Esperanza en la oscuridad: Nuestro favorito Kryptoniano quedo atrapado en el universo HighSchool DxD después de una terrible batalla para salvar su planeta, mientras intenta encontrar una forma de volver a su mundo se dará cuenta que este mundo no es tan simple como el cree, tendrá que enfrentarse a muchos problemas si quiere sobrevivir, romances, batallas, secretos. Caminara por un sendero lleno de oscuridad, intentando evitar que esta lo consuma...¿Lo lograra? ¿O se hundirá en la desesperación poco a poco?
Ni Superman ni HighSchool DxD me pertenecen. Hago esto solo con fines de diversion.
"A todos nos toca echar un vistazo a nuestro lado oscuro, el promblema es que si te fijas demasiado, es difícil distinguir la diferencia"
Pimer Arco: Kryptoniano Devil
Después de superar la sorpresa inicial de encontrar a Rias en su cama, el cerebro de Clark habia empezado a trabajar de forma mas eficiente, lo primero que se dio cuenta es que el cuarto no olia a sexo, segundo no recordaba nada de anoche despues de desmayarse, tercero, a menos que Rias se hubiera aprovechado de el cuando estaba dormido era imposible que hayan tenido relaciones sexuales.
Un preocupación menos en su mente, aunque aun debía averiguar que diablos hacia Rias desnuda en su cama. Pensaría con mas claridad si por lo menos Rias no estubiera presionando sus enormes pechos en su brazo.
Con cuidado de no despertarla empiezo a jalar mi brazo, sonrojandome levemente al sentir como presiona con mas fuerza sus grandes pechos, con un ultimo movimiento saco mi brazo escuchado como ella suelta un pequeño suspiro y forma un pequeño puchero en sus labios. Soltó un pequeño suspiro de alivio al ver que no despertó.
Quito la sabana de mi cuerpo y me paro desnudo al lado de la cama, paso una mano por el cabello desordenandolo en un gesto de nerviosismos, finalmente miro a la joven aun dormida en la cama, quien se había movido al sentir la ausencia de calor. Me sonrojo levemente al ver como la sabana se había movido levemente dejando ver gran parte de su enorme busto que se movía de arriba a bajo con su respiración pausada. Desvio la mirada cuando empeze a sentir como mi miembro empezo a reaccionar haciendo que me sienta como un pervertido. Tendria que tomar una larga ducha con agua helada.
Camino a la puerta del baño en silencio y con cuidado de no hacer ningún ruido. Me paro frente al espejo del baño y empiezo a mirar donde fui herido por el angel caido. Fruncí el ceño al no ver ningún rasguño, ni siquiera un marca, como si nunca hubiera sido herido. Estaba seguro que Rias tenia que ver con esto.
Entro en la regadero y dejo que el agua caiga en mi cara, cierro los ojos. Empiezo a pensar en lo sucedido la noche anterior segundo a segundo, principalmente lo dicho por el supuesto angel caido.
Un angel caido en verdad... no puedo evitar pensar con cierto asombro. Siendo una persona con una mente abierta, sabia que la vida llegaba en una gran variedad de formas, solo tenia que mirarse a si mismo, un extraterrestre. Pero de eso a creer en seres celestiales es totalmente diferente.
Habia muchas dudas en su mente por las palabras de Donahaseek, sobre los supuestos planes, y la relación de Issei...
Issei...Pego su frente a la pared. El no era la primera persona que no podía salvar y tampoco cree que fuera a ser la ultima, siempre a sabido que no puede salvar a todos, sus padres se lo repetían a cada rato. Pero eso no dejaba que la sensación de culpa e impotencia desaparecieran. Issei era solo chico, 16 años, tenia un futuro por delante, sueños, esperanzas... todos desparecieron cuando murió.
Después de estar varios minutos bajo el agua helada cierro la regadera, tomo una toalla y empiezo a secarme. Amarro la toalla en mi cadera y salgo de la ducha, miro a mi alrededor y casi suelto una maldición al ver que olvide meter la ropa al baño. Todo por estar demasiado preocupado por despertar a Rias.
Rias Gremory. No entendía que tenia ver ella con todo lo sucedido, ¿Que era esa energía roja que lanzo? ¿Quien era ella? ¿Que era ella? Tenia muchas preguntas que esperaba que ella contestara, no le gustaba estar en la incertidumbre, era en contra de su naturaleza como ex-reportero y Kryptoniano. Pero primero necesitaba algo de ropa.
Puso la mano sobre el picaporte de la puerta, y la giro.
…...
Una sensación de frio despertó a Rias Gremory de su muy agradable siesta. Lo primero que noto Rias al despertar fue un agradable aroma en las sabanas, olia como bosque, un aroma terroso, y otro dulce aroma que no identifico. No pudo evitar enterrar la cara en la almohada y respirar con fuerza, el olor era adictivo. Con una pequeña sonrisa pensó no haber dormido tan placenteramente en mucho tiempo. Pero no podía quedarse ahi para siempre aunque la idea sonaba tentadora.
Abrio sus ojos y se sentó en la cama dejando que la sabana que la cubría cayera, dejándola desnuda de la cintura para arriba, sentía como sus pezones se endurecían al exponerse al aire libre. Llevo su mano a su boca miente tapaba el bostezo que amenazaba con salir, su mirada cayo en el lugar donde debería estar el nuevo miembro de su nobleza, notando con confusión que se encontraba vacía.
Su confusión se fue al escuchar el sonido de agua caer, haciéndole saber que se encontraba tomando una ducha. Mientras se levantaba desnuda de la cama y se dirigía a su ropa cuidadosamente doblada en suelo dejo que sus pensamientos se dirigieran hacia su nuevo y muy lindo sirviente.
¿Lindo?... Pensó con un pequeño rubor en su cara deteniendo momentáneamente su caminata, tenia que admitir que era muy lindo, especialmente sus increíbles ojos azul cerúleo, la forma en que se formaban pequeños hoyuelos cuando sonreia, ese pequeño mechón en su frente que daban ganas de pasar sus dedos por el... Sacudió levemente su cabeza para librarse de esos extraños pensamientos.
Llego donde se encontraba su ropa y se agacho para recoger sus bragas. Dejo que su ropa interior pasara por largas y bien tornadas piernas, cuando estuvo en el lugar correcto se agacho para tomar su sujetador copa E, trabajo un poco en hacer que sus enormes pechos encajaran en el sosten y mas para abrochar la parte trasera, no podía imaginar como Akeno lograba hacerlo sola, siendo ella es copa F, si Clark estuviera aquí le hubiera pedido ayuda.
Vestida solo con su ropa anterior, un provocativo conjunto negro con encajes rojos, empezo a pensar en la forma de decirle a Clark que era un demonio.
Sabia que las personas tienden a actuar con desconfianza y miedo si es algo relacionado con los demonios, gran parte de los humanos creían que los demonios era seres crueles, oscuros y grotescos. Tuvo que sonreír ante la ironía.
El punto era que debía encontrar una forma de explicarle todo a Clark sin que asustara y desconfiara de ella, por algún motivo su corazón dolía de solo imaginarlo. Toda su nobleza ya sabia sobre la existencia de demonios antes de reencarnar como uno, el unico que tuvo un problema fue Kiba, pero aprendió a superarlo después de un tiempo.
Esperaba que no sucediera lo mismo que con Clark, por lo que tenia que encontrar alguna forma de decirle y esperar que reaccionara de forma positiva. Pero conocía tan poco de Clark que era dificil tener una idea de como es, la información que obtuvo de la escuela era muy escasa. Pero ahora que estaba solo en su cuarto tal vez podia darle una idea.
Con esa idea en mente empezo a mirar a su alrededor en busca de algo que le dijera quien era Clark Kent. Lo primero que noto es que el cuarto era pequeño y no tenia muchas cosas, un ropero, un buro (que curiosamente tenia la marca de una mano) y la gran cama donde dormia Clark. La cama era muy grande no pudo evitar notar, incluso para alguien tan grande como Clark, facilmente podian caber dos personas mas...¿Por que querria Clark una cama tan grande..? A menos que no siempre durmiera solo... Su ceño empezo a fruncirse sin que se diera cuenta.
Despues paso al ropero, despues de unos segundos de duda creyendo que estaba espiando, no es espiar se dijo solo curiosidad, abrio los cajones. Aparte del evidente gusto por el azul y rojo en el guardaropa no encontro nada mas interesante. Una cierta camisa azul llamo su atencion haciendo que la sacara para mirarla mas de cerca. El extraño simbolo rojo en el frente llamo su atencion, parecia una "S" dentro de un diamante, extrañamente penso que Clark se veria bien con esa camisa.
No encontrando nada mas que llamara su atencion Rias se puso en el centro del cuarto con una mirada pensativa, el cuarto no decia nada de Clark, en realidad parecia el cuarto de algun adulto en lugar de un joven adolecente. Nada de eso le ayudaba a descubrir el misterio que es Clark Kent, solo aumentaba su curiosidad.
Olvido sus planes al escuchar el sonido de una puerta abrirse, asi que con una sonrisa se dio la vuelta para saludar al recien convertido demonio.
