Chichitoko no monogatari

-父と娘の物語-

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|NARUTO es obra de Kishimoto Masashi|

|La historia le pertenece a GalileaGalilei|

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Día dos—

Boruto miro perplejo a su alrededor. Confundido a la vez.

¿Por qué el viejo lo traería aquí, con que fin?se cuestionaba.

¿Un lugar importante?, ¿Qué tenia de especial aquel lugar?

—Y bien...¿Que opinas, Boruto?- Cuestiono Naruto, detrás de el.

El chico bajo del árbol, llegando a un relieve. Mirando atentamente su alrededor.

—Este lugar esta hecho mierda. ¿Qué paso aquí?- Hablo por fin, anonadado.

—Por una batalla. Bueno, este lugar a tenido tres batallas en total.

Bolt lo miro sorprendido, y con un atisbo de curiosidad. Pregunto nuevamente.

—¿Quienes pelearon aquí, y porque? -Fue lo que pregunto el menor.

—Por el poder.

—Que patético. Aun no contestas mi otra pregunta.-Replico Bolt.

.-Senju Hashirama, Uchiha Madara. Sasuke y yo.

Boruto enancho los ojos sorprendido. Tal vez estar ahí, no fue del todo malo. Comenzaba a entretenerse. La historia del primer Hokage y Madara ya la había escuchado en la academia. Pero...¿Que tenia que ver eso, con el y Sarada?

—Si crees que el único motivo de esas peleas fue el poder, estas equivocado.

—Ilumíname entonces, viejo.

Naruto dio un suspiro. Oh, tenia tanto que contarle.

—Los lazos de amistad. La envidia, también forman parte. La amistad, ¿Por qué?, porque Sasuke y yo somos amigos. La primera lucha entre el y yo, fue a tu edad. Boruto.

El chico tomo asiento en una roca, su padre imito la acción. Seria una larga charla. No interrumpiría a su padre, en ningún momento.

Naruto, al ver como su hijo hizo un ademan con su cabeza, pidiendo que continuase, reanudo su relato.

—Cuando nos hicimos gennin. El y yo no nos llevábamos para nada bien—Naruto rio— Yo no lo soportaba y viceversa, siempre haciéndose el guay con sus habilidades, y yo...Simplemente era patético. Pero muy en el fondo, quería ser como el.

El séptimo me conto, que el y mi padre, son rivales- Decía Sarada

—A partir de ahí, lo tome como mi rival. Lo sorprendente es; Que Sasuke también me miraba de esa manera. Ese hecho, me puso contento. Que el admitía que yo estaba a su altura.

—Yo me hacia cada vez mas fuerte, y Sasuke lo noto. El comenzó a sentir envidia de mi rápido proceso.

—Un día me pidió luchar en las azoteas del hospital. Ahí fue donde comenzó todo.

—¿Comenzó que? - cuestiono Boruto.

—Nuestra amistad comenzó a romperse. —Naruto miro como el chico parpadeo confundido— Después de eso, Sasuke deserto Konoha, en busca de poder.

—¿Y fuiste a buscarlo, verdad?

—Si...¡Oye!, ¡No interrumpas!

—Vale, me callo.

—Después de tener duras batallas en todo el camino. Yo di con el. Lo seguí hasta aquí.

¡Cállate de una vez! ¡¿Qué rayos sabes tú de eso?! No es como si alguna vez hayas tenido una familia! Has estado solo desde el principio ¿qué te hace pensar que sabes algo al respecto?!

—Dimos un combate. Sasuke lucho contra mi, para romper los lazos que le ataban. Y yo luche contra el, para evitar que nuestros lazos se rompieran.

—Y...¿Quien gano?

—Yo quede inconsciente, Sasuke gano esa vez. Por una razón, el no me mato ese día.

Naruto se incorporo de su asiento, dirigiéndose hacia un riachuelo de agua. Que un día fue una enorme cascada. Boruto le siguió el paso, situándose a su lado, mirando el reflejo de ambos en las cristalinas aguas.

