Esperanza en la oscuridad: Nuestro favorito Kryptoniano quedo atrapado en el universo HighSchool DxD después de una terrible batalla para salvar su planeta, mientras intenta encontrar una forma de volver a su mundo se dará cuenta que este mundo no es tan simple como el cree, tendrá que enfrentarse a muchos problemas si quiere sobrevivir, romances, batallas, secretos. Caminara por un sendero lleno de oscuridad, intentando evitar que esta lo consuma...¿Lo lograra? ¿O se hundirá en la desesperación poco a poco?
Ni Superman ni HighSchool DxD me pertenecen. Hago esto solo con fines de diversion.
Rias Gremory siempre a sido una joven paciente, no hace falta decir que debido a la importancia de su apellido la paciencia es una cualidad que es inculcada desde su nacimiento, no puede permitirse perder el control de sus emociones- es peligroso con su poder de la destrucción- o actuar por impulso. Pero como siempre suele suceder hubo una excepción a esa regla, si hay algo a lo que Rias Gremory no puede resistirse es aun misterio.
Pero este misterio tenia nombre y apellido. Clark Kent.
Desde el primer momento que lo vio supo que era diferente, era fácilmente uno de los chicos mas atractivos que haya visto pero parecía que estaba empeñado en ocultarlo, la pregunta era ¿Por que? Su actitud no ayudaba a aclarar sus dudas en un momento parecía amable, considerado y cordial, y en otro solitario y distante, o tenia un caso de desorden de personalidad o estaba fingiendo, la pregunta era ¿Por que?
Con su apariencia y actitud solitaria podría convertirse en el objeto deseo de cualquier colegiala, pero extrañamente no parecía interesado en eso (como casi todos lo chicos que conocía), en lugar de eso se ocultaba, como si tuviera algo que ocultar ¿Que era? No lo sabia, pero lo averiguaría, después de todo no era la primera vez que lo hacia, hay ocasiones en que no puede contener su curiosidad.
Así que no era tanto una sorpresa que se encontrara haciéndolo de nuevo. En su mente todo era justificado, no había venido a clases en dos días desde que la ultima vez que se vieron, el primer dia su ausencia no la sorprendió, ¡Se habia enterado que era un demonio! Es normal que necesitara tiempo para procesar todo, asi que lo dejo pasar.
Mas no hizo lo mismo el siguiente día de su ausencia, una parte de ella se empezó preguntar si se habia equivocado, puede que el no haya aceptado la noticia tan bien como pensaba, después de todo puede llegar a ser un poco de un shock. Esa era una de las razones por la que estaba aquí, pero la principal razón es que tenia que hablar algo importante con Clark-kun, algo que la ayudaría a entender el misterio acerca de quien es Clark Kent.
Un misterio que resulta bastante interesante.
"Asi que aquí vive Clark-kun... parece un poco pequeño" La voz de su acompañante hizo que moviera la cabeza y la mirara de reojo, habría querido ir sola pero Akeno insistió en acompañarla. Al parecer no era la única en quien Clark había dejado una gran impresión.
"Lo es..." y también esta un poco alejado del centro de la cuidad, es lo mas apropiado para no llamar la atención.
"El encargado parecía sorprendido de que viniéramos a visitar a Clark-kun" Dijo Akeno recordando al anciano en la entrada. "Al parecer nunca a tenido visitas desde que se mudo aquí, es un poco triste"
"Si... justo como sucede en la escuela, al parecer nuestro nuevo sirviente resulto ser un misterio" Comento con una pequeña sonrisa.
"Uh-un" Akeno asintió de acuerdo. Ella no era la única a la que le gustaban los misterios.
No hablaron mas el tema mientras llegaban a la puerta del apartamento de Clark, claro que podía haberse teletransportado en un circulo mágico fácilmente, pero sabe por experiencia que aparecer de repente en medio de una habitación tiendo a asustar a las personas, y cuando las personas se asustan tienden a ocultar cosas. Tocaron la puerta.
Dentro del departamento, Clark se encontraba acostado en el sillón de su sala contemplando el techo de su departamento con el ceño fruncido y con miles de pensamientos pasando por su cabeza.
Habia una cosa que lo ha estado molestando desde el primer día en que llego a este mundo, habia intentado ignorarlo pero debido a lo recientes acontecimientos se le ha hecho imposible.
Hay algo malo con él.
No era una teoría, si no un hecho, desde que llego a notado un comportamiento extraño de su parte, al principio fue un cambio sutil y minúsculo, lo atribuyo a angustia de perder su casa, ya había pasado algo parecido al enfrentarse a la muerte de sus padres adoptivos, si no fuera por su ex-novia Lana quien sabe como hubiera terminado. Ella fue su ancla cuando la soledad amenazaba con consumirlo.
Pero ya no era un joven sin experiencia, estaba acostumbrado a afrontar las perdidas y pruebas que el universo ponía en su camino con la mejor actitud que podía y siempre pensado positivo.
Hasta ahora.
Después de un tiempo en este mundo el cambio en su comportamiento se volvió mas notorio, se empezó a volver mas frio, enojado, indiferente, insensible y solitario, se volvió cerrado hasta casi el punto de desconectarse del mundo y quienes lo rodeaban, movido por si mismo en monotonía casi sin importarle lo que le rodea.
La punta del iceberg fue su noche con aquella ángel caído.
¡¿En que demonios estaba pensando?! Nunca fue del tipo de chico que tenia sexo con una mujer 5 minutos después de conocerla, mucho menos si esa mujer resulto ser un ángel caído que acababa de asesinar a tres sujetos a sangre fria frente sus ojos. Lo peor de todo es que no sentía remordimiento o culpa alguna.
Algo estaba muy mal con el.
Desde que llego a su casa a estado pensando en todo eso, fue por eso que se encerró en su casa por dos dias sin querer saber nada de escuela, deberes o Rias...
Debia admitir que en ese asunto no se habia comportado como debería, había dejado que su disgusto por la magia e influencia de las creencias afectara su juicio, había juzgado antes de conocer todos los hechos, justo como habían hecho su xenofobico pueblo habia etiquetado a las demás razas como primitivas y salvajes, o peor aun como el ejercito había hecho con el. Se sentía como hipócrita.