"Hola Clark-..." Su voz se fue en el momento que vio a Clark. Sentia como se le iban las palabras de la boca mientras miraba a Clark salir del baño vestido solo con una pequeña toalla en la cintura. Sus ojos vagaron por todo su cuerpo musculos, que parecia a una de esas estatuas de los dioses esculpida en marmol, gotas de agua caian de su amplio pecho, bajaban por su increible abdomen marcado y bajaba mas y mas hasta perderse en la toalla. "..-kun..." Termino sonando como la mezcla de un suspiro y un gemido.
"...Rias..." Solto Clark sorprendido mientras salia del baño encontrandose con la heredera del Clan Gremory en medio del cuarto vestida solo con un atrevido y sensual conjunto de ropa interior. La forma sensual en que Rias dijo su nombre hizo que a Clark se le pusiera la piel de gallina, no ayudaba que Rias lo estaba mirando como si fuera un depredador listo para lanzarse sobre un pedazo de carne. "..." Esto estaba empezando a ser incomodo.
"..."Rias no dejo de mirar el cuerpo de Clark, ¿era su imaginacion o la temperatura de la habitacion subió varios grados?. Su respiracion se volvio lenta, sus pechos se sentian muy pesados, tenia el impulso de cruzas sus piernas y lamerse los labios, esas nuevas y extrañas sencaciones la hacian sentir tanto incomoda y nerviosa.
"..."
"…..."
"Buenos dias" Solto Clark lo primero que se le vino a la mente intentando romper el ambiente tenso que se formo entre los dos.
"Buenos dias" Dijo Rias sin levantar la vista de su cuerpo.
"...Mm .. me alegra que hayas despertado.." Hablo Clark con nerviosismo.
"Gracias"
"...Olvide mi ropa.." Señalo Clark su evidente falta de ropa, recibiendo un pequeño asentimiento ausente de Rias. Clark camino hasta su ropero sintiendo la mirada persistente Rias sobre el.
Rias se quedo en mismo lugar simplemante observando la gran espalda de Clark mientras buscaba su ropa. No entendia porque ocultaba ese increible cuerpo con ropas holgadas, siendo un demonio la desnudes no era un tema tabú, miro la toalla como si con solo pensarlo desapareceria. Y como si Clark oyera sus pensamientos puso una mano en la toalla, Rias se sorprendio un poco por el sentimiento de decepcion.
"...Voy a cambiarme.." Dijo Clark dansose la vuelta despues de unos momento, haciendo un esfuerzo para no mirar directamente el cuerpo de Rias, para ser tan joven estaba muy desarrollada.
Sin mover los ojos del cuerpo de Clark, Rias observo con decepcion como se daba la vuelta y caminaba a lugar donde supuso era el baño, habia creido que se cambiara frente a ella.
Se quedo mirando la puerta durante varios segundos, tratando de calmar el rapido latido de su corazon y forzar el rubor de su rostro.
…...
Clark solto un suspiro de cansancio por enesima vez este dia, sentado en el su salon de clases tenia que suportar escuchar los chismes y rumores nada silenciosos de sus compañeros, todos relacionados con el. Todo por haber entrado a la escuela al lado de Rias Gremory, la Onee-sama de la escuela.
La misma Ria que hasta hace un par de horas estaba desnuda en su cama, que le dijo que mandaria a alguien por el a la hora del almuerzo para aclarar todas sus dudas, se habia negado en un principio ya que queria las respuestas rapidamente, pero finalmente habia aceptado, despues de todo un par de horas no era demasiado.
Pero la espera lo estaba matando, y la supuesta persona que Rias mando no llegaba.
De repente a sus oidos llegaron unos gritos provenientes de fuera del salon.
"Onee-sama..."
"...La mas hermosa..."
"...Hime-sama..."
Levanto un ceja. Tal parece que la persona que caminaba fuera de su salon de clases era bastante popular.
"Ara Ara buenos dias a todos" Esa voz...
Llevo su mirada a la puerta del salon de clases confirmando sus sospechas. Ahi se encontraba la misma joven que vio con Rias el dia de ayer. La mujer que controlaba relampagos. No la habia visto detenidamente la noche anterior, debido a la perdida de sangre, y no pudo evitar analizarla ahora.
Parecia encontrarse en la misma edad que Rias, e incluso hacerle competencia en el departamento de belleza. Pero mientras Rias posee una belleza extranjera y exotica, esta joven era claro ejemplo de la belleza japonesa. Un rostro suave como si fuera una muñeca de porcela, un cabellera larga y oscura amarrada en una cola de caballo que le llegaba a los tobillos, ademas de poser una figura curvilinea y voluptuosa que parecia pertenecer a una revista de adultos. Incluso vestida con solo el uniforme de la escuela estaba seguro que podia detener el trafico y voltear muchas cabezas. Al entrar al salon ella estaba dando una amable y dulce sonrisa con ojos cerrados, lentamente sus ojos se abrieron y se clavaron en los suyos.
Violeta y Azul.
En ningun momento su mirada vacilo mientras la veia caminar en su direccion hasta que se detuvo justo frente a su asiento, no dejo de mirarla a los ojos incluso cuando ella se inclino invadiendo su espacio personal y dandole una vista directa de sus enormes y redondos pechos, que parecia rebotar con cada uno de sus movimientos.
"Ara Ara tu debes de ser Clark Kent" Su sonrisa parecia haber crecido y alcanzo a apresiar su ligera sorpresa al sostenerle la mirada, fue leve pero pudo verla. Parecia encontar divertido avergonzar a las personas, ademas de eso no pudo leer nada de su personalidad, era dificil de leer. "Mucho gusto mi nombre es Akeno Himejame." Hizo una pasusa como si buscara una reaccion, y cuando no encontro ninguna continuo. "Boucho me pidio que fuera tu guia"
"Es un placer Himejame-san" Se levanto de su asiento y se detuvo a su lado e hizo una pequeña inclinacion de cabeza. Hizo una pausa dejando que ella indicara el camino. No lograron salir del salon antes de que los demas alumnos salieran de su asombro y empezaran a hablar.
"No puedo creerlo... ¡Akeno-oneesama y Clark-kun!
"¡Primero Rias-senpai y ahora esto¡
"¡Maldito suertudo!"
"¡¿Que es lo que le ven?!"
"¡De seguro las chantajeo con algo!"
"¡Es verdad! ¡No hay forma de que alguien como el pueda tener la atencion de las dos Onee-samas!"
Esos fueron algunos de los muchos comentarios que escucharon al salir de clases. Akeno hizo una pequeña mueca mental al escuchar como los comentarios se estaban volviendo mas maliciosos e insultantes, miro de reojo a su acompañante que seguia con la misma tanquilidad y serenidad, aunque estaba segura que el tambien podia escucharlos.
"Lo siento" Akeno se encontro disculpandose, haciendo que su acompañante la mirara con curiosidad y confusion. "Por el escandolo en el salon de Clark-san"
"No tiene por que Himejame-san" Se encogio de hombros con calma. "No es su culpa"
"¿Le sucede a menudo?" Pregunto Akeno al ver la calma con que se comportaba.
"Algo asi" Respondio Clark con una pequeña sonrisa nostalgica recordando sus dias como Superman.
Akeno no pudo evitar voltear a mirarlo un poco confundida, algo en el tono de su voz llamo su atencion. No parecia incomodo, o contento por la atencion, como la mayoria de las personas normales lo harian. En realidad parecia bastante tranquilo, como si estuviera acostumbrado a que las personas lo vieran. Le parecio extraño por que algo en la forma en que se mueve, su postura y como se viste, parecia que quisiera pasar desapercibido, o se ocultara. Interesante.
"¿A donde vamos?" Pregunto Clark haciendo que Akeno saliera de sus pensamientos.
"Al Club de ocultismo que pasa a ser nuestra base de operaciones, donde los demas nos estan esperando" Dijo Akeno de forma natural.
"¿Los demas?" Pregunto no muy a gusto. El era un persona desconfiada y solitaria por naturaleza, aprendio por las malas que no es bueno confiar ciegamente en los demas, podia contar con los dedos de la mano aquellas personas en que ha confiado completamente y le sobrarian muchos dedos.
"Ara Ara ¿Por que la prisa Clark-san? Usted tendre que esperar hasta que lleguemos ahi " Comento Akeno en tono jugeton. Clark se pregunto si ella lo hacia intencionalmente o era parte natural de su personalidad. Le recordaba un poco a su ex-colega Cat Grant.
Pasaron varios minutos caminando y noto que se estaban alejando del edificio principal.
"¿Por que estamos dejando el edificio de la escuela?"
"El Club de ocultismo tiene sus propia edificio a destancia de los demas cubles y el edificio principal" La forma rapida en que lo dijo le parecio que esperaba esa pregunta.
"Supongo que es para mantener su privacidad de las miradas indiscretas"
"Una gran observacion Clark-san" Akeno sonrio. "¿Que lo llevo a esa conclucion?"
"Intuicion, supongo" Se encongio de hombros de forma tranquila. Le hizo recordar un poco a su Fortaleza de la Soledad, con la diferencia que no se encontraba en el artico. Hizo una pequeña mueca al ver que de nuevo pensaba en su Tierra, lo hacia siempre de forma inconsciente. La expresion de Clark no paso paso desapercibida para Akeno.
