Hola amigos, bueno, hoy les traigo su respectiva continuación de esta humilde historia. No la verdad no sé que más decir salvo que les dire que Dilemas de Campeón: Amor, El viaje de Ash y las novatas de Unova así como Pet Shop Girl y sus historias me han dejado impresionado sin mencionar las de Zeru99XT como las de muchos autores más. Este Betrayed es diferente puesto a que vemos desde todos los puntos de vista y no solo los puntos de:
-Soy Ash, el mejor aura guardián semi-dios que me voy a vengar de ustedes y tengo un harem así de sencillo. Todos los legendarios vienen a mí y esas cosas-
Pero como me encanta llerlas XD, pero por eso quiero mostrarles esta historia diferente a las demás y que la puedan disfrutar de la mejor manera posible.
-Misty y un viejo amigo regresan; Esperanza en el mundo-
-¡¿QUÉ DEMONIOS HACES AQUÍ?!-
Aquel grito resonó en los complejos del octavo y último gimnasio de la liga Kanto. Misty quien había llegado al gimnasio pidiendo una batalla estaba ahora frente a frente con Gary Oak así como la madre de Ash quien estaba mirando al suelo; Bertha y Reggie miraban un poco distanciados la escena pero notaban el dolor en la madre de Ash y la rabia en Gary.
-Vine por un batalla Pokemon, ¿no es obvio?- respondía sin miedo Misty quien miraba de manera desafiante a Gary.
-¿Cómo te atreves a venir después de lo que le hiciste a Ash?- preguntaba Gary apretando fuertemente el puño. Un aire tensión rodeo a todos mientras Misty bajaba la cabeza tratando de contener las lágrimas que sentía ella que se formaban. -¡RESPONDE!
-Fui débil-
Aquellas dos palabras lograron ser escuchadas por todas mientras escuchaban los sollozos de alguien. Misty estaba llorando pero ella lloraba por se débil no por que otros la odiaran. La peli naranja recordaba con anhelo esos días donde viajaba con Brock y Ash por Kanto y Johto mientras se divertían mucho. Esos días donde los tres eran felices. Esos días que no volverían nunca más.
-Fui débil. Yo no quería hacerlo.-
Las palabras que decía ella no engañaban a nadie pues no había engaño en ellas. La primera en notar eso fue la madre de Ash quien alzó la mirada para ver a la joven. Misty se miraba frágil y con la carga de su error que era un lastre para ella.
-Ese día yo fui amenazada con perder todo lo que amaba a diferencia de los demás.-
May, Dawn, Drew, Trip, Cilan, Iris, Max y Barry; ellos no sabían lo que era una verdadera amistad. Los sueños que tenían ellos nublaron su juicio a diferencia de Misty quien fiel a sus instintos se opuso al igual que su amigo Brock. Pero ella no era lo suficientemente fuerte como para poder combatir contra ellos. Su Pokemon más fuerte era nada al estar en tierra siendo fácilmente sobrepasada por todos ellos sobre todo por ese niño… Max Balance había conseguido pokemons fuertes que sencillamente estaban al nivel de los de Sabrina.
-Me vencieron de manera sencilla. A pesar de todo lo que hice yo jamás estuve al nivel de ellos.-
Bertha escuchaba claramente todo lo que decía aquella joven. Gengar tenía una habilidad oculta que era ver los sueños de la gente o en este caso lo que sentía la gente. El Pokemon fantasma exploró los recuerdos de la joven mientras la miraba a ella tendida en el suelo con algunos golpes y raspones llorando y suplicando que no hicieran caso al profesor Oak. Aquellos recuerdos los mando a la mente de los demás mientras el Pokemon fantasma miraba con tristeza al suelo.
-Lo siento Misty… pero por culpa de Ash jamás hemos sobresalido.- dijo una chica de cabellos azules y gorro blanco.
-Jamás hemos conseguido nada pues seguimos en la sombra de ese inútil- ahora habló una morena mientras su Pokemon miraba al suelo pero ese Pokemon no era de la región.
