Después de unas horas viajando, salimos del hiperespacio y frente a nosotros estaba Tatooine, sin embargo un par de cruceros imperiales estaba en frente nuestro.

-¿Crees que podamos pasar sin que nos detecten?- le pregunté a Eon

-Nope, pero podríamos pasar convertidos en una bola de fuego si uno nos llega a disparar.- comentó haciéndose el gracioso

-¿Esta nave no tiene modo furtivo?- pregunto Alana

-Es una vieja T6 de la república estas cosas fueron hechas para transporte no para infiltración, si, la he modificado para mejorar sus armas pero no pude ponerle un modo furtivo.- Respondió Eon

-¿Esta nave es mas rapida que los destructores estelares verdad?- Pregunte pensando en la forma de pasar

-Si, con mucha suerte lograran darnos un disparo si vamos a alta velocidad, aún así si nos disparan y nos dan estamos más que muertos.-

-El que no arriesga no gana, Eon máxima velocidad tenemos que llegar a Tatooine.- le ordene

-Tengo un mal presentimiento sobre esto…- Respondió Eon antes de acatar la orden

Nuestra nave cruzó por el medio de los dos destructores que apuntaron sus torretas contra nosotros y empezaron a disparar, evadimos la mayoría de los disparos salvo uno que golpeó en uno de los propulsores de la nave, sin embargo aún seguimos en camino y sin ninguna falla grave, cuando entramos en la atmósfera de Tatooine y pensabamos que estabamos a salvo cazadores TIE empezaron a perseguirnos y a disparar, con un propulsor fallando Eon no podía hacer movimientos bruscos para evadir los disparos los cuales golpearon el segundo propulsor y dañaron severamente una de las alas haciendo que nuestra nave empezará a caer, nuestra T6 se estrelló en el desierto de Tatooine, la arena amortiguó el golpe si nos hubiéramos estrellado contra algo más duro probablemente habríamos explotado.

-¿Están todos bien?- pregunte

-Un poco aturdida, pero bien.- me respondió Alana

-Si, yo estoy bien, pero dudo que esta T6 vuelva a siquiera soñar con volar…- Contestó el lagarto que estaba más preocupado por la nave que otra cosa.

-Entonces junten todo lo que crean importante, y salgamos, los TIE no sé irán hasta vernos muertos...- dije mientras tomaba dos pistolas blaster WESTAR-35.

Eon tomó su Rifle DC-15A, un par de bombas y un detonador remoto, Alana su sable de luz azul, adicionalmente yo tomé una mochila donde guardé el holocrón y dos pequeños objetos que pensé serían de utilidad a futuro, luego de tomar lo necesario salimos de la nave y empezamos a correr por el desierto para alejarnos, Eon antes de salir dejo un par de bombas.

-¿Por qué dejaste las bombas en la nave?.- le pregunto la Twi'lek

-Ya verás niña, quería mucho a esa nave pero una nave que no vuela solo tiene un uso.- Contestó con una pequeña sonrisa

Los TIE aterrizaron no muy lejos de la nave y los Stormtroopers descendieron a buscar sobrevivientes en lo que quedaba de la lanzadera T6, momento que Eon aprovecho para activar las bombas con el detonador remoto, la Lanzadera T6 explotó llevándose a algunos troopers con ella.

-Ahora nos persigue menos gente, voy a extrañar esa porquería, era vieja y tenía su buen par de fallas, pero funcionaba bien dentro de todo, allí terminan cinco años de viajes más los que haya tenido con los clones a los que se la saqué.- dijo el Teridax con pena

Seguimos nuestro camino a través del desierto, el movernos sé nos hacía complicado con tanta arena, además los Stormtroopers no habían parado la persecución, se habían equipado con pequeños jetpacks por lo cual lograron alcanzarnos fácilmente, en un momento estábamos rodeados por seis Stormtroopers fuertemente armados.

-Tiren sus armas y entreguen el holocrón.- ordenó uno de los soldados

Eran tres más que nosotros por lo que cualquier intento de matar a uno saldría en nuestra desventaja ya que no podíamos matarlos a los seis juntos, sé me ocurrió una idea, no era mi favorita porque era volver a algo que jure hace tiempo no regresar, pero no veía otra salida.

-Haganlo, no tiene sentido pelear una batalla que no podemos ganar.- dije mientras tiraba mis blasters

-PIERCE HAS ENLOQUECIDO?!

-Solo hazlo Eon, no hay de otra, tú también Alana.- dije

Eon soltó su rifle con un poco de rabia, sabía que no le iba a gustar pero por lo menos me siguio el juego, Alana estaba dudando.