"Usted parece bastante tranquilo con todo esto Clark-san" Akeno se encontro iniciando la conversacion, es ironico ya que ella siempre a sido un mujer de pocas palabras. Se encontro sultilmente intentando obtener cualquier informacion, y Clark lo sabia, despues de todo trabajo como periodista, lo estaba encontrando divertido asi que decidio darle un poco en que pensar.
"Supongo que cuando eres asesinado y revivido al dia siguiente de alguna forma, y despues eres atacado por extraño tipo que dice ser un angel caido con algunas extrañas armas de luz, y despiertas al otro dia sin ningun rasguño con una joven que apenas conoces desnuna en tu cama.. te es dificil volver a sonprenderte" Hizo una pausa y voltea a ver la cara de Akeno. "¿No cree Akeno-san?.
"S-supongo que si" Akeno solo miro sorprendida la forma tranquila en que se dirigia a ella, honestamente esperaba que despues de todo eso Clark estuviera nervioso y algo ansioso, pero en lugar de ello estaba completamente en control, como si lo sucedido fuera una cosa comun en su vida. O Clark Kent tenia un excelente control de sus emociones o habia visto cosas mas extrañas en su vida.
El hecho de que no podia leer su expresion ni podia leer su mente no ayudaba. Solo aumentaba su curiosidad sobre quien era Clark Kent. Tal parece que Rias tomo la decicion correcta sobre el nuevo miembro de su nobleza, algo en la forma de actuar de Clark llamaba su atencion, como si fuera un complicado rompecabezas en espera de ser resuelto.
"¿Esta bien Akeno-san?" Volteo a ver a Clark que la miraba con cierta preocupacion en sus ojos detras de esos anteojos. Akeno ni siquiera se habia dado cuenta que se habia detenido y se le habia quedado mirando.
"Si, adelante Clark-san, no queremos hacer esperar a los demas" Dijo Akeno con una sonrisa que Clark devolvio, para luego ambos segur con su camino.
Tiene una linda sonrisa... Se encontro pensando ausentemente Akeno mirando de reojo a su acompañante.
…...
"Bueno aquí estamos Clark-san" Declaro Akeno ya que ambos llegaron a un gran edificio de estilo europueo. Clark hizo un ligera pausa para apreciar la estructura del edifico, notando que a pesar de parecer algo viejo se encontraba en perfecto estado.
Al momento de poner un pie dentro del edifico Clark sientio un especie de energia en el aire, era muy ligera, casi indetectable, hizo que se le erizara la piel, no le tomo mucho pensamiento.
"Boucho, todo el mundo, estoy aquí y traigo a Clark-san conmigo" Saludo Akeno nada mas entrar.
Clark por su parte, se quedo un poco atrás analizando a las personas en la sala, al mismo tiempo que su cerebro analizaba el interior del lugar. Tomo asiento inconcientemente cerca de la ventana, en el area con mas luz, desde que podia recordar le a gustado estar bajo el Sol, aunque ahora no pudo evitar una pequeña sensacion de incomodidad, como si no fuera tan natural como antes.
Dejo esas preocupaciones para despues mientras sus ojos vagaban por las otras personas en el salon. Sentada tranquilamente era una joven o niña, que parecia demasiado pequeña para estar en secundaria, corto cabello blanco-grisaseo con dos pinzas en forma de gato en el cabello. En ningun momento esta volteo a mirarlo en lugar de ello estaba demasiada ocupada comiendo una bandeja de dulces.
El siguiente fue un chico de cabello rubio, parecia uno des esos principes de un cuento cuento de hadas que vuelven locas a las niñas, portaba el uniforme de la escuela y poseia un cuerpo delgado pero en forma.
Y finalmente vio a Rias Gremory. Su larga y exotica cabellera roja caia en sus hombros mientras estaba sentada con las piernas cruzadas sobre uno de los grandes sillones de la sala. No pudo evitar notar sus largas y delgadas estaban libre de cualquier imperfeccion, ni que la falda corta y el angulo en que se encontraba le daba un vista directa y exclusiva de su ropa interior. Desvio la mirada de nuevo a su cara y noto como como la comisura de sus labios se movia, como si quisiera sonreir y se contenia. No pudo evitar preguntarse si lo hacia aproposito.
"Akeno, Clark-san, los estabamos esperando" Rias sonrio sutilmente a Akeno, una señal de que discutirian mas tarde.
"Estabamos un poco... tarde, espero que no haberlos hecho esperar" Akeno se inclino como disculpa, como corresponde a alguien de su altura y educacion.
"No, en absoluto, no podiamos emepezar sin ustedes"
"En ese caso, sirvire un poco de té" Akeno sonrio y volteo a ver su invitado. "¿Desea un poco de té, Clark-san?"
"Si no es mucha molestia"
Esperaron hasta que Akeno sirviera el té y tomara asiento, dio un pequeño sorbo al té en busca de un algo extraño, pero no encontro nada, estaba empezando a actuar un poco paranoico, pero recordando todo lo que ha pasado, nadie podria culparlo.
"Muy bien creo que unas introducciones estaria bien para que podamos llegar a conocernos mejor" Dijo Rias yendo directamente al punto.
"Por supuesto, permitame comenzar" Fue el joven rubio quien tomo la palabra, parecia bastante cordial y amable. "Mi nombre el Yuuto Kiba, segundo año".
"Toujou Koneko primer año" Ella indico con voz baja. El nombre le convenia y a la vez no.
"Kent Clark segundo año, es un placer" Dijo al ver que los demas lo miraban esperando que hablara. Recordo que comunmente en Japon se presentaban primero con el apellido.
"Muy bien ya que estamos todos familiarizados, estoy seguro que tienes muchas preguntas Clark-kun" Rias sonrio. Clark asintio lentamente con la cabeza y tomo otro sorbo de te. Era hora de dejar las mascaras.
Puso la taza sobre la mesa, se quito con calma los anteojos, amplio los hombros sentandose de forma recta en toda su gran e imponente altura, su rostro adquirio una expresion tranquila y en blanco, al mismo tiempo que sus ojos azul ceruleo miraban con tanta intensidad a Rias que la tomo por sorpresa. Despues hablo con voz controlada, calmada y sin vacilacion alguna. Era la misma que utilizaba al ser Superman.
"¿Que eres?"
Akeno tuvo que parpadear un par de veces al notar como el aire de Clark habia cambiado completamente. Atras quedo el joven tranquilo, calmado y un poco timido, ahora parecia una persona totalmente diferente, mas autoritario, controlado, fuerte y casi... frio. Incluso Koneko habia dejado de comer y estaba prestando completa atencion a Clark. No pudo evitar notar que sus ojos parecian haber cambiado de color y .., no, se corrigio el cristal de los antojos deben de haber cambiado el color y forma de sus ojos. Ahora no pudo evitar notar el hermoso y masculino rostro que se oculta tras esas simples gafas.
"Un demonio... todos los que estamos reunidos aquí somos demonios" Rias respondio despues de haber superado la sorpresa inicial, y para corroborrar sus palabras dos alas negras parecidas a las de un murcielago aparecieron en su espalda. " Y ahora tu también lo eres ... Clark-kun"
"Un demonio" Susurro Clark sin poder evitar la ligera sorpresa en sus palabras, no pudo encontrar cualquier rastro de mentira en la voz de Rias, mirando directamente sus ojos pudo notar que ella estaba siendo sincera. Aunque una parte de el lo sospechaba debido a las palabras de Donhaseek, …..pero era algo muy direferente a que te lo confirmaran. De alguna forma tenia una sensacion de Dehavu. Como el dia en que sus padres le dijeron que era un extraterrestre.
No dejo que su rostro mostrara nada de lo que estaba en sus pensamientos mientras escucha a Rias empezar a explicar sobre el acuerdo de las tres facciones, llamados angeles, angeles caidos y demonios. Su mente estaba vagando sobre toda la informacion que poseia sobre demonios, su informacion era limitada de un par de libros y algunos articulos de internet.
Al mismo que tomaba atencion de lo que estaba diciendo Rias, su cerebro empezo a trabajar rapidamente, no podia simplemente confiar en la palabra de Rias, no era tan iluso, necesitaba pruebas.
Miro directamente a Rias y empezo a concentrarse en sus ojos, tomo mucho mas esfuerzo de lo que normalmente necesitaba pero su vision de rayos x funciono, sus ojos brillaron azul eléctrico por instante. Empezo a mirar en el cuerpo de Rias, notando que ademas de las alas en su espalda su estructura osea y muscular era identica a la humana, tal vez un par de veces mas densa. Se concentro mas profundo y miro su ADN.
No era humano, ni era parecido a cualquier hebra de ADN que haya visto, era demasiada compleja para pertenecer a un meta humano, pero no tan compleja como la de un Kryptoniano. Por lo menos era sincera cuando dijo que ninguno aquí presente era humano.
Volteo su mirada discretamente a Akeno; y encontro tres partes diferente de ADN, la misma que Rias que debia ser el de un demonio, humana, y otra que no reconocio. Miro a los otros dos miembos restantes del Club notando que Yuuto poseia solo ADN humano y demonio, mientras que Koneko poseia el ADN de un demonio y otro desconocido.