-Debes de pensar en que es mejor para todos- dijo un chico de cabellos azules y lentes mientras se acomodaba los anteojos. –Es hora de que evoluciones y te adaptes a vivir sin ese idiota… a vivir sin Ash-
Para Gary esto era algo que jamás vio. La rabia del castaño estaba en un punto que jamás escucho a la sirena. Misty estaba herida ese día, no solo físicamente sino que también estaba herida sentimentalmente. Ella se sentía como nada, no había manera en que ella pudiera evitar todo. Los Pokemon de ella estaban en el suelo todos debilitados mientras ella les hablaba.
-Perdónenme por lo que voy a hacer, no quiero hacerlos pero les quiero proteger como les quiero proteger a mis hermanas- decía Misty tomando a Psyduck entre los brazos llorando. –Ash… por favor perdóname un día de estos-
Para todos los presentes había una combinación de sentimientos en sus corazones. Misty estaba herida además de amenazada, ella iba a perder todo por lo que luchó por culpa de él: Samuel Oak. Aquel anciano cariñoso con todos de un día para otro se convirtió en el verdugo de Ash siendo él a quien el azabache más confiaba.
-Eres un estúpido Ash ¿cómo te atreves a poner una ciudad en peligro?- le reclamaba con una falsa furia la peli naranja mientras ella sentía que no podía más.
-Misty… por favor no tú- dijo Ash quien estaba mirando fijamente a su amiga mientras las lágrimas bajaban por las mejillas de él.
-Es mejor que te largues Ash… mejor desparece ahora y no regreses… nadie te necesita- para ella era más que un dolor decir todas esas cosas a su amigo. –"Por favor perdóname por lo que estoy haciendo Ash pero es mejor que te vayas y no salgas más herido"-
Ash no pudo más ya que las lágrimas bajaban mientras sentía la última traición de todas; Misty su mejor amiga le había dado la espalda. Ash corrió desapareciendo de ahí y dirigiéndose al bosque. La líder de gimnasio no aguantó más y cayó de rodillas llorando e insultándose mientras se sentía como una incompetente.
-Ese día yo perdí parte de las ganas de vivir al ver a mi mejor amigo y hermano sufrir de esa manera- sus lágrimas impactaban el suelo mientras Gary miraba como aquella chica que en más de una ocasión lo puso en su lugar estaba parada ahí llorando con el alma destrozada por ese hombre al que llamaba su abuelo. El castaño siempre pensó que Misty sería diferente a ellos… y estaba en lo correcto.
-Perdí todo-
Su visión empezaba a ser borrosa mientras se sentía mareada. Misty caminó un poco para que de un momento a otro el suelo estuviera más cerca de su rostro. Gary al ver lo que pasaría rápidamente corrió directo a ella sosteniéndola en brazos mientras miraba su rostro un rostro que denotaba un sufrimiento muy grande.
-Tiene fiebre- dijo el castaño al ver como Misty empezaba a sudar. -¡Debemos de ayudarla ya!
-Así es, ¡Gengar prepara la habitación de huéspedes!- ordenaba la miembro de la elite cuatro a su pokeomn quien despareció.
-Reggie ayúdame a preparar la medicina para bajar la fiebre de Misty. Debemos de actuar rápido sino se puede empeorar.- decía la madre de Ash quien se dirigió a la cocina del lugar donde se encontraban todo tipo de medicinas ya sea para Pokemon o alguna persona.
-Resiste Misty… por favor- suplicó Gary a la sirena quien estaba sufriendo al revivir los recuerdos de la traición de Ash. –Perdóname por ser un estúpido-
Gary rápidamente llegó a la habitación dónde iban a dejar a Misty. Cuando el joven Oak abrió la puerta agradeció a Gengar quien se retiró de ahí para después dirigirse a la cama y poner a Misty en ella quien estaba llorando nuevamente pero Gary no sabía si era por el dolor o los recuerdos. El castaño y amigo de Ash observo nuevamente a la peli naranja notando la belleza de ella.
