CAPÍTULO 2. THE STORY OF MY LIFE.

Si Harry no hubiera estado tan confundido, la sensación de deja vu habría inundado su cabeza. Había tenido un encuentro similar el año pasado después de la muerte de la profesora McGonagall, y se encontraba de nuevo lanzando objetos por el despacho del director.

—¡¿QUÉ LE HA PASADO?! —gritó. —¡DÍMELO! ¡NO PUEDO PERDERLOS A LOS DOS! —las lágrimas se derramaban por su cara y tenía una mirada de desesperación.

—Harry, Harry —lo sosegó el director. —Calma —le dijo al adolescente, sin lograr tranquilizarlo. —Tengo una ligera idea de dónde puede estar la señorita Granger pero creo que será mejor esperar a que lleguen Remus y Sirius.

Harry fulminó a Dumbledore con la mirada.

—No deben tardar en llegar —continuó el director. —Hay muchos estudiantes nerviosos a los que consolar.

Esto no pareció calmar a Harry.

—Ginny —jadeó. —Tengo que verla, necesita a alguien, está totalmente sola.

—Creo que los gemelos Weasley están con ella en estos momentos.

Cuando terminó de hablar, la puerta del despacho se abrió revelando a un hombre lobo de aspecto sombrío seguido por un solemne animago.

—¿Cuántos? —preguntó el director.

—Diez —dijo Remus, con voz apenas audible. —Todos de sexto o séptimo año, tres de Gryffindor, dos de cada una de las otras casas y Madame Rosmerta.

—¿Tres? —preguntó Harry. —Dean… ,R Ron, —su voz se fue rompiendo por la agonía. —No digáis su nombre, por favor, Hermione no...

Su padrino le sonrió tristemente. —No, Harry, no fue Hermione. Katie Bell cayó defendiendo a un grupo de Hufflepuffs de tercer año.

Harry asintió en silencio mientras su padrino lo abrazaba. —Ya lo echo de menos.

Sirius conocía muy bien los sentimientos por los que estaba pasando su ahijado, no había más remedio que reconfortar al joven. —Lo sé, lo sé, shhh —murmuró.

Harry lo miró. —¿Y Hermione? —preguntó.

—Tal vez debas sentarte —respondió Sirius.

Harry asintió y se sentó como Sirius le había sugerido. Ahora Dumbledore estaba dispuesto a contestar a todas sus preguntas.

—Sabemos lo que le ha pasado, pero lamentablemente desconocemos su localización exacta.

—¿Está bien? Pero entonces... ¿Dónde está?

Esta vez fue Sirius quien le contestó. —La han enviado al pasado.

—¿Qué? —susurró Harry. —¿Cómo de lejos?

—Hace veinte años, una chica cayó del cielo en mi regazo. Pensamos que sufría amnesia. Esa chica tenía un notable parecido con Hermione.

—¿Nuestra Hermione? —preguntó Harry.

—Esa chica también se llamaba Hermione. Era nuestra Hermione, Hermione Thomas.

"Cogió el apellido de Dean. Hermione, siempre tan lógica, cogió el apellido de otro nacido de muggles." Después de ese pensamiento sintió otra vez una burbuja de cólera apoderarse de él.

—¿Por qué no lo has evitado? ¡Sabías que iba a suceder! —acusó a su padrino.

—No lo sabíamos, Harry. —dijo Remus hablando por primera vez. —Todo el mundo pensaba que era sólo una coincidencia. Todos excepto Sirius —su amigo le dirigió una extraña mirada.

—Así que sabéis dónde está. Está en el pasado, hace veinte años. —dijo Harry, que se sentía un poco confundido.

—Desapareció en junio de 1978. La hemos estado buscando desde entonces —respondió Sirius. Su voz se iba rompiendo conforme las palabras salían de sus labios.

Harry podía sentir cómo le latía la cabeza por el coraje y esfuerzo de procesar la información. —Así que está aquí, ¿pero veinte años atrás?

Sirius asintió.

—Eso si la Srta. Granger todavía está viva —dijo Dumbledore.

La cara de Harry palideció y Sirius se giró hacia el director lanzando chispas por los ojos.

—Está viva. Lo sé. Lo siento.

Harry le envió una mirada indagadora a su padrino.

—Quizás —dijo Remus. —Deberíamos comenzar a contarle todo desde el principio.

—Pero tenemos que encontrarla —la desesperación era evidente en el tono de voz de Harry.

—Está bien, Harry, tenemos a miembros de la Orden buscándola ahora mismo. Pero tienes que escuchar la historia que Sirius y Remus tienen que contarte —le dijo Dumbledore con un brillo en los ojos.

Harry asintió y siguió a Sirius y Remus fuera del despacho.

—Bien —dijo Sirius. —Vamos a mi habitación y te contare todo sobre la chica que me cayó del cielo.