-Solo hazlo niña, Pierce no es de los que se rinden fácil, algo tiene planeado.- le dijo Eon

Alana dio un gran suspiro y tiró su sable a la arena, yo descolgue la mochila que tenía y la deje cerca de los Stormtroopers

-El holocrón está en la mochila, llevenselo.- dije

-No creas que somos estúpidos, no vamos a arriesgarnos a otra explosión, abre esa mochila y danos el holocrón y sin trucos.- me ordenó el soldado

Antes de ir a hasta la mochila le dije a Alana que en cuanto la abra usará la fuerza para atraer por lo menos a tres hasta a mi, me acerque despacio y abrí la mochila, dentro de esta no solo estaba el holocrón también estaban dos sables de luz, nunca creí que volvería a usarlos, pero ya no me quedaba otra opción, ni bien los tome y me pare Alana atrajo a tres troopers contra mi, de un movimiento rápido active los sables y las hojas verde y azul cortaron a los tres, tome una posición defensiva y empeze a reflejar los disparos de los otros tres, mientras ellos se distrajeron conmigo Eon logró tomar su rifle y mató a dos mas, el ultimo intento cayó cuando uno de los disparos que hizo rebotó en uno de mis sables y le dio en la cabeza.

-Menos mal no creo que son estúpidos, SÉ que son estúpidos, pudieron tomar el holocrón e irse tranquilamente pero no, tenían que desconfiar, mejor sigamos el camino aún hay mucho que recorrer.- dije y retomamos la marcha

Caminamos por un buen par de horas y no parecíamos ir a ningún lado, lo único que sé veía en el horizonte era más arena, el recorrido no sería tan malo de no ser porque ya estaba empezando a oscurecer y para rematar desde que me vio usando los sables Alana sé me pego como garrapata y solo me tiraba preguntas, me estaba enloqueciendo de a poco.

-Cual estilo de sables prácticas? Es obvio que Jar'kai por el uso de dos sables, pero cuando enfrentaste a Darth Vader usaste solo el mio y no pude distinguir bien cual usaste, aunque por la postura defensiva podría ser Soresu y…- Decidí interrumpirla

-BASTA YA NIÑA, no soy un Jedi, ya no más y mientras menos me hables o preguntes será mejor!- le grite

-Perdón….. Solo quiero conocer un poco mas a mi nuevo amigo…- me respondió mirando hacia abajo

-Y quien dijo que somos amigos para empezar?- le conteste, Alana simplemente me miró y disminuyó el paso

Eon también disminuyó el suyo y se le acercó.

-No te sientas mal niña, Pierce es así cuando está enojado, ya sé le va a pasar, y si vas a venir con nosotros acostumbrate, yo llevo cinco años con el y somos cómo hermanos, no es así?-

-Pudrete nos dejaste sin nave.-

-Lo ves, tranquila ya sé le pasara.

-Gracias lagartija.- le dijo con una sonrisa

A lo lejos ya podíamos ver algo, no era algo que me gustara ver, eran incursores Tusken y venían enojados, les hicimos frente, pero ya estábamos cansados por recorrer el desierto, no íbamos a durar mucho, al poco tiempo quedamos acorralados, era nuestro fin, pero a lo lejos se escuchó un gran rugido con el cual los Tusken huyeron.

-Por favor diganme que ese rugido es de un animal tierno y bonito que no lastimaría a nadie.- dijo Alana un tanto asustada

-Me temo que no, eso es el rugido de un dragón Krayt… Ahora sí, estamos muertos…- Comentó Eon

-Tranquilos, solo lo hice para espantar a los Tusken.- un hombre se apareció llevaba una túnica con una capucha

Al quitarse la capucha lo pude ver bien, cabello castaño y barba, ojos azules, definitivamente era el maestro Obi Wan Kenobi, nos pidió que lo acompañaramos, lo seguimos hasta una pequeña casa, se veía cómo las descripciones que tenía de las casas de Tatooine pequeña por fuera, pero grande por dentro.

-Creí que era el único que sé escondía en Tatooine, aunque para ser sinceros a esta altura no creo que este lejos de ser uno de el único Jedi que quede. En fin, que los trae por aquí? porque es evidente que es la primera vez que vienen.- Dijo el maestro Jedi

-Realmente venimos por usted maestro Kenobi, y bueno también por una nave ya que la nuestra la tuvimos que hacer explotar.- le comente

-Nos conocemos? Nunca te dije mi nombre y aún así lo sabes.-

-Si, verá maestro, mi nombre es Duncan Pierce, soy un cazador de recompensas, el Teridax es mi socio, conseguimos recuperar un holocrón que tiene la función de buscar a los Jedis que sobrevivieron a la Orden 66, la Twi'lek se llama Alana Vettri, es una padawan y necesita un maestro y pensamos en usted.-

-Lo lamento, pero no estoy aceptando Padawans.- respondió el Maestro

-Me temo que no es una opción, la niña necesita un maestro que la entrene para hacer frente al imperio en un futuro.-

-Si te lo pones a pensar, tú tienes más oportunidad de hacer frente al imperio, además, siento que la chica estará mejor en tus manos.-

-No maestro, yo una vez consiga una nave mi socio y yo desapareceremos, es imposible hacerle frente al imperio y no soy un Jedi para entrenarla.

-Haces mal en tomar decisiones por los demás, escuchar a tus compañeros debes, veamos que tienen que decir.- Término Obi Wan y miro a Alana esperando que dijera algo

-Bueno, yo sinceramente creo que podríamos usar el holocrón para encontrar a los Jedi y atacar al imperio.- Dijo la Twi'lek

-Es la idea más estúpida que he escuchado, estaríamos mandando a los Jedis al matadero, NADIE puede hacer frente al imperio.- conteste

-La idea de la padawan no es mala, solo su ejecución, en estos momentos no hay quien pueda hacerle frente al imperio porque le temen, lo ven como algo invencible y la esperanza en la galaxia se ha desvanecido, se necesita a alguien que les demuestre lo contrario, reformula tu idea padawan y dime qué deberían hacer?.-Dijo Obi Wan esperando la respuesta de Alana

-Se necesita esperanza en la galaxia, alguien que demuestre que el imperio no es invencible, y no podemos atacar directamente al imperio…. Entonces lo mejor que podríamos hacer es reunir a los Jedi e ir atacando puntos clave que controle el imperio, recuperando poco a poco los planetas más afectados por ellos.-

-Y así más personas se unirán a tu causa.- cerró la idea el maestro

-Me sigue pareciendo una idea estúpida, no vamos a llegar lejos si aún así reunimos un grupo de Jedis el imperio nos sobrepasa en un millón de stormtroopers.-

-Creo que el maestro tiene razón Pierce, tendrías que escucharnos un poco más y esta vez estoy con la niña, solo piensalo nuestra vida como cazadores de recompensa se acabó, el imperio puso precio a nuestras cabezas, van a intentar matarnos incontables veces y si tengo que elegir la forma en que me van a matar prefiero que sea combatiendo al imperio que huyendo.- interrumpió Eon

-BIEN, cómo quieran, diviertanse con el maestro Kenobi salvando a la galaxia, pero no me cuenten a mi, aprecio bastante mi vida gracias.- tras decir eso salí de la casa

Tenía muchas cosas en la cabeza, no sabía qué hacer, todo tenía que salir mal hoy, es cómo si mi pasado me estuviera buscando, me vi forzado a usar la fuerza a usar los sables una vez más y ahora el destino me juega en contra una vez más, buscar jedis y hacer frente al imperio es una completa locura, mire mis sables y amargas memorias volvieron decidí ignorarlas, me quede afuera mirando los soles de Tatooine mientras se escondían, hasta que escuche una voz detrás mio.

-Puedo sentir que estás confundido.- Apareció el Maestro Obi Wan

-Cómo no estarlo con todo lo que me ha pasado este día.- le conteste

-Quiero que me escuches Duncan, por mucho que me gustaría poder ayudarlos no puedo, tengo una mision aqui en Tatooine y debo cumplirla, ellos dos solos no van a llegar lejos sin tí.

-No puedo acompañarlos, ya no soy lo que alguna vez fui, ellos necesitan un maestro Jedi no un cazador de recompensas que prefiere huir o un ex Jedi cuya conexión con la fuerza desapareció.- conteste con frustración

-Entonces busca recuperar tu conexión, está es tú aventura y recuerda el camino del éxito siempre es largo y este está lleno de obstáculos, pero siempre es digno recorrerlo hasta el final, te pido que lo pienses bien, luego puedes pasar a descansar, mañana los acompañare a la ciudad para que consigan una nave.- Tras lo cual volvió adentro

Me quedé mirando los soles unos minutos, pensando en lo que dijo Obi Wan, pensando en mi pasado, pensando en mi futuro, cada vez estaba mas confundido, al final decidí ignorar todo y volver a la casa, mañana podría pensar más tranquilo en lo que haré.