Eso no fue lo que sus padres adoptivos le enseñaron, ni lo que sus padres biológicos esperaban de el, se supone que tenia que ser una inspiración para la humanidad, un punto de luz en la oscuridad, un Superman.
No se ha comportado como un Superman por un tiempo.
Pero eso es algo que tenia pensado cambiar.
En ese instante uno golpes en su puerta llamaron su atención. Se levanto con un suspiro creyendo que tal vez era alguno de sus vecinos para pedirle algo, o tal vez era Takeru-san, aunque no entienda por que seria el sin aun no era el día de la renta. Lo que no espero es encontrarse a Rias y Akeno a otro lado.
Lo primero que su cerebro logro captar fue que ellas lo miraron de arriba a abajo bebiendo su apariencia, haciéndolo sentir un poco incomodo aunque estaba seguro no llevaba nada que llamara la atención.
Estaba vestido de forma sencilla con unos pantalones vaqueros y una camiseta blanca ajustada sin mangas que abrazaba su musculoso cuerpo, no tenia puesto sus anteojos y llevaba el cabello algo desordenado. Y claro con un impresionante altura era un espectáculo para la cualquier mujer, eso incluía a las dos jóvenes demonio en su puerta, pero Clark era ignorante de todo eso.
"¿Rias-san.?..¿Akeno-san?" Dijo Clark confundido después de recuperarse de su sorpresa, hizo una nota mental para revisar los latidos del corazón o usar su visión de rayos x antes de abrir la puerta.
"Saludos Clark-kun...¿Podemos pasar?" Dijo Rias sonrojándose levemente después de notar que se había quedado demasiado tiempo viéndolo fijamente.
"Ah, si claro, Adelante.." Se hizo a un lado y las invito a pasar recordando sus modales, ademas dos jóvenes hermosas como Akeno y Rias fuera de su puerta llamarían bastante la atención. Una vez dentro dijo lo primero que se le ocurrió. "¿Quieren un poco de té?" Habiendo recibido una respuesta afirmativa de ambas fue a la cocina y preparo un poco. "Aquí tienen"
"Gracias Clark-kun" Dijeron al unisono. Tomaron un sorbo dejando saboreando el liquido bajando por su garganta, cuando terminaron Clark finalmente hizo la pregunta que se formo en su cabeza desde que las vio.
"No quiero ser descortés pero ¿Que están haciendo aquí?"
"Ara, Ara, un poco impaciente Clark-kun ¿Acaso no te agrada que estemos aquí?" Dijo Akeno en tono juguetón con su voz musical sonriendo tras su taza. Siempre que Akeno hablaba Clark sentia como los bellos de la nuca se le erizaban, tenia un tono único una combinación entre inocente y sensual que era francamente intoxicante, como el canto de una sirena. Ahora podia comprender mejor por que la mayoría de los alumnos (y algunas alumnas) estaban enamorados de ella.
"No me malentiendan, es solo que no las esperaba tan pronto...ni detrás de la puerta de mi casa"
"Ah ya veo... ¿Y como esperabas que llegáramos Clark-kun?" Dijo Rias con un toque de interés en su respuesta.
"No se, apareciendo mágicamente en mi sala, ... volando a través de de mi ventana por la noche" Se encogió de hombros.
"El hecho de que seamos demonios no significa que no podamos hacer cosas normales de vez en cuando" Rias no pudo evitar sonreír al escucharlo, sobre todo por que estaba en lo cierto.
"Supongo que si" Clark estuvo de a cuerdo después de pensarlo un segundo, de vuelta en su Tierra las personas solían creer que era Superman de 24/7, nadie podría creer que se ocultaba como uno de ellos. "Aun no me han dicho por que estan aquí, no creo que solo para verme".
"Mmm ¿Que pasaría si dijéramos que estamos aquí por que disfrutamos de tu compañía Clark-kun?" Comento Akeno con un toque sugestivo mientras sonría de forma sensual inclinándose un poco hacia adelante para hacer notar aun mas su muy desarrollado busto, parecía como si en cualquier momento su camisa estallaría y sus pechos saldrían al aire.
"Entonces sabría con certeza que están mintiendo" Dijo Clark sin dejar que su mirada azul cerúleo se moviera de los ojos violeta de Akeno, pudo notar en su mirada una ligera sorpresa , humor e interés, antes de ser remplazada por su habitual calma.
"No estas totalmente incorrecto Clark, hay algo importante que queremos hablar contigo, pero tambien estamos aquí para para preguntarte como te encuentras" Hablo sinceramente Rias, haciendo que Clark se sintiera un poco culpable y agradecido, a pasado tiempo desde alguien se preocupo por el.
"Gracias" Dijo Clark con sinceridad y una pequeña sonrisa que Rias y Akeno correspondieron. "¿Y que es aquello tan importante que tienen que preguntarme?"
"Bien.." Rias le dio un sorbo a su taza y miro a directamente a Clark. Ahi estaba esa aura de elegancia que la caracterizaba, no podía comprender como alguien tan joven podía tener un aura tan regia, como si cada movimiento que realizaba estaba perfectamente planeado y ejecutado a la perfección, no debía estar sorprendido después de todo era una especie princesa.
"Nunca fuiste un ser humano... ¿Que eres en realidad?".
Si Rias buscaba algo al hacer esa pregunta se llevaría un gran decepción, el rostro de Clark no mostró ni la mas sorpresa, en realidad ni siquiera parpadeo ante su contundente pregunta.
"¿Que te hace suponer que eso Rias-san?" Clark hablo con total calma.
"Tu aura" Dijo Rias simplemente como respuesta. Al ver gesto interrogante de Clark, Akeno decidió ayudarle.
"El aura es la energía que emite cada ser vivo, esta conformada por la energía espiritual y fuerza vital de cada ser, cuando se tiene cierto control sobre ella puede ser utilizado en forma física, lo que los seres humanos llamarian "Magia" " Explico Akeno levando su mano derecha y creando una pequeña corriente de relámpagos entre sus dedos.
"¿Y que tiene que ver esta aura con su sospecha de que no era humano?" Levanto una ceja curioso.
"Como Akeno dijo Clark-kun, cada ser vivo emite un aura, puede llegar a ser mas débil o mas fuerte dependiendo del poder de la persona, pero lo que nunca cambie es el tipo del aura que tienen" Dijo Rias.