Finalmente me miro a mi mismo, sus ojos se abrieron un poco. Ahi estaba como siempre estaba su ADN Kryptonano, pero en entre las celulas de su sangre pude encontrar las mismas hebras de ADN que se encontraban en Rias. No era un experto en genetica Kryptoniana, pero su fortaleza le habia proporcionado los conocimientos basicos de la misma, y lo que encontro en su sangre estaba seguro que no era normal.
"¿Pasa algo Clark-kun?" La voz de Rias lo saco de sus pensamientos haciendo que levantara su mirada notando que todos le estaban dando una mirada de curiosidad. No era consciente que se habia quedado mirando su mano por un rato.
"Estoy solo bien... solo un poco abrumado es todo" Hizo un gesto de restar importancia, no supo si Rias le creyo pero lo dejo pasar despues de mirarlo detenidamente unos cuantos segundos.
"Bien" Solo Rias despues de no encontrar ningun rastro de mentira en rostro de Clark. "Como te estaba diciendo..."
Clark se desconecto de lo que estaba diciendo Rias y miro al rededor de la sala de estilo europeo notanto un amplio estante lleno con libros antiguos con titulos extraños. Perfecto.
Centro un poco mas su vision en los libros, empujando a travez de las paginas, pasando rapidamende de un libro a otro. Algunos estaban en lenguas que el nunca habia visto y tardaria un tiempo en dicifrarlas, pero con aquello que pudo leer fue suficiente por ahora.
Cerro los ojos por un instante y dejo que su cerebro organizara la gran cantidad de informacion que acababa de procesar. Se habia acostumbrado a ser bombardeado con informacion en su cerebro en la fortaleza, por lo que esto fue mucho mas sencillo y solo le ocasiono un pequeño dolor de cabeza.
Angeles, Angeles caidos, Demonios, Gran guerra, Evil Pieces, Juegos de Clasificacion, Sacred Gears. Todo eso y mas fue lo que pudo comprender.
Cuando abrio los ojos y miro a Rias su mente conciente empezo a procesar toda la informacion sobre ella.
Rias Gremory, tambien conocida como la Princesa de la destrucción, heredera del Clan Gremory, familia de demonios pura sangre, segundo hija del jefe del clan Gremory y Veneleana Bael, posedora del Poder de Destrucción junto con su hermano mayor Sirchez, el nuevo Lucifer y uno de seres mas poderoso del planeta.
El destino parece estarce burlando de el, como si ser el ultimo sobreviviente de Krypton, y estar atrapado en un universo alterno sin poderes no fuera suficiente. Alguna fuerza debe estarse riendo de el en este momento de que otra forma explicaria que terminara siendo el sirviente de Rias Gremory.
Tenia el precentimiento que esa joven demonio haria de su vida un caos.
Y como si ella oyera sus pensamientos Rias cruzo las piernas haciendo que su falda subiera un poco mas, dandole una vista completa de su intimidad apenas cubierta por un delgado trozo de tela.
Rao debe odiarlo.
…...
Después de despedir a su nuevo sirviente hace un par de horas para que procesara la información que le había dado, habiendo quedado satisfecha con la reacción positiva de este, o mas bien falta de reacción. Ahora Rias acababa de despedir a Kiba y Koneko a sus casas para tener un conversación que había esperado. Sentada detrás de su escritorio de madera en oficina personal, observo a su fiel Reina que se mantenía en silencio frente a ella.
"¿Que piensas de nuevo miembro Akeno?" Quería escuchar la opinio sincera de su mejor amiga
Akeno tomo unos segundos para considerar sus siguientes palabras "Clark-san es... interesante"
"¿Interesante?¿A que te refieres Akeno?" Pidio curiosa ya que algo en el tono de Akeno llamo su atencion.
"Clark Kent es un misterio Rias" Akeno tenia la confianza para llamar sin honoríficos siempre que se encontraban solas. "No pude obtener información de las demás personas en la escuela, todos los que lo habían visto o tienen contacto con el lo describieron como alguien solitario, tranquilo y educado, mientras que la información que obtuve de la escuela no era mucha; es extranjero, de Estados Unidos, se mudo hace aproximadamente un mes, no dice mucho sobre su familia o su historia... es como si fuera un fantasma".
"Ya veo..." Murmuro Rias. "¿Y dime que mas notaste sobre el?"
"Cuando veníamos al Club pude notar ciertas cosas" Hizo un pausa recordando su pequeña conversación. "Parece que a Clark-san no le gusta llamar la atención, pude notar por la forma en que viste, se mueve y actúa, es como si hiciera todo lo posible para ser invisible, extrañamente cuando caminabas aquí y todos hablaban sobre nosotros, no parecia incomodo ni nervioso, era como si estuviera acostumbrado, en cuanto a su foma de vestir..."
"Su ropa demasiado grande y sus anteojos..." Aun podia recordar la mañana en que lo vio por primera vez con ellos, se le había quedado mirando fijamente por varios segundos, los lentes parecían cambiar un poco su cara y el color de sus ojos, le pregunto por que los necesita, y el simplemete se encogio de hombros y respondió evasivamente que nunca los necesito, que los utilizaba por costumbre, tuvo la necesidad de quitárselos para mirar sus ojos. "Tiene unos ojos hermosos"
"Ara Ara tambien pude notarlo Rias" Hablo con un poco de burla al ver que Rias se había quedado en las nubes. Aunque ella tampoco la podía culpar, Clark posee los ojos mas azules que haya visto nunca.
Rias se sonrojo levemente al ver su descuido, carraspeo un poco e hizo todo lo posible por ignorar la sonrisa picara que Akeno le dirigia. Dejando el asunto por el momento, aunque tal vez lo usaria en algun momento posterior para avergonzarla, Akeno cambio de tema.
"¿Que fue lo te dijo Sirchez-sama?" La mención de su hermano mayor hizo que Rias olvidara momentáneamente su vergüenza, y recordara su visita a su hermano esta mañana, esa fue la razon por la que le pidio a Akeno que fuera por Clark. Su expresión adquirió un tono mas profesional haciendo que Akeno la mirara con atención.
"No pudo decirme nada" Anuncio sencillamente.
"¡¿Hmm?!" Akeno no pudo evitar sorprenderse, después de todo Sirchez Lucifer es uno de los cuatro Maou, son muy pocas cosas las que no tiene conocimiento, con su alta posicion se entera de casi todo lo sucedido en el inframundo. Encontrar algo de lo que en no poseyera ninguna informacion era muy dificil de creer.
"Incluso nee-sama parecia sorprendido" Rias hablo mientras recordaba la mirada de sorpresa en su hermano.
"¿Entonces..?"
"Al parecer nunca habia sucedido antes..." Hizo una pequeña pausa mientras recordaba las palabras del nuevo Lucifer, si ella misma no lo hubiera visto con sus propios ojos ella tampoco lo habria creido posible.
"Jamas se habían necesitado 8 Mutation Pieces para reencarnar a alguien"
Rias tuvo un pequeño escalofrió al recordar el ritual de reencarnación y al ver la postura tensa en Akeno, pudo ver que no era la única. Aun no podía sacarse ese evento de la cabeza.
Después de haber llegado y encontrado los cadáver desangrados de Issei e Clark, ver el cuerpo de Clark en suelo y sin vida la había perturbado mas de lo que quería admitir. Las emociones la habian sorprendido ya que a penas se había visto una vez, pero eso fue suficiente para creer un gran impresión en ella, y supo que no quería que muriera. No le importo que Iseei pudiera tener el Boosted Gear, quería que Clark viviera. Estaba actuando por impulso y los sabia, mas tarde se cuestionaría por su extraño actuar.
Así que ante la atenta y confundida mirada de Akeno ignoro el cuerpo de Issei y fue directamente al de Clark. Habiendo convocado las sus Evil Pieces empezó a ponerlas sobre el pecho de Clark. Para su sorpresa no paso nada. Caballero, Alfil, Torre, fueron inútiles. Akeno curiosa, se había acercado y había comentado que tal vez era mas poderoso de lo que aparentaba, le dio la razon.
Tomando las palabras de Akeno y movida por su curiosidad, empezó a poner cada uno a uno los Peones que tenia, cuando la cantidad había superado los 6 había levantado las cejas con sorpresa, pero no se detuvo hasta que las 8 estaban sobre el. Tampoco funciono. O eso creyeron.
Recuerda a Akeno y ella misma dar varios pasos atrás cuando segundos después de haber puesto las piezas sintieron un increíble cantidad de poder mágico provenir del cuerpo sin vida de Clark. El aire frio de la noche creció pesado y grueso, era como intentar caminar atreves de arenas movedizas. Rias y Akeno ya sentian escalofrios y estremecimientos que se arrastraban por su piel.
"¡Esto es ...!"
Al igual que una avalancha o una erupción volcánica se desato una presión insuperable en la oscuridad del solitario parque. Una fuerte ráfaga de viento movió los arboles del parque con tal que casi los arrancaba de sus raíces, haciendo un sonido aterrador, como el aullido de un bestia a punto de atacar. Una energía oscura emitirse del cuerpo de Clark, era de un color morado oscuro y su poder era tal que agrieto el suelo donde el se encontraba. La energía se sentía como magia pero muy diferente a cualquier otra magia que haya sentido antes, mas poderosa y destructiva.