—Cuando volvimos a enfrentarnos aquí, los motivos fueron diferentes. Pero aun eran terribles.

Yo voy a enfrentarme a los problemas de los shinobis, yo cargare con todo el odio

—El dijo que se sacrificaría por todos. Viviría en la oscuridad aun mas. Luche con el nuevamente para liberarlo.

—El precio de traer de vuelta a mi amigo, fue mi brazo derecho. Ambos lo perdimos a causa del ultimo ataque.

—Se que tal vez no hayas comprendido lo que exactamente quiero decirte, hijo...

Naruto hizo una breve pausa, tomando un poco de aire. Se sentía algo frustrado. -¡Séptimo, no volveré a la aldea!- Cuando Sarada le confeso aquello, en la guarida de Orochimaru. Sintió un pánico agonizante, el odio que miraba en sus ojos fue algo inexplicable. Afortunadamente, el amor de Sakura-chan fue mas fuerte que eso. Y Sarada volvió a la normalidad.

—Con tu comportamiento, subestimando a Sarada, tal vez ella tome cierto rencor hacia ti, queriéndose hacer mas y mas fuerte, solo para derrotarte. Tal vez te parezca ridículo que ustedes dos en un futuro tengan una situación como la de nosotros. Pero nada es imposible. A mi me dolería mucho, que aquellos que estén chocando sus puños con odio allá arriba. Sean ustedes dos.

Boruto por un momento. Se imagino mirándose ahí arriba, luchando contra Sarada, ¿Eso podría ser posible?

—Sasuke y yo nos enfrentamos por un futuro mejor, sin dolor y odio. Ustedes son el futuro Boruto. Nosotros no queremos que tu y Sarada sufran.

Boruto se giro, alejándose a pasos calmados.

—¿A donde vas ahora?- cuestiono Naruto, confundido.

—Voy a disculparme con Sarada —declaro— Pero no porque tu y Konohamaru-sensei me lo pidieran. Lo hare por mi mismo.

—Es bueno oír eso, Boruto.

—Me voy a casa, creo que ya no hay nada que hacer aquí.

—Me gustaría que te despidieras antes de que ella se marche.

Boruto se giro, sorprendido— ¿Marcharse?, ¡¿A donde?!.

—Vaya, no creí que te afectaría tanto.—Naruto toco su barbilla, pensativo— Contando que en este momento es madrugada, y otro día. Se ira mañana a primera hora.

¡¿Que?!

—¡Oye, no me jodas!, ¡Iré a disculparme en este momento!

—No creo que a Sasuke le parezca correcto, que un chico entre a la habitación de su hija a estas horas.

Estúpido viejo, pero tenia razón. Su shíshǒu era jodidamente intimidante.

—Tsk, ¡Tu ganas!. Espero poder levantarme temprano. Ya que gracias a ti, me desvele.

—¿Pero valió la pena, no?—Inquirió Naruto, sonriéndole.

—Supongo que si- Contesto el, melancólico.

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El alba se hizo presente en Konohagakure. Era un día común y corriente para cualquier aldeano, un día para hacer cosas triviales y aburridas. Desayunar en familia, hacer misiones, siguiendo la misma secuencia fútil.

Sarada despertó, a pesar de que aun seguía amodorrada. No tenia tiempo para holgazanear. Era su ultimo día en la aldea, tenia que aprovecharlo. Seria el ultimo día en que vería a sus amigos y madre. Porque aun no sabría con exactitud cuando volvería.

Miro en su reloj de pared, las siete y cuarto. Tal vez su padre ya estaría despierto, aprovecharía para preguntarle mas detalles sobre a donde irían.

De puntillas bajo las escaleras, sin ocasionar ruido. Al llegar al comedor, le sorprendió bastante que no hubiese nadie. Era extraño.

Tampoco percibió el olor del desayuno, ¿Sus padres aun estarán dormidos?

