Cuando llegamos al espacio una vez más nos encontramos con los destructores imperiales, la HWK era mucho mas rapida, si bien nos vieron y empezaron a disparar, no consiguieron darnos como la última vez estando alejados ya saltamos al hiperespacio con destino a Nar Shaddaa.

-Tendremos unas horas de viaje, tenemos tiempo para descansar y pensar que vamos a hacer.- Comentó mi socio

-No hay mucho que pensar, una vez en Nar Shaddaa te encargas de modificar esta nave para que este funcional, mas de lo que ya está, ya sabes agregale armas y cualquier cosa que consideres útil.- Le dije

-Y mientras Eon hace eso, ¿qué haremos nosotros?- preguntó la Twi'lek

-Buscar información, tenemos que saber bien los movimientos del imperio y los planetas más afectados, los que aún no han sido conquistados y luego vemos si algún Jedi se esconde en esos planetas.-

-Es un buen plan, pero tengo una pregunta Pierce…. ¿De donde sacaremos los créditos para que yo compre y haga las mejoras?-

-De eso puedes quedarte tranquilo socio, en la mochila donde tengo el holocrón también tengo algo que podemos vender por una buena cantidad, ahora si me disculpan, creo que iré a descansar un rato el combatir a la guardia me dejó agotado, además aún me arde un poco el brazo izquierdo.-

Decidí retirarme, me fui hasta el fondo de la nave donde estaban las habitaciones, básicamente solo era una cama y una pequeña mesa, me recosté y cerré los ojos unos minutos intentando concentrarme, meditar, recuperar un poco más mi conexión con la fuerza, mientras más pasaba el tiempo más sentía que me acercaba, en mi cabeza resonaban las palabras de mi maestro explicando cómo funcionaba la fuerza, poco a poco la sentía fluir dentro mío una vez más.

Hasta que amargos recuerdos del pasado llegaron a mi cabeza, imágenes de ese horrible día empezaron a volver, Falon... Kayleen… Amigos que ya no volveré a ver… Tras esos amargos recuerdos solo oscuridad quedo y desde esa misma oscuridad una figura emergió, era un humano con algunas partes mecánicas, tenía el cabello algo largo y lacio, su cara no la podía ver, llevaba una máscara parecida a los respiradores usados por los Keldor.

-Por fin te encuentro…. Seis años buscandote… La hora de mi venganza por fin ha llegado.- Tras decir esas palabras activó un sable de luz de doble hoja y me ataco.

Eso me devolvió a la realidad, me quedé sentado en la cama unos minutos intentando entender ¿qué fue eso?, ¿quién era?, ¿a qué se refería con seis años buscándome?, no pude conseguir la respuesta a ninguna pregunta.

Decidí levantarme e ir hasta la cabina principal a reunirme con los demás, para mi sorpresa solo estaba Eon que estaba durmiendo en su asiento.

-Vaya piloto, vas a hacer qué nos estrellemos con algo.- alze la voz para despertarlo

-YO JURO QUE NO FUE MI CUL… Oh Pierce eres tú, me asustaste socio, pensé qué podía descansar los ojos unos minutos, total aún falta para llegar, además R4 se está encargando, un astromecánico es lo mejor que pudo pasarme, puede ayudarme a mantener la nave funcionando y además ni molesta.- comentó mientras me señalaba al pequeño droide rojo

El droide solo hizo unos cuantos sonidos de alegría, supongo estaba feliz por estar con nosotros

-No molesta principalmente porque no entiendo nada de lo que me dice… Pero sé lo ve feliz.- Dijo con una sonrisa el lagarto

-¿Y Alana?- Tuve curiosidad

-Al igual que tú y yo sé fue dormir, ¿cómo cambian las cosas verdad?

-¿A qué te refieres?- le pregunté

-Un día atrás, éramos cazadores de recompensas, y ella quería arrancarnos la cabeza, ahora los tres estamos juntos con una misión en común, muy distinto de nuestro plan original de darnos la buena vida.