Ni siquiera su hermano mayor, uno de los cuatro Satanas podía emitir tan caótica energía.
Habían mirado como esa Magia Oscura lo rodeaba por completo, era aterrador pero hermoso a la vez, lo que sucedió después la sorprendió aun mas. La magia oscura estallo del su cuerpo formando 8 esferas y cada una fue directamente a las Evil Pieces de Rias, la propias piezas que poseeian parte de su Poder Mágico en ellas parecían resistirse a la presencia de la Magia Oscura, antes de sucumbir inevitablemente ante el abrumador poder extranjero. Cuando todas las esferas habian entrado, las piezas parecían brillar por un instante antes de que todas las piezas anteriormente rojas tomaran un color purpura ocuro.
Mutant Pieces.
Y como si no fuera suficiente las piezas volvieron a brillas un poco y una a una empezaron a entrar al cuerpo de Clark. Su cuerpo parecia estarce resistiendo mientras se retorcia de un lado a otro conforme cada una entraba, como si estuviera en dolor.
No estaba segura de cuanto tiempo duro, pero cuando todo termino las heridas en el cuerpo de Clark habia desparecido, y su pecho se movía de arriba a bajo, respirando de forma tranquila. Estaba vivo.
Volteo su cabeza y sus ojos se econtraron con los de Akeno. Ambas tenia la misma pregunta en su cabeza.
¿Que demonios paso aquí?
Nunca había escuchado que sucediera algo parecido con cualquier otro ritual de reencarnación, aunque podía recordar a su hermano decir que existían muchos secretos en las Evil Pieces, nadie excepto Belcebu los conocía y el habia dicho que no se los contaria a nadie, que tendrían que averiguarlos por si mismos.
Estaba tan metida en sus pensamientos que no había sentido cuando Akeno se habia movido y se posiciono en su espalda, aunque si sintio cuando puso sus manos suaves en sus hombros dandole un relajante masaje.
"Deberias relajarte un poco Rias" Sururro lentamente en su oido haciendo que Rias sintiera un escalofrió placentero. Akeno movio sus suaves manos un poco mas por los hombros de Rias, solto un ligero gemido, so cual solo incentivo a Akeno a seguir. "Solo relájate"
"Hmm" Solto un gemido suave mientras sentía las expertas manos de Akeno trabajar en la parte superior de su cuerpo. El masaje tenia un toque erótico y sensual, y Rias no pudo evitar los primeros indicios de excitación. Movió su cabeza hacia atrás dejando que descansara entre los suaves y enormes montículos de Akeno, incluso ella misma no podía evitar notar la sensualidad natural que provenía de Akeno.
Creía que tal vez tenia un poco que ver con la sangre de Angel caido en su cuerpo, seria hipogrita si dijera que no ha pensado mas de una vez en tener un relacion mas intima con su Reina. A ninguna de las dos les importaría batear para el otro lado si la otra estaba dispuesta, pero hasta ahora no ha pasado de un par de caricias, roces y juegos, pero por algún motivo siempre se detenían ante de pasar a algo mas serio. Lo bueno era que la cultura y sociedad de los demonios era muy liberal.
Solto otro gemido al sentir con las manos de Akeno rozaban la parte superior de sus pechos, y resistió el impulso de frotar sus piernas. El asunto de Clark quedo momentáneamente en el fondo de su mente.
Después de todo todos saben que los angeles caidos son capases de despertar los deseos mas profundos de las personas, eso incluye demonios.
…...
Habiendo dejado el Club de ocultismo, Clark se había dirigido a su casa, se cambio de ropa a unos simples jeans, camisa azul y una chaqueta roja, y después de eso camino por toda la cuidad sin rumbo fijo, necesitaba tiempo para procesar todo.
Mientras levantaba la vista y miraba como el Sol se ocultaba en el horizonte creando una combinación de naranja, amarillo y rojo, su cuerpo se sentía incomodo. No lo había notado al principio, demasiado ocupado pensando en como sus poderes habían vuelto, pero ahora se le hacia imposible no sentir como si su cuerpo no estaba respondiendo a los rayos solares de la misma forma, como si su cuerpo no aceptara el poder del Sol. Solo podía asumir que se trataba de su ADN de un demonio en conflicto con el Kryptoniano.
Aun se le hacia difícil de creer que ahora una parte de el era un demonio. Aunque no estaba seguro si decirlo de esa forma era correcto, según lo que había leído en los libros de Rias, "Demonio" era el nombre que se les da a los seres originados del inframundo, una versión de la Tierra de otra dimensión, viendo de la forma mas lógica y clínica son solos seres extra dimensionales, no muy diferentes a los extraterrestres.
Volviendo al punto de lo que había logrado observar con su vision de rayos x y vio en los libros, la reencarnación a un demonio era similar a un virus, las Evil Pieces eran las que la propagaban, entraban al cuerpo del ser vivo y alteraban el ADN del sujeto. No estaba seguro como es que estas habian logrado mezclarse con el suyo, siendo que el ADN de un kryptoniano es extremadamente complejo.
Tal vez era la magia.
Odiaba la Magia. Era una de las pocas cosas, ademas de Kryptonita y luz solar roja, que podía herirlo. Y ahora esta extraña energia estaba en su cuerpo ocasionando que no pueda absorver de forma normal la radiación solar.
A los demonios no les agradaba la luz solar.
No sabia como podría llegar el afectar el ADN demoníaco en su fisiología kryptoniana siendo que ambas eran tan diferentes. Las consecuencias podrían llegar a ser catastróficas o fatales. Debia de encontrar un forma de deshacerse de eso, el única problema es que no sabia como.
Ya no contaba con la tecnología de su fortaleza, ademas de que no estaba seguro si los demonios tomaran bien eso. Según lo que había leído ahora pertenecía a Rias Gremory. Eso significaba que debia de obedecerla en todo lo que ella quisiera. Si no lo hacia se convertiría en un demonio callejero.
Demonios que escaparon o asesinaron a sus amos. Debido a que no tenían amos que controlaran sus poderes, la mayoria se convertian en bestias sediantas de sangre y poder, convirtiendo en monstruos inestables. Perdian toda conciencia y control, devorando toda clase de seres vivos para volverse mas podereos, eso incluia seres humanos, demonios, etc.
Superman el ser mas poderoso del planeta lo habian llamado, pero ahora que se entero de seres como Super-diablos, Dragones, Dioses, etc. Seria completamente una estupides decir que era el mas fuerte.
Dioses, ja. Solo seres antiguos que habían evolucionado hasta la cima de sus especies. No muy diferentes de lo que los kryptonianos estaban a punto de lograr.
El punto era que no confiaba en Rias, humana, demonio o lo que sea. Habia a prendido a la mala que confiar en los demas era un error. Si no solo tenia que recordar el dia que fue capturado y torturado por el ejercito. Desde ese dia siempre a tenido problema con los puestos de autoridad.
No ayudaba que fuera un extraterrestre.
No es que odiaran a los extranjeros, según en los libros ha habido varias llegadas de extraterrestres en la Tierra, pero tampoco es como si les alegrara su visita. Al parecer habia un especie de acuerdo entre los seres de la Tierra, inframundo, cielo y los diferentes panteones, no se admitia la presencia de seres de fuerzas de otros planetes, a menos que fueran invitadas o fueran vigilados.
Otras razas significaban otras religiones, otros dioses, y lo que menos querian los dioses eran otros dioses que desafiran su poder y auntoridad. Nadie queria que llegara alguien a imponer su autoridad a la fuerza, con frecuencia eso terminaba en un conflicto. Una guerra podria romper el equilibrio en el poder.
Asi que decir que era un extraterrestre esta fuera de la cuestion. Lo unico que podia hacer era esperar pasar desapercibido y seguir ordenes.
Como si eso fuera posible. Nunca a sido de las personas que siguen las ordenes, no importa que su dueña terminara siendo una de las mujeres mas hermosas y calientes que haya visto. Al parecer ella buscaba una forma de obtener su lealtad, por desgracia Rias no podia ofrecerle nada que el quisiera.
Incluso le dijo que al ser un demonio de clase alta podia obtener un harem, el simplemete habia parpadeado y la miro de un forma extraña.
Debia admitir que como cualquier hombre con sangre caliente y hormonas habia tenida fantasias con estar rodeado de hermosas mujeres, pero como era normal no pasaba de un par de sueños y fantasias. De vuelta en la Tierra uno de los miedos de los seres humanos era que intentara revivir a Krypton con las mujeres de la Tierra, aunque habia muchas mujeres que se habian ofrecido a ayudarle. Siempre era buena escuchar algo como eso, despues de todo tenia un ego saludable.
No le habia dado mucho pensamiento debido a que la genetica de un ser humano y un Kryptoniano era incompatible. La unica raza compatible con los kryptonianos eran los Almeracs, pero ahora que se encontraba en otro universo veia que era imposible.
" El Ultimo hijo de Krypton.."