Después de minutos, paseando por toda la casa. En busca de señales de sus padres. Al pasar por el pasillo de la segunda planta. Escucho a través de la puerta de la recamara de ambos, los suaves ronquidos de su madre. —Tal vez esta muy cansada— Pensó.

—¡Les hare el desayuno!— emocionada, Sarada bajo las escaleras. Dirigiéndose a una velocidad en la cocina, esperaba que hubiese los ingredientes necesarios.

Al rebuscar en los cajones, y en el frigorífico. Festejo internamente.

Iba a hacer algo sencillo. Arroz con curry, tenia desde las verduras, al pollo. ¡Era perfecto!. Se sentía contenta en ahorrarle la molestia a su madre.

Tomo un delantal rosado, y se lo ajusto. Un día, sin nada que hacer, a los nueve años le pidió a su madre que le enseñara a elaborar un platillo. Sarada le prometió, que a cambio de eso, un día le haría el desayuno. Sakura le enseño a elaborar los platillos que llevaran condimentos.

Un día, que fue a casa del séptimo. Le pidió a Hinata-san que le enseñara a elaborar un postre, ya que la amable mujer, tiempo atrás le preparo un pastel de chocolate por su cumpleaños. Hinata, dulcemente y con paciencia, le enseño a elaborarlo. Y entre la familia Uzumaki y su madre, degustaron de el.

—Sarada-chan lo hizo, ¿Que opinas, Naruto-kun?

—Sabe delicioso Sarada— Adulo el hombre, sonriendo.

—Bah, sabe a rayos. — Dijo Boruto, irritado.

—Si sabe mal, ¿Por qué continuas comiéndolo, Nii-chan?—Intervino Himawari. —Boruto aparto la mirada, evitando que vieran su sonrojo— Sarada-chan, ¿Me enseñarías a preparar este pastel? - Concluyo Himawari.

—Por supuesto.

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Satisfecha, vertió la comida en los tazones. El desayuno estaba listo, y la tarea de poner la mesa, también.

Retiro la gota de sudor que se encontraba en su frente. Un par de pasos captaron su atención.

—Sarada tal vez este dormida, le hare un desayuno especial. ¿Qué quieres tu, Sasuke-kun?— cuestionaba Sakura, a su esposo.

Al llegar ambos al comedor, Sarada les sonrió amistosamente.—Parece que alguien, te ahorro el esfuerzo — respondió Sasuke, en cerca de su oído.

—Oh, querida. ¡Nos preparaste el desayuno!—Sakura dio un corto abrazo a su hija, la mujer se encontraba emocionada. Hizo una nota mental de no sofocar a su hija, así que desenredo sus brazos, apartándose.

Los tres tomaron asiento, degustando el desayuno. En familia.

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—Sarada, ¿Dónde vas? -Cuestiono Sakura

—Hoy es mi ultimo día aquí, me despediré de Chōchō y los demás.- Sarada respondió, mientras se colocaba sus sandalias.

—Te veremos mas tarde entonces, ¡Llega temprano a la cena!- Exclamo la mujer, desde el otro extremo del pasillo.

—¡Si!

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—Nii-chan, ¿Estas nervioso?- cuestiono Himawari, mirando a su hermano.

—N-no, ¿Sabes donde esta mama?

—Oh, ella fue a visitar al abuelo y a tía Hanabi, ¿Por qué?

No esta en casa- pensó Boruto, aun mas nervioso— ¿Sabes a que hora regresara?- Inquirió el chico.

Sonara ridículo, pero necesitaba la ayuda de su mama. Ella era la única persona que no se reiría de su situación. Ella era comprensiva —¿Como puedo disculparme con una chica?— Era lo que quería preguntarle. Si le preguntaba a su hermana, eso haría que la teoría de Himawari tome mas solidez. Aparte se reiría. ¡No, no!

—¿Tienes fiebre? —Cuestiono la niña, tocando la frente de el— No tienes...Pero estas rojo. ¿No me dirás que te sucede, verdad? —Himawari lo miro con un semblante de tristeza en su rostro. Ella era su hermana, y los hermanos están para apoyarse, ¿Su hermano no confiaba en ella?-Pensó.