En el pasado Gary molestaba a Misty en cada encuentro que tenía con Ash. A veces cuando ella iba al Pueblo Paleta este usaba esos momentos para molestarla con muchas cosas. El castaño empezaba a ver lo hermosa que se veía a aquella chica que a la que le apodaban las personas "la Sirena". El joven Oak también observó que ella estaba sucia por lo que estaba viajando a pie desde el Pueblo hasta la ciudad además de que su ropa estaba maltratada.
-Misty, ¿por qué no le pediste ayuda a alguien?- cuestionó el castaño quien ya no sentía rabia contra ella sino que sentía un dolor por ella, un sentimiento raro para él. –Descansa, iré por la medicina-
Con esas palabras el castaño se retiró del lugar no sin antes acomodar a la líder de gimnasio en la cama tapándola y desabrochando su largo y hermoso cabello.
Han pasado cerca de tres horas desde que Misty llegó retando al gimnasio de la ciudad Verde. Paul y Maylene habían vuelto de su paseo ya como pareja consolidada días antes de todo esto. La líder de gimnasio tipo lucha ayudaba a la madre de Ash con el cuidado de Misty quien a veces se despertaba llorando por los recuerdos y pedía que le dieran las pokeballs. Todos estaban ayudando a la peli naranja excepto él.
-Así que aquí estaba el primer rival de Ash; Gary Oak-
El castaño estaba en la azotea del edificio mirando las estrellas como cuando era niño.
-Hola Paul- fue todo lo que dijo él.
Shinji caminaba despacio para ver el cielo estrellado en una ciudad. Para Paul esto traía recuerdos de la madre de él como cuando lo sacaba de pequeño al patio de la casa y veían las constelaciones intentando ver estrellas fugaces para que él pidiese un deseo.
-Me preguntaba donde estabas, dejaste a todos muy preocupados- dijo el peli morado para ponerse a lado de Gary y contemplar el bello paisaje urbano.
-No tengo ganas de estar encerrado, irónico ya que soy un investigador que pasaba la mayor parte del tiempo en un laboratorio.- río un poco para bajar la mirada a tres pokballs que tenía entres sus manos. –Sabes, siempre pensé que Pikachu era diferente al seguir fielmente a su entrenador, fue extraño enterarme que él prefirió quedarse.-
Las palabras que pronunciaba el castaño estaban llenas de dudas y cuestionamientos. Paul trataba de entender a alguien como Gary así que miró las pokeballs que tenía, él notó un rayo en una de ellas.
-Ese pikachu capaz de ganarle a un latios- dijo Gary mientras dirigía su mirada a las estrellas.
-Ash lo entrenó bien pero jamás le fue fiel- respondía Paul de manera seca en uno de los puntos débiles de Ash.
-No era fiel, era y siempre será su amigo- una sonrisa se formó en el rostro del castaño quien guardo dos pokeballs dejando en su mano la del rayo. –Es hora que salgas Pikachu- dicho esto el joven lanzo la esfera al aire mientras esta comenzaba a brillar en un tono dorado como un rayo abriéndose mientras una fuerte luz blanca iluminaba el lugar. Cuando poco a poco la luz comenzaba a desparecer la figura de un roedor amarillo se hacía presente.
Paul abrió los ojos al ver al Pokemon que salió de esa esfera ya que ese Pokemon era muy pero muy fuerte.
-PIKA- gritó el roedor mientras buscaba a todos lados a su Pika Pi pero en esos momentos notó a alguien muy conocido para él. –Pikachu- con aquel grito el roedor empezó a correr para saltar a los brazos de Gary Oak y empezar a llorar.
-Ya Pikachu, ya todo estará bien- dijo el joven investigador a pequeño roedor.
-"Es el Pikachu de Ash"- pensaba Paul al ver al pequeño Pokemon pero hasta donde el sabía aquel Pokemon le había abandonado.
Paul estaba dándose cuenta que las piezas de un rompecabezas era todo lo que estaba viviendo. Era obvio todo eso, Gary lo dijo, Pikachu era amigo y familia de Ash. La madre de Ash le contó la historia de cómo su hijo y su Pokemon se hicieron amigos y de las muchas dificultades que pasaron para lograr formar una amistad pura. Él no comprendía mucho de la amistad entre un entrenador y un Pokemon debido a que él los veía como herramientas jamás como algo más.