-La fuerza actúa de maneras extrañas amigo, uno nunca sabe lo qué le espera.

-Supongo que tienes razón… Si te soy sincero prefiero esto a nuestro plan original.

Nos quedamos en silencio unos minutos y luego Eon volvió a hablar

-¿Puedo preguntarte algo?

-Adelante.

-Espero no te moleste…. ¿Por qué abandonaste la orden y te volviste un cazador de recompensas?

-Eon…. ¿Cuál fue la condición nuestra cuando nos volvimos socios?.- le pregunté

-Tú haces los tratos y no hablar de nuestro pasado… Pero aún así sabes mas de mi qué yo de tí, aún así respeto tu decisión si no me lo quieres decir.

-Gracias, algún día quizás te lo diga, pero de momento no estoy de humor para recordar, solo dejemos en que abandone la orden por huir del pasado, es todo lo que necesitas saber por ahora.-

Nos quedamos en silencio una vez más, pasaron un par de minutos y por fin salimos del hiperespacio, le dije a R4 que despertara a Alana en lo que Eon y yo aterrizamos la nave, cómo esperaba Nar Shaddaa aún no estaba en control del imperio, tendrían que estar locos si pensaban invadir un planeta lleno con la peor escoria de la galaxia.

-Ah, la belleza de la fetidez y decadencia de la vida desesperada…. Es como estar en casa verdad, Pierce.- Suspiro Eon

-Tenía entendido qué Nar Shaddaa era conocida como la pequeña Coruscant… Evidentemente quienes la llaman así nunca pusieron un pie en Coruscant.- comentó Alana

-Y creeme, se pone peor, hay que agradecer a quien buscamos está en la parte más decente.- Le conteste a Alana.

Tome mi mochila, le ordene a R4 qué sé quedará en la nave y emprendimos nuestro camino, Nar Shaddaa no había cambiado en nada, las ciudades seguían iguales, los criminales se asomaban en cada esquina, y por supuesto, cazadores de recompensa, por todos lados.

-¿No tienen miedo de que nos reconozcan y nos entreguen al imperio? después de todo esto está infestado de gente que haría cualquier cosa por dinero.- Alana se iba acercando cada vez más a mi como escondiéndose

-No me digas qué tienes miedo, tranquila niña, no lo van a hacer, no somos los únicos con problemas con los imperiales, si nos llegan a vender, ellos también se estarían vendiendo, estamos a salvo.- le respondí

-¿Y a donde estamos yendo?- se separó un poco de mi.

-Buscamos a un amigo nuestro, veras cuando po razón, no sé logra cobrar la recompensa, todos acuden a Ronald Grelb, es un comerciante con contactos por toda la galaxia, tú le ofreces el objeto que no pudiste entregar, el te lo compra por un precio considerable y luego vende ese objeto para recuperar el dinero invertido.- Respondió Eon

-Y por lo que vamos a vender no te preocupes, lo tengo aquí en la mochila, sé qué sacaremos bastante por esto, una vez tengamos los créditos dejaremos que Eon trabaje en la nave y tú y yo buscaremos la información que necesitamos.

Alana ya sé veía más tranquila, estuvimos caminando por un buen rato, pronto llegamos a un edificio bastante grande, no era tan alto como los rascacielos pero aún así era más grande que los bares y pequeños comercios del lugar, cuando entramos un hombre bastante alto, calvo, con algunas cicatrices en la cara y barba nos recibió.

-Duncan, mi buen amigo, ha pasado tiempo, cómo te encuentras?.- sé acercó y me dio un abrazo

-Es bueno verte de nuevo Ron, veo que el negocio ha crecido bastante desde la última vez.

-Cómo no tienes ni idea, tengo mis propios recolectores por toda la galaxia buscando tesoros para mi, también una bóveda para los objetos y mis propios guardaespaldas en caso de que un cliente no esté muy contento con los resultados y me quieran matar.- dijo el hombre con una sonrisa

-Me alegro bastante por tí amigo, ahora hablemos de negocios.- Cuando escucho eso la sonrisa de Ron se hizo más grande aún

-Perfecto, ¿qué tienes para mí?

