N/A: Es la primera es que hago algo largo (?
NEGRO.
Al principio tardó en dilucidar exactamente donde se encontraba, la oscuridad alrededor suyo no le permitía ver exactamente donde apoyaba los pies. Sus pasos eran inseguros, tambaleándose de aquí para allá antes de estabilizarse.
La garganta del muchacho se quebró en un llamado deforme, tratando de ubicar a un ser ausente, intentando hallar a alguien en toda esa inmensa bruma.
¿A quién jodidos buscaba de todos modos? Perdido ahí, en medio de la nada como un verdadero demente, gritando por quien sabe qué. La voz falló al igual que sus rodillas, algo comenzaba a doler justo en el centro de su pecho, agitando su corazón de forma pesada.
Una pena prófuga, lágrimas furtivas y más llamados insonoros.
Miedo.
Justo ahí, revolviendo su sangre con fuerza, golpeando entre sus costillas y abandonando su dolida alma en la más terrible oscuridad.
¿A quién estaba llamando?
La cuestionante surgió sola bajo kilos y kilos de polvo, un limbo de duda balanceándose constante, dejándolo en un continuo estado de sopor.
¿A quién buscas con tal desesperación?
Yata no lo sabía y estaba escudriñando la respuesta con brío, porque ese alguien parecía tan importante como para hacerlo vagar entre la negrura eterna.
Luego siguieron las voces, al principio solo eran una bola de barullo sin forma estampándose contra su tímpano y quedándose ahí, como un montón de moscas al chocar contra el cristal de un auto. Al cabo de un rato, las palabras cobraron vida y sentido lógico, también se hicieron conocidas después de eternos minutos.
"Yata-chan ¿hasta cuándo piensas seguir dormido?"
El estómago del chico se revolvió y su voz nuevamente se rompió, incluso antes de salir de su garganta. Misaki trató de avanzar varios metros en dirección a quien sea lo llamaba desde el otro lado, sobreponiéndose al creciente deseo de quedarse ahí, tumbado y dejándose consumir por la bruma.
El cobrizo continuó avanzando como un jodido idiota, repitiendo el nombre de quien no recordaba con exactitud.
¿A dónde vas?
No tengo idea.
Y así se mantuvo por un tiempo considerable, deambulando por pasadizos desconocidos, sintiendo de forma paulatina como el cansancio trataba de adueñarse de una parte importante de él.
Sería mejor si de quedara ahí.
Descansando.
Solo.
Tembló, cual hoja azotada por el viento. Presurosos pasos rompieron la marcha lenta, gritando otra vez el nombre de quien buscaba.
Él no quería estar solo.
No ahí.
Dejándose consumir por quimeras aberrantes.
Fue así como lentamente pudo abrir los ojos, el ardor en ellos no le pasó desapercibido y con dificultad pudo llevar un brazo sobre ellos, cubriéndolos de la molesta luz blanca de allá arriba.
Varios pasos del segundero en el reloj fueron necesarios para acostumbrarse a la luminosidad del cuarto.
Estaba vivo.
No abandonado a su suerte en un callejón mugriento y frío.
Estaba vivo, en una cama de hospital, pero vivo.
Yeeeeargh, había segunda parte yaaaas. Lamento si no entienden nada, solo quería satisfacer mis ganas de escribir u u
Si llegas hasta aquí, muchas gracias por leer este incordio de palabras (LL) Zoeee otra vez te lo dedico a ti (L) Y si, hay segunda parte yaaaaas.
