Y aquí está el último capítulo de esta mi primera historia de Criminal Minds(Es cierto que subí antes "Locas por ellos", pero esta historia la escribí antes.) Espero que cubra vuestras expectativas.
…
Hotch permanecía junto a la cama de Emily, que dormía plácidamente tras su enfrentamiento con la muerte. No podía dejar de mirarla, algo en ella le obligaba a hacerlo fijamente cuando no se daba cuenta, a oler su perfume cuando pasaba junto a ella, a preguntarse cómo se sentiría tocar su piel y rozar sus labios con los propios. Hacía meses que sentía todo aquello, pensó que jamás volvería a ocurrir tras la muerte de Haley, pero allí estaba, suspirando por ella, saboreando cada exhalación, disfrutando de saberla viva.
—¿No ha dormido nada? —Preguntó Morgan a J.J. cuando llegó al hospital por la mañana, tras haber ido a dormir un par de horas al hotel. Rossi también se había ido un rato y había vuelto a las ocho, una hora antes que él. Reid, Sonia y J.J. se habían quedado en el pasillo, junto a la puerta de la habitación donde permanecían la convaleciente Prentiss y Hotch.
—No, no se ha movido de su lado ni un minuto.
—¿Crees que…?—Comenzó Morgan la pregunta sin atreverse a terminarla.
— ¿Que la quiera? —Terminó Reid sin tapujos. —A Emily le gusta. —Todos le miraron, exigiendo explicaciones. —Le mira cada vez que él no lo hace, cuando están juntos se atusa el pelo el doble que cuando Hotch no está presente y sonríe como una tonta cada vez que lo ve enfrentarse a Strauss. —Ninguno entendió la última parte. — Está demostrado que el ochenta por ciento de las mujeres se sienten atraídas cuando un hombre impone su autoridad.
—¿Desde cuándo lo intuyes? —Preguntó J.J., sorprendida de que ella no se hubiera dado cuenta.
—No lo intuyo, lo sé. Y, más o menos, desde que Morgan ejerció de líder de la unidad.
—Eso es hace mucho. —Dijo Rossi volviendo su mirada al otro lado de la mampara, dentro de la habitación.
Emily empezó a despertar poco después, le costaba abrir los ojos, la luz la molestaba mucho.
—¿Qué tal te encuentras? —Le preguntó Hotch, levantándose de la silla, en cuanto ella fijo la mirada en él.
—Bien. ¿Qué ha pasado? —Preguntó Prentiss mientras se incorporaba en la cama y Aaron le colocaba la almohada para que apoyara la espalada en ella.
—De Frutos era diabético. —Comenzó a explicarle Hotch. — Inyectaba a sus víctimas su propia insulina para provocarles una hipoglucemia. Por suerte Reid lo descubrió a tiempo y cuando llegamos al taller llevaba lo necesario para contrarrestarlo.
—Vaya, mi héroe. —Bromeó Prentiss, que había pensado que su recuperación era gracias a los médicos, no a su jefe. Hubo un silencio incomodo tras eso, no sabían muy bien qué decir. —¿Has pasado toda la noche en ese incómodo sofá? —Dijo mientras echaba una mirada al mueble que se encontraba tras ellos. Hotch lo miró y negó.
—No, he estado toda la noche ahí. —Al lado de la cama había una silla, algo acolchada, pero tenía pinta de ser aún más incómoda que el sofá. —No quería alejarme mucho. —Soltó Hotchner sin pensarlo.
—¿Por si tenías que salvarme de nuevo? —Bromeó Emily, intentando ignorar el último comentario de su jefe, no quería darle la importancia que seguramente no tenía.
—Te salvaría las veces que hiciera falta. — Ella no pudo más que mirarse la uñas, nerviosa, sin poder ignorar más lo raro del asunto. Hotch no podía creerse lo que acababa de salir de sus labios, había sido… ¿sutil?
—¿Está coqueteando conmigo agente Hotchner? —Emily intentaba coger las riendas de la conversación, pero entonces lo miró y vio aquella sonrisa, esa que siempre brillaba por su ausencia y que, cuando aparecía, la hacía sentirse de auténtica gelatina.
—¿Le gustaría que lo estuviera haciendo agente Prentiss? —La agente rio y se acercó hasta él, por un momento el hombre se olvidó de respirar, pensando que pronto sentiría los labios de la mujer más hermosa sobre los suyos, pero entonces ella cambió su aparente recorrido y fue hasta su oído.
—A veces me pregunto si habrá algo que no me guste de ti. —Susurró muy cerca de su oído. Hotch notó su aliento en aquella zona tan sensible para él y, notando como se le erizaba cada centímetro de piel, suspiró.
—Muero por besarte Emily Prentiss. —Le dijo cuando volvió a mirarla de frente, pero esta vez muy cerca, casi rozando sus narices.
—Eres mi jefe.
—¿Crees que ahora mismo me importa?
—Todos nos miran tras la mampara. —Emily sonreía divertida, aunque no pudiera más que susurrar de los nervios. —Creo que incluso las enfermeras nos miran.
—Que lo hagan. Así sabrán lo que no probaran nunca. —Y por fin cortó la distancia entre ambos, rozó sus labios, picándola, haciéndola sabedora de quién tenía el control, para luego alejarse un poco, jugando.
—No te alejes. —Le ordenó, cogiéndolo de la corbata y acercándolo a ella con fuerza, siendo al principio más un choque que un beso. Se besaron con la pasión de las almas gemelas que han estado lejos durante demasiado tiempo, sintiéndose al fin completos.
—Oooooooooh. —Todo el pasillo rompió en aplausos, aunque ninguno de los que se encontraban en la habitación hacía cuenta de ello.
—¿Y cómo entro yo ahora a darle el alta? —Dijo la médica, que abrazada la carpeta contra su pecho y miraba a la pareja con gran ternura. No quería interrumpir el momento.
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Se acabó, cortito, lo sé, pero para mí es suficiente ¿Para vosotros también? ¿Os ha parecido entretenido el caso? ¿Creíble? ¿Y cómo habéis visto el final de Hotch y Prentiss? ¿Muy cursi, poco…? Quiero saberlo todo, así que espero vuestros comentarios que me ayudaran en la historia que ahora mismo estoy escribiendo.
El título de esta próxima historia es "Vacaciones en la mansión Rossi.", no tiene ningún elemento criminalístico, todo ocio y diversión. Lo que, sorprendentemente, me está resultando dificilísimo. La pareja principal será HotchXPrentiss e intentaré poner algo de MorganXGarcía. Tardaré un pelín en subirla pero espero tenerla pronto.
Si tenéis alguna idea, algo que os gustaría leer teniendo a todo el equipo metido en una casa durante quince días, soy toda oídos.
Muchas gracias a todos por leer y en especial a todos aquellos que habéis comentado cada capítulo.
Nos leemos pronto.