"¿Tipo de aura?"
"Es como si fuera un color Clark-kun, cada clase de especie tiene un color diferente, por ejemplo un demonio puede ser purpura, un angel blanco con azul, un angel caido gris y violeta" Akeno hizo una ligera pausa. "Es diferente con cada especie y no puede imitarse o desaparecer, incluso despues de reencarnar como demonio conservas una parte del aura a la perteneces"
"A si que ¿debido a mi tipo de aura afirman que no soy o nunca fui humano..?"
"Si" Dijo Rias antes de mirar a Clark como si fuera un misterio o un enigma inexplicable. "Cuando te vi por primera vez supe que no eras humano Clark-kun tu aura era mas fuerte y era totalmente diferente a cualquier aura que haya sentido antes.. una mezcla de azul, rojo, y blanco.."
"¿Fue por eso que me reviviste como un demonio?" Interrumpió Clark era una cosa de las cosas que no llego a comprender.
"Si" y algo mas.. pero era algo de lo que ella algún no estaba segura de explicar. "Mas extraño aun es que después de reencarnar como un demonio tu aura... cambio"
"¿Cambio? ¿A que te refieres?"
"No lo se exactamente... al dia siguiente después de convierte en un demonio tu aura se transformo... se hizo mas fuerte... ahora es una mezcla entre tu aura anterior, la de un demonio y... una especie de luz dorada"
"¿Luz dorada?"
"Tienes que entente Clark-kun que la luz es dañina para un demonio, como veneno" Explico Akeno. "Es por eso que las lanzas de luz de el angel caido te pudieron causar tanto daño ¿Puedes recordar si te sentiste debil al estar en contacto con ellas?".
"Si lo recuerdo" Hizo una ligera mueca, no era de sus recuerdos mas agradables. "Entonces ¿Que significa esa luz dorada? ¿Es dañina para mi o algo?"
"Lo siento Clark-kun, no lo sabemos" Contesto Rias con un tono de disculpa. En serio no lo sabían, no sabían si podría a llegar a ser dañino o si podria llegar a hacerlo mas resistente a ataques de luz, si fuera este ultimo seria aun mas valioso y si hubiera mas como el... "Por eso quiero saber que es lo que eres Clark-kun,... pude notar que al parecer no estas sorprendido sobre esto ¿o estoy equivocada?"
"No lo estas"
"¿Que eres entonces Clark-kun?" Pregunto Akeno interesada en su respuesta, esa era la pregunta que buscaban Rias y ella, la que podría ayudar a descubrir el misterio de quien era Clark Kent, por lo que su respuesta la sorprendió a ambas.
"No lo se"
"Pe-pero ¿Como..?" Contesto Rias sorprendida perdiendo por un momento la postura, esa no era la respuesta que buscaban, eso Clark lo sabia muy bien.
"Es una larga historia.."
Había sabido poco después de leer los libros que era cuestión de tiempo antes de que lo cuestionaran sobre su origen, todo lo que le dijeron hace un momento ya lo sabia de memoria, solo había aparentado que no. Todo desde el principio fue una actuación, sabría que tarde o temprano vendrían a su departamento por respuestas, esa fue una de las razones por la que se quedo dentro, para pensar que podía decir.
"Soy adoptado, mis padres adoptivos me encontraron cerca de su granja cuando era solo un recién nacido..." Y les contó todo, claro que omitiendo detalles sobre la nave espacial que lo dejo aquí, sobre sus poderes, su edad y de que era básicamente de otra Tierra. La mejor forma de mentir es usando una parte de la verdad, y Clark habia aprendido a mentir desde que tenia memoria.
Tal vez algún día pudiera decirles la verdad sobre quien era, pero primero tenia que que confiar en ellas, y eso es algo que solo se da con el tiempo.
Después de la gran guerra las poblaciones de las tres facciones, ángeles, ángeles caídos y demonios habían disminuido en gran medida, disminuyendo su poder e influencia. Uno de los lugares donde perdieron mas su influencia fue la Tierra, el hogar de los seres humanos.
Aunque la relación entre los seres sobrenaturales y los humanos han sido tensas en el mejor de los casos, debido a que ahora los seres humanos era la población mas grande tuvieron que hacer varios acuerdos entre ambos para asegurar la supervivencia y e influencia de las otras razas.
La solución para los demonios fueron los contratos.
Un acuerdo firmado entre un ser humano y un demonio, no muy diferente entre el que se realizan entre los seres humanos, a cambio de los servicios varios de un demonio el ser humano debe pagar al demonio, este pago puede ser a modo de dinero, acciones, y en los casos mas extremos su vida o su alma.
Las acciones que realiza el demonio pueden varias dependiendo del invocador humano, pueden llegar desde acciones simples y ridículas, realizadas por los demonios jóvenes o recién reencarnados, hasta las realizadas por los demonios con mas experiencia que incluyen capturar a un demonio callejero o alguna ocasional criatura que haya escapado del inframundo, pero también menos concurrentes existen las misiones para los demonios mas antiguos y poderosos, que incluyen asesinatos o cosas peores.
Clark ya sabia que era una parte importante y vital como parte de su responsabilidad como demonio, pero eso no significara que le gustara. Es por eso que mientras aparecía en un circulo mágico dentro de la sala del club de ocultismo no intento ocultar su cara de molestia, espero un momento mientras el mareo de teletransportarce a través de medios mágicos.
"Ara, Ara, ¿Como estuvo tu viaje Clark-kun?" La voz Akeno ligeramente burlona hizo que Clark volteara su cabeza para mirarla, han pasado varios idas desde que ella y Akeno fueron a su apartamento, y aun seguía aconstumbrandose a su presencia, sobre todo a la costumbre de Akeno a tomarle el pelo. Al ver la expresión de su rostro Akeno sonrió y parpadeo de forma inocente.
"Encantador..." Dijo con sarcasmo haciendo que un brillo que solo podía ser diversión se formara en los ojos de Akeno. Así era su interacción, ella decía un pequeña broma juguetona y el contestaba con algun comentario ingenioso o con una broma de su parte.
"Bueno... no derramaste el contenido de tu estomago... es una buena señal" Bromeo apenas conteniendo la sonrisa que amenazaba con salir de sus labios.
