Descargo de responsabilidad:

Tanto la serie once upon a time como sus personajes no me pertenecen todos los derechos pertenecen a sus creadores y a la cadena ABC. Esta historia en particular me pertenece.

Aclaración:

* = pensamientos

( )= Acción/es

PDV= punto de vista

Me disculpo de ante mano por cualquier error ortográfico o gramático.


Capítulo 2: búsqueda

2 días después al amanecer:

PDV EMMA:

Seguían sin tener noticias de Regina, Emma ya estaba frustrada y decidió unirse a una patrulla que se dirigía al norte, le dolían las piernas no sabía cómo la gente se podía acostumbrar a semejante tortura, tuvo que caminar como pingüino cada vez que terminaba de montar a caballo y Henry no paraba de recriminarle que no buscara a Regina.

Emma: Hola Philip, voy con ustedes.

Philip: hola (titubeando) ¿tus padres saben que vas conmigo?

Emma: ¿te parezco una niña pequeña? No te pido tu aprobación así que empieza a andar.

Después de ½ hora de trayecto

Philip: este sendero que seguimos nos llevara directo al reino de la ex - reina malvada

Emma: y ¿por qué no han venido antes?

Philip: porque queda bastante lejos a 14 horas y muchos hombres se han acobardado pensando que la reina malvada podría volver, he enviado a un explorador ayer al alba por lo que creo que cerca de las 9 de la mañana deberíamos topárnoslo.

Emma: (molesta) no me lo puedo creer con todo lo que ha cambiado siguen juzgándola.

Philip: sabes que el recuerdo de lo que hizo siempre estará presente.

Emma: pero no es justo ella ya se redimió, ya da lo mismo (dijo claramente ofuscada) apresuremos la marcha.


Pasadas de las 9 a.m pudieron divisar al explorador.

Ex: ¡ha vuelto la reina malvada! la he visto, envió a gente a los calabozos por una revuelta, varios de ellos terminaron heridos.

Emma había quedado congelada por lo que no pudo hablar.

Philip: ¿pudiste hablar con alguien?

Ex: si hable con una anciana me dijo que la Reina actúa raro como si no recordase los años después de la maldición y que se comporta de la misma manera que la reina malvada de su época, cruel e indolente, incluso el ejercito a estado cobrando impuestos a los reinos aledaños.

Philip: volvamos a casa hay que informar lo que hemos descubierto y ver qué medidas adoptaremos.

Emma: de ninguna manera la hemos encontrado hay que salvarla.

Philip: no podemos, somos muy pocos para su ejército no podremos defendernos si decide atacarnos.

Emma decidió hacer caso a Philip talves podría convencer a sus padres de acompañarla.

Cerca de las 1 p.m

Una vez en casa y después de que Philip les contara las novedades a los charming, Emma intento convencerlos de ayudar a Regina, pero sus padres decidieron por su bienestar asignarle 2 guardias que le seguían como a su sombra, blanca le dijo que era para su seguridad y para que no intentara algo tonto como huir, lo que molesto de sobremanera a Emma y se fue indignada sin almorzar.

Blanca y David no sabían que hacer así que decidieron tomarse las cosas con calma y pensar detenidamente la solución más indicada, no se darían por vencidos con Regina pero tampoco estaban dispuestos a desafiar al destino.

Henry estaba cada día mas triste extrañaba a su madre y Emma intentaba subirle el ánimo pero eso solo duraba por un momento, estaba dispuesto a ir a buscarla, pero Emma le prometió que se encargaría así que decidió confiar en ella.

Emma no sabía qué hacer, estuvo toda la tarde encerrada en su habitación pensando en posibles soluciones, quería ir a rescatar a Regina y hacerla recordar, pero ella ya no estaba, ahora era la reina malvada aquella que conoció en su viaje en el tiempo y sabía que era peligroso enfrentarse a ella, pero no le importaba estaba dispuesta a arriesgarse, sin embargo quería hacer bien las cosas y sabia que si huía sus padres la seguirían y eso podría provocar la ira de Regina, así que decidió finalmente hablar con ellos al día siguiente para decirles lo que planeaba hacer.

Ese mismo día:

PDV REGINA:

Durante esos dos días había disfrutado de infringir el miedo en sus pobladores y apenas tenía la ocasión se desquitaba con alguno que otro miserable.

La revuelta de esa tarde le había dado la escusa perfecta para aventar gente por los aires, eso le sentaba tan bien, le excitaba ver el miedo que enfundaba le hacía sentir superior y dado el creciente vacio que sentía en su interior esto le era liberador, cuando se quiso dar cuenta ya era demasiado tarde estaba completamente caliente y necesitaba deshacerse de toda esa energía que le estaba quemando, pensó en kritos sin embargo este estaba de campaña, así que mando a llamar a una de las sirvientas que solía utilizar para esos menesteres.