Boruto miro el rostro de su hermana. Ella lo miraba de una manera tan triste. Al final, ella siempre ganaba.

—Bien —dijo el, dando un respiro— Te diré.

Himawari recobro su sonrisa —¡Promete que no te reirás!, ¡O juro que no te vuelvo a contar algo —espeto Bolt.

—¡Lo prometo!

Boruto estaba nervioso, y el calor nuevamente se acumulaba en sus mejillas. ¿Realmente le diría...?

—Co...Como...¿Como puedo disculparme con una chica? —Cuestionó el, desviando la mirada.

Himawari se sorprendió con la pregunta. Queria dejar escapar una risa, pero su Nii-chan se enojaría.

La mente de Himawari divago, ¿Con que una chica?. Tal vez, ella ya sabia.

—Depende, hermano. ¿Cómo es ella?- Astutamente, pregunto.

—Bu-bueno, ella es...— Sarada era fuerte, inteligente , de carácter fuerte, seria, amable...Sarada tenia múltiples características, ¿Como podría resumirlas, sin que se escuchara embarazoso? .

—Ella es...Rara. -dijo, mirando a su hermana.

—¿Rara, eh?, no creo que a Sarada-chan le guste escuchar que así opinas de ella.- Declaro Himawari, divertida ante el rostro de incredulidad de su hermano.

Con que... Si dio en el clavo...

—¡¿Como supiste?! - exclamo el, sorprendido.

Que obvio había sido, de nuevo. Patético.

—¡No importa!, ¡Lo importante es que tienes que disculparte con ella! —continuo Himawari.

—¿Y como se supone que debo disculparme? , ¿Y si me lanza un puñetazo?

—Solo se...amable. -Contesto ella, de manera sencilla.

—¿Como...?

—¡No seas bobo! -dijo ella- ¡Se amable con ella como eres conmigo!

¿Amable...?

—Pero...

—¡No digas pero!, ¡Sarada-chan no te hará daño!. ¡Ten confianza, Niichan!

Confianza...

—¡Bien!, ¡Gracias, Himawari! -Le revolvió el cabello azulado, para después salir velozmente de su hogar.

—¡Buena suerte, Niichan!

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—No sean holgazanes, ¡Debemos entrenar mas, para sincronizarnos a totalidad!- Inojin, sugería a su equipo.

-Tsk, es molesto. Dejémoslo para otro día.-Shikadai replicaba, dando un sonoro bostezo.

—¡Pero...!

—Inojin, no seas fastidioso. Somos dos contra uno. Tenemos que recuperar nuestras energías.

Inojin levanto una ceja— ¿Ah si?, ¿Cómo recuperaras la tuya?- cuestiono el rubio, irritado.

—¿Como? , ¡Pues comiendo!, ¡Iré al Yakiniku!. ¿Quieren acompañarme los dos?—Invitaba Chōchō, emocionada.

—Ah, aquí estas.

El equipo InoShikaChō se giro en dirección de la nueva voz.

—Oh, es Sarada- Saludo Inojin.

—¡Oh, Sarada!, ¡Sabia que tu no me fallarías! -decía Chocho, contenta.

—¿De que hablas? -contesto nerviosamente la chica.

—¡Vamos a ir al barbecue!, ¡Toda la tarde!, ¡Mañana deberíamos salir igual!

Al tercer día, nos iremos al amanecer.

—Chocho, tengo que decirte algo.

Chocho levanto sus cejas confundida— ¿Qué sucede, no traes dinero?

—No, no es eso. Me iré mañana a un viaje.

La Akimichi parpadeo varias veces- ¿Viaje de que?

—Me iré a entrenar con mi padre un par de años.- concluyo Sarada, observando la reacción de su amiga.

—Oh, iras a entrenar...No hay problema.

Sarada dejo salir un suspiro aliviado.