"Si, un recuerdo agradable.." Gruño Clark recordando su primer experiencia de a través de un circulo mágico. Esta vez Akeno no pudo contener una pequeña risa, el sonido de risa musical de Akeno hizo que Clark sonriera.
"Boucho nos esta esperando en su oficina Clark-kun, parece que tiene algo importante que decir" Dijo Akeno después de parar de reír. Interiormente Clark levanto ceja intrigado por aquello importante que Rias tendría que decir, interiormente se estremeció al pensar en que tal vez lo mandaría a otra tarea. Sacudió levemente su cabeza para despejarse la cabeza.
"Después de ti, Akeno-san" Inclino la cabeza dejando que fuera Akeno quien guiara el camino, Akeno sonrió levemente, una cosa que había notado sobre el nuevo miembro del club es que siempre se comportaba como un total caballero.
Caminaron en un agradable silencio, no tardaron en llegar a la oficina de Rias, en el momento que se acercaron a la puerta escucharon un "Adelante" desde adentro. Sin mas abrieron la puerta y encontraron a Rias revisando unos papeles en su escritorio. Cuando se detuvieron frente a su escritorio levanto las vista y les sonrió.
"Que bueno que estan aqui" Sonrió alegremente, sus ojos cayeron en su mas reciente miembro. "¿Como estuvo tu trabajo Clark-kun?" Akeno y Rias compartieron una mirada de diversión. Clark las miro con un calma mientras ponía el contrato en el escritorio de Rias.
"Lleve a un adulto en brazos saltando por toda la cuidad solo por que quería saber lo que se siente volar ¿Como crees que me fue?" Levanto una ceja con curiosidad.
"Pudo haber sido peor" Dijo Rias, ese comentario no ayudo a mejorar el estado de animo de Clark. "¿Y como fue tu experiencia viajando a través de un circulo mágico?"
"Mejorando" Dijo Clark mientras tocaba inconscientemente la marca del Clan Gremory en la palma de su mano, era solo visible para aquellos que conocieron de magia. Un recordatorio de lo que se había convertido.
La marca permitía al usuario teletransportarse a travez de un circulo mágico, aunque había ciertas limitaciones, no podía teletransportarse a distancias demasiado largas, ni lugares que no conocieras anteriormente, y tampoco podía teletransportarce a lugares donde haya una gran presencia de magia, como la casa club, a menos que seas del clan Gremory.
"¿Y que es aquello importante de lo que querías hablar Boucho?" Pregunto Akeno.
"Esperaremos hasta que lleguen Koneko-chan y Kiba-kun, ya no han de tardar en llegar" Dijo Rias haciendo que Akeno asintiera, sin mas los tres de ellos se quedaron esperando a los restantes miembros del club, pudo notar que Akeno se encontraba un poco demasiado cerca del espacio privado de Clark haciéndolo ligeramente incomodo, haciendo que Akeno sonriera.
Al parecer Clark se estaba adaptando mas rápido de lo que pensaba con los miembros del club, especialmente con Akeno Penso Rias. Después de todo tenían algunas similitudes, al momento a su memoria vino los recuerdos de su conversación.
Clark fue adoptado cuando era un bebe recién nacido sin saber quien o lo que era, crecio como un niño normal o casi normal, era mas resistente, fuerte, rápido y listo que cualquier otro niño, cuando maduro lo suficiente eso se hizo mas evidente, por temor a que las personas lo notaran, intento todo lo posible para no llamar la atención, funcione bien... hasta la muerte de sus padres.
Aun puede recordar como sus ojos habían cambiado al contar esos sucesos, pudo notar una gran tristeza, dolor y soledad, eso algo que no podia fingirse, su corazón se apretó dolorosamente al internar imaginarse a un Clark mas joven, solo y sin saber que hacer. Sus ojos se habían movido a su mejor amiga notando como su mirada se oscurecía levemente, sabia donde estaban sus pensamientos, era un tema delicado para Akeno.
Después de la muerte de sus padres, Clark habia salido de su casa y dejado atrás todo rastro del pasado, seguia teniendo 16 años, aun no lo suficiente para ser un adulto, si hubiera seguido ahi tarde y temprano se habrían enterado que era diferente, y la mayoría de las veces las personas actuan con miedo para aquello que no comprenden, fue por eso que huyo, y termino aquí, al otro lado del mundo.
Sin duda una historia creíble y plausible, aunque Rias no podía ignorar sus instintos que decían que habia algo mas importante en la historia de Clark, algo oculto. Por el momento lo dejaría pasar, después de todo sabia que la confianza no se daba de un dia para otro.
Solo tuvieron que esperar unos minutos antes de que llegaran Koneko y Kiba, viendo que toda su nobleza estaba reunida y esperando su palabra, Rias se dispuso a hablar.
"Hace poco recibí un mensaje...ha habido informes de un demonio callejero en la cuidad" Dijo Rias autoritariamente mientras los observaba cuidadosamente. "Ese demonio mato a su maestro y escapo a la Tierra, no sabemos cuantas almas humanas a devorado, ni lo fuerte que se ha vuelto ahora que no hay nadie para controlar su poder, es peligro para todos y tenemos que detenerlo antes de que cobre mas victimas y escape, ¿Entendido?"
"Hai"
"Bien.." Sonriendo satisfecha por la respuesta, se puso de pie y le dio la vuelta al escritorio poniéndose en el centro de su oficina, un circulo mágico apareció bajo sus pies y un instante después todos desaparecieron en un destello de luz roja.
Después de la sensación un poco desconcertarte y poco familiar de ser teletransportado, aunque ahora estaba mejorando, Clark observo a su alrededor. Era una zona solitaria y algo alejada de la civilización, a su alrededor estaba rodeado de grandes arboles y hierbas, la única muestra de presencia humana era la gran mansion descuidada justo frente a sus ojos.
Pudo notar por el estado deteriorado de las paredes, y el descontrolado crecimiento de la vegetación que la mansión no habia sido habitada en mas de una década. Pintura caida, ventanas rotas, agujeros en el techo y el ocasional grafiti en las paredes. En definitiva podía imaginarse a un grupo de adolescentes viniendo en la noche para divertirse, el lugar perfecto para un demonio callejero.
"Koneko-chan ¿Puedes sentirlo?" Pregunto Rias a la mas pequeña del grupo.
