~Amor verdadero

Temaku iba en camino a comprar flores para su único amor verdadero... ¡Qué importan ya los otros cincuenta y cuatro! Estaba segura que él era el indicado, el que la llevaría al altar. Entró por la puerta haciendo sonar la campanilla; casi al momento, apareció el joven tendero de ojos cristalinos y melena rojiza y crispada.

—Buenos días, joven dama. ¿Qué puedo ofrecerle?

Definitivamente el cincuenta y seis debía ser su número de la suerte.