—Espera, ¡¿Dos años?! , ¡Hombre!, ¡Eso es mucho! - Chocho gritaba histérica, sacudiendo a Sarada de los hombros.

—¡Para Chocho!, ¡No seas exagerada! —Inojin trataba de separarlas.

Sarada, al ser liberada por chocho. Se ajusto sus gafas — Sabia que te lo tomarías así.

—¿Y como quieres que me lo tome? , ¡No tendré a mi amiga por dos años!

—Te las apañaras.- respondió la chica, sonriéndole.

—¡Iremos a comer juntos, para despedir a Sarada! - Chocho declaraba hacia sus compañeros.

—Bueno, supongo que debemos ir, ¿Shikadai? .-pregunto Inojin, a su amigo.

—Es problemático, pero iré.

—¡Bien, vamos! — Concluía Chocho, jalando el brazo de su amiga.

—Oye, ¿No deberíamos invitar a Boruto y Mitsuki? - inquirió el Yamanaka.

—¡Oh! , ¡Tienes razón! , ¡Ve a buscarlos Inojin!, ¡Nosotros nos vamos adelantando! —Respondía Chocho.

—¿Porque yo tengo que ir?

—Porque tu opinaste de ello, así que, mueve el culo y tráelos.

—Siempre yo...- El chico murmuro, alejándose.

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Un nervioso Boruto, se encontraba caminando por las coloridas calles de la aldea, era el atardecer en Konoha.

No sabia donde estaba Sarada, estaba indeciso. Se preguntaba si el ir a su casa seria buena idea o no.

¿Y si ella no le perdonaba?

¡No tonto, claro que si -ttebasa! - se decía a si mismo.

—Soy ridículo. - masculló.

—Que alta autoestima te tienes, Boruto.

El susodicho levanto la mirada, para encontrarse a su amigo. Sentado en uno de los tejados.

—Mitsuki.

—¿Te sucede algo?, te ves muy desanimado.- contesto, bajando del tejado.

—Yo...¿Sabes donde esta Sarada?

—Ah, no lo se.

—Ya veo.

Boruto reanudo su marcha, ignorando a su compañero.

—¿Boruto...?, ¿Para que necesitas a Sarada-san?- cuestiono el chico.

—Necesito decirle algo.

—¿Vas a decirle que te gusta?

—¡No idiota!, ¡Céntrate!

—No soy adivino, ¿Qué le dirás, entonces?

—No eres adivino, pero sacas conjeturas absurdas—Pensó Bolt. — Voy a disculparme con ella, es todo.

—Oh, entonces, te ayudare a buscarla. - declaro.

—No es necesario, puedo encontrarla solo.

—Me alegro encontrarlos. Vengan conmigo, Mitsuki, Boruto.

—¡Inojin!- Exclamo Bolt.

—¿A donde?- inquirió Mitsuki.

—Sarada se ira de la aldea, y para despedirla. Iremos a cenar a Yakiniku barbecue.- respondió el, con una sonrisa.

—Mira Boruto, es tu oportunidad.

—Cállate.

—¿Me perdí de algo?- Interrogo Inojin, confundido.

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Mientras tanto. Sarada, Chocho y Shikadai, se encontraban charlando animadamente, aunque Shikadai no hablaba mucho. Las escuchaba, aunque Chocho era la que mas hablaba. Sarada asentía y sonreía.

—Cuando vuelvas, ¡No me reconocerás!, ¡Tendré un cuerpo de infarto, ya veras! -Manifestó Chocho, eufórica.

—Seguro.

—Inojin esta tardando.- afirmo Shikadai

—Huh, tienes razón. Lleva buscándolos horas.

—¿Voy a buscarlos?- ofreció Sarada.

¿Donde estaban? , llevo horas buscándolos.- comentaba Inojin.

¿Yo?, en mi casa. -contesto Mitsuki.

—Parece que no es necesario, Sarada. - señalo Shikadai, a sus compañeros.