"...Esta dentro.." Dijo Koneko en un susurro tranquilo. Había veces que incluso Clark se sorprendía de la calma y tranquilidad con la que se comportaba, excepto cuando comía, en esos momentos podía ver pequeños indicios de el comportamiento normal de una joven de su edad.
"Muy bien" Dijo Rias mientras miraba con cautela la gran mansión. " Por favor, abre el camino Koneko-chan"
Koneko no contesto solo camino hacia adelante de todos y se puso de frente a la gran puerta madera que bloquea la entrada, levanto tranquilamente su mano derecha y de un golpe la puerta estallo en una lluvia de astillas. Clark no pudo evitar que sus ojos se abrieran levemente sorprendidos, pensar que una niña tan pequeña tuviera tal fuerza, bueno es cierto el dicho de que las apariencias engañan.
Pasaron por el agujero donde la puerta había estado y caminaron con cuidado hacia dentro de la mansión, el interior no se veía mejor, madera podría, cubierta de polvo y telarañas, el hogar estaba oscuro pero eso no afectaba en lo mas mínimo a su visión.
En el momento en que Clark dio un paso dentro del lugar, fue recibido con la sensación de estar siendo observado, estrecho los ojos y observo a su alrededor.
"Que tenemos aquí...mmm" Se escucho una voz oscura y maliciosa claramente femenina, que debido al eco del lugar parecía provenir de todos lados. "Unos deliciosos bocadillos" Casi podía jurar que se estaba lamiendo los labios.
Rias dio un paso adelante y hablo con una voz clara y autoritaria. "Mi nombre es Rias Gremory he venido aquí para que pagues por tus crímenes, puedes salir despacio y rendirte ahora..."Su voz se volvio mas seria. "...o tendremos que obligarte a hacerlo" Se hizo el silencio por unos instantes, antes de ser roto por una risa oscura que provenía de un pasillo oscuro en el segundo piso.
"...¿Obligarme?.." Hubo un ligero temblor en el lugar y una sombra grande empezó a surgir, se hizo mas grande a cada segundo. "...Teñiré todo el lugar de rojo con su sangre .." Se hizo visible.
Era una mujer atractiva de no mas de 20 años, largo cabello negro caia por su espalda desnuda, al igual que la parte superior de su cuerpo dejando a la vista un par de atractivos, grandes y redondos pechos. Pero lo que en realidad llamo su atención es que parte inferior desapareció y fue remplazado por lo que parecía el cuerpo de una araña gigante, seis pares de patas enormes la sostenían, tenia varios tentáculos filosos a los costados y en el centro se encontraba una boca enorme en centro con colmillos gigantes y una lengua de serpiente que no dejaba de salivar.
Había leído lo que puede pasar a un demonio callejero, pero nada se comparaba con verlo en persona, ese era el resultado cuando un demonio callejero devoraba las almas de los humanos. El cuerpo mutaba para adaptarse al nueva cantidad de poder.
"Kiba-kun" Dijo Rias llamando a su caballero quien dio un asentimiento y un paso en frente.
"Hai, Rias-sama" Dijo educadamente mientras desabrochonaba la funda que tenia en la cintura y sacaba una espada brillante de metal, planto los pies en el suelo y sujeto la espada con las dos manos.
"¿Crees que una simple espada te servirá?" Dijo el demonio callejero menospreciando al caballero.
"Una espada es todo lo que necesito" Dijo Kiba determina y con una ligera sonrisa.
"Koneko-chan, Akeno, ayudenle" Ordeno Rias.
"Hai" Dijeron ambas mientras caminaban tranquilamente y se ponían al lado de Kiba, estuvo a punto de seguirlas, cuando sintió la delicada y pequeña mano de Rias en su antebrazo, deteniéndolo.
"Quédate atrás y observa la pelea" Dijo con una pequeña sonrisa confiada. Dudo un segundo, pues no estaba acostumbrado a quedarse atrás y dejar a otros pelear, pero finalmente estuvo de acuerdo, algo en los ojos de Rias le decía que no iba a ser necesario.
El demonio callejero dio un salto desde el segundo piso impulsada con un poderosas patas y cayo en el centro de la sala levantando una nube de polvo, un instante después tres tentáculos salieron como cuchillas con destino al trio de demonios.
Kiba desapareció mas rapido que el ojo humano podía observar y menos de un segundo después apareció hincado a varios metros de distancia, hubo un momento de silencio antes de que tres tentaculos mutilados cayeran al suelo.
"Ahhhh" Grito el demonio callejero, si era de dolor o agonía no lo sabia. Sangre morada salia del lugar donde anteriormente se encontraban sus apéndices, al entrar en contacto con el suelo este se empezó a derretir, como ácido. "¡Maldito bastardo! ¡VOY DESPEDAZARTE!..¡Ghaaa!" Lanzo un rugido que hizo temblar el lugar mientras su apariencia empezaba a cambiar, su boca se expandió casi el doble, todos sus dientes se volvieron colmillos, sus orejas se volvieron puntiagudas, los ojos cambiaron a un rojo sangre y sus brazos se expandieron el doble terminando con garras largas como cuchillas. "¡LOS DESTROZARE A TOD- Ahhh!"
Fue interrumpida por relámpago que la golpeo en centro de su cuerpo, electricidad amarilla bailo alrededor de ella haciéndola retorcerse y gritar mientras miles de Voltios enviaban choques de dolor por su sistema nervioso, cuando la electricidad se detuvo tenia pequeñas quemaduras por gran parte de su cuerpo, pero unas heridas superficiales como esas no la detendrían, de eso Clark estaba seguro.
"Ara, Ara, parece que alguien tienes que aprender un poco de modales" Dijo Akeno felizmente mientras se llevaba la mano a la boca y lamia la punta de sus dedos soltando un gemido sensual en un gesto descaradamente sexual. La mirada de placer en sus ojos violetas lo hizo que los vellos en su nuca se erizaran, Clark gruño levemente al sentir como sus pantalones se empezaron a sentir apretados, al parecer una parte de su anatomía despertó ante el "acto" de Akeno. La oscuridad ayudo a ocultar el color rosado en sus mejillas.
"Ah...¡¿Por que tu maldit-"Antes de que terminara que hablar fue interrumpida por un fuerte golpe en boca inferior por parte de Koneko. El golpe la hizo trastabillar hacia atrás y rompió varios de los dientes.
