Hola, aquí traigo un nuevo cap. ^^

Estuve releyendo los cómic de Avatar y comencé a darme cuenta de cómo el cabello de Katara se hace más corto conforme avanza la historia. Sé que quizás lo hacen a propósito para facilitarles las escenas de acción a los artistas que tanto se matan en darnos estas increíbles historietas en tan excelente calidad, pero mi cabeza no paraba de dar vueltas al rededor de ésta historia que hoy les quiero compartir ^^

Después de todo, todas hemos tenido uno de esos días en que el cabello simplemente no nos hace caso xD

Espero la disfrutes.

Avatar: El último maestro-aire no me pertenece.

Clasificación: K

-o-o

Solo un Pequeño Corte.

-¡Ouch!

-¡Lo siento!- Exclamó tratando de zafar sus dedos de entre los nudos del cabello de su novia con el mayor cuidado.

-No te preocupes.- Respondió antes de soltar un suspiro.- Creo que será uno de esos días.

-¿A qué te refieres?

Una sonrisa cruzó por los labios de la morena.

-Hay algunos días en que mi cabello simplemente no quiere cooperar.- Explicó mientras soplaba un pequeño mechón de cabello que le bloqueaba la mirada.

-Creo que es porque está bastante largo.- Comentó dejando el peine sobre la plataforma de roca que había elevado para que su novia se sentara y así poder ayudarle más fácilmente. Los ojos de Katara mostraron cierta sorpresa.

-Hmm...no se me había ocurrido.

Aang sonrió ante el veloz beso que Katara plantó sobre sus labios antes de ponerse de pie y adentrarse en la tienda de campaña.

El joven Avatar miró la pequeña navaja con cierta confusión. Katara se sentó sobre la plataforma tal y como estaban antes y tomó un mechón de cabello. Aang no sabía mucho de cortes de cabello, pero estaba seguro que la forma en que su novia había cortado ese pedazo simplemente no estaba bien.

El joven comprendió lo que estaba a punto de hacer y tomó la muñeca de Katara antes que tratase de cortar otro mechón.

-Aang.- Llamó mirándole por encime del hombro, una sonrisa comprensiva cruzando por sus labios.- Sé que te gusta mi cabello pero tengo que hacer esto.

-Lo sé...- Dijo soltándole.- Déjame ayudarte.- Agregó tomando la navaja.- No querrás que todo tu cabello quede como ese mechón, ¿o sí?

Las mejillas de la joven se tornaron rojizas. Sabía que su novio tenía la razón.

-Está bien.- Respondió con una sonrisa.

Los bucles caían al suelo sin mucha gracia conforme los minutos pasaban y Katara podía jurar que comenzaba a sentirse mucho más liviana.

-Creo que es solo falta de experiencia.

-¿A qué te refieres?

-Mi madre era quien me ayudaba con esto y es desde que ella murió dejé de cortarme el cabello porque simplemente no sabia cómo.- Respondió con un aire de nostalgia.

-Ya lo creo.- Dijo cortando otro mechón.- Aún recuerdo como lucía tu cabello el día que os conocimos.

Katara sonrió ante el recuerdo y tomó aire. No sabía lo mucho que podía llegar a relajarle el que Aang acariciara su cabello. Soltó una risita.

-Vaya primera cita.- Comentó sintiendo al último mechón abandonarle.

-Oye, funcionó, ¿o no?- Bromeó haciendo a un lado su cabello para plantar un beso sobre la mejilla de su novia.- Ya está.

Las mejillas de la joven se ruborizaron nuevamente y se puso de pie, congelando un poco de agua en el pequeño risco cercano a ellos. Katara miró su reflejo y una amplia sonrisa se formó en sus labios.

-Aang.- Dijo a la vez que daba algunos giros para apreciar el corte desde distintos ángulos.- Es increíble.

Aang sonrió al sentir los brazos de su novia rodeandole con ternura. Su camisa quedó atrapada en una de las manos de Katara y el joven Avatar sonrió en cuanto ella le robó aquel beso.

-¿Te gusta?

Katara frotó su nariz con la de ella.

-Me encanta.

-o-o

Gracias por leer.