Boruto, quien iba detrás de sus amigos. Estaba aun mas nervioso.

Se amable, amable.

Compórtate como si ella fuese Himawari.

Amable.

¡Imposible!

¡Sarada no era como Himawari!, ¿Qué debía hacer?

—Hemos llegado. -Saludo el Yamanaka. Exhausto.

—Ustedes dos, ¿Dónde se escondieron? -cuestiono Shikadai.

—No creo que sea impórtate, estamos aquí. ¿Eso es lo que cuenta, verdad?- Respondió Mitsuki.

—Mitsuki tiene razón, todos estamos aquí.- Corroboro Sarada.

—¡Bien, hay que ordenar! - proclamo Chocho, emocionada.

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Despues de que llegara su pedido de carne. Los novatos exclamaron un tradicional Itadakimasu.

Entre la lucha de Inojin y Chocho, sobre quien se comería el ultimo bocado. Mitsuki se acerco a Boruto.

—Oye, ¿A que horas planeas disculparte?- susurro.

¡Las damas primero, Inojin!

¡Yo lo vi primero Chocho, además, eres la que mas ha comido!

—A la hora de que te metas en tus asuntos.- bisbiseo el.

¡Esto es colágeno!, ¡Lo necesito mas que nadie!

—¿Lo quieres hacer a solas, verdad?

—Mitsuki, cállate.

—Yo me encargo de que no les interrumpan.

El sonido de Chocho masticando, lleno el lugar. Como siempre, ella se quedo con el ultimo bocado. Inojin solo la fulmino con la mirada.

—¿Ganaste, eh?- felicito Sarada. Chocho, aun masticando, asintió emocionada con la cabeza.

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—Gracias por hacer esto por mi, chicos. -Sarada se despedía con la mano.

—Esperamos que tengas un buen viaje, Sarada. - deseo Inojin.

—No me olvides, mándame un mensaje todos los días.- pedía Chocho, triste.

—No creo que pueda mandarte mensajes, pero no me olvidare de tu existencia- respondió ella.

—Te veremos en dos años. -Shikadai dijo.

—Esfuérzate, Sarada-san.

—Nuevamente, gracias.

Sarada se giro, yendo rumbo a su hogar, sin ninguna compañía.

Boruto miraba la silueta de Sarada alejarse. No había podido disculparse. Que cobarde era.

No prestó atención cuando sus demás amigos se despidieron igual de el.

Estaba solo, no tenia duda alguna.

—Vaya, que trágico...

El escalofrió que sintió Boruto era inexplicable, ¡Maldito idiota!

—¡¿Que haces aquí?! - exclamo Bolt, frustrado.

—Viendo como mi amigo se sume en la desesperación e impotencia.- contesto Mitsuki, de manera monótona.

Boruto bajo la mirada— ¿Te he de parecer patético, verdad?— pregunto.

—Para nada, ¿Qué vas a hacer, Boruto? -Inquirió el chico.

—¿Que mas?, nada...

Mitsuki tomo de las solapas a Boruto, levantándolo ligeramente.

—¿Que estas haciendo?.- pregunto Boruto, desafiante.

—Tu no eres así.

Tratando de zafarse, Boruto se sacudía. Al no tener éxito. Lo miro nuevamente.

—Claro que así soy, ¿Qué esperas que haga, Mitsuki?

—Lo que espero que hagas, es que vayas a buscar a Sarada-san y te disculpes. Eso es lo que debes hacer.

¡Se amable con ella!

Ella es...Inteligente, seria, fuerte...rara.

Me dolería mucho, que aquellos que estén chocando sus puños con odio. Sean ustedes dos, Boruto.

¡Sabes que no me gusta que me subestimen!

¡Que tonto era!

Boruto se zafo del agarre de su compañero, para correr en dirección por donde se había marchado su amiga.

—¡Gracias, Mitsuki!, ¡Te debo una-ttebasa! -grito, alejándose.

Mitsuki se limito a sonreír. Ese era su amigo.