"Silencio" Incluso a pesar de toda la situación la voz de Koneko no perdía su calma.
Pero la lucha aun estaba lejos de terminar, el demonio callejero se recupero rápidamente y empezó a atacar a los tres demonios con sus tentáculos, intentando aplastarlos con sus patas y cortalos con sus garras.
"Ahora eres un soldado Clark-kun" Dijo Rias a su lado llamando su atención. "Como cada pieza de ajedrez, cada uno tiene una pieza que desempeñar..."
"Lo se" La palabra soldado le dejaba un mal sabor de boca. "Soy un peón ¿No es cierto? Siempre debo estar en el frente de la batalla..."
"El peón es la clasificación mas baja, pero cuando se infiltra en terreno enemigo pude volverse tan rapido como el caballero, tan fuerte y resistente como la torre, o tan poderoso como una reina" Dijo Rias dándole una sonrisa antes de voltear al frente donde se empezaba a desarrollar la batalla. " De todos modos, esta noche aprenderás como pelean los demonios asi que presta mucha atención"
Clark siguió su mirada, para un ser humano normal sin conocimiento de la batalla resultaría nada mas que destellos de luces, ruido y caos. Pero para alguien con una mente tan analítica como Clark era todo lo contrario.
Kiba se movía como una falta de definición demasiado rápido para ser golpeado, manejaba la espada con una maestría impresionante dejando miembros en suelo y cortes en todo el cuerpo del demonio callejero.
Koneko mientras tanto era un tanque con un poder abrumador, se abría camino a golpes poderosos, tomando todos los ataque que no lograba o no intentaba esquivar como si nada, parecía vestimenta tenia algunos cortes, pero su piel se encontraba sin ningun rasguño.
Mientras tanto Akeno solo sonreía tranquilamente mientras esquivaba los intentos de ataques del demonio callejero con una elegancia, elasticidad y destreza, que parecía un baile en vez de una pelea. En sus manos se formaban círculos mágicos dorados de donde salían relámpagos, cada vez que uno impactaba en el cuerpo del demonio callejero, parecía ser del disfrute de Akeno.
No tenia que Akeno tenia un toque de personalidad sádica. Nota mental no molestar a Akeno.
Lo mas impresionante de todo es que los tres peleaban en perfecta sincronía con los demás, es como si supieran exactamente lo que iba a hacer el otro antes de que lo hiciera, como si se leyeran la mente, aunque sabia que eso era posible para un demonio, hacerlo cuando estaban peleando era algo totalmente diferente, es como escribir con ambas manos al mismo tiempo, no imposible pero extremadamente difícil.
Así que la única explicación plausible que encontraba era una gran cantidad de practica, experiencia, y un conocimiento natural de tus compañeros, esta demostración hacia bastante obvio que llevan años de conocerse.
Koneko estrello al demonio callejero contra la pared, rompiéndola y haciendo temblar todo el lugar. Clark frunció ligeramente el ceño escuchar un ligero ruido, su oído a estado mejorando conforme pasan los dias aunque aun faltaba para que volver a su máximo potencial, aisló el sonido de la batalla, algo sencillo con practica, y se concentro en el sonido. Era como... madera rompiéndose.
Sus ojos se abrieron con alarma, y miro al techo justo a tiempo para ver una parte de este romperse y empezar a caer exactamente donde estaba Rias. Actuando por instinto se movió lo mas rápido que pudo.
Todo parecía moverse a cámara lenta, recorrió la distancia que los separaba mas lento de lo que quería, pudo comprender rápidamente que no alcanzaría a molerla del camino y ambos quedarían aplastados. Plan B.
Rias solto un pequeño grito de sorpresa al sentir como envolvía su brazo alrededor de su delgada cintura y la apegaba a su pecho, un segundo después todo estaba cubierto de polvo y escombros.
Rias solo pudo lograr emitir un pequeño grito al sentir un fuerte brazo alrededor de su cintura y su cara ser empujada a un musculoso y cálido pecho, a su nariz llego un aroma familiar y embriagador, sus mejillas se sonrojaron por un momento, un instante escucho el sonido de un objeto enorme caer sobre ellos.
Sus ojos se cerraron por instinto para esperar el golpe, escucho el sonido de madera crujir y después de unos segundos sus ojos se abrieron levemente. Separo levemente su cara del lugar donde se encontraba y levanto su mirada. Sus ojos chocaron con unos preocupados ojos azul cerúleo.
"¿Estas bien Rias-san?" Dijo Clark con evidente preocupación mientras la seguía manteniendo pegada a su cuerpo. Podía sentir como su corazón latía con tal fuerza que tenia miedo que se saliera de su pecho.
"Estoy bien" Su voz salio en un susurro tan bajo que temia que no la hubiera escuchado, pero por la sonrisa aliviada que le dio supo que si, no supo por que pero los labios de Clark parecían mas gruesos y apetecibles de lo normal. Al sentir el calor del cuerpo de Clark tan cerca del suyo, su aliento en su cara, y su mirada solo en ella, solo sabia que no quería que terminara ese momento.
Se sentía mas segura de lo que habia estado nunca en su vida.
Desgraciadamente nada dura para siempre.
"¡Rias!¡Clark-kun!" El llamado preocupado de Akeno la saco de su ensoñación. Sus mejillas se volvieron rosas y despego la mirada de los ojos de un poco aturdido Clark, casi podia jurar que estaba teniendo los mismos pensamientos. Carraspeo un poco.
"¡Estamos bien Akeno! Solo..." En ese momento Rias fue consciente de lo que la rodeaba, y se pregunto que paso para que el techo no los aplastara. Su respuesta llego al ver el brazo izquierdo de Clark extendido y sosteniendo sin ningún esfuerzo alguno varias toneladas sobre su cabeza.
Un segundo después lo arrojo a un lado como si en lugar de varias toneladas de madera, estuviera moviendo una bolsa de plumas, en momentos como este desearía saber que tipo especie era Clark.
Se despego lentamente de Clark al sentir como Kiba, Koneko y Akeno se acercaban, aunque con algo de renuencia.
"¿Se encuentra bien Rias-sama?" Pregunto Kiba al llegar.