-Dame un minuto y ya veras, ¿Alana quieres ayudarme a sacarlo de la mochila? Es algo pesado.

La Twi'lek se acercó, abrí la mochila y juntos empezamos a buscar, lo que ella no sabía era que buscábamos, no tenía muchas cosas en mi mochila más allá de algunos suministros de primeros auxilios, el holocrón y un par de esposas magnéticas, cuando las encontré tomé rápido las manos de Alana y se las puse, luego me levanté y puse mi mano en su boca para que no hablara.

-¿Qué te parece ella?- Mire a Ron

-PIERCE QUÉ DEMONIOS ESTÁS HACIENDO!.- Empezó a gritarme Eon

-Yo soy quien hace los negocios, no quiero oír ninguna queja socio.- le dije

-Si, no quiero que nos arruines el negocio, Brukt, Karden, acompañen a mi amigo hasta la salida

En eso aparecieron dos Houks y tomaron a Eon de los brazos.

-No hace falta, sé dónde queda la salida, esto no termina aquí Pierce…- Mi socio se liberó de los dos Houks y caminó hacia afuera bastante furioso

-Y bien, ¿qué me puedes ofrecer por ella?- Agarre lo más fuerte que pude a Alana para que dejara de forcejear

-Bien, déjame ver qué tenemos aquí, primero que nada es una Twi'lek hembra, con eso ya tienes bastantes créditos a tú nombre, es joven y bien desarrollada por lo qué veo, los Lekkus son largos le llegan hasta la cintura, debo de decirlo Duncan conseguiste una mina de oro aquí.- Dijo tras revisar a Alana

-Y las sorpresas no terminan, no solo la tengo agarrada para que no pelee, le estoy tapando la boca porque es una Jedi y no queremos que use sus trucos mentales en nosotros..- le comente, la cara de Ron cambio a sorpresa.

-Eso…. Es bueno…. Cierra bastante mis oportunidades de vender, pero tengo gente interesada… Aunque…. Qué diablos hacemos trato, ¿qué te parecen treinta mil créditos?

-Me parece perfecto.-Ron chasqueo los dedos y unas Rattataki vinieron y sé llevaron a Alana y recibí mi paga. -Por cierto Ron…. Si me entero que tú o alguno de los tuyos le pone un dedo encima, voy a volver y no estarás feliz de verme.-

-Tranquilo Duncan, yo nunca haría o permitiría que algo le pase, su valor podría reducirse y no pienso dejar que eso suceda.

Una vez fuera me encontré con Eon, estaba bastante molesto.

-Aquí tienes, treinta mil créditos, gastalos en las mejoras para la nave.- le entregue la bolsa con los créditos.

-No pienso usar esto, está manchado con tu traición.- me dijo enfadado

-Oh vamos socio, necesitamos el dinero y lo sabes.

-Pero hay otras formas, esto fue bajo hasta para tí, la niña nos perdonó la vida y nos ayudó a salir del ejecutor y te salvó la vida en Tatooine, ¿y así es cómo le pagas? .- El lagarto se acercó y me tomó del cuello

-Tr-Tranquilo Eon…. Suéltame por favor.- El teridax me libero.- Amigo tú lo dijiste, es bajo hasta para mí, no te preocupes tengo un plan, no voy a permitir que nada malo le pase, ahora por favor tomas los créditos y haz las mejoras a la nave, si todo sale como yo quiero vamos a necesitarla en las mejores condiciones posibles.