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Sarada no quería llegar aun a su hogar. Probablemente su madre estaría molesta por llegar tarde. Y su padre estaría molesto por que no descansaría lo suficiente para el viaje. No importaba.

Boruto no le dirigió la palabra en toda la velada. Ella quería hacerle saber, que se volvería mas fuerte, para que no la subestimara nunca mas.

Sentándose, de manera desganada. Se encontraba Sarada. En una banca a las afueras de la villa. Con sus codos reposando en sus rodillas. Y su mentón en sus manos.

Ella y Boruto eran rivales.

Cuando ella decia que seria Hokage, Boruto siempre la desanimaba diciéndole que eso era "Ridículo" , o "Débil" . Ella siempre se mantenía reacia a sus deseos.

Se convertiría en Hokage, para demostrarle. Que eso no era ni ridículo, ni débil.

La impotencia que sentía en ese momento, era casi comparable a la del otro día.

¿Y si no se vuelve fuerte?, ¿Y si aun la llamara débil? , ¿Qué haría?

Dio un brinco fuera de la banca, localizando con la vista un árbol cercano.

Estampo su puño derribándolo. Maldita sea...

—Vaya, me alegro quitarme de ahí.

Sarada, con su sharingan activado. Dirigió su vista al árbol atrás de ella.

Sentado, en las ramas de este. Se encontraba Boruto.

—Boruto...

—Hola -saludo, sonriendo.

Estoy tan nervioso.

—¿Que haces aquí?- interrogo ella, fríamente. Recobrando su asiento en la banca.

Esta molesta- pensó el.

Bajando de un salto, se posiciono a su lado —Paseaba, ya es tarde. Deberías estar durmiendo. Mañana tienes un largo viaje.-declaro el.

—No me vas a decir que tengo que hacer.- Siseo ella, desafiante.

—Tienes razón, Sarada.

¿Ahora que?

—Sarada, lo siento.

Bien, lo dije. No hay marcha atrás...

—¿Qué? —pregunto confundida— ¿Por qué?

—Por todo...

Por subestimarte, y ser demasiado estúpido contigo.

—Pues deberías, ¿Sabes?, eres...Shannaro.

¿Qué es esto?. Boruto se sentía mas ligero.

—Me alegro de que me perdonaras. -confeso, aliviado.

—No soy tan cruel, como para no hacerlo.

Boruto sonrió.

—¿Iras a entrenar, eh?- cuestiono, interesado.

—Si...

—Me pregunto, ¿Por qué no aquí?

—Papa dice que, aquí me distraeré.

—Ya veo.

Paso un silencio reconfortante para ambos. Nadie hablo. Era silencio durante largos minutos.

¿Sarada se hará mas fuerte?, el también entrenaría para serlo aun mas.

—Creo que ya es tarde. -declaro ella, mirando a la Luna creciente.

—Huh, tienes razón. ¡Te acompañare a tu casa!-

—No es necesario, la verdad...

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—¿Recuerdas cuando Shino-sensei casi le da un infarto al descubrir que uno de sus escarabajos escapo? -pregunto Boruto, divertido.

—¡Si!, ¡Tu lo habías escondido, idiota!

—Aunque tu estabas seria, sabia que te causo gracia su reacción.

—¡Por supuesto que no! , ¡Me pareció un gesto inmaduro de tu parte!-contraatacaba ella.

—¿En serio?, ¿Crees que no te pille dando una sonrisa?

—¡Vale!, ¡Tu ganas!. Fue gracioso. -confeso ella, mientras dio una sonora carcajada.

Boruto miro emocionado a su amiga, nunca la había escuchado reír de esa manera. Si que era rara, pero de manera positiva.

Al llegar a la puerta de su hogar, Sarada se giro. Boruto se percato. Y le sonrió de lado.

—Esto...Adiós Boruto...

—Seguro, nos volveremos a ver. Sarada

Boruto levanto su puño, esperando que ella captara el gesto.

