas y un sonrojo se hacía notar en sus mejillas.
Ash notó esto y a el le gustaba verla así. Ella pasó por mucho y sabía que lo que sucedía, la marcó por siempre.
-Claro que si mi bella espeon- y sin que ella lo supiese a pesar de sus poderes, le cargo de estilo nupcial. A ella le encantaba ser tratada así pero odiaba que no le avisara Ash que iba a hacer eso. –No te enojes, tienes suerte que el día de hoy este así- Ash trataba de excusarse pero a Sabrina le valían esas palabras ya que ella es una dama.
La hija de Ash escucho los ruidos y noto como su padre cargaba a tercera madre. Un recuerdo fugaz vino a la mente de la lucario. Esa escena le recordaba mucho a sus mamis, ella recordaba a su familia antes de la separación y el dolor causado por la traición de muchos y sobre todo de dejar a un lado a las personas que amaba… serás fuerte.
-Flashback-
Las hojas del viento caían de los arboles mientras Ash junto a Marina y Lyra caminaban por un hermoso y bello bosque junto a su hija adoptiva. Habían pasado 12 días después de la confesión de Ash, debido a esa razón ambas jovencitas no lo dejaban solo ni un momento, Ash lo disfrutaba pero a veces se dormían ambas y tenía que cargarlas.
-Ash, ¿cuándo llegaremos a las aguas termales?- preguntaba Lyra quien estaba abrazada a la cintura de Ash cosa que le costaba caminar tanto al azabache como a la castaña.
Antes de que Ash respondiera o dijese algo, Marina hablo.
-Sí sigues abrazando a Ash no llegaremos aún- respondía Marina quien estaba leyendo o intentaba leer un mapa que estaba muy pero muy complicado. Lyra se apeno pero estar abrazada de Ash pero era algo que le gustaba y sabía que Marina también le encanta más aún cuando se bañaban juntos–Sabes Lily, espero que mami no se equivoque- respondió a la peli azul quien trataba de saber donde estaban.
-Descuida mami, tú eres la mejor- respondió la lucario quien caminaba a lado de Marina.
-¡Hey! ¿Yo no soy genial?- preguntaba según molesta Lyra quien ahora estaba cargada por Ash de manera nupcial.
-Lo siento mami, es que tú eres…- Lily trataba de evitar lastimar a su madre. Lyra cuidaba a Lily cuando ella quería una batalla con Pikachu.
-Infantil- dijo Marina quien son sus ojos trataba de encontrar aquel relajante lugar.
-Sí, lo sé… pero voltea a ver- ahora sí Ash estaba muerto.
-Sí que quieres que- la voz se le corto mientras miraba hacía donde estaba Ash y Lyra. Ella amaba a Ash y Lyra la hizo enojar. Tal parece que la castaña no aprendió la lección del pastel de queso y fresa. Un aura oscura se formo alrededor de Marina quien sonreía maliciosamente. –Oh, mi bella hermanita siendo cargada por Ash-
Ahora sí, Lyra hizo enojar a Marina.
-Ma-Marina, e-esto- Ash trataba de calmar a la peli azul pero quedo mudo al ver esa sonrisa.
-Descuida amor… sé como solucionar esto- ahora sí, es oficial hoy Lyra moriría.
Le castaña tragó saliva al ver a Marina así de molesta.
Lyra por su parte le rezaba a Arceus que si moría que al menos que Ash y Marina y su hija también se fuesen junto a ella ya que eran una familia. Una familia algo extraña.
-Discúlpate- rápidamente su ira se calmo por obra divina. Ash y Lyra cruzaron sus miradas. La peli azul estaba mirando a la castaña pero la primera estaba con una expresión molesta en su cara y estaba de brazos cruzados. –Solo tienes que decir lo siento- dijo Marina quien estaba mirando a ambos jóvenes.
Lyra le indicó con la mirada a su novio mejor amigo que comparte con Marina que la pusiera de nuevo al suelo. Ash la deposito suavemente para que ella no se lastimara. Marina estaba molesta ya que ella deseaba ser cargada por Ash aunque ella sabía que Lyra siempre sería la menor además de la edad.
Lyra tenía la cabeza agachada y se acercó a Marina. Aquella escena conmovió a Marina pero más aún cuando la castaña le abrazó y le dio una sonrisa.
-Sabes que te quiero mucho Marina y que siempre te voy a querer sin importar las tonterías que haga o lo que haga para molestarte- Lyra hablaba con el corazón ya que Lily y Ash se miraron y sonrieron. La peli azul de Johto no dudo en corresponder el abrazo mientras sentía como la miraba Ash. –Sabes, a pesar de que casi siempre terminamos ambos reparando tus desastres…- Lyra se sonrojo de vergüenza. –Ash y yo te queremos mucho como Lily también te quiere- dichas esas palabras Ash y su niña fueron al abrazo.
-Las amo a todas- dijo Ash quien despeino a las jóvenes quienes rieron. Lily por su parte miró a su familia, ella los amaba y jamás cambiaría eso.
-Fin del Flashback-
Unas lágrimas se apreciaban en los ojos de la niña de Ash quien extrañaba a sus mamis con quienes creció y compartía un fuerte vínculo. Todos los días se preguntaba por qué pasó lo que sucedió aquel día en el Pueblo Paleta. Coraje, rabia, tristeza y sobre todo nostalgia era lo que Lliy sentía siempre y a veces lloraba en secreto para que su papá no le viera. Amaba a Sabrina como a sus madres pero Marina y Lyra eran sus verdaderas mamis.
-Las extraño- susurro la lucario mientras se llevaba la mano al corazón.
En uno de los lados más peligrosos del monte plateado se encontraba una rubia de pelo largo y esbelta figura que miraba la cima de aquel inhóspito lugar. Cortes y cortes traía su ropa mientras algunas heridas se apreciaban. Parecía cansada y mostraba que su cuerpo no iba a aguantar más. Cynthia había llegado por fin al monte plateado pero jamás pensó que llegaría así.
Las lágrimas descendieron para impactar al suelo.
-Ash… te encontré-susurró para caer tendida al piso mientras empezaba a nevar poco a poco.
Ash quien estaba con Sabrina sintió una punzada en su corazón al igual que Sabrina, Lucy, Marina y Lyra. Ash sentía como la vida de alguien se iba poco a poco y ese alguien era un ella.
-Cynthia- el azabache abrió los ojos mientras sentía el dolor de la rubia. –No-