"Si estoy, Clark-kun me salvo... pero ¿donde esta el demonio callejero?" Pregunto buscando con la mirada.
"Koneko-chan la lanzo a través de varias paredes, tardara unos momentos en recuperarse" Explico Akeno, como dijo no tardo en escucharse un rugido y el sonido de madera romperse. A través de un gran agujero apareció el demonio callejero, seguramente habia visto mejores días, se encontraba cubierta de cortes, moretones y quemaduras, pero aun de pie.
"Bien, basta de juegos hay que terminar..." Dijo mientras daba un pie hacia adelante dispuesta a terminar todo un su poder de la destrucción, pero una gran mano en su mano la detuvo, volteo a ver al responsable. "¿Que pasa Clark-kun?"
"Deja que yo me encargue de esto Rias-san" Dijo Clark. Rias se sorprendió un poco, estuvo indecisa por un segundo, luego miro de reojo al pedazo de techo que estuvo a punto de caerle encima, y tomo su decisión.
"Esta bien" Quería ver de lo que era capaz Clark. "Pero ten cuidado"
"No hay problema" Dijo Clark con una inclinación de cabeza mientras caminaba a largas zancadas a donde se encontraba el demonio callejero. Esta al verlo gruño y se lamió los labios.
"Sin duda tu seras un platillo delicioso.." Dijo mientras levantaba lanzaba sus tentáculos restantes en su dirección. Clark simplemente siguió caminando como si no le importara, Rias estuvo a punto de gritarle algo, cuando en el ultimo segundo Clark sujeto los tentáculos con sus manos antes de que lo tocaran. "¡¿Como..!?" Ella intento traer de vuelta sus tentáculos, pero no pudo soltar el agarre de Clark.
" No quiero pelear contigo" Escucho decir a Clark mientras soltaba tranquilamente los tentáculos que en seguida volvieron a su dueña. "Rindete no quiero lastimarte"
"¿Que esta haciendo Clark-kun?" Pregunto Akeno confundida a su lado.
"No lo se" Contesto Rias igualmente confundida.
"¿No quieres lastimarme?... HAHAHA ¡PERO YO SI A TI!" Y se lanzo sobre Clark con sus garras. Las garras solo cortaron el aire, por que Clark dio un gran salto por esquivando el ataque. Pero el demonio callejero no se detuvo siguió atacando intentando golpearlo, destruyendo y cortando todo a su alrededor, cada ves que fallaba se enojaba mas y sus ataques se volvieron mas erráticos.
Lo ojos de todos los presentes estaban en Clark, quien se movía con una velocidad sorprendente, no tan rápido como Kiba, pero la velocidad y fuerza que Clark estaba mostrando era demasiado para un demonio que acaba de reencarnar. El demonio callejero se detuvo para recupera el aliento.
"Solo rindete y todo sera mas fácil" Dijo Clark mientras levantaba sus manos se acercaba al cansado demonio callejero, esta levanto su cara y de un manotazo que lanzo a Clark a través del aire hasta detenerse en un pilar que se rompió por el golpe, el golpe solo pareció haberlo aturdido un poco, cosa que el demonio callejero aprovecho. Antes de que pudiera levantarse fue sujetado por las pierna por uno de los tentáculos y movido de un lado a otro estrellándose en todo el lugar.
"Clark-kun.." Susurro preocupada mientras tenia una batalla interna entre interferir o dejarlo pelear solo, finalmente se mantuvo en su lugar al ver que el demonio callejaro soltaba a Clark, estrellándolo con una pared, este pesar de tener ropa hecha un desastre y unos rasguños en su cara, parecía perfectamente bien.
"Esto acaba ahora" Dijo el demonio callejero mientras se acercaba amenazadoramente a Clark quien a penas empezaba a levantarse. La calma en su comportamiento confundió a todos.
"Te equivocas, esto ya termino" Dijo Clark tranquilamente confundiendo a Rias. "Esto termino en el momento que dejaste dejaste de prestar atención a tu alrededor"
En el momento que termino esas palabras todos escucharon un crujido, y voltearon hacia arriba, el techo donde se encontraba el demonio callejero empezó a romperse, apenas alcanzo a gritar cuando grandes pedazos de madera y concreta cayeron sobre ella, derribandola y dejando solo su parte superior visible, apenas cociente.
"Nghh.." Solto un gruñido de dolor entre las toneladas de que la contenían. Tranquilamente y sin miedo Clark se acerco hasta quedar a unos pasos de distancia de la derribada figura.
"Estuviste demasiada ocupada tratando matarme que no diste cuenta que estabas destruyendo todo el lugar, y terminaste aquí" Dijo Clark mientras se agachaba. "Ahora volverás al inframundo para que respondas por lo que hiciste... solo quiero saber una cosa...¿Por que?"
"Jeje... ¿por que?...por que...prefiero morir... a regresar...a ese infierno..." Dijo con voz pausada mientras tomaba respiraciones profundas. Vio como Clark empezaba a fruncir el ceño.
"¿A que te refieres?" Pregunto confuso. Su ceño se profundizo al escuchar la risa rota y sin vida que salia del demonio callejero.
"Yo era una vez... una hermosa joven con una gran familia... no teníamos mucho, pero eramos felices... estaba enamorada de un joven, tenia sueños, esperanzas... hasta que El llego" Dijo escupiendo con odio la palabra El,. "Se llevo todo... mi familia, mi amor.. mis sueños...se los llevo y cuando no creia que podia llevarse mas... se llevo mi cuerpo... y mi alma" Su voz se fue apagando.
"Ese hombre del que hablas ¿era quien te convirtió en demonio?..¿Tu maestro?" Pregunto Clark en un susurro.
"El dijo que era demasiado hermosa y que no iba conformase con tenerme una sola vez... me convirtió en un demonio para poder saciar su lujuria en mi cuerpo cada vez que quería... era solo su muñeca... una muñeca que el podía usar sin que a nadie le importara..." Dijo con voz carente de vida. Rias empezó a sentir nauseas de solo imaginárselo.
"¿Por cuanto tiempo?" No podía ver la cara de Clark, pero podía escuchar la frialdad en su voz, que envió escalofríos por su espalda.
