Extensión: 447 palabras.
Notas: El más mediocre de todos a mí parecer, la musa me abandonó para el cierre (?). De cualquier forma espero les guste, y este sí lo releí (también edite el anterior, gracias a LuFFy por el aviso).
Drabble 4. Hecho: Suicidio.
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En cuatro latidos.
Hay muchas formas de matarse.
La consciencia misma del amor se asemeja más a un tumulto de emociones sin porvenir alguno que a un hilo definido, rojo —como todo—, marcando un eterno. O al menos así lo presiente en esos momentos en que los cúmulos del aguacero que significa su vida se han posado sobre Magnolia, bañando de gris el todo que alguna vez conformo su ilusión.
Juvia, Juvia y solo Juvia se mantiene etérea frente a la tumba que hace poco estaba rodeada de gente, mientras el horror de la muerte desfiguraba rostros alrededor de la tierra removida. Pero Juvia sigue ahí, incluso si los demás se fueron con interrogantes eternas y ella, en cambio, quedo con la respuesta que ansiaba.
Y el rojo —rojo, rojo, rojo, como los sueños rotos y los corazones extirpados— se cuela en su mundo de gris, al menos otra centésima de segundo.
—Juvia.
Erza habla con la voz temblorosa todavía —y quizás aún le pica la nariz—, tratando en vano de comprender un por qué inexistente.
—Erza-san sigue aquí —y carece de sentido pues dicho por qué existe única y exclusivamente para Juvia.
—No, tú sigues aquí.
Aquello es medianamente acertado.
—Juvia debía hacer algo —murmura, como murmura la lluvia al caer en la tierra, insignificante.
Porque al mirar la tierra removida ser empapada por la constante llovizna de su vida comprende que de alguna manera todo está bien —porque ella ha sabido tapar el rojo, lo ha sabido tapar perfectamente y ahora no es su mano la manchada, es la ajena (propia a ojos de los demás)—. Pero no es erróneo, no, porque él mismo lo ha provocado y por tanto el término final es una conclusión acertada.
Reiría con toda su alma y sus cuerdas vocales el hecho de que lo hayan creído —le han creído— de no tener que aparentar. Siempre ha de aparentar, y lo hace con la única convicción de que es lo que ha hecho toda su vida —aparentar días soleados—.
Pero nada cambia que lo amó, a su manera, siempre a su manera.
—¿Qué cosa?
Tampoco ha hecho nada malo, técnicamente se ha apuñalado a ella misma y si respira es únicamente porque halló un reemplazo para el corazón que se aseguró de destrozar, un trasplante válido y perfectamente compatible (siempre compatibles) con su persona.
—Lástima que él no lo vio a tiempo—.
Por eso lo guardo para siempre, y lo demás lo desecho como melodramática figura tirada en un rincón —asemeja a Julieta con la espada clavada al ver a Romeo muerto por el veneno—. Es que ella se mató a sí misma, por eso
—Juvia debía enterrar su corazón.
le pidió la vida prestada a él.
Y ha sido todo. Espero les haya gustado.
Nos leemos. Bye.