-Pikachu, dime de verdad que no hiciste lo que mi abuelo dijo- preguntaba Gary Oak al pequeño Pokemon que negaba con la cabeza mientras quería ver a esa persona que le ayudaba en todo, el quería ver a su mejor amigo. –Lo sabía-
-Pikachu, ¿jamás abandonarías a Ash?- preguntaba Paul mientras miraba el dolor en la mirada del pobre Pokemon que negaba. –Desearías saber donde esta ¿verdad?-
Pikachu dejó salir un pequeño cha.
-Sabes quien desearía verte en estos momentos, la mamá de Ash ha estado muy adolorida con todo esto.- Paul trataba de comprender un poco a los Pokemon y notó como Pikachu le miraba con una cara llena de esperanza. –Ella necesita que alguien este con ella en estos momentos, ¿tú le prometiste a Ash algo?- preguntó el peli morado para después ver como las lágrimas cesaban.
Pikachu recordó ser fuerte por él. Todos esos momentos que pasaron juntos en grandes dificultades demostraban que la amistad de ellos era pura. El pequeño roedor recordaba la primera vez que vio a ese humano en pijamas que le estaba cargando para después recibir un rayo de parte de él. Recordó cuando ambos salieron de viaje y este no le escuchaba haciendo enojar al recién comenzado entrenador. Las memorias de cómo Ash trataba de capturar pokemons, de cómo ese rattata le robó la comida y de cómo trato de atrapar un pidgey. Las imágenes de la parvada de Fearow dirigiéndose a ellos y de cómo Ash arriesgaba su vida por él era la muestra de la amista que ambos s tenían. Cuando Ash estaba dispuesto a liberarlo para que fuera feliz junto con otros Pikachus.
Mewtwo, el Pokemon creado a partir del ADN de Mew le había regresado los recuerdos a Pikachu cuando le salvaron del equipo Rocket. Pikachu recordó cuando su mejor amigo saltó a detener la pelea solo para sentir como la vida de Ash se desprendía poco a poco para ser convertido en piedra y de cómo las lágrimas de él y la de los otros Pokemon le salvaron.
Cuando llegó a Hoenn con la electricidad acumulada el jamás le abandonó o como cuando perdían no se rendían. Ash era alguien que jamás se rendía y daba batalla por lo que el creía correcto. No importaba la desventaja en la que se encontrasen, ambos superaban las dificultades sin problemas y esta dificultad no sería nada por lo que no haya pasado antes.
-Listo para electrocutar a Ash por haberse ido- le preguntaba Paul a Pikachu para que después este asintiera y subiera al hombro de Gary –Bien pero primero debo de saber dónde esta-
Dicho eso el roedor se cayó de espaldas al oír al emo Paul que siempre los trataba mal en Sinnoh.
En la pirámide de batalla las cosas no habían cambiando mucho que digamos. Regice estaba de un lado de la arena mientras que del otro estaba un evee en el suelo debilitado después de dar la pelea de su vida contra el Pokemon creador de glaciares. Lyra estaba atónita a pesar de la derrota de su amiga, el Pokemon legendario estaba más que debilitado y se podía ver que podría colapsar.
-Y el ganador es Brandon- decía el referí mientras alzaba la bandera del ganador.
Marina estaba triste ya que esta vez perdió por un error suyo. Ya habían sido cuatro batallas seguidas y no había podido derrotar a Brandon, ella estaba desanimada pues cada vez que una idea llegaba a la mente de ella y ponía en marcha el plan, Brandon ya había leído sus movimientos. De repente todos los presentes empezaban a mirar como regice se cayó al suelo.
-E-Esto e-es…- Marina no podía decir nada. Ella estaba impactada al ver como el Pokemon legendario estaba inconsciente en el suelo.