Su sueño siempre a sido tener una familia, un hogar, una esposa que lo ame, niños, muchos niños, le encantan los niños. Alguien a quien no tema lastimar, con quien no tenga que contenerse, ser el mismo. Pero son sueños, y los sueños no se vuelven realidad con solo desearlos. Después de haber perdido a sus padres biológicos y todo su planeta poco después de nacer, y a los adoptivos en un accidente de auto en su juventud, a pensado que su destino es estar solo. Siempre solo.
Soledad.
Es la palabra que a definido su vida desde el principio, a pesar de haber vivido en la Tierra la mayor parte de su vida siempre a sentido la sensación de no encajar en ningún lado. Tanto con sus poderes como su forma de pensar. Superman, Clark Kent, Kal-El, esos nombres son las mascaras que lo definen. Pero a habido momentos que se ha sentido como ninguno de ellos.
"¿Quien son yo?" Es la pregunta que a atormentado su vida. Era demasiado joven para saber esa pregunta.
El sonido de un coche pasar a altas velocidades a su lado los saco de sus depresivos pensamientos. Habia estado caminado por un par de horas, si las estrellas en el cielo no fueran una indicacion la oscuridad en las calle si lo era. De alguna forma habia caminado en piloto automático y terminado en la zona mas pobre y peligrosa de la cuidad. Era muy facil notar por el estado de los viejos edificios cubiertos de grafito y la poca iluminación en el lugar.
No queriendo meterse en problemas, se dio la vuelta para regresar a su casa, cuando escucho el grito angustiado de una mujer. Reaccionando por instinto había corrido en la dirección del grito, llegando hasta un callejón oscuro. Lo que encontró dentro hizo que su sangre hirviera.
Tres hombres se encontraban al rededor de algo como si estubieran a punto de atacar. A pesar de la oscuridad pudo ver que ese "algo" era un cuerpo, un cuerpo femenino en el suelo. No podía ver su cara, debido a que estaba cubierta parcial mente por su cabellera azul, pero lo que si podia distingir era la parte superior de su ropa rota como si se la hubieran arrancado. Los matones sin darse cuenta de la presencia a sus espaldas empezaron a soltar comentarios lascivos.
"¡Mira ese enorme par de tetas!"
"¡De seguro le encanta que se la follen, la muy puta!"
"¡Voy a disfrutar correrme en esta zorra tetona!"
"¡Cuando terminemos va a rogar para ser nuestra puta!"
Esos comentarios hicieron que su sangre hirviera. No era la primera vez que presenciaba un intento de violación, gracias a su súper ausencia escuchar esta clase de crímenes era algo común cuando era Superman. Sentía ganas de vomitar cada vez que presenciaba algo como esto, no podía comprender como el ser humando haría un acto tan atroz y horrible contra una mujer. No se dio cuenta que sus manos estaban empuñadas con ira y que caían gotas de sangre en el suelo, sus uñas habían cortado su piel.
"¿Que creen que estan haciendo?" Su voz habia sonado extremadamente fria, apenas siendo capaz de contener su ira. Observo como los tres habian volteado al escuchar la tenebrosa voz a sus espaldas, pero al verlo sonrieron con diversión.
"¿Que estas haciendo aquí niño?" Hablo el que parecia ser el lider era mas grande que los otros, tenia una expreison de desprecio clara escrita en su cara, tenia una navaja en su mano. "Lárgate antes de que salgas lastimado"
"Quiero que se vayan de aqui" Hablo con el mismo tono duro de voz. Su ira aumento al escucharlos reír con burla.
"Parece que alguien quiere ser el heroe" Dijo otro de los matones, este tenia un tubo de hierro en su mano, incluso desde la distancia podia oler el alcohol y suciedad en su ropas. "Cuando terminemos puedes tener un pedazo de esta puta, pero no te aseguro que quedo mucho" Bromeo enseñando un par de dientes amarrilos y sucios haciendo que sus dos amigos rieran.
"Esta es mi ultima advertencia... larguence o lo lamentaran" Gruño apenas conteniendo las ganas golpearlos. Ese ultimo comentario hizo que la bilis se le subiera a la garganta, estaba a un paso de perder el control.
"Ya me tienes harto este mocoso" Gruño el tercero armado con un bat, era calvo y tenia una enorme barriga. Por su cara pudo notar que no tomo bien el que arruinara su diversion. Miro como tomando su bat con su dos manos empezo a correr y con un grito se preparo para golpear su cabeza. Grande fue su sorpresa al ver como detenia su bat con su mano desnuda, intento moverlo pero su agarre no cedio. "!Hijo de Put-¡" Un puño se estrello en su rostro con una fuerza demoledora.
Lo unico que se escucho fue el crujido y grito de dolor mientras su nariz se rompia y era derribado varios pies hacia atrás. "Te lo advertí" Hablo Clark con calma mientras lanzaba el bat a un costado.
"¡Vas a pagar por esto!" El grito fue la unica advertencia antes que el hombre con olor a alcohol se lanzara con el tubo en mano intentando golpear a Clark. Para una persona normal el ataque habria sido demasiado rapido para esquivar, pero por desgracia para el maton, Clark nunca fue normal.
Para el kryptoniano el matón se movía a cámara lenta, así que haciendo gala de sus increíbles reflejos y habilidad, movió la cabeza a un lado, esquivando el tubo a solo milímetros en el ultimo momento. Alimentado por la ira el maton movio de un lado al otro el tubo intentando golperlo, obteniendo siempre el mismo resultado.
No había muchas ocasiones en que Clark mostrara sus habilidades de combate, muchos podían argumentar que durante su tiempo como Superman parecía imprudente, descuidado y carente de todo control. Pero si tu fueras prácticamente invulnerable y con una resistencia inagotable, lo ultimo en lo que preocuparías en aprender a pelear, sobre todo si con un golpe puedes vencer a la mayoria.
Pero contrario a la creencia, Clark sabia pelear solo que nunca había encontrado a alguien que representara un desafió, por lo que sus habilidades de combates se había mantenido escondidas hasta que las necesitara. Después de todo un Superman era suficiente para asustar a cualquiera, solo imagina lo que podria ser capaz un Superman experto en todas las formas de combate pudiera hacer, era francamente aterrador.
De seguro te preguntaras como es eso posible, en realidad es bastante simple. La gente parece demasiada asombrada con sus habilidades mas evidentes, que parecían olvidar las demás. Si bien súper-fuera, la capacidad de volar, rayos x y visión de calor son habilidades impresionantes, no son la únicas que posee.
Combina su súper velocidad, resistencia, súper inteligencia, memoria eidetica, muscular y genetica, agrega el conocimiento de 28 galaxias, y ahi lo tienes, el perfecto soldado, una maquina de guerra imparable. Solo imagina, ves un estilo de pelea por una vez, ser capaz de repasarlo toda las veces que quieras en tu cabeza, y que tu cuerpo pueda repetirlo sin de forma perfecta en el primer intento, es aterrador lo rápido que aprende.
A todo esto sumarle que la casa de su madre pertenece a soldados, generacion por generacion conocimientos de guerra pasado de padre a hijos desde tiempos inmemoriables, no era para sorprenderse que ella perteneciera a la Guardia de Elite de Krypton. No es extraño que Lara-LorVan traspasara ese conocimiento a su único hijo y heredero, sobre todo si este terminaría en un lejano planeta posiblemente hostil. Si ella no podía proteger a su pequeño "niño de las estrellas", se aseguraría de que por lo menos el pueda hacerlo por si mismo.
Asi que no era para sorprenderse que Clark pudiera esquivar de un lado a otro todos lo intentos del matón por golpearlo sin el mas mínimo esfuerzo, incluso sin hacer uso de sus poderes. El maton cada vez mas impaciente y frutado empezó a mover su tubo de un lado a otro con la esperanza de golpear, dejando abierto para que Clark atacara.
Aprovechando la apertura el kryptoniano se movió rápidamente reduciendo la distancia con su atacante, permitiendo golperarlo con fuerza en la boca del estomago. El sonido de un par de costillas romperse y el sonido ahogado de su boca, significaba que el golpe habia sido un poco demasiado fuerte para el hombre. Pero extrañamente no sintió remordimientos.
Escuchando como el otro sujeto gordo se levantaba después de que el dolor de su nariz rota pasara y se lanzaba para atacarlo por la espalda, tomo la camisa del que tenia en frente y como si estuviera hecho de papel lo arrojo contra el otro. Ambos se estrellaron con fuerza cayendo al suelo, soltando gruñidos y gemidos de dolor.
Pero aun faltaba uno.
Observo al ultimo sujeto parado frente a él con su navaja sujeta en la mano, podia ver el temblor en su cuerpo y el sudor en su frente, su mirada iba nerviosamente de sus compañeros al kryptoniano, estaba asustado pero aparentaba no estarlo.
"Suelta el arma y lárgate" Le ofreció una oportunidad.
El maton casi se hacia en sus pantalones, podría haber jurado que sus ojos del chico habían cambiado a rojo por un instante. Había visto como habia sacado a sus dos compañeros con absoluta y aterradora facilidad, pero su orgullo no le permitía escapar, fue por eso que al escuchar su comentario solo alimento su ira.