Lutecia busca a Ann y dile que vaya inmediatamente a limpiar mi cripta yo voy a estar en la sala del trono, que nadie me interrumpa o lo pagará con su vida ¿está claro?

— Sí su majestad voy de inmediato —dijo y se retiro a buscar a dicha sirvienta.

Regina por su parte se dirigió hacia su cripta que tenía un aspecto similar entre calabozo y habitación, con cadenas y grilletes en las paredes y en el centro de la estancia una cama con dosel de cuatro postes de roble oscuro cubierta por una translucida tela violeta, en el habitáculo también se encontraban estanterías con una gran cantidad de libros y pócimas. Hizo aparecer una tina al lado de la cama y derramó una serie de esencias aromáticas que la llenaron de espuma, se desnudo y entro dentro de esta, permaneció sola cerca de 5 minutos cuando los golpes en la gran puerta la hicieron volver de sus divagaciones.

Entre – dijo

Y una chica de melena colorina, delgada, de ojos azules y de aproximadamente 1 metro 60 ingreso.

— Su majestad, se me indico que debía limpiar la cripta ¿necesita algo más?

— No por el momento, puedes comenzar.

(Ann empezó por tomar un paño y limpiar los muebles)

— ¿Qué haces? – dijo la reina.

— limpio mi reina como usted me pidió.

— No, no, no, hazlo desnuda.

(Ann siguió la orden de la reina con la atenta mirada depredadora de esta, que se mordió el labio inferior)

Mientras la sirvienta limpiaba las estanterías de pócimas boto una y se rompió en el piso, la reina se levanto rápidamente de la tina, camino hacia Ann y la abofeteo.

— Eres una torpe tendré que castigarte y sin previo aviso hizo desaparecer a Ann en una nube violeta hacia la pared con grilletes, camino hacia ella y la esposó. La muchacha la miro con una expresión entre miedo y placer. Regina volvió a abofetearla pero en la otra mejilla y luego la beso de forma brusca penetrándola con su lengua hasta el borde de la cordura de la sirvienta que gimió más de una vez. Regina tomo distancia y dijo:

— No puedes hablar, si lo haces te castigaré.

— Ann asintió sin pronunciar palabra alguna.

La reina acorto la distancia y comenzó a besar el cuello de la muchacha mientras sus manos recorrían por todas partes el delgado cuerpo contra el suyo, luego tomo con ambas manos los pechos de Ann y comenzó a masajearlos muy lentamente mientras su boca bajaba entre ellos. La sirvienta tuvo que morderse los labios para no jadear, la reina siguió bajando sus labios hasta la pelvis donde comenzó a morder esa zona, con su magia soltó las ataduras que mantenían a Ann contra la pared. La reina se alejo de ella y con voz ronca dijo:

— Avanza hacia mí y ponte de rodillas (la sirvienta siguió la instrucción)

— La reina se puso detrás de la muchacha, comenzó a rasguñar su espalda y le separo levemente las piernas, posteriormente se hizo aparecer un arnés de un tamaño normal de color negro, acercó su boca al oído de Ann y dijo:

— Ahora si puedes gritar y dicho esto la penetró fuertemente con embestidas certeras mientras con su mano derecha acariciaba su hinchado clítoris y con la izquierda empujaba su espalda para que Ann pusiera sus manos en el piso y así tener mejor acceso a su intimidad.

— Ann jadeaba fuerte e intensamente y comenzó a gritar de manera frenética cuando llegó al clímax, sin embargo la reina siguió embistiéndola mientras mordía y lamia su cuello y la muchacha volvía a gritar mientras llegaba nuevamente a la cúspide del placer. La reina se aparto de la muchacha y se deciso del arnés mientras caminaba hacia su cama.

— Ven y bebe de mi lujuria– dijo la Reina (mientras se sentaba en el borde de la cama)

— Ann se arrodillo frente a la ella, la tomo fuertemente de las nalgas con sus manos y comenzó a lamer su intimidad presionando su lengua fuertemente contra su clítoris, los jadeos de la reina comenzaron a transformarse en lamentos y enredo sus manos en el cabello de la muchacha para acercarla más a ella, para luego llegar al orgasmo con un poderoso grito. Una vez que su respiración recupero su normalidad dijo:

— Puedes retirarte – y la sirvienta obedeció rápidamente la orden.

Una vez sola Regina se transporto a su habitación se vistió y pidió a la servidumbre que subieran su cena.

Cuando termino se dirigió a su cama para reponer energías.

Continuará…