-Parece que Regice estaba más que agotado esta vez. Lo llevaste al límite al momento de que él uso cerca de tres ocasiones el ataque de era Glacial- respondió Brandon dándoles una explicación a todos mientras Marina estaba con una sonrisa en el rostro. –Pero tu Pokemon cayó antes así que perdiste-
Y todos los presentes soltaron sus mandíbulas al suelo salvó Scott y Drake quien estaba riendo ante la acción del cerebro de batalla. Lyra por su parte estaba notando como unas llamas empezaban a salir de los ojos de Marina quien ya quería ir a buscar a su DP y poder estar con él.
-¡ESPERA UN MOMENTO, CASI TE GANÓ!- recriminó la peli azul mientras un aura en llamas apareció detrás de ella. -¡DAME MI MEDALLA! ¡QUIERO VER A DP!- y así la chica corrió a donde Brandon para ser parada por una mano de él en su rostro.
-Cálmate, podrás tener tu revancha- dijo Brandon mientras sonreía para después ver a Marina quien tenía unos ojos de cachorrito. –No funcionó con tu amiga mucho menos contigo-
Lyra recordó aquel momento en el que le pidió el símbolo con esa clase de ojos solo para ser detenida por Lucy quien se volvió su amiga y le ayudaba a generarse autoconfianza. La castaña miró a su amiga quien estaba con una sonrisa viendo la escena de Marina quien reacciono ante la derrota.
El profesor Oak estaba viendo la esencia de Ash viva en aquella chica. Era obvio que el jamás las dejó de proteger ya que el no le regalo a Marina como a Lyra un Pokemon perfecto para ellas. Cyndaquil es sumamente poderoso al igual que el Eevee de Lyra que conoce diversidad de ataques además de ser su Pokemon más fuerte. El viejo Oak recordaba la vez en que un niño lo ayudó hacía mucho tiempo pero por extraña razón jamás recordó el rostro del joven pero bien recordaba aquella personalidad alegre y vivaz. Ash jamás dejó de estar a lado de ellas.
-Parece ser que Ash esta más presente en ella de lo que parece- dijo el anciano alegre a Drake.
-Y gracias a ellas lo encontraremos pero necesitamos lo que sea para detener ese día.- explico Drake serio.
-¿Los legendarios una vez más colisionaran? Es una escena terrorífica y magnifica a la vez.- explicó Oak quien estaba pensando en los poemas que podía escribir.
-Aun así, ellas no saben nada ni mucho menos él.- explicaba Drake quien miraba como Lyra abrazaba a Marina mientras Lucy hablaba con ellas.
-Parece ser que son felices, me preguntó ¿por qué los demás jamás fueron felices con él?- cuestionaba Oak a los amigos de Ash que le dieron la espalda.
-A veces es más fácil entender a los Pokemon que a nosotros mismos. Hemos causado destrucción desde que estamos aquí- respondió Drake mientras alzaba un poco la mirada.
-Ellas se ven felices con esa esperanza de verlo- dijo el profesor Oak al ver a la tres chicas riendo y conversando por esa esperanza de ver a Satoshi.
-Mi pupilo debe de aprender a perdonar, mientras no se perdoné él mismo jamás habrá esa esperanza.- mencionó Scott quien se metió en la plática. –Acabo de mandar un swellow con él, Brandon accedió a entregarle el símbolo del valor a cambio de que entrenase junto a Lucy y Lyra por un mes más.-
-Parece ser que deseas que ellas no sufran ni mucho menos él sufra.- respondía Oak.
-Ellos las usaron a ambas, usaron el nombre de ambas para hacerlo sufrir. Sí Satoshi la ve, Ash no estará en esos momentos y eso lo desea él.-
Un joven iba caminando por las calles de la ciudad Azafrán. Fire había salido a caminar en el último lugar donde Sabrina fue vista con vida. Fire había logrado hacer que la Elite Cuatro siguiera sus órdenes además de la líder de Gimnasio de Snowpoint quien sufría por los constantes abusos de él. Los ojos de él denotaban que su sed de sangre aumentaba para después desviar su mirada al gimnasio mientras sentía la presencia de un ser poderoso.
-He vuelto, Ash Ketchum-
Dicho eso se fue mientras un ser envuelto en una capa le miraba para desaparecer.