"¿Meses?, ¿años?, ¿Décadas?... el tiempo no importa cuando eres inmortal ... pero yo no olvide..." Su voz se empezó a tornar mas oscura y vengativa. "Recordé cada cosa que me hizo, eso me hizo mas fuerte, vivía con el único propósito de hacerlo pagar... hasta que fuie lo suficientemente fuerte para hacerlo" Su voz traslucía su locura. "¡Lo torture de las formas mas horrible que se me imaginaron!, disfrute cada segundo de sus gritos de piedad, me burle de sus lagrimas de dolor y cuando todo termine no podía dejar de reír.¡Quería mas! ¡Mas gritos! ¡Mas Sangre! ¡Y vine a aquí a buscarlo!" Estaba gritando y riendo con locura en este punto.
"Lo siento" Dijo Clark con una gran tristeza y compasión. "Pero no puedo permitir que dañes a mas personas inocentes, siento no poder hacer nada" Pudo escuchar la frustración e impotencia en su voz. Posteriormente se dio la vuela y empezó a caminar en su dirección, Rias solo podia mirarlo con tristeza.
Los ojos de Rias se abrieron con sorpresa al ver como el demonio callejero se ponía de pie a duras penas y miraba la espalda de Clark con unos ojos que solo demostraban locura y sed de sangre.
"¡Clark-kun!" Grito haciendo que Clark se volteara y mirara sorprendido como el demonio callejero soltaba un rugido mientras una aura morada la rodeaba. Rias se encontró moviendo en su dirección.
"¡No!¡Quiero mas sangre!" Grito llena de locura mientras abria la boca inhumanamente y una esfera negra de energía empezaba a formarse en su boca. "¡Mueran todos! Aghhhh" Antes que nadie pudiera parpadear Rias ataco con su poder de destrucción golpenadola directamente.
Soltó un chillido horrible mientras el poder de la destrucción borraba de la existencia hasta el ultimo átomo de su ser, todo sucedió en un destello de luz roja. Un segundo después no quedaba ninguna muestra de la existencia del demonio caído.
Se puso a un lado de Clark al ver que se arrodillaba en el lugar donde anteriormente se encontraba el demonio callejero.
"Era la única forma" Dijo las palabras con la mayor compasión que pudo. Podía haber parecido cruel y despiadado matarla, pero su mente sabia estaba demasiado dañada como para recuperarse. Sabia que cosas así pasaban muchas veces con los demonios de alta cuna, su hermano a intentando reducirlo en lo mas que puede, pero incluso el poder de un Super-diablo tiene limites.
"Siempre existe otra forma" Dijo Clark en un susurro mientras se ponía de pie y se daba la vuelta, y sin mirar a nadie salia de la mansión en total silencio.
Rias solo se quedo observando su espalda, incluso después de que se fuera se quedo mirando el lugar donde salio con una mirada de preocupación. Sintió una mano en su hombro y miro que Akeno le daba una sonrisa tranquilizadora, no supo en que momento se habia movido.
"El estará bien, solo necesitara un poco de tiempo" Dijo Akeno intensado animarla. Todos habían escudado el intercambio entre Clark y el demonio callejero, cada uno de ellos había su parte de oscuridad en su vida, debían saber lo que sucedería.
Pero para Rias esas palabras sonaron huecas.
Clark soltó un suspiro mientras se acomodaba su mochila en su hombro y ajustaba sus anteojos, Rias pudo haberlo convencido de quitárselos cuando estaba en el club o haciendo misiones, pero había puesto su pie firme al decirle que seguiría usándolos en la escuela. Había vuelto a la escuela al dia siguiente de su charla con Rias y Akeno en su departamento, y como imaginaba los únicos que se dieron cuenta de su ausencia eran los maestros.
No tarse nada en ponerse al corriente con sus deberes, después de todo aquí o en el otro lado del mundo la escuela seguía siendo prácticamente igual.
Ahora se dirigía a su casa después de otro dia de escuela, mas tarde tendría que ir al club de ocultismo, una pequeña parte de el no quería volver, sabia que no podía ignorar lo que sucedió anoche.
La historia del demonio callejero lo habia golpeado con la fuerza de un tren de carga, la vida no era simplemente blanco y negro como todos creían, cuando era Superman todo era sencillo, simplemente tenia que golpear al malo y llevarlo a prisión, nadie se había dado cuenta que nunca nada es tan sencillo.
Se entero de esto cuando era reportero, hay veces en que una historia puede cambiar desde el punto de vista de la persona, un adolescente comete un robo en una gasolinera, las personas lo denominan como un criminal, pero que pasa si el chico necesitaba dinero para alimentar a sus hermanos menores que se estaban muriendo de hambre desde que sus padres los abandonaron, desde ese punto de vista ¿es realmente un crimen tan grande? Es posible que el adolescente vaya a un reformatorio y los niños a orfanatos, muy posiblemente nunca vuelvan a verse.
Eso es lo mismo que sucedía con el demonio, con la excepción de que ella había matado una gran cantidad de inocente, aunque algunas podían justificar el trauma psicológico y emocional que sufrió, pero Clark sabia muy bien que posiblemente ya no tenia salvación. Algo que no quería admitir ya que siempre a creido que nadie estaba mas haya de la salvacion, que siempre habia otra manera.
Estaba tan metido en sus pensamientos que al dar la vuelta por un calle no alcanzo a ver la figura que venia en dirección opuesta hasta que fue muy tarde. Solo sintió un ligero golpe en el estomago.
"Ayy" Escucho un sonido claramente femenino, al voltear hacia abajo encontró a una joven menuda sentada en suelo mientras se sujetaba la cabeza con la mirada en el suelo. "Creo que golpee un pared" Su acento era claramente europeo.
"Lo siento, no me fije por donde iba ¿Estas bien?" Extendió su mano para levantara. Finalmente ella pareció darse cuenta de su presencia y tomo su mano, era delicada y pequeña.
"Gracias" Finalmente ella levanto su mirada y Clark se encontro con los ojos mas verdes y brillantes que haya visto. La chica parecia una muñeca de porcelana comparada con Clark, pequeña, una cara ovalada en forma de corazón, piel ligeramente palida y un cabello rubio brillante como el oro. Era muy linda, tenia que admitir.
"Clark Kent" Dijo con una sonrisa.
"Asia Argento" Respondió ella con una sonrisa tímida y unos ojos brillantes.
Aquí esta después de Mucho Tiempo Disfruten