"Vete al infierno idiota, ¡muere!" Creyéndose mas valiente de lo que en realidad era, después todo estaba armado, se lanzo hacia adelante con su navaja en mano, directo a su pecho.
No dispuesto a poner a prueba su invulnerabilidad el ultimo hijo de Krypton sujeto la muñeca del matón con su mano izquierda antes de que la hoja lo tocara. Aplico fuerza y escucho su grito de dolor mientras los huesos de su mano se astillaban haciendo que soltara la navaja. Con su mano derecha tomo su camisa y lo levanto varias pulgadas del suelo.
"Si vuelve a ver tu cara de nuevo.. haré que lamentes el día en que naciste" Amenazo con voz fría viendo como el matón temblaba de miedo. Normalmente no tenia que ser tan violento, ni tampoco hacer amenazas, pero el día de hoy no había un buen día y golpeando criminales con estos era una forma de calmar su enojo. Cuando era Superman siempre tenia que estar en control, con cuidado de no lastimaros demasiado, un simple descuido y estaban muertos. Ahora que sus poderes no estaban al cien por ciento se podría permitir un poco mas de libertad.
"Si-si, por favor.. no me mates.." Prácticamente estaba llorando. Sintiendo repulsión y asco contra la basura que estaba sosteniendo ¿Cuantas personas antes le habian pedido lo mismo y los habia ignorado? Pero el no iba a mancharse las manos y volverse como el. Fue por eso que iba a arrogarlo al suelo...
Todo sucedió en un instante.
Había aflojado su agarre en su camisa cuando escucho un silbido, menos de un segundo después el sujeto tenia un enorme agujero en el estomago. Gotas de sangre cayeron en su camisa y su cara, pudo observar como su cara había se retorcía en dolor, intentado gritar pero no salio sonido alguno, solo un pequeño gorgoteo de sangre. Sus ojos habían mostrado tantas cosas, sopesa, dolor, miedo, y finalmente la luz se apago. Estaba muerto.
Sostenía un cadáver frente a el.
"Odio cuando la basura empieza a llorar.. " Esa voz femenina que solo expresaba sensualidad y diversión era lo único que se escuchaba en el callejón. Mirando detrás del cadaver se encontró con la dueña de dicha voz.
Era la misma mujer que los hombres habian tratado de asaltar sexualmente. Era alta 5´9 aproximadamente, tenia el pelo largo de un azul oscuro hasta cayendo por su espalda cubriendo su ojo derecho, ojos azul oscuro, piel bronceada, y ella estaba desnuda de la cintura para arriba, con excepcion de un collar de oro. Era muy dificil no mirar sus pechos, obviamente mas grandes de lo normal, sus grandes pezones rosados totalmente erectos con una aurola rosa de un poco tono mas oscuro, su piel aparentemente suave y perfecta brillaba con la luz de las estrellas.
Se encontraba sentada en un bote de basura con las piernas cruzadas, la diminuta minifalda color purpura, daba una perfecta ilusión de lo que se encontraba debajo. Su rostro tenia una mirada de diversión y lujuria en el de alguna manera mezclada con una expresión de superioridad y calma, lo que la hacían aun mas atractiva.
"¿Como lo hizo..?" Pensó mientras depositava el cadáver en el suelo, y miraba a la mujer. De pronto obverso una caracteristica que habia pasado por alto anteriormente. Ocultas por la ocuridad de la noche se econtraban un par de alas con plumas oscuras. Un angel caido.
"¡U-un monstruo!" Fue el grito de uno de los atacantes. Ambos se habian levantado y apuntaban al angel caido. Impulsados por el miedo olvidaron sus heridas y se dieron la vuelta corriendo por sus vidas.
"Cobardes.." Chasqueo la lengua con fastidio, mientras en sus manos empezaron a formarse dos lanzas de luz color amarillo, que despues lanzo directamente contra los hombres que anteriormente habian intentado abusar de ella.
"¡No!" Salio de la boca de Clark mientras veia como las lanzas de luz pasaban a un lado suyo y temiban golpeando las espaldas de los matones, matandoles. " Estan muertos.." Susurro.
"Mmm... por supuesto que si.." Gimio mientras se lamia los labios de forma sensual y después sonreía de forma fría. "Basura como ellos no merecen vivir"
"No tenias que matarlos" Exclamo molesto ante la falta de emoción del ángel caído.
"¿Mm?" Solto mientras se bajaba del bote de basura. Clark hizo un esfuerzo por no mirar como sus enormes pechos desnudos rebotaban, en lugar de eso su cara se centro en la sonrisa maliciosa que se formaba en su cara. "Por supuesto que tenia que matarlos... despues de lo que me intentaron hacer, es lo minimo que se merecen".
"Eres un angel caido, no hay forma de que ellos pudieran hacerte nada" Un ángel caído, incluso uno débil era suficientemente poderoso para asumir a tres simples seres humanos, a menos que tuvieran un engranaje sagrado y estaba seguro que no lo tenían, pero no lo dijo en voz alta.
"Tienes razón... pero eso no cambia sus intenciones ¿o si? A demás es muy probable que yo no era la única que ellos atacaron ¿Que tal si hubo mas? ¿Cuantas mujeres fueron antes que yo?" Empezó a dar pasos mas cerca mientras seguía hablando sin importarle su estado de semi-desnudes. En realidad eso solo lo hacia mas divertido.
Si había algo divertido e irresistible para un ángel caído era corromper. No era algo muchos pudieran comprender, estaba en su naturaleza, el hecho de ver algo tan blanco, tan puro y mancharle de oscuridad, era francamente excitante. Corromper un ser de luz, inocente e ingenuo, es una sensación que no se puede describir, estimulante, increíble y fabuloso.
Fue por eso mismo que habia salido en medio de la noche vestida con una ropa provocativa que mostraba una gran parte de su carne, estaba segura que en cualquier momento un grupo de idiotas intentaría pasarse de listos, solo tenia que fingir ser un dama indefensa por un momento y después disfrutaría sus rostros de terror mientras mostraba su verdadera naturaleza. Pensaban que iban a violarla ¡Ja! Como si permitiera que basuras llegaran a tocarla.
Lo que esperaba era la llegada de ese extraño joven. Supo incluso antes de que entrara al que no era humano, era como una luciérnaga en la oscuridad de la noche, una llama entre toda la oscuridad. No supo que clase de criatura era, su presencia era demasiado luminosa con una sensación de oscuridad alrededor, era fuerte, pero no demasiado. Imaginen su felicidad cuando entro en el callejón.
Era joven tal vez 17, la edad puede ser engañosa en distintos seres, bastantemente alto, a pesar de la chaqueta pudo notar que tenia un cuerpo musculoso, poseía un rostro bastante atractivo, pero lo que mas llamo su atencion fueron sus ojos, de un azul mas brillante que haya visto nunca. Si tuviera una aureola en la cabeza lo hubiera confundido confundido con un ángel.
Cuando comenzó la pelea se había quedado observando todo lo que sucedía, era claro que el joven estaba jugando con los tres seres humanos. Mientras veía la brutalidad de sus ataques y como se movía atrevas de ellos con facilidad, empezó a sentir una emoción que no había sentido en algún tiempo...
Exitacion.
La humedad creciente entre sus piernas era una prueba de ello, habia algo en el joven frente a ella que la excitaba. Tal vez esa aura de poder y control que lo rodeaba, quizás era que su apariencia, o tal vez era por que no había tenido sexo en mucho tiempo. La razón no tenia importancia, lo único que importaba es que iba a tomarlo aquí y ahora, solo tenia que presionar un par de botones, después de todo había observado como su mirada había vagado por todo su cuerpo y como la parte central de sus pantalones se movió. El la quería, casi tanto como ella lo queria a el, después de todo los angeles caidos poseen cuerpos para el pecado, y el suyo no era la excepción.
" Y dime...¿Crees que ellos merecían vivir después de todo eso?" Hablo con la voz sensual que la caracterizaba mientras se detenía a un paso de distancia del kryptoniano que no había despegado la vista de ella en ningun momento, pudo notar que estaba alerta en caso de algun ataque, lo que la hizo lamerse los labios. Iba a atacarlo pero seria una forma diferente de ataque... Una que el disfrutaria tanto como ella.
"Eso no significa que pudieras quitarles la vida, toda persona merece una segunda oportunidad" Dijo Clark como si fuera un hecho. El aroma sensual del angel caido se colaba por su nariz... Tentándolo. Incitándolo.
"¿Crees que ellos me habrian ofrecido una oportunidad si no hubiera sido un angel caido?" Su silencio fue la unica respuesta que recibio, alentándola a continuar. "¿Habrían parado si se los hubiera pedido o seguirian sin importarle lo que dijera? Yo no le creo...¿Y tu?"
"...No.." No había por que mentir, aun que seguía creyendo que la mayoría de la personas son buenas en el fondo, también sabia que podía ser crueles. Donde hay luz también hay oscuridad.
"No todas las personas son como tu... la mayoría solo disfruta dañar a los demás... la gran mayoría simplemente se habrían dado la vuelta y fingido que lo que no vieron nada … los seres humanos son diferentes a todos los otros seres... ellos destruyen todo lo que tocan... para seres como los ángeles caídos son como animales... con la única excepción de que los animales no son crueles por naturaleza.." Cerro la distancia entre ambos sonriendo levemente al ver que no la rechazaba, sus grandes y redondos pechos presionando contra el plano y musculoso pecho de el, tuvo que reprimir el gemido que quería salir de su boca. Podía sentir el calor proveniente de su cuerpo. "Es la naturaleza del mas fuerte... y los seres humanos piensan que ellos lo son... no tienen idea de lo que les rodea o no les interesa.."
"..."
Clark simplemente se quedo en silencio mientras contemplaba las palabras del angel caido, queria decirle que estaba equivocada, que los seres humanos no eran así, o por lo menos no la mayoría, pero no salia ninguna palabra de su boca. Su boca quería hablar pero su cerebro no trabajaba . Parece que este solo estaba enfocado en la sensación de los grandes y suaves pechos del angel caido contra su pecho y el calor proveniente de su cuerpo pegado al suyo. En este momento recordó que no habia sentido el cuerpo de una mujer desde Lana, hace un par de años. Parecía demasiado tiempo.
No ayudaba que estaba teniendo una erección, y por la sonrisa de lujuria y deseo en el del angel caido se dio cuenta que ella podía sentirla.
"Eso no.." Intento decir pero su voz salio mas ronca de lo normal. Miro a los ojos azul oscuro del angel caido, como dos oceanos, creyo verlos brillar un poco pera tal era su imaginación. Habia oido que los angeles caido eran expertos en despertar los deseos de los demas, tenia que admitir que tenían razón.
Actuando por instinto e impulsado por el deseo y lujuria envolvió su brazo alrededor de su cintura pejando aun mas sus cuerpos, ella apenas dejo salir un sonido de sorpresa, antes que su boca fuera reclamada por otra. El beso no era romántico ni suave, era duro, salvaje, trasmitía solo pasión, deseo y lujuria, no tardo en responder con el mismo deseo.
Puso su otra mano en su muslo sin dejar de besadla con intensidad, sintió como ella envolvía sus largas piernas alrededor de su cintura frotándose contra su erección haciendo que soltara un gruñido y rompiera el beso, ambos jadearon en busca de aire. Sintió como toma tu cabello y reclama tu boca de nuevo, sus lenguas bailaban por el control, ninguno estaba dispuesto a ceder.
Clark puso sus manos en su regordete trasero apretándolo y amasándolo, los gemido sensuales que salian de su boca eran ahogado por el beso. Rompio el beso y su boca empezo a vagar por su largo cuello dejando un camino de besos humedos y mordiscos, los gemidos salidos de su boca solo lo encendían mas. Dio un par de pasos y estrello su espalda en la pared haciendo un pequeña grieta en esta, sacandole un gemido de dolor y placer.
Su mano derecho dejo su trasero y subió hasta tomar uno de sus enormes y suaves pechos. Se maravillo ante al tamaño, apenas podía cubrir la mitad con sus mano. Jugo un rato con su pezón entre su pulgar y dedo indice, el pequeño botón rosado se encontraba erecto, perfecto. Su boca bajo y remplazo su mano, su lengua haciendo círculos por su aureola, burlándose de ella, antes de atacar el pezón con su lengua. Amamanto de su pecho como si fuera un bebe recién nacido, mientras con su mano acariciaba el otro pecho.
Su boca pasaba de un pecho al otro cubriéndolos con su saliva, sintiendo como el ángel caído arqueaba su espalda, empujando sus pecho a su cara, pidiéndole mas. Y el se lo dio con gusto, su boca disfrutando de sus pechos como si fueran el ultimo dulce sobre la Tierra.
Sintió como jalaba su cabello, llevándolo hasta su altura y reclamando su boca en hambriento beso que lo hizo gemir. Cuando se separaran observo como ella tenia una sonrisa llena de lujuria.
"Basta de juegos" Hablo con voz llena de deseo y sensualidad. Clark gimió al sentir como acariciaba su miembro a través de la tela de sus pantalones, si era posible su sonrisa creció aun mas. " Eres un chico malo... tan grande y duro...Ahh" Su voz se interrumpió por un gemido. "¡Mmm!"
" ¡Ngh!.. y tu estas tan mojada y apretada.." Hablo con voz ronca mientras metia su mano dentro de la minifalda del ángel caído, y como sospechaba no llevaba ropa interior, introdujo dos dedos en su coño. " Parece que... alguien... esta.. muy .. ansiosa". Dijo al sentir como su mano se llenaba de sus fluidos.
"¡Ahh! ¡Cierra la boca y follame!" Hablo desesperada mientras rasgaba la chaqueta y camisa de Clark, no importaba podia comprar mas, lo único que importaba ahora era la hermosa mujer en sus manos y en como movía sus caderas hacia adelante buscando una mayor penetración.
Y como buen chico que era, cumplió con sus ordenes. Arranco su minifalda en un instante, dejándola completamente desnuda, haciendo que pudiera ver los labios de su coño rosado brillar por los jugos que salían. Sin perder tiempo Clark desabrocho la bragueta de sus pantalones, saco su miembro totalmente erecto y lo introdujo en en coño del ángel caído en una estocada dura y profunda. Su gruñido fue silenciado por el grito de placer del angel caido. Sin darle tiempo a acostumbrase a su tamaño empezó a moverse dentro de ella, disfrutando del calor y estreches de su coño al redor de su miembro.
"¡Ahh¡ M-mas duro.." Fueron los gritos de placer del angel caido mientras tomaba la cabeza de Clark y la enterraba entre sus pechos, Clark no desaprovecho en saborearlos con su boca. Cuando el ritmo de las embestidas aumento de intensidad también lo hicieron sus gritos.
Los gritos de placer se escucharon toda la noche en la oscuridad del callejón.
…...
Abrió la puerta de su casa cuando los primeros rayos del sol se veían en el horizonte, asegurándose de que nadie lo observaba, se introdujo de manera silenciosa. Camino un poco hasta llegar a su destino, el espejo el baño. Se miro detenidamente, notando como su cabello estaba hecho un desastre y como su pantalones tenían manchas sobre el.
El olor a sexo, y sudor lleno sus fosas nasales, haciéndolo revivir lo sucedido hace a apenas un par de horas. Con los ojos fijos en el espejo creyo ver como cambiaban a rojo por un instante, no supo si era solo su imaginación. Suspiro pesadamente.
La platica de Rias, sus dudas, la pelea, el ángel caído, las muertes, y sexo.
Mucho sexo.
El no era asi, no se acostaba con la primera mujer atractiva que veia, mucho menos si esta acababa de matar a tres hombres a sangre fría. Lo peor de todo es que no sentía ningún remordimiento, ni culpa.
"¿Que demonios esta mal conmigo?"
…...
Se introdujo a la iglesia abandonada tranquilamente, estaba vestida con un gabardina oscura que terminaba a mitad de sus muslos y dejaba un gran cantidad de escote, mostrando sus enormes pechos. Unos pasos adelante e inmediatamente se dio cuenta de que no estaba. Habia una figura oculta en las sombras
"Millet me dijo que saliste a la cuidad"
"Aja, fui a dar un paseo para matar el aburrimiento"
"Espero que tu paseo haya sido placentero... Kalawarner"
"Oh te aseguro que lo fue" Kalawarner sonrió lamiéndose los labios al recordar al joven y su momento de diversión. Lastima que no sabia su nombre, era el mejor sexo que haya tenido en muchos años y le gustaria repetirlo, quien sabe tal vez vuelvan a encontrarse en el futuro, el destino era incierto . "Si me disculpas tengo otras cosas que hacer... Raynare" Y se dio la vuelta dando un meneo extra a sus caderas.
Raynare salio de las sombras que la cubrían con los brazos cruzados sobre su pecho, mirando la retirada de Kalawarner de forma sospechosa. Habia notado la gran sonrisa de satisfecha en su cara, la forma en que su cuerpo parecía estar sumamente relajado, tampoco escapo de su vista la forma en que caminaba, meneando las caderas de un lado al otro y con una ligera cogerá. Arrugo la nariz al oler un extraño aroma en el aire.. olía como..
Sexo.
Sus cejas subieron un poco por la sorpresa, antes de que se frunciera su ceño en confucion. Creia identificar uno de los olores, se le hacia familiar pero no podia recordarlo bien. Bufo molesta e intento recordar..
Un peso en su espalda, un objeto volando, un charco de sangre, unas palabras..
"Por... que.. puedo" .
No era posible, estaba muerto ella lo habia matado, estaba segura de ello. ¿Entonces por que su olor estaba en Kalawarner?
"No pude ser ¿O si..?"
…...
Aqui esta el capitulo siento la tardanza.
He estado pensando en hacer una otra historia Smallville/Pokemon con Clark tomando el lugar de Ash Ketchum, tendria un tema mas oscuro y realista, elementos del Manga, Juegos y Anime, con Clark aprendiendo ser un entrenador pokemon y de sus origenes al mismo tiempo que intenta evitar una guerra entre pokemon y seres humanos, una guerra que solo un Superman puede detener.
Gracias por sus comentarios.