Al principio miro el puño de su amigo confundida. Después de un par de segundos lo comprendió.

Chocaron sus puños, en símbolo de camaradería.

Bolt se dio la vuelta, continuando su trayecto.

—¡Boruto! —El se giro, esperando lo que Sarada tuviese que decir.

—¡Cuando vuelva, seré mas fuerte! , ¡Ya lo veras!

El sonrió burlonamente— ¿Mas fuerte, huh? , ¡Lo dudo! -respondió el.

Sarada se desilusiono internamente. El era un idiota.

—¡Es broma! —contesto el— ¡Espero luchar contigo, cuando vuelvas!- concluyo.

Sarada asintió satisfecha, entrando a su hogar.

—Adios, Boruto...-Dijo, cerrando la puerta.

—Nos vemos, Sarada...

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Día tres—

El amanecer llego mas pronto de lo que parecía. Agradecía a su madre por despertarla a la hora acordada. Si no fuera por ella, aun estaría invernando.

Tenia todo listo. Estaba sentada en su cama, mirando su bandana. Decidió dejarla en su hogar. No la necesitaría, y corría el riesgo de dañarla.

¿Qué pasara en el viaje?

¿Y si no me vuelvo mas fuerte?

No, Boruto prometió que lucharía con ella en su regreso. Tendría que ser mas fuerte.

—¿Estas lista, cielo?- pregunto su madre, asomándose desde la puerta.

Asintió con la cabeza, incorporándose, mientras se colocaba la mochila.

Lentamente ponía su capa sobre sus hombros.

Ya es hora.

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—Voy a extrañarlos mucho -Decía Sakura, mientras abrazaba a su esposo.

—Visitare la aldea si es necesario. -confeso Sasuke, reconfortándola.

Sakura asintió, mirando a su hija.

—Cuídala mucho, Sasuke-kun. Sakura atrapo a Sarada en un abrazo.

—Mama, estaré bien. - mascullaba Sarada, entre sus brazos.

—Esfuérzate mucho princesa. Si tienes dificultad con respecto al Byakugou no in. Le di a tu padre unos pergaminos elaborados por mi, por si tienes dudas de algo. Tu padre lleva almuerzo suficiente por si tienen hambre en el camino.

—Gracias, Mama.

—Nos vamos, nos veremos luego. -Concluyo Sasuke.

El hombre recibió un golpe suave en su brazo. Bajando su mirada, observo que su hija hacia señales.

Ella se tocaba la frente, y señalaba a su madre de manera cómica.

Oh

Sarada retiro el almuerzo de la mano de su padre, para darle libertad par hacer el gesto.

Tocando la frente de su mujer, declaro — Adiós, Sakura. Volveremos.

—Se que lo harán. -Dijo ella, observando como ambos se perdían en la neblina del bosque.

Un pequeño suspiro la alerto. Había notado desde hace rato que un borrón amarillo los seguía.

—Boruto, ¿Cómo te va? -cuestiono ella, girándose.

Sakura escucho como el chico murmuraba un "Oh cielos, me descubrió"

—Si vienes a despedirte, lamento decirte que ya partieron.

—No es eso -dijo el, mirando por donde partió su amiga- Solo estaba paseando.

—Aja...-Dijo ella, con calma. - ¿Quieres desayunar? -ofreció, sonriente.

—Seguro, gracias, Sakura-san.

—Ella volverá, Boruto. -afirmo nuevamente, mirando en la dirección en que su esposo e hija se fueron.

—Hn.

Esperaba con ansias el día en que ella regresara.

Porque ambos eran rivales.

Los dos estaban a la misma altura.

Se que serás mas fuerte, Sarada...-

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¡Hola!, aquí esta el nuevo capitulo. ¿Les gusto?.

Boruto por fin se disculpo con Sarada.

Creo que de las historias que he escrito, este a sido el mas largo. (4202 palabras)

Si me tarde, lo siento. ¿Mejor tarde que nunca?

¡Muchas gracias por leer!