-Tengo un mal presentimiento sobre esto… Confiaré en tí, pero cómo vuelvas a hacer algún plan de estos sin consultarme vas a tener problemas

Eon tomó los créditos y también le dí el holocrón, pensé que estaría más seguro con el y R4 en la nave que conmigo, por mi parte decidí dar una vuelta por la parte baja de Nar Shaddaa, tras caminar un rato llegue a un bar conocido, el dueño era un Besalisk que tenía contactos por toda la galaxia, si querías información con el tenías que hablar, entre y me senté en la barra esperando ser atendido, al rato apareció Trexor Dannex, a pesar de que los Besalisk pueden parecer amenazantes por su tamaño y los cuatro brazos son muy amistosos y Trexor no era la excepción.

-Duncan Pierce, hacía tiempo que no venías amigos, ya pensé que habían comprado la recompensa por tu cabeza, sobre eso dime qué solo es un rumor que mis hombres escucharon

-Por desgracia no, pero no te preocupes, no me van a matar tan fácil, ¿tú cómo has estado amigo?

-Bien, bien, aunque con el imperio dando vueltas mis hombres no pueden trabajar tranquilos y no puedo conseguir la información buena.- Me comentó algo triste

-Justo de eso quiero hablar contigo, ¿qué sabes del imperio?

-¿Qué no sé es una pregunta mejor? En específico ¿qué necesitas?

-¿Cuales son los planetas menos afectados?

-En estos momentos yo diría que el borde exterior es donde menos poder tienen, pero no tardaran en conquistarlo, incluso temo por este basurero llamado Nar Shaddaa, aunque tengo entendido que en planetas muy hostiles como Felucia no hay rastro de los imperiales.

-¿Sabes si hay gente que le quiere hacer frente?

-De haberla la hay, pero todos tienen mucho miedo como para enfrentarlos…. Aunque el maestro Kota está armando un grupo para hacerle frente.

-¿Conoces al maestro Rahm Kota?

-Claro, durante las guerras clon el venía y me pedía que consiguiera mercenarios para formar su ejército personal, y durante este último tiempo sigue llamandome para ver si hay gente que quiere hacer frente al imperio pero…. No he tenido suerte, como dije todos le tienen miedo.

-Para tu suerte tengo informacion que te vendrá bien a tí y al maestro, contacta con el y dile que Ronald Grelb tiene capturada y lista para vender a una jedi.- le dije con una sonrisa, parecía que mi plan iba más rápido de lo que espere

-Está bien, pero sabes qué Kota es capaz de arrancarle la cabeza Ron, yo pense que eran amigos.- me dijo algo preocupado

-Solo son negocios, lo que le pase a él no es de mi incumbencia, contacta con Kota, dile eso y si te pregunta por detalles, es una Twi'lek mujer de color azul, un metro sesenta de altura y tiene una trenza hecha de piedra de Silka, y no me menciones, no necesito involucrarme.

-Yo me encargo Duncan, confía en mí.- tras lo cual Trexor se retiró a la parte de atrás del bar

Me retiré a una mesa en una esquina del bar y mientras hacía tiempo para comunicarme con Eon decidí volver a cerrar los ojos unos minutos para meditar, respire ondo y me concentré, poco a poco sentía la fuerza fluyendo no solo en mi si no en cada persona del bar, podía sentir todo a mi alrededor, pero no todo era bueno, una presencia oscura me sacó de mi concentración, abrí los ojos y mire en la dirección donde la sentí, antes de siquiera poder reaccionar fui empujado con la fuerza a través de una ventana, me levanté rápidamente y divise a mi atacante era el enmascarado de mi visión.

-Por fin te encuentro…. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Seis? ¿Siete años quizás? No importa hoy cobraré mi venganza.- Activo su sable de luz mostrando una hoja roja como la sangre

-Creeme que no tengo idea de lo qué me estás hablando, pero no tengo tiempo para perder contigo.- le dije

-No permitiré que escapes, no me importa que no me recuerdes, hoy acabaré contigo, te defiendas o no, no importa yo no sigo el codigo de los Jedi, ya no… Defiendete!- El enmascarado activo la segunda hoja de su sable y cargo contra mí

Active mis dos sables y frene el golpe, sea quien sea este tipo no me iba a dejar ir así de facil, no me quedaba otra